La temporada pasada hablábamos del crecimiento en el segundo año de profesionales de los rookies con formación NCAA de la 14/15. De la importancia que habían asumido en sus equipos dos jugadores que permanecieron en Oro, como eran los casos de Brandon Edwards y Mike Carlson. Su tercer año es evidente, mientras Megatron decidió hacer las maletas y probar nuevas experiencias extranjeras y mejoras salariales, aunque sin rendir en lo deportivo (ni en Grecia pudo exhibir sus cualidades ni en Finlandia exprimir su potencial), Carlson seguía en Oro y al lado de Fisac mostraba todo su potencial y en su caché debería poner ACB de apellido.

Esta temporada 16/17 ha sido clave para algunos rookies en su segundo año; por ejemplo, que Zach Monaghan ha sido una de las sensaciones y uno de los jugadores más desequilibrantes de la liga. Zaid Hearst ha pasado de estar encorsetado en el sistema del OCB a dar rienda suelta a su capacidad anotadora, mientras Maldunas ha vuelto de nuevo a quedarse a un paso de ganar los Playoffs. Caso aparte es el de Kris Davis, que bajó un escalón para tomar impulso como antes hicieron los Garrett, Levesque Pasamos ahora a poner nota a los rookies de formación NCAA que han jugado en Oro esta 16/17; a través de una valoración personal, analizamos cuál podría ser su futuro, seguramente lejos de España:

Tim Derksen (1993-194cm; Marín: 33mi, 18.2pt, 4.8re)
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Álvaro Campo Photography / Zona de Básquet

Sin duda rookie del año. Estar en el equipo colista le ha perjudicado a nivel global ya que asumió muchos tiros, pero, sin embargo, eso no ha sido problema para tener un alto porcentaje en tiros de dos (58%). Mientras en algún lado le he visto situado en órbita ACB, yo creo que es un jugador de grandes cualidades, pero que aún debe mejorar para dar ese paso. Ha pasado de jugar en un sistema de USF con cuatro abiertos de small-ball al perímetro de Marín, mostrándose como un jugador poderoso penetrando, de buen salto y hábil en el juego sin balón. Un jugador que, conforme van pasando los minutos, suma en silencio a su valoración. Tiene que trabajar su tiro desde fuera (el juego de media distancia lo domina) para pensar en jugar ligas top, pero en muchas ligas de Europa se saldría.


Iván Cruz (1991-208cm; Breogán: 19mi, 10pt, 6.7re)
Iván Cruz
La Voz de Galicia

Un jugador trabajador. Se ha ganado varios reportajes durante el año, incluso salió en la Gigantes (donde la información sobre LEB no abunda). Es uno de los jugadores con PER alto que menos minutos juegan. Trabajador, bregador en la zona, defiende, rebotea, anota, hace un poco de todo. Ha pasado de tirar solo triples en la NCAA como ‘cuatro’ abierto, con el toro Jekiri por dentro de la zona, a ser un jugador interior que hace de todo. Tal vez su indefinición de ser un 4.5, y una cierta falta de velocidad en los desplazamientos laterales, puedan ser sus déficits, aunque su juventud, muñeca y condición de nacional podrían ayudarle a dar el salto. Debería pensar si se queda en Oro, ser referente en un equipo.


Bryce Pressley (1993-193cm; Clavijo: 27mi, 10p, 3.5re, 2.4as)
Pressley
CB Clavijo

Le costó encontrar acomodo en el verano y tras probar en Italia, llegó a Logroño para sustituir a Popadic. Con Clavijo demostró que es un jugador diferente a su antecesor, que necesitaba mucho balón. El hijo de Harold Pressley se hizo un fijo, una pieza importante, sin ser egoísta en su juego demostró su calidad, su capacidad para penetrar, tirar o pasar, y dejó claro que debe seguir teniendo un hueco en la LEB Oro, más con su pasaporte comunitario.


Paul Jesperson (1992-198cm; Oviedo: 23mi, 9.9pt, 2.8re)
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Álvaro Campo Photography / Zona de Básquet

Un cuerpo de ‘tres’ jugando a ser ‘cuatro’, un shooter con nervios de acero y pulsaciones lentas. Ha cumplido en la función de “falso cuatro” que abre el campo, Jesperson ha anotado más de dos triples por partido con un escandaloso 48% de acierto. Con más capacidad que su antecesor (Windler) para atacar el aro o hacer más cosas, su físico (¿198cm?) le hace sufrir en defensa ante ala-pívots fuertes en el poste; en el rebote pone más corazón que capacidad para ello. Su futuro debería por pasar al puesto de ‘tres’, o jugar con esa versatilidad de forma palpable y creando quebraderos de cabeza. En la prensa local ya se especula con su renovación en el OCB, porque pocas muñecas hay como la de suya en la liga.


