Por primera vez en mucho tiempo, parece que ha habido un cambio de tendencia sobre el fichaje de americanos para la posición de ‘uno’. Mientras en Europa un verano tras otro llegaban jugones a ese puesto, la LEB Oro se mantenía al margen y apostaba por el producto nacional, y solo si llevaban bajo el brazo un pasaporte comunitario se les abrían las puertas de la liga.

Sin embargo, eso no quita que en la historia reciente de la categoría se apostase por algún que otro base espectacular con pasaporte americano.

De Mike Jordan a John Di Bartolomeo

Michael-Hakim Jordan (conocido como Mike Jordan) llegó al Etosa Murcia en la 2001/02 para ser una máquina de anotar triples, acompañado de una gran visión de juego. Luego pasó por diferentes ligas importantes (Alemania, Italia y Grecia, entre otras), siempre con buenas medias.

Hablar de Andre Turner en España son palabras mayores. Somos muchos los que crecimos viéndole jugar, aprovechando su rapidez, su dribbling y su IQ. Llegó en 1992 a la ACB para jugar en el COB (el mítico Coren Ourense), donde fue leyenda en los Jackson Five (Thompson, Johnson, Wood, Wright y el propio Turner formaban ese cinco). A partir de ahí, se convirtió en una de las estrellas de la liga, e hizo lo que ahora es muy complicado de ver: carrera en España. Al final, las lesiones y la edad le empezaron a pasar factura, y recaló en LEB, donde volvió a exhibir su visión de juego en Murcia, Melilla, Menorca y La Palma, para subir con el CAI Zaragoza en la 07/08, su última temporada.

Smith
Tony Smith / BURGOSPEDIA

Otro clásico de nuestras competiciones es Tony Smith, base anotador compulsivo al que su pequeña estatura no le restaba un ápice para ser un quebradero de cabeza para sus rivales. Llegó a la ACB también de la mano del COB (1995/96), tras destacar como anotador en Turquía (todavía no era potente la liga). Posteriormente debutó en LEB con Peñas Huesca, con altas dosis de anotación; también pasó por Murcia, donde consiguió el ascenso a ACB, y terminó fichando por el Lucentum. Volvería a las LEBs unos años después, pero a Plata (Guadalajara, Algeciras), terminando en el Autocid Ford Burgos. En la ciudad burgalesa, pese a su veteranía, fue un ídolo, y permaneció cuatro temporadas (tres en Plata y la última en Oro), sin bajar nunca del promedio de 17 puntos por partido. Para darnos cuenta de su legado, basta con decir que su camiseta fue retirada allí.

Malik Dixon llegó a Breogán con la temporada 2006/07 iniciada. En una plaza que ha visto pasar a unos cuantos anotadores de relieve, se disfrutó con el combo guard, que tenía un apetito voraz por anotar. Llegó tras dar muchas vueltas por Europa (Francia, Italia, Israel, Holanda, Turquía y Grecia), y no consiguió enderezar el rumbo del equipo, aunque sus guarismos fueron los que acompañaron a su carrera.

Chris Hernández, base americano-mexicano, debutaba como rookie en la ACB, y bajaba un peldaño para jugar en el Huelva de Oro (2007/08), donde cumplía su función de base director, trabajador y sólido en su tiro, dando el salto a ACB a mitad de temporada. Regresaría a Oro la siguiente campaña, esta vez sería Valladolid su destino, donde fue clave en el ascenso; finalmente, en la 2009/10 fichaba por el Autocid Ford Burgos. Cruzaría el Atlántico para irse a México, y no lo vimos más, aunque nos dejó un gratísimo recuerdo de base que marcaba diferencias.

Otro base que llegó a la LEB, tras unas aventuras europeas, fue Matt Witt. En la 2009/10 firmaba en Plata en Guadalajara, y su buen hacer le valía para firmar con Clavijo, donde fue uno de los puntales para lograr el ascenso a Oro. Jesús Sala lo tenía claro, y la temporada 2011/12 debutaba en la segunda categoría, donde el juego atractivo que quería mostrar Clavijo le iba como anillo al dedo. Conseguiría unos promedios de anotación y asistencias elevados. Su gran año le llevaría a poner dirección a Ucrania.

Pero llegó la crisis, y con ella parecía que los equipos no apostaban por los bases extracomunitarios por mucha calidad que tuvieran. Hasta que apareció en nuestras pistas John DiBartolomeo. El CAI Zaragoza lo fichó tras brillar en NCAA-DIII, y lo cedió a Palma (Plata, 2013/14), donde fue un jugador diferencial en la categoría. Su pasaporte extracomunitario le cerraba las puertas de la ACB, así que repitieron cesión en el cuadro palmesano, esta vez ya en Oro (2014/15). Su rendimiento fue igual de bueno, tanto de ‘uno’ como de ‘dos’; jugador muy rápido, con gran calidad para asistir o anotar. En el verano de 2015 parecía que continuaría en Oro, pero se terminaría yendo a Israel. El resto es historia viva, tras fichar por el todopoderoso Maccabi Tel-Aviv y ser uno de esos jugadores Euroliga con pasado LEB. Los que le vimos en directo, ya notábamos algo especial.


