Álex Castro (Murcia, 1991) es un joven entrenador de amplia proyección en el baloncesto murciano. Dio sus primeros pasos como técnico en la cantera del UCAM Murcia, desde donde pasó a la del CB El Palmar (cinco temporadas). Luego estuvo en las Asociación Deportiva Infante (Primera Nacional Femenina), recalando en la 17/18 en el Real Murcia Baloncesto, donde formó parte del staff técnico del LEB Plata, cogiendo al equipo en el tramo final de ese curso tras el cese de Quini García (debutando con victoria ante Xuven Cambados). La pasada campaña fue clave en el cuerpo técnico de Rafa Monclova y esta se ha englobado dentro de la estructura del HLA Alicante. Además, Álex ha entrenado a selecciones de la Región de Murcia (participando en diversos campus) y desde hace diez años dirige los entrenamientos estivales del jugador profesional Álex Hernández (B the travel Brand Mallorca Palma, LEB Oro). Unas jornadas que han ido evolucionando hasta el momento actual, que os hemos explicado en las dos entregas anteriores de este serial de preparación veraniega.

Programa de entrenamiento estival (I)
Programa de entrenamiento estival (II)

Zona de Básquet – Hace ya muchos años desde la primera vez que Álex Hernández y tú iniciasteis este trabajo de mejora en verano ¿Cómo empieza todo?

Álex Castro – Mi relación con Álex comienza porque su hermano, José Carlos, y el mío, Josema, compartían equipo y grupo de amigos. Nosotros éramos los enanos que jugaban en la pista de al lado. En cuanto a los veranos, Álex contaba con la ayuda de su hermano y su padre para trabajar volumen de tiro y algunas acciones que preparaba él mismo. Con la entrada en el mundo profesional, nos propuso a mi hermano y a mí hacernos cargo de su preparación en verano hasta que poco después decidimos orientar el trabajo a los programas de entrenamiento que realizamos actualmente.

ZdB – Van pasando los años y seguís unidos cada verano. ¿Cómo crece esa relación de confianza mutua?

ÁC – Resulta sencillo porque nos conocemos bien, entendemos el baloncesto de una manera muy parecida, procuro ver la mayoría de sus partidos y estamos en contacto durante toda la temporada. Compartir muchas ideas del juego y la opinión de cómo se debe trabajar consolida esa confianza.

ZdB – Sabemos que la forma de ser de Álex no es así, pero muchos jugadores llevan mal la crítica. Este tipo de trabajo de tecnificación trata de mejorar los puntos débiles del jugador, pero queremos saber cómo lleva mentalmente un jugador que se le someta siempre a “lo que no le gusta”.

ÁC – Lo que me demuestra la experiencia es que cuando eres honesto, sincero y claro, la crítica se acepta de manera natural y el jugador entiende que la intención no es otra que acercarlo a su mejor versión.

Como bien decís, no es el caso de Álex y tampoco del resto de jugadores que han participado en el programa. No obstante, el programa de entrenamiento no se orienta solo a mejorar puntos débiles, sino también a potenciar aquellos recursos que mejor dominan o que más repiten en competición.

En este sentido me gustaría destacar a Carlos Toledo, porque ha completado el programa de entrenamientos íntegramente y hemos visto en él un cambio en cuanto a adquisición de hábitos que creemos le puede ayudar en su carrera profesional.

ZdB – Con el paso de los años te has ido rodeando de diferentes colaboradores, formando un equipo multidisciplinar. ¿Cómo de importante es en el baloncesto actual tratar al jugador desde todos los ámbitos?

ÁC – Debemos entender que los jugadores de baloncesto no son solo jugadores de baloncesto, son mucho más. Y para llevarlos a su mayor rendimiento hay que abarcar aspectos técnico-tácticos y físicos, pero también nutricionales, mentales y ayudarles a encontrar cierta estabilidad en su entorno. En el programa hacemos mención continua a los buenos hábitos.

En este sentido, las grandes organizaciones deportivas ya van orientadas al trabajo multidisciplinar: incluir tecnificadores, preparadores físicos, fisios, readaptadores, psicólogos y nutricionistas. Desgraciadamente en las ligas FEB estamos lejos de estas estructuras.

ZdB – Hace dos temporadas empezasteis a trabajar con jóvenes jugadores murcianos. ¿Cómo fue esa iniciativa? ¿Se nota el aumento de carga de trabajo al tener más jugadores a vuestro cargo? ¿Quién corre con esos gastos?