Kyle Cooper (1993-201cm; Tau Castelló: 20mi, 8.8pt, 3.5re)
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Álvaro Campo Photography / Zona de Básquet

Temporada de menos a más. Empezó dubitativo tras ser uno de los destacados en la NCAA D2 y, a medida que transcurrió el tiempo, se adaptó mejor a la liga. Para mí, un jugador que debería continuar en la liga (Carlson podría ser su ejemplo): buen físico, buena movilidad, buena muñeca y que debe ir a más en su segundo año de Pro.


JC Fuller (1994-193cm; Cáceres: 17mi, 8.8pt, 2re)

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Su licencia extracomunitaria pesa sobre él, y su irregularidad también. De esperar poco de él , a colarse en uno de los quintetos de la jornada, de partidos espectaculares a actuaciones para olvidar (a la par de su equipo). Sin un tiro exterior consistente, tampoco es un jugador que puede evolucionar al ‘uno’ de forma clara, y se limita a subir puntualmente el balón. Liviano, con buenos muelles, y rápido, en mi opinión un año en LEB Plata siendo figura le vendría de perlas.

Andre Norris (1994-201cm; Clavijo: 16mi, 7.1pt, 3.4re)

Norris

Tengo que reconocer que este jugador no es de mis preferidos. Reconozco que ha tenido buenas actuaciones junto a otras donde parecía que no daba una a derechas. Correcto en su paso de jugar mucho por dentro en NCAA a ser ‘tres’ como profesional. Su físico, larga zancada y potencia hacen que sea complicado de parar cuando penetra, y con unos buenos muelles va bien al rebote. Sin embargo, es un jugador que le falta compresión del juego global, debe ir a más en el tiro exterior y controlar sus pérdidas. Su futuro puede pasar entre ser una opción “barata” a los que busquen ese perfil, ligas europeas medias… No le veo en Plata por cualidades de lo que suelen buscar estos equipos, aunque podría ser una liga ideal para crecer en su juego.


Seger Bonifant (1993-201cm; Clavijo: 23mi, 9.2pt, 2re)
Bonifant
CB Clavijo

Para mí, la decepción de la temporada entre los rookies. Sigo convencido de que jugar fuera de sitio toda la liga, el aspecto mental y una lesión al inicio del curso han sido claves para este escaso rendimiento. Un jugador de calidad que hasta en cuatro partidos ha anotado más de cinco triples. Desubicado y sufriendo físicamente de ‘cuatro’, su rol y seguridad en el tiro debería ser el de alero tirador y ejecutor de sistemas. Debe crecer físicamente y adaptar su velocidad a la del juego, pero sigo pensando que es apto para la LEB Oro. Dudo que siga, ya que lo normal sería ir a una liga donde podría hacer números fácilmente y recuperar el caché perdido esta temporada.


Brandon Brine (1991-198cm; Miraflores: 15mi, 5pt, 3.4re)
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CB Miraflores

Tal vez los números nos mienten y el temporadón de Edu Martínez le ha restado algo de protagonismo. Pero el aussie era un desconocido para mí y me ha encantado. Físico, potencia, tiro de tres, rebote. Si supera esa aura de constantes problemas físicos en forma de lesiones o el mal endémico de las cefaleas, es un jugador muy interesante, y que en un segundo año entre los Pros en Oro iría a más.


Kyle Hittle (1994-196cm; COB: 15mi, 4.5pt, 2.1re)
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Álvaro Campo Photography / Zona de Básquet

No ha sido un año de ensueño para el rookie americano. Cumplidor, y siempre con una sonrisa, a Hittle le ha costado encontrar minutos en el perímetro de un equipo donde Kapelan era el sexto hombre. Con menos centímetros, para mí, que ese 196, Hittle es un tirador nato (6/9 en T3 ante Breo), pero debe crecer en los otros aspectos del juego como defensa, rebote y aportación al juego global. Un año en Plata como referente y con minutos sería ideal para él en su progresión.


Andraz Kavas (1992-203cm; Cáceres: 15mi, 4.7pt, 2.4re)
Kavas
El Periódico de Extremadura

Salió de una lesión en la NCAA y estuvo en nuestros scouts veraniegos. El esloveno demostró cualidades, pero la falta de ritmo le pasó factura. Entiende el juego, va bien al rebote y tiene mano, y en el equipo extremeño ayudó en la pintura. Su futuro, una incógnita, pero le puede ayudar ser licencia comunitaria, quién sabe.

 

Otros rookies que jugaron sin brillo fueron De Ciman y Gunjina, que acabaron a buen nivel en Plata; Kobre, que dejó el baloncesto tras su paso por Marín; o un Percy Gibson que poco demostró en su estancia en Miraflores antes de dejar a su equipo colgado (al no volver de USA en Navidad).


Artículo elaborado por @m_jordan9

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