Tras este repaso, llegamos a la temporada actual. Los números no mienten: de 43 bases (44 si contamos al último en llegar, Miso), 13 son extranjeros, y de esos trece, hasta cuatro ocupan plaza de extra. Estos son:

Wade-Chatman

Henri Wade-Chatman
Carramimbre CBC Valladolid
25 min, 14.6 pt, 1.7 re, 2.7 as, 10.5 val

Wade-Chatman cumple su segundo año en las filas del Carramimbre CBC Valladolid, y no parece haber notado el cambio de escalón. Tanto en el ‘uno’ como en el ‘dos’, crea desequilibrios con su 1×1, su velocidad y su verticalidad, siendo un jugador muy complicado de detener y sin miedo a jugarse las bolas calientes. Había dudas respecto a él en la dirección, pero cuando Alvarado ha estado lesionado, el de Pittsburgh ha sabido coger el testigo, y pese a algún fallo, ha cumplido con creces y ha demostrado que sigue progresando al lado de un Paco García que sabe exprimir al máximo sus virtudes.

Highlights en Oro (vía @ElRinconDelCBC)

WinteringZdB

Alec Wintering
Sáenz Horeca Araberri
30 min, 13.1 pt, 2.5 re, 4.5 as, 13.7 val

Ya avisamos en verano de su potencial como jugador, y en Araberri ha demostrado que es una de las sensaciones de la competición y que está totalmente recuperado de su lesión del curso pasado. Se trata de un base desequilibrante, que juega a otro ritmo, y con un 1×1 bestial. Genera ventajas con sus penetraciones, a las que acompaña además de una gran capacidad para definir, de una buena visión de juego para dar el pase adecuado. Aunque no se prodiga en el lanzamiento exterior (no le hace falta), está en un 48% T3 (1 triple convertido por partido). Su mayor lunar, los tiros libres (67%). Otro aspecto a mejorar es la defensa, donde pierde a veces la concentración. Disfrutémosle, porque es un jugador llamado a cotas superiores.

Su actuación ante Palencia (vía @Benium11)

Reggie

Reggie Johnson Jr.
Rio Ourense Termal
29 min, 14 pt, 2.5 re, 3.8 as, 9.9 val

Este verano la apuesta en el ‘uno’ de Gonzalo García de Vitoria fue Reggie Johnson Jr. En un mal curso del actual colista, Johnson Jr. es uno de los jugadores que está intentando dar la cara, aportando bastantes puntos a su equipo. Base muy fuerte, y sin miedo a la hora de penetrar, es feliz a campo abierto y jugando rápido, sufriendo más en estático y a la hora de dirigir. Muy incisivo y buen definidor, debe ir a más en su tiro exterior, y dar un paso al frente en la toma de decisiones (pierde una media de 3.5 balones).


Zach1.png

Zach Monaghan
Leyma Coruña
24 min, 10.1 pt, 1.4 re, 5 as, 7.9 val, 7 partidos

Zach Monaghan llegaba el verano de 2015 a Coruña, junto con Ben Stelzer. Los dos rookies eran una apuesta de Tito Díaz para dar puntos y fluidez desde el backcourt gallego. Salió bien, y Monaghan y el club acordaron prolongar un año más su vinculación (a su llegada a la ciudad herculina, había firmado un 1+1). La 2016/17 fue su temporada. En un baloncesto cada vez más lineal, físico y encorsetado, él ponía la magia: pases imposibles, canastas que solo los elegidos meterían… Todo ello con una rapidez endiablada, demostrando estar a la altura de los mejores bases de la competición. Su gran curso hizo imposible retenerlo, aunque no le dieron una oportunidad en la ACB. Se marchó a Bélgica, pero la experiencia no salió bien, y qué mejor que volver a “casa”. Allí cohabita ahora con Jorge Sanz, seguramente uno de los mejores bases de la liga en este momento (los números así lo señalan).

Carlos Mirás (@CMirasAvalos) nos habla de esa situación en el ‘uno’ naranja: Monaghan pone el contrapunto ‘arriesgado’ con su vertiginoso estilo al juego sólido y controlado de Sanz, pudiendo jugar juntos e intercambiando de posición en el ‘backcourt’ sin problemas. Además, con la llegada de la ‘competencia’ y el rodaje de la competición, Sanz ha mejorado en la dirección y fluidez en las transiciones y en el movimiento del balón, mientras que Monaghan aporta la chispa y verticalidad que le faltaba al equipo en el inicio. Hay momentos en los que coinciden en la cancha.

Doble-doble (pt + as) de hace unas jornadas (vía @SRoel_)

Por ahora, el éxito de tener un base americano parece que da rendimiento, de hecho ya han sido incluidos en el quinteto ideal de la jornada (FEB) en alguna ocasión. Tal vez, el debe de estos bases no sea tanto la capacidad para brillar por su calidad, sino dar regularmente la consistencia que los equipos precisan. Lo que sí está claro es que cada situación debe analizarse individualmente, y ver en años próximos si es tendencia, como sucede en gran parte de Europa, fichar bases que ocupen una plaza extracomunitaria.

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