Seguimos analizando las caras nuevas que llegan a la LEB Oro. En un tiempo de mercado de caras conocidas, oficialmente siguen en su equipo 66 jugadores habiendo un total de 86 fichajes entre los 18 equipos de la competición. De esos 86 fichajes, hay un denominador común, que hasta 67 de ellos conocen la competición española o se han formado en nuestro país, dejando en 19 los jugadores que nunca han jugado en España.

Hace unos días os contábamos os acercábamos los perfiles de Tom Leimanis, Mindaugas Kačinas, y Alexander Lindqvist. Otros jugadores que han llegado han salido en algún momento en diferentes scoutings, como son los casos de Olaf Schaftenaar, Kristian Kullamäe yT Tyler Seibring (ZTE Real Canoe NC), Reed Timmer (Delteco GBC), Austin Luke y Andris Misters (Club Melilla Baloncesto), Mike DiNunno (Leyma Coruña), Shaquille Doorson (Marín Peixegalego), Kimbal Mackenzie (Carramimbre CBCV) y Thomas de Thaey (Leche Rio Breogán).

De Olin Carter III (Levitec Huesca) y de Frank Bartley IV (Carramimbre CBCV) no hemos hablado, pero sí lo han hecho a la perfección los compañeros de Sportaragon y Valladolid Sport, respectivamente.

Paul Jorgensen

Paul Jorgensen es el nuevo rookie de Chocolates Trapa Palencia. Tras apostar el curso pasado por Hermanson, al que la irregularidad lastró, Marco ha apostado por este joven jugador estadounidense (1996 / 188 cm). Formado en un inicio en George Washington, pasó a Butler para ser una pieza clave en el perímetro (adquiriendo fama de tirador), sintiéndose muy cómodo en el juego de espacios de su universidad y siendo declarado el mejor sexto hombre de la Big East. Realizó incluso workouts predraft con Indiana y sus medias de su último curso fueron de 26 minutos, 11.7 puntos (39% T3) y 3.1 rebotes.

Preguntamos a Gonzalo Bedia, analista experto en baloncesto universitario, por el juego de Jorgensen y nos comenta lo siguiente: “Jorgensen es un escolta pequeño que tras pasar dos temporadas por George Washington con escaso brillo, pareció encontrar su sitio en Indianapolis jugando para Butler y ejerciendo el rol de microondas (para lo bueno y para lo malo). Uno de los tiradores que arma más rápido de toda la competición colegial, siendo el tiro de tres su arma más característica”.

Ahora llega a Palencia para ser un arma más en el arsenal del equipo de Carles Marco. Un jugador de equipo con buen tiro de tres y muy del perfil de su entrenador, aunque habrá que comprobar cómo busca su espacio y se adapta al estilo europeo y a las defensas de aquí.


Joel Hernández

Hace un año era improbable ver a Joel Hernández (1995 / 190 cm) en Oro. El internacional dominicano era un voraz anotador en HS que, lejos de los focos de las conferencias potentes, tuvo varias ofertas DI, decidiéndose por un lugar cercano a su casa como era LIU Brooklyn, donde ejercía de escudero de Jerome Frink. Como buen NCAA fue quemando etapas (con lesión por medio) para, tras un buen año júnior, romperla en su año sénior (17/18, con clasificación para el March Madness y promedios de 20.4 puntos y 5.7 rebotes). De ahí saltó a la KBL (Corea del Sur), liga donde hay muy buenos contratos, pero apenas tuvo oportunidades y solo jugó dos partidos con presencia testimonial. Hernández es un ‘dos’ de hombros anchos, con capacidad para subir el balón, muy fuerte en sus penetraciones, con buena capacidad para definir y con capacidad para anotar de lejos, además de ayudar en el rebote con sus buenos muelles.

Esto nos cuenta Gonzalo Bedia de él: “Joel Hernández es un potente escolta que a pesar de sus 190 cm finaliza siempre que puede de manera contundente. Muy fuerte físicamente, lo que le hace un jugador muy difícil de parar en penetración, ya que aguanta muy bien los choques con los rivales sin perder el control de la situación. Buen pasador, sobre todo cuando divide; la mayoría de sus tiros de media y larga distancia llegan tras bote”.

En definitiva, Marín Peixegalego, que siempre trae cañoneros nuevos, recluta a uno más. El dominicano es el jugador que debe dar y generar puntos en el perímetro del equipo gallego, ese jugador que cree desequilibrios y ponga la calidad para conseguir el objetivo de la permanencia.


Adam Sollazzo

Ha buscado Delteco GBC a un hombre bregado en Europa y que, sí que es verdad, estaba en estos últimos años fuera de nuestro radar porque veíamos improbable que un equipo de Oro lo fichase (a no ser que fuera top, como es el caso del cuadro guipuzcoano). Hablamos de un jugador que empezó desde abajo. Tras una buena carrera en NCAA (finalizó ciclo universitario la 11/12), empezó en Rumanía y Alemania la 12/13. La obtención del pasaporte italiano (sus abuelos eran italianos) fue un plus para él y a partir de ahí se hizo con un nombre en Italia, donde permaneció cinco años (cuatro en Serie A2 -la Oro de allí- con buenos promedios), y tuvo una breve aventura en Argentina. En su último año en Italia (17/18) terminó con medias de 17.2 puntos, 4.0 rebotes y 3.6 asistencias. La temporada pasada llegó en enero al Chartres (ProB francesa) para sustituir a Amu Saaka, cumpliendo e intentando aportar lo que el equipo necesitaba en cada momento (9.1 pt, 2.7 re, 3.2 as).

En un equipo de tiradores como Dee o Timmer, o currantes como Oroz o Motos, Sollazzo va a ser, junto con Úriz, un generador de opciones. Se trata de un jugador completo que puede crear sus opciones (con buen 1×1) y que se siente muy cómodo en la media distancia, todo ello acompañado de una buena visión de juego. Capaz de jugar sin balón o en el poste, no se prodiga mucho en el lanzamiento exterior (que no es su fuerte) pero también puede anotar. En definitiva, un jugador que debe sumar y ser importante en este equipo y en esta competición, con un perfil muy necesario.