Una nueva edición de la LEB Oro está a punto de comenzar, pero esta campaña no contará con equipos filiales o vinculados. Competición que siempre ha sido un lugar visitado por scouts para ver la evolución de diferentes promesas U22, este curso no podremos disfrutar de la magia de Artūŗs Žagars, de la versatilidad de Joel Parra, del descaro de Leandro Bolmaro, del instinto ofensivo de Aleix Font o de la mejora de Sergi Martínez.

Tras un verano en el que las selecciones españolas de formación se han vuelto a salir, los subcampeones U20 jugarán en ACB (6), Oro (4) y Plata (2), mientras que los campeones europeos U18 estarán repartidos entre ACB (1), Oro (1), Plata (3), EBA (3) y NCAA (4).

Tal vez esta temporada los equipos han elevado el nivel medio de sus plantillas, con más jugadores “soldado” y tal vez menos estrellas, dando menos oportunidad a los jóvenes (salvo contadas excepciones). Esto no quita que haya una nómina de U22 en la competición (nacidos en 1998 o posteriores), aunque si hacemos una media entre todos no llega ni a haber dos por equipo.

Si alguien ha apostado por la juventud es el Levitec Huesca. Tal vez acuciado por las circunstancias del presupuesto, en cierto modo se puede ver como una apuesta de riesgo por la supuesta irregularidad de la juventud, pero dentro de sus cinco U22 hay bastante madurez y descaro. Sigue Dani García (’98), que la temporada pasada se destapó como un gran base y este curso vuelve a tener continuidad (de nuevo cedido por Manresa) para seguir puliendo sus carencias y dar rienda suelta a su visión de juego (hasta 15 asistencias repartió en un reciente amistoso). Otro que sigue es Diego de Blas (’00), un proyecto de alero alto que debe dar un paso más esta temporada. Además, tres nuevos U22 llegan en forma de cesión. Desde Estudiantes, dos jugadores como el exterior Alex Tamayo (’00 / físicamente ya para competir y con el mismo descaro para jugar en EBA que en Oro) y el ‘cuatro’ Andriy Grytsak (’00 / habrá que ver cómo rinde aunque su intensidad puede suplir sus carencias). También vía cesión, pero desde Zaragoza, llega un Ander Urdiain (’00) que buscará sus minutos.

En el ZTE Real Canoe NC han visto una oportunidad para que evolucionen jugadores jóvenes de diversas procedencias y probablemente sea uno de los equipos más vigilados por los scouts, pues han llegado hasta tres jugadores extranjeros de pedigrí. El base Facundo Corvalán (’98), del que ya hablamos, tendrá que adaptarse al juego europeo, mientras que el estonio Kristian Kullamäe (’99) tendrá que demostrar su potencial tras un año en la ProA alemana en el que dejó destellos. Desde EBA llega el sueco Olle Lundqvist (’99), un jugador de proyección al que una lesión le cortó de golpe. Además, el exterior Juanjo Jiménez (’01) se convirtió en la última pieza del roster canoísta (sube desde el equipo Júnior).

Al Club Ourense Baloncesto ha llegado el base Pol Figueras (’98), que vivirá su primera experiencia lejos de Can Barça y lo hará en un ambiente en el que podrá probar su valía conocida para dar continuidad los minutos que no esté Alvarado en pista (el teórico base titular). Junto a él, el onubense Manu Vázquez (’98 / se hará un hueco en la segunda unidad por su capacidad de trabajo y para el rebote) y el polaco Andrzej Pluta (’00 / ya demostró en los playoffs estar preparado si le dan la oportunidad en el backcourt).

En TAU Castelló han apostado por dos campeones de Europa U20 que el pasado curso en Oviedo no acabaron de romper. Con un año más, se debería esperar un mayor rendimiento. Ignacio Rosa (’99) debe demostrar que además de su buen tiro de tres puede añadir más registros en el ‘cuatro’, mientras que Josep Puerto (’99) debe olvidar un año de lesiones para volver a exhibir con confianza todo su potencial (si se dan las condiciones, puede dar mucho).

En HLA Alicante hay otro subcampeón europeo U20 como Álex Galán (’99), que llega tras obtener el ascenso. Con muchas ganas, ha crecido y, aún con cosas por mejorar, parece haber encontrado en Rivero al entrenador ideal para sacar lo mejor de él. Vista la pretemporada, puede tener minutos importantes. Además, desde Estados Unidos vuelve Guillem Arcos (’00) para dar minutos de descanso en el ‘uno’ cuando se requiera.

En Club Melilla Baloncesto han apostado por la juventud. La tardía planificación respecto a otras temporadas ha hecho que en las fichas nacionales apostasen por jóvenes valores. Así, Dídac Cuevas (’00) vuelve a tener otra oportunidad en Oro para demostrar que el físico no importa en esta categoría y aprovechar hasta que el base estadounidense Austin Luke llegue y se acople. En el perímetro, Ignacio Ballespín (’98), que llevaba dos años formándose y que ahora ha dado el salto (con buena mano, tendrá que aportar en más registros).

En Chocolates Trapa Palencia estará el único campeón U18: Jaime Pradilla (’01). Cedido por Zaragoza (ACB), el interior lo ha hecho muy bien en pretemporada y ha respondido genial ante la ausencia de un pívot que de relevos a Kevin Larsen. Puede ser un jugador que sorprenda a pesar de su juventud.

Ojo en Delteco Gipuzkoa Basket con un Biram Faye (’00) que quiere repetir en Oro su gran curso pasado en Plata; físicamente preparado, puede tener minutos importantes y ser un relevo a Murphy-Rozītis. En el cuadro guipuzcoano también estará Lazar Mutić (’99), que buscará tener minutos y que aportará trabajo. En Leyma Coruña, Pablo Ferreiro (’98) deberá de nuevo batirse el cobre con otros dos bases y tendrá que imponer su estilo de juego para tener sus minutos en un año en el que debería dar un paso adelante. Además, los coruñeses han reclutado a Abdou Thiam (’98), una de las estrellas de EBA; habrá que ver cómo aguanta ante rivales físicos y cómo compite ante la adversidad de no ser el poderoso físicamente (con muchas ganas de progresar, tendrá que buscar sus minutos).

En ICG Força Lleida, ante los posibles problemas físicos de Cleare y Mbaye en temporadas pasadas, se han cubierto las espaldas con Pa Mor Diene (’98), que estaba libre tras brillar en Plata; habrá que ver cómo compite en Oro ante ‘cincos’ consolidados. Albert Lafuente (’99) también sube desde EBA; un base con buenas capacidades que ahora le toca asentarse en Oro. Algo similar a Rodrigo Seoane (’99), que llega a Marín Ence Peixegalego cedido desde UCAM Murcia; el ourensano es un buen proyecto de ‘tres’ alto con tiro, pero que debe ir poco a poco creciendo en juego. También buscará hacer lo mismo Alejandro Rodríguez (’98) en Liberbank Oviedo Baloncesto; tras la marcha de Meana a EEUU, Chuchi ha recibido la oportunidad de tener ficha en el primer equipo tras jugar bien en EBA y estará dirigido por un entrenador que da minutos si te los mereces. Sigue la misma línea el lucense Mateo Sánchez (’99 Leche Rio Breogán), que buscará minutos en los que poder exhibir su muñeca y darlo todo por su equipo.