ÁC – La idea surgió de Álex Hernández por dos motivos: el primero, porque hay talento en Murcia. Algunos jugadores murcianos llegaban a las categorías inferiores de la selección española o incluso salían a clubes de otras comunidades autonómicas para seguir su formación. El segundo motivo fue que cuando él vivió esa misma situación al ir a Barcelona, le hubiera gustado que alguien le ofreciera esta ayuda.

A partir de ese momento hicimos un listado de jugadores jóvenes de Murcia con proyección y les propusimos realizar el programa de entrenamientos.

Esto supone un aumento de trabajo al ser un programa individualizado. No quisimos crear el típico campus con cincuenta jugadores y dos entrenadores, sino que formamos un pequeño grupo para poder trabajar de manera individualizada. Los jugadores invitados no han tenido que hacer frente a ningún gasto ninguno de los dos años, sino que han estado a nuestro cargo.

ZdB – Tenemos que preguntarte por algo que nos llama la atención: la duración de los entrenos y toda la logística necesaria para su desarrollo. ¿Cómo lo lográis?

ÁC – Afortunadamente hemos encontrado facilidades por parte del Ayuntamiento de Murcia, con Felipe Coello como Concejal de Deportes, y por parte del ayuntamiento de San Javier a través de Antonio Pérez para utilizar franjas horarias que quedaran libres entre actividades y campus que se realizan allí. Asimismo, tanto el Real Murcia Baloncesto como el Club Marme San Javier nos han cedido material para entrenamiento durante el programa de entrenamientos.

De esta manera, realizamos las primeras semanas en las instalaciones del pabellón Príncipe de Asturias en Murcia y a partir de julio pasamos a las instalaciones del PDM de San Javier.

ZdB – Leyendo con gran atención nos hemos quedado con varias reflexiones tuyas. Decías que veías muchos jugadores trabajando solo en gimnasio o en la pista, ¿pero a qué te referías con que hay que ir más allá? ¿Qué pautas se les pueden marcar?

ÁC – Son muchos los jugadores profesionales y semiprofesionales que utilizan el periodo estival para entrenar, además de descansar, pero con ir más allá me refiero a ponerse en manos de profesionales y confeccionar un plan individualizado que no tenga otro objetivo que la mejora de ese jugador en concreto. Con sus características.

De nada sirve realizar un gran volumen de ejercicios genéricos en el gimnasio con el objetivo de ganar masa muscular o fuerza sin que estos ejercicios estén orientados a la calidad del movimiento y, en particular, a los movimientos que se realizan en baloncesto. De igual manera, de nada sirve copiar el ejercicio de tiro o de finalizaciones que has visto en Youtube o Instagram sin ajustarlo a las características del jugador o a las situaciones que más juega.

ZdB – Habéis trabajado con jugadores jóvenes, con proyección. ¿Les has visto receptivos a los consejos y a cumplirlos o están más preocupados por otros menesteres? ¿Cómo alejarles de la autocomplacencia o que no sean unos juguetes rotos?

ÁC – Uno de nuestros empeños es incidir en la adquisición de buenos hábitos y, una vez más, repito que no hacemos referencia solo al entrenamiento en pista.

Hay mucho talento en los jóvenes jugadores murcianos. Los chicos que han participado en el programa han mostrado dedicación, han estado centrados y receptivos a todas las correcciones y creo que han visto mejoras en su rendimiento.

Mi consejo es que sean humildes pero que intenten llegar a su mejor versión posible. Que entrenen de la forma correcta cada día y que integren los buenos hábitos de manera duradera en su vida, lo que requiere fortaleza mental. Esto se adquiere desde las propias sesiones del programa. Hay días en los que las cosas no salen tan bien o el jugador no está acertado pero lo importante es que domine aquello que depende solo de él y lo haga de manera correcta.

ZdB – ¿Puede ser una distracción estar con más jugadores o, al revés, aumenta la competencia y la intensidad de las sesiones?

ÁC – Son muchos más los puntos a favor que los puntos en contra. El jugador está mentalmente más motivado al entrenar en compañía y competir contra otros jugadores y no solo contra él mismo o contra el tiempo. Además, encuentran apoyos entre ellos y comparten consejos o propuestas de mejora en algunas situaciones del juego.

Álex también procura estar atento a las acciones de los demás chicos para darles consejo durante los entrenamientos. Sin duda, este cambio en cuanto al número de jugadores ha supuesto un enriquecimiento del programa.

