Cuando miras la LEB Oro y la LEB Plata, a veces las ves como dos hermanas que no se llevan pastel y que, desde fuera, dan la impresión de que solo la existencia de grandes plazas con tradición baloncestística les hacen sobrevivir. Pero como reiteramos cada semana, las Ligas LEB son mucho más que eso. A veces, incluso parece que se quieren copiar en el aspecto de las trayectorias ascendentes y descendentes de varios equipos.

Estamos hablando de las trayectorias de Rio Ourense Termal (Oro) y de Baskonia B (Plata), y de las de IBEROSTAR Palma (Oro) y Agustinos Leclerc (Plata).

Rio Ourense Termal

Corría la jornada 15 y el cuadro ourensano estaba con una victoria y una vez más perdía, aquella ocasión frente un rival directo de la zona media baja como el filial del Barcelona, a pesar de contar ya con el último refuerzo para la pintura (Rozītis). La salvación estaba a cuatro partidos (cinco victorias) y el optimismo no reinaba. A pesar de ello, Gonzalo García de Vitoria y su equipo no dejaban de creer, como hacía una afición que a pesar de las dudas seguía detrás. Luego llegaba el venezolano Jhornan Zamora, viejo conocido para la afición cobista, y lo hacía en forma tras su estancia en Chile; sin duda, un jugador que no tenía problemas en asumir la responsabilidad de líder. En la enésima final, COB daba un golpe sobre la mesa ganando en Palma por 67-69, donde ya Zamora cogió galones. A partir de ahí, victoria ante un Levitec Huesca que flojea a domicilio, victoria de prestigio en el derbi ante el todopoderoso Cafés Candelas Breogán (solo tres derrotas este curso, algo tremendo) y sin miedo en los duelos directos, doblegando a CB Clavijo y Sammic Hostelería, demostrando que el “muerto” estaba muy vivo. Solo Leyma Coruña, en un partido muy ajustado, los ha derrotado, y la racha es ya de ocho victorias en nueve partidos.

Es tal su racha, que si hiciésemos la clasificación de los últimos nueve partidos, solo el incontestable líder Breogán le iguala esos ocho triunfos, quedando CB Prat e ICL Manresa con siete, todos equipos de la zona alta. Ahora mismo, cuentan con tres partidos sobre el descenso, mientras que la zona de playoffs solo está a dos.

Zamora
Jhornan Zamora / CLUB OURENSE BALONCESTO

¿Qué ha cambiado? Pues parece que los resultados han acompañado y los chicos han creído en ellos mismos. Las dudas que atenazaban en finales, o les hacían irse pronto, son ahora lo contrario. Sin duda, Zamora es clave en todo esto y su liderazgo va más allá de los puntos; también con Rozītis, un buen jugador descartado por Lleida, han conseguido tener un ‘cinco’ de garantías. La recuperación para la causa de Ūzas, la subida de forma de Manzano, la aportación de siempre de Trist, la fiabilidad de Ahonen y la liberación de Johnson Jr. gracias a los resultados, ha hecho que “den con la tecla”. Su entrenador, gran artífice de este “milagro”, lo tiene claro, como declaraba al periódico local La Región: “Si ahora nos creemos salvados cometeremos el mismo error que los que nos dieron por descendidos”. Resumiendo en la palabra trabajo el futuro a corto plazo del equipo.


Baskonia B

Un equipo joven con varios Júniors, que fue poco a poco privado de sus jugadores referencia, primero en pretemporada cuando Iván Martínez se quedó en el primer equipo sin llegar a debutar en la competición, y luego Malmanis, que conseguía hueco ante la plaga de lesiones del primer equipo. Para más inri, las lesiones les privaron de Macura, una de las mayores esperanzas de la cantera baskonista. La endeblez interior era patente, con Raieste jugando de ‘cuatro’, y con el Júnior Royo disputando muchos minutos. A pesar de eso, el estilo rápido, el descaro, la calidad de sus hombres y la puntería de sus lanzadores, hicieron que sorprendieran a algún equipo, como CB Extremadura Plasencia y Fundación Globalcaja La Roda.

