Todo un veterano de nuestro baloncesto, un jugador experto en competiciones FEB, con calidad y visión de juego a pesar de jugar por dentro. Una persona afable que hace del vestuario una piña. Hoy tenemos el gusto de hablar con Javi Mugica (Astorga, 1983). Tras iniciar la temporada pasada en Manresa, la llegada de Nacho Martín le dejó sin hueco y prefirió buscar una salida para poder tener minutos, recalando en LEB Plata, en el Real Murcia Baloncesto, aunque el conjunto grana no logró los objetivos. Este verano decidió dar un giro y volver a probar la aventura extranjera, marchando a Islandia, donde tras dos meses ha acordado, de mutuo acuerdo, dar por finalizado su contrato. Un jugador siempre interesante con el que tenemos el gusto de hablar para saber de sus últimas inquietudes y de su experiencia islandesa.

Zona de Básquet – Javi, llega el verano y a pesar de que tienes ofertas de equipos LEB, ninguna te convence y decides irte a Islandia. ¿Cómo fue ese verano?

Javi Mugica – Aparte de tener ofertas tenía contrato en Murcia, fue un verano como los que llevo mucho tiempo viviendo, intentando disfrutar y además entrenar. Por otro lado, al acabar la temporada, me di cuenta que necesitaba vivir una experiencia diferente, que necesitaba un cambio, fue por esa razón por la cual decidí emprender esta aventura.

ZdB – Hace unos días, coincidiendo con la Navidad y que volvías a España, de mutuo acuerdo se canceló el contrato con Keflavík. El primer mes parecía que tenías minutos y rendías, y luego han ido decayendo esos minutos. ¿Qué ha sucedido?

JM – Sí, así fue. La verdad es que la experiencia ha sido inolvidable y, de hecho, volvería a hacerlo, ha sido enriquecedora. Como bien decís el primer mes fue muy bueno, cosa que me sorprendió hasta a mí, porque es un baloncesto para el cual necesitas una adaptación, es muy diferente. En cambio, el segundo, que tenía que ser más fácil, fue al contrario. Pero al menos por mi parte no ha sido solo el baloncesto el motivo de que decidiera no volver. Creo, sinceramente, que la experiencia ha sido maravillosa, pero que había llegado a su fin o al menos que era suficiente para mí. Lo único que tenía que hacer allí era jugar y no estaba disfrutando, y por otro lado me sentía muy solo (mi pareja por motivos laborales no pudo acompañarme). En conclusión, me ha gustado mucho, pero sentía que había llegado su momento.

ZdB – Apenas has estado dos meses, pero cualquiera que vea baloncesto islandés se da cuenta de que no es el mejor para tu juego. ¿Qué te ha parecido el juego de allí?

JM – Es un juego mucho más anárquico, por lo menos en el equipo en el que estuve. Yo estoy acostumbrado a un baloncesto más organizado, con trabajo de scouting, con más rigor. Como os dije, me sorprendió para bien el primer mes porque jugué a un gran nivel, pero en el segundo me sentía perdido, y sobre todo que no encontraba porqués a muchas cosas, y eso me hacía darle muchas vueltas y pensar demasiado.

ZdB – A nivel de liga, ¿cómo era el nivel de profesionalización? Háblanos un poco de todo: entrenamientos, sistemas, instalaciones, scoutings, promoción…

JM – La liga era semiprofesional, nosotros entrenábamos una vez al día y no hacíamos scouting. La gente trabajaba y aparte jugaba, salvo tres jugadores que éramos profesionales. Fue una de las razones por las cuales acepté, estoy haciendo un máster y entrenar solo una vez al día me daba la oportunidad de dedicarme totalmente a ello, y usar el basket como herramienta para desconectar. Los pabellones estaban muy bien, pequeños pero muy bien; a nivel seguimiento, se daban 2-3 partidos a la semana por la televisión nacional, así que es una liga muy seguida allí, pero sin mucho impacto fuera de Islandia. Los sistemas de nuestro equipo no eran mucho, eran más bien ciertas situaciones para buscar algo con ellas, pero no sistemas muy elaborados, allí es más aislar el juego en situaciones de 2×2 o 1×1; yo muchas veces tenía la sensación de estar jugando pero viendo el partido sin participar en él.

ZdB – Tú eres de Astorga, pero de Islandia todos dicen que es un verdadero paraíso. ¿Has podido disfrutar de sus paisajes? ¿Cómo era la gente de allí? ¿El frío, parecido a Astorga?

JM – A mí me ha encantado, no he podido ver todo lo que me hubiera gustado, pero lo que he podido ver me ha encantado. Por suerte, el tiempo que he estado allí la temperatura no ha sido ni mucho menos extrema, de hecho bastante parecida a Astorga, quizás allí más humedad, pero a nivel de frío, parecido. De hecho, como mi pareja al final no pudo visitarme, en un futuro iremos y le enseñaré lo que yo conozco y aparte recorreremos la otra parte de la isla. Además que allí quedan Richi (Ricardo González), su mujer Lidia y los niños, a los cuales les estoy súper agradecido y me encantaría visitar.

La gente conmigo siempre fue amable, pero la cultura es diferente. Es un país muy familiar y siendo muy jóvenes tienen hijos, es una de las razones por las cuales, aunque mi relación con todo el mundo era genial, no tenía un círculo de amigos como el que puedes hacer en un vestuario aquí en España, pero son muy buena gente.

ZdB – Quien te conoce sabe que para fichar por un equipo eres un jugador que mira el proyecto y al que le gusta integrarse, pero también le das importancia a tu plano personal formativo fuera del baloncesto, como cuando te fuiste a jugar a Reino Unido. ¿Cómo te encuentras ahora, te sigue apeteciendo jugar? ¿España podría ser un destino después de las últimas experiencias en Marín, Manresa y Murcia?

JM – Pues como os decía antes, estoy haciendo un Máster de Modelado 3D, que consiste en modelar personajes, escenarios… para películas de animación o videojuegos. La verdad es que me está encantando y me gustaría muchísimo dedicarme a ello en un futuro cercano, pero todavía me queda mucho por aprender. Ahora mismo me encuentro genial, a nivel físico y de motivación, pero mi prioridad es el máster. Si sale algo, lo valoraré por supuesto, pero sí que es verdad que aunque siga siendo un friki del basket no tengo esa necesidad por jugar. Ha sido y será mi vida, por supuesto, gracias a este deporte he vivido experiencias inolvidables, he conocido a gente que siempre estará en mi vida, me encanta competir y siempre me encantará. No sé si es un adiós o un hasta luego, pero sea lo que sea estoy preparado para afrontarlo.

ZdB – Javi, llegamos al final de la entrevista. Muchísimas gracias por tu tiempo y tu amabilidad. ¡Feliz Navidad y un fuerte abrazo!

JM – Muchísimas gracias por vuestra entrevista, siempre es un placer hablar con vosotros. ¡Un abrazo amigos! ¡Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo!

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