ZdB – En una entrevista en la radio calificaban estas sesiones como “pretemporada” y enseguida acentuaste que se trataban de técnicas de mejora individual. ¿Nos puedes ahondar en esta explicación?

ÁC – Soy consciente de que, tras el programa de verano, los jugadores afrontan una pretemporada de 5-6 semanas con sus equipos. El objetivo del programa es diferente al de la pretemporada, donde mides las cargas físicas y técnico/tácticas en función del equipo y de la competición. El programa de verano es de trabajo individualizado, fuera del periodo de competición y sin oposición real en las tareas. En él cuidamos al detalle la mejora individual desde varias facetas. El objetivo no es que lleguen plenamente en forma a la pretemporada, sino que esta es una de las consecuencias de la mejora individual.

ZdB – Tú que has trabajado dentro de una estructura profesional, ¿ves factible instaurar unas sesiones a la semana para tratar estos aspectos que en la temporada profesional se olvidan?

ÁC – Es complicado. Normalmente los equipos destinan las sesiones de la mañana para la preparación física y tecnificación, pero necesitas disponibilidad total de jugadores y del staff (y que este tenga una estructura profesional). En ligas FEB no siempre se puede, ya que algunos jugadores tienen otro trabajo por las mañanas o no existe una estructura completa de tecnificadores, preparadores físicos y fisios con dedicación exclusiva al equipo. Creo que las estructuras multidisciplinares forman los cimientos de una gran construcción y que los clubes que apuestan por ello consiguen resultados estables y duraderos.

ZdB – En estas sesiones suelen ser habituales jugadores murcianos, ¿pero están abiertas a cualquier jugador de baloncesto de otra región?

ÁC – Es algo que queremos desarrollar. Tanto Álex Hernández como las personas que integramos el equipo multidisciplinar tenemos la ilusión de poder ayudar a jóvenes jugadores con talento a cumplir su sueño de ser profesionales. No cerramos la puerta a desarrollar un programa más amplio o formalizado en el que se sumen jugadores de otras comunidades, pero queremos mantener el enfoque de programa individualizado y para ello hemos de confeccionar un grupo reducido.

ZdB – Además del preparador físico y del fisioterapeuta, de los cuales hablaremos a continuación, ¿hay algún profesional más que colabore con vosotros en temas de alimentación o aspectos como la psicología?

ÁC – Pepe Iniesta, Alfonso Martínez y yo integramos el equipo de trabajo que ofrecemos a los jugadores invitados. Además, damos la opción de ponerse en manos de profesionales de la nutrición, la psicología y de algún otro deporte complementario y supervisado, como puede ser el yoga en el caso de Álex Hernández.

ZdB – Los entrenadores estáis en constante evolución, con procesos de mejora y aprendizaje. En esta subespecialización del baloncesto, ¿cómo añades más ejercicios, sacas ideas nuevas, algún mentor, otros entrenadores…?

ÁC – Los entrenadores tenemos acceso a muchísima información a través de las redes sociales. Intento formarme continuamente asistiendo a entrenamientos, clínics, charlas y explicaciones presenciales y online con grandísimos entrenadores como Pedro Martínez, Jota, Scariolo, Katsikaris, Diego Ocampo o Sito Alonso, entre otros. Además, he tenido la suerte de trabajar con entrenadores de gran entidad como Quini García, Rafa Monclova o Armando Gómez, que es un referente en cuanto al trabajo de la técnica y la táctica individual.

No obstante, pienso que los mejores maestros para añadir ideas nuevas en el juego y los protagonistas son los propios jugadores. El estudio de los jugadores en directo y a través del vídeo es la mejor fuente para sacar ideas y recursos para entrenar. Campazzo, Ricky, Marc, Vesely… no hay un solo partido en el que no dejen algún recurso interesante para analizar y practicar.

ZdB – Apenas hemos hablado de tu trayectoria, ya larga a pesar de tu juventud. Tras tu gran trabajo en estas últimas campañas en el Real Murcia (entrenador asistente y “scouting”), ahora llegas al HLA Alicante. ¿Qué esperas poder aportar a una ciudad de tanta tradición de baloncesto y a un equipo que busca reverdecer viejos laureles?

ÁC – En el Real Murcia pasé dos temporadas fantásticas trabajando en mi ciudad y le deseo lo mejor al equipo. Ahora he llegado a un club que apostó por incorporarme a su organigrama, que tiene una buena estructura y una gran ilusión por hacer bien las cosas. El ascenso a LEB Oro es algo que han perseguido durante años y el premio es totalmente merecido. Además, han confeccionado una plantilla interesante con la continuidad de muchos jugadores que lograron el ascenso, lo que seguro que fortalece la unión entre el equipo y la afición.

