La llegada de Félix Alonso a IBEROSTAR Palma ha supuesto una mejoría en el juego, aunque no se ha visto traducida en resultados positivos. Al fichaje de Karamo Jawara (XuvenLEB Plata) tras la salida de Zac Grossebacher (a HLA Alicante), le acompaña ahora una nueva llegada, la del internacional austriaco Moritz Lanegger (190 cm, 1990).

Lanegger ha estado cerca de recalar en España en otras ocasiones. Su trayectoria se inició en el equipo de su localidad natal, UBSC Graz, donde era uno de los jóvenes más destacados llegando a participar en el Adidas Eurostar Camp de 2006. De ahí se fue a Kapfenberg, donde debutó muy joven en la liga austriaca (06/07). Permanecería allí cinco años, siendo titular indiscutible las últimas temporadas, lo que supuso su consolidación en la competición y provocó su fichaje por el Klosterneuburg en la 10/11. Cuatro temporadas en este equipo lo confirmaron como un base regular, con promedios siempre similares, y obteniendo buena fama como defensor al llevarse en 2013 y 2015 el título de mejor defensor de la liga austriaca.

En la 15/16 fichaba por Gussing, el mejor equipo del país en aquel momento, que jugaba competición europea. Sería de nuevo un jugador importante (27 mi, 7.5 pt, 4.1 as), con diversos jugadores americanos a su lado y compartiendo mucho tiempo el backcourt con otra promesa austriaca como Klepeisz. La desaparición del Gussing y las ganas de probarse en otro baloncesto hicieron que fichara por los Manchester Giants de la BBL británica, aunque solo duró seis partidos (10.8 pt, 4.0 as) antes de que el Næstved danés apostara por él para dar consistencia y repartir juego (promedios de 26 mi, 7.1 pt, 3.9 as).

Este curso regresaba al Reino Unido, a los London Lions, pero la vuelta de Justin Robinson a su país de natal le dejó en un segundo plano. El rendimiento de Robinson, una de las estrellas de la liga, redujo el influjo de Lanegger esta campaña, disputando 13 partidos con promedios de 18 mi, 3.6 pt, 3.0 re y 3.8 as.

Hay que destacar que Lanegger es un fijo en la selección de Austria todos los veranos, como una pieza básica y con muchos minutos; y es más, en la última ventana FIBA (ojo a febrero porque se puede perder partidos de Oro) fue de los que más jugó (27 mi, 3.5 pt, 2.0 as).

Con fama de buen defensor, hablamos de un base de buen físico, que es un “perro de presa” capaz de apagar al mejor artillero rival. Un jugador con buena disposición y muy entrenable, cuya intensidad contagia a sus propios compañeros. En ataque es un jugador que puede meter ritmo, correr y que juega bien al pick and roll, beneficiado por su buena visión de juego. Sin embargo, es un jugador que “sufre más” en el ataque estático, siendo más director que lanzador, y costándole lanzar desde lejos con eficacia, algo que se ha convertido en su principal hándicap a la hora de saltar a ligas de más nivel.

Está claro que llega a Palma para aportar más frescura al equipo. Las lesiones, en forma de continuas molestias, han diezmado a las rotaciones palmesanas, y la intensidad defensiva tampoco ha sido uno de los puntos fuertes del equipo. Las llegadas de Jawara y Lanegger aportarán más fuerza atrás, y el austriaco ayudará a darle descanso a Bivià en la dirección del juego, pudiendo este último jugar de ‘dos’, donde la temporada pasada era un ejecutor letal al lado de Úriz en el backcourt. En definitiva, un jugador trabajador que viene a dejárselo todo y ayudar a los baleares a salir de la zona comprometida.

 

Foto: Graham Hodges (Newham Recorder)

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