Pero llegó la artillería. Primero Lautaro López, una joya argentina que no tenía minutos al otro lado del charco y que decidió probar la aventura europea sustituyendo a un Nešić que no cuajó. También por dentro llegaron los centímetros del griego Dimakopoulos y de un rookie USA como el saltarín Rodney Williams, llegado desde Israel (donde había iniciado su carrera como profesional).

Corría la jornada 15, y el equipo ya competía pero no ganaba. La salvación estaba en 7 victorias, por las tres que tenían ellos, pero un nuevo refuerzo llegaba. Daniel Bordignon, abordado por las lesiones, decidía, junto al club, que la mejor forma de recuperar ritmo era quedarse en el filial. Sin duda, un jugador al que se le queda muy pequeña esta categoría, y que supuso una pieza más para el arsenal vitoriano.

Bordignon
Daniel Bordignon / BASKONIA

Ahora en la jornada 22 han salido del descenso, y son con el líder Covirán Granada tal vez el equipo más temido de la Plata, sumando seis victorias en siete partidos y cayendo solo frente a Plasencia por un marcador muy ajustado. La impresión que da al verles jugar es que el equipo crece a pasos agigantados.

Su entrenador, Jon Txakartegi, declaraba en la web de Fundación 5+11 que el objetivo era ir “partido a partido”, resaltando que sus jugadores buscaban en los entrenamientos “crecer a nivel grupal ahora que al fin llegaban los resultados”. Sin duda, el equipo tiene mimbres: Kurucs, en edad Júnior, crece en la dirección con un físico espectacular para su puesto, Lautaro pone la magia, Gluditis es la bisagra que hace de todo demostrando que es algo más que un jugador unidimensional, Raieste de vuelta al ‘tres’ aprovecha su físico y tiro, y Miguel González, tal vez no está siendo el dominador de la competición que se podía esperar (a lo mejor perjudicado por ese binomio ACB-Plata), pero su calidad sigue ahí. Por dentro, Dimakopoulos da presencia y buen tiro de media distancia, pero es Williams quien rompe con su físico y muelles, y sobre todo Bordignon. Tanto de ‘cuatro’ como de ‘cinco’, su brega, capacidad reboteadora y rango de tiro, hacen del brasileño una de las estrellas de la competición sin ninguna duda. Sin embargo, la mala suerte ha vuelto a golpear a su puerta y a principios de esta semana se rompía los ligamentos cruzados de la rodilla. Costaba pensar que este bloque podría volver a caer en una dinámica negativa, pero quien sabe si podrán sobreponerse a la lesión de Bordignon y que la supuesta irregularidad de los jugadores jóvenes pueda ser su talón de Aquiles.


IBEROSTAR Palma

El equipo balear era de los primeros en perfilar su plantilla cuando otros equipos estaban en pañales. Jugadores contrastados como Zyle, Huertas, Joan Tomàs y Slezas, se unían a Bivià, Fornas, Medori y Mockford, más apuestas como Sergi Costa o Grossenbacher. Sin duda parecía una temporada para soñar.

Sin embargo, Palma no empezó muy fuerte, y a pesar de las victorias frente a Actel Força Lleida o Cáceres Patrimonio de la Humanidad, los resultados no acababan de llegar. Las victorias en la jornada 9 y 10 frente a Sáenz Horeca Araberri y Levitec Huesca les hacían tener un balance 4V-6D que les situaba en el pelotón. Una contundente victoria contra CB Clavijo en casa fue importante, pero el equipo no carburaba. Las derrotas contra Leyma Coruña y, sobre todo, una imagen sonrojante al perder frente al UF Baloncesto Oviedo en Pumarín provocaron que Sastre no decidiera seguir en sus funciones porque no sacaba réditos a la plantilla. El sustituto, un entrenador de reconocido prestigio, con experiencia en LEB Oro y bagaje en el extranjero: el leonés Félix Alonso. La ilusión renacía, había mimbres, y se decidía cambiar ciertos aspectos intentando reforzar la defensa, punto débil hasta ahora. Tras la derrota en casa ante un COB con urgencias (la que supuso el inicio de la dinámica positiva gallega), vino la importante victoria en Valladolid. Era la jornada 17, el balance era 6V-11D, y el equipo estaba en la zona baja con solo una victoria por el descenso que marcaba Sammic Hostelería con 5 victorias.