Afronto la temporada con mucha ilusión, con ganas de aprender y con total disposición a ayudar en todo lo que necesiten tanto en cantera con José Antonio Sánchez como con el primer equipo con Pedro Rivero.


Pero como decíamos, Álex Castro no está solo y él es la cabeza visible de un equipo multidisciplinar conformado por varios miembros que a continuación os presentamos.

Alfonso Martínez. Fisioterapeuta y readaptador físico-deportivo del Real Murcia Baloncesto por tercera temporada y especializado en Alto Rendimiento. Trabaja en la Clínica Martínez-Barrios Grupo de Fisioterapia, donde ha colaborado en la preparación y recuperación de lesiones de deportistas como Álex Hernández (Palma), jugadores de ElPozo Murcia (Liga Nacional de Fútbol Sala) o Noelia Montoro (Selección Española Futsal).

“En nuestro grupo de trabajo de verano con Álex Castro y Pepe Iniesta mi trabajo consiste en reducir la probabilidad de lesión de los deportistas a través de una valoración postural, ortopédica y funcional para detectar disfunciones en sus movimientos y planificar junto con el preparador físico un plan de ejercicio correctivo integrado en sus planes de entrenamiento, modificar malos hábitos y acudir a clínica periódicamente para prevenir sobrecargas musculares, disminuir fatiga y detectar con antelación posibles alteraciones del cuerpo humano. 

Mi papel en el mundo del baloncesto es mejorar la calidad de movimiento del deportista en todos sus ámbitos, desde los fundamentos hasta las habilidades específicas del deporte, detectando alteraciones en el movimiento, disminuyendo así el porcentaje de lesión, y mejorando en todos los movimientos específicos que desarrollarán en un futuro en la táctica y técnica deportiva.

Nuestro grupo de trabajo de verano busca orientar hacia el futuro la mejora del deportista en todos sus ámbitos: movimiento, alimentación, recuperación y mentalidad, haciendo incidencia en la psicología, con un trabajo interdisciplinar entre todos los profesionales que trabajamos juntos.

El objetivo es hacerles entender que primero hay que ser atleta antes que deportista, frase que pongo en común con mi entrenador David Martínez y creo que así es como se debería trabajar en todas las organizaciones de baloncesto”.

Pepe Iniesta. A sus 26 años es graduado en CAFD (Universidad de Murcia). Además, ha realizado un Máster en Investigación (UM) y otro en Formación de Profesorado (UCAM), junto con diferentes cursos y formaciones sobre entrenamiento y demás aspectos que ha complementado durante su desarrollo académico. Entrenador personal, entrenador de baloncesto y preparador físico, también es profesor de Educación Física, ámbito en el que quiere volcar su futuro junto con el entrenamiento.

“Me considero una persona muy responsable y comprometida al máximo con cualquier tarea que me proponga, tomando como fundamental estar en continua mejora y aprovechar al máximo cada momento para seguir formándome.

Mi función con Álex durante el trabajo de mejora individual consiste en evaluar, planificar e individualizar su entrenamiento en la parcela física. De esta manera, junto con el trabajo de fisioterapia, procuramos corregir eslabones débiles y potenciar aquellos que constituyan un punto fuerte para el jugador. Durante las sesiones de verano doy mucha importancia a este principio, además de a todo el papel que pueda desempeñar como preparador físico, volcando una gran carga de trabajo al ejercicio correctivo y calidad de movimiento tanto en las sesiones de gimnasio como fuera de ellas. De igual forma, procuro gestionar el entrenamiento en todos sus aspectos para que además de mejorar y corregir, Álex pueda llegar en unas condiciones idóneas para comenzar la pretemporada con su equipo.

Considero muy importante el conocimiento propio sobre el baloncesto ya que es muy necesario tener claros los requerimientos físicos, metabólicos y fisiológicos, mecánicas de movimiento, tipo y patrones de lesión más frecuentes, duración de esfuerzos y demás aspectos para enfocar el entrenamiento de una forma u otra. Por todo ello, considero que los programas de entrenamiento durante el verano son cada vez de mayor importancia, ya que debido a la mayor exigencia física y competitiva de las ligas, donde cada vez se juegan más partidos y se tiene menos tiempo para entrenar, es importante aprovechar este período transitorio para mejorar como jugador y como atleta”.