Faltaba la última pieza en el Força Lleida para la dirección de juego, y el cuadro ilerdense ha apostado por un director de juego norteamericano, la moda, últimamente, entre los equipos de LEB Oro, como antes fue en el resto de Europa. Estamos hablando de Robert Turner (1993 / 191 cm), que llega desde Francia. De este modo, el conjunto dirigido por Jorge Serna ha configurado una plantilla variada muy renovada: desde Alicante, llegó Adrián Chapela (que vuelve a Oro tras madurar unos años en Plata); en el perímetro, se espera mucho de un Sergi Quintela (cedido por Breogán) que será un jugador rompedor, y junto a él la veteranía de Miki Feliu, los puntos de Filip Djuran y la savia nueva del all-around Fernando Sierra; en la pintura, la muñeca de Kregor Hermet se complementará con Obi Kyei, y en el ‘cinco’, dos bastiones de poderío africano (Ablaye Mbaye y Mass Fall).

Robert Turner empezó su carrera universitaria en un JUCO (New Mexico St), y tras dos temporadas allí (11-13), fue el primer recruit de Tubby Smith cuando tomó el mando de Texas Tech. Ya en NCAA-DI, fue el base titular de los Red Raiders durante sus años Júnior y Sénior (14/15: 24 mi, 8.3 pt, 2.9 re, 1.8 as).

No encontró una buena salida al profesionalismo en el verano de 2015, y estuvo en la semiprofesional ABA en EEUU (Georgia Kingz), saltando posteriormente a Mongolia (Darkhan Garid), donde estuvo poco tiempo. Llegaba el 2016 y más de lo mismo: disputa partidos en la liga menor americana East Coast Basketball League, y vuelve a Mongolia (donde juega en dos equipos). En el país asiático explota, con unas medias en la liga regular (14 pa, 25.5 pt, 8.7 re, 5.7 as) que aumentan en playoffs (36 pt, varios triples/dobles), consiguiendo el campeonato con Altan Dornod y todos los premios de la NBL (MVP de las finales, MVP de la liga regular, MVP del All-Star y ganador del concurso de mates del All-Star).

Tras esta buena campaña 16/17, las oportunidades seguían sin llegar, pero en enero de 2018 se cruzaba el camino su oportunidad y recalaba en la NM1 francesa (equivalente a la LEB Plata, pero con nombres muy interesantes), fichándolo BC Orchies para paliar la baja de Doug Herring por motivos personales. Turner lo hizo bien en 14 partidos, gustó en la dirección y consiguió buenas medias (28 mi, 17.3 pt, 3.7 re, 4.5 as, 1.4 ro).

Se trata de un base zurdo de buen físico, que puede hacer el ‘dos’ si hace falta. Con fama de buena ética de trabajo y mentalidad, la liga de Francia le venía muy bien al ser un juego físico, y por eso destacó tanto. Con un manejo de balón bastante aceptable (sufre con la derecha), en ataque es un base