ManresaPalma
Carles Bivià / BÀSQUET MANRESA

Desde entonces, siete derrotas consecutivas han provocado una espiral de la que parece que cuesta un mundo salir, pero en la realidad falta saborear la miel que produce la victoria. Las tres primeras derrotas muy ajustadas, en esos finales de tirar la moneda y que te salga cruz, fueron como una losa en los siguientes partidos en el gen de competitividad, aunque contra ICL Manresa hubo atisbos para el optimismo. Los refuerzos de Jawara y Lanegger han buscado más que ser refuerzos diferenciales, ofrecer un plus más de intensidad y subir el nivel de la segunda unidad. Sin duda, Félix Alonso es, además de buen entrenador, un excelente motivador. Ahora, con la jornada 24 ya disputada, en plena dinámica negativa, a dos partidos de la salvación, el partido del frente al filial del Barcelona parece una excelente oportunidad para que el sino del equipo cambie, porque los ejemplos recientes hacen soñar con que esta situación se revierta entrando en una dinámica positiva.


Agustinos Leclerc

Temporada extraña de León, con el entrenador asturiano Jorge Álvarez llegando a una plantilla casi conformada. Los refuerzos de tres jugadores provenientes de Oro con poco protagonismo (Sanz, Norris, Kavas) podían llevar a ideas confusas del rendimiento de un equipo que, en cierto modo, rompía con la estructura clásica al contar con cuatro bases para los dos puestos de backcourt, una rotación interior escasa, un roster completado con hasta tres jugadores de EBA que no eran estrellas de la competición, una décima ficha para un jugador de la cantera llegado desde Júnior y una apuesta de riesgo como firmar un rookie americano para el ‘cinco’. Todo ello con una mezcla de juventud sin ninguna referencia de veterano, que era muy transgresora respecto a la apuesta del pasado curso basado en muchos jugadores extranjeros.

agustinos
Andre Norris / LUIS SÁNCHEZ DÍAZ

Una buena dinámica hizo albergar muchas esperanzas, como la remontada de Zamora, donde el equipo estaba a una sola victoria del liderato, pero la irregularidad de los jóvenes tuvo su efecto, y empezaron a encadenar algunos resultados negativos, con unos momentos claves como fueron los partidos primero ante Torrons Vicens L’Hospitalet y luego ante La Roda, donde con dos partidos controlados, se les escapó con remontadas finales visitantes (0-12 vs L’Hospitalet y 0-7 vs La Roda) Como si fuera una pesada losa, el factor anímico se unió a lesiones de jugadores claves o molestias físicas, y bajo rendimiento de la teórica estrella. A pesar de los intentos de cambio del estilo, la defensa seguía siendo el principal problema, y la salida de Medina a un equipo de la misma categoría (La Roda) dejaba al equipo más cojo. La llegada de Arturo Fernández ayudará a un perímetro diezmado donde se han juntado hasta tres bases en los momentos calientes por necesidades del guion.

Tal vez la falta de un líder, o un veterano que muestre el camino correcto, es el mayor déficit de un equipo que encadena cinco derrotas consecutivas, siendo diez en los últimos once partidos, y que les hace estar en puestos de descenso a solo un partido de la salvación. Ahora lo que tienen que encontrar es la clave para recuperar esa competitividad con el juego alegre que les hizo un equipo muy peligroso, y ser conscientes de que las dinámicas pueden ser cambiables a la perfección.

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