Seguimos analizando a aquellos jugadores que aterrizan por vez primera en nuestro país para disputar la LEB Oro. Hoy, turno para tres nuevas caras: Gunnar Ólafsson, Thomas Tshikaya y Bamba Fall.

Gunnar Ólafsson

Sorpresa tras conocer el décimo nombre del Liberbank Oviedo Baloncesto. La apuesta ha sido el internacional islandés Gunnar Ólafsson (1993 / 194 cm). Tras destacar de joven en su país, logró conseguir una beca en Estados Unidos (St Francis NY), donde experimentó un gran crecimiento físico, pero no consiguió destacar a pesar de ser titular en Sophomore y júnior (16/17: 22 mi, 4.4 pt). Su último año tampoco fue más allá; aunque el equipo mejoró levemente sus resultados, él cayó en la rotación (10 mi, 3.2 pt) en una conferencia, la NEC, que, recordemos, es de las más débiles y de la que, por ejemplo, han llegado otros jugadores como Joel Hernández o Michael Carey tras destacar de forma brillante. En su primer año de profesional volvió a su país, a Keflavík, un equipo de mitad de tabla donde lo hizo bien (30 mi, 14.1 pt, 3.9 re, 2.0 as), lo que provocó que el OCB se fijase en él.

Tras DiNunno, Kuiper y Kačinas, Ólafsson es el cuarto jugador que llega a Oro desde la liga islandesa, una competición semiprofesional y con poca organización del juego (como nos contaba Javi Mugica tras su experiencia por allí) y que dista de la finlandesa o de la sueca, pero que se está destapando como una competición a la que la Leb Oro puede llegar y competir en nivel adquisitivo. Mugica, compañero unos meses de Ólafsson, nos lo describe como “un buen chico, trabajador, de buen físico y de lo más aprovechable de los valores locales“. Ólafsson es un ‘dos’ que ofrece intensidad atrás y ritmo en ataque y que puede anotar desde lejos a pies quietos; en Islandia, penetraba por físico, mostrándose muy cómodo a campo abierto. En la nota de prensa de su nuevo equipo, hablaban de él como un 2/3, pero en Oro es improbable verle en el ‘tres’ sin sufrir. Es un jugador de equipo, que no es egoísta, algo que viene bien al extra pass que practica el cuadro asturiano, y con una interesante capacidad para cargar el rebote en ambos lados. Sin embargo, dista de ser un tirador consolidado (en NCAA tenía un 27% T3, porcentaje que subió en Islandia a un 38%) y aquí no tendrá tanto tiempo para anotar; sufre, además, en la línea de personal (NCAA: 43% TL / Islandia: 57% TL). Con un perfil similar en el equipo (Expósito) y con la difícil tarea de hacer olvidar a Geks, el fichaje de Ólafsson parece una apuesta de riesgo que habrá que comprobar cómo sale.


Thomas Tshikaya

Empiezan las apuestas de Club Ourense Baloncesto. Hablamos del ala-pívot francés Thomas Tshikaya (1992 / 201 cm), con un perfil diferente al que representaba Muratović la temporada pasada y que llega, igualmente, para complementar a Van Wijk. Formado entre las canteras de Nancy y Roeun, saltó a EEUU y, previo paso por un JUCO, llegó a Angelo St (NCAA-DII), donde fue un jugador importante en su año sénior (15/16: 10.4 pt, 8.3 re). Su primera experiencia profesional fue en Suecia (16/17), en el Nässjö de Félix Alonso y Jordi Juste, donde tuvo un crecimiento acelerado de qué es el profesionalismo, siendo algo irregular (21 mi, 8.9 pt, 4.8 re). La temporada pasada se fue a Alemania para reforzar el filial del Giessen en la ProB (equivalente a la Plata), pero tampoco consiguió destacar (9.6 pt, 4.9 re).

Preguntamos a Jordi Juste para tener una opinión más completa sobre su juego: “Es un jugador que precisa de confianza y simplificando los conceptos para sacar su máximo potencial. En defensa, su capacidad física le permite ser un jugador muy interesante, ya que puede prácticamente defender en cualquier puesto, desde el ‘uno’ (como hicimos en Suecia) hasta ‘cincos’ pequeños, a lo que une una buena capacidad de rebote, siendo capaz de intimidar. En ataque, tiene habilidad para subir el balón desde el rebote, estando capacitado para ello, pero marcándole de forma clara las pautas. Muy cómodo corriendo la transición, con finalización en forma de mates que siempre gustarán. En estático, el 5×5 le cuesta más, estando más a gusto en situaciones simples de bloqueo, donde bien puede abrirse porque es capaz de lanzar de tres, o bien crearse su espacio y tiro en 1×1, poniendo el balón en el suelo y buscando el ‘dribbling’. Es un jugador que ‘a veces se pierde’ abusando de ese bote, por lo que es un factor a controlar. Sin duda, si está motivado, puede crecer y progresar perfectamente en LEB Oro si aprovecha la oportunidad”.

En definitiva, un perfil diferente a un jugador experimentado como Van Wijk, con potencia y físico para destacar en los dos lados de la pista pero con el condicionante de su adaptación a la LEB Oro, una liga que tácticamente exige al jugador bastante. Al lado de un entrenador como Gonzalo García de Vitoria, capaz de sacar lo mejor de cada jugador si el protagonista quiere, puede crecer y mejorar en las diferentes lagunas que aún tiene.


Bamba Fall

Tras conseguir la cesión de Sergio Mendiola (UCAM), HLA Alicante ha buscado un perfil similar, eligiendo a la torre senegalesa Bamba Fall (1986 / 217 cm), un veterano tratamundos cuya mayor parte de su carrera la ha disputado en los países bálticos. Una vez graduado en SMU (2009) y tras experiencias en Israel y G-League, llegó a Estonia la 11/12 (Kalev). Pronto cogió buena fama con su perfil de protector de aro (defensor del año ese curso), buen reboteador e intimidador, haciéndose con un hueco como pilar en el equipo. Tras tres campañas siendo campeón de Estonia, dio salto a VEF Riga, aunque no tenía tanto impacto (pese a mantener medias). Fue entonces cuando dejó el país y probó aventura en Kosovo e Irán (15/16). Cuando parecía que estaba ya desaparecido, en la 17/18 volvió a Estonia para sumarse a un modesto TLU/Kalev, donde volvía a sentirse importante (12.4 pt, 8.8 re, 2.0 ta), firmando la renovación para el pasado curso, en el que disputó 19 partidos (11.3 pt, 6.7 re, 1.7 ta) antes de salir del equipo por problemas con el visado.

Probablemente, el momento de máximo esplendor de Bamba Fall ya pasó, pero en aquel momento para la LEB era un imposible. Sin embargo, sigue siendo un jugador interesante y que con Mendiola puede formar una dupla a seguir, y un estilo de juego continuista independiente de quién esté de pista, con la figura de Galán para ganar en velocidad. Fall es un ‘cinco’ largo, del tipo que pueden correr, postear e intimidar a la perfección. Con un claro perfil de protector del aro como reboteador y gran intimidador, donde es una verdadera araña (aunque sufre ante jugadores rápidos). En ataque, por sí solo no genera mucho, aunque termina de modo muy efectivo las continuaciones, además de presentar un buen porcentaje desde la línea de personal (cerca del 80%). Si vigila sus pérdidas y no se mete en problemas de faltas, le puede dar mucho juego al equipo de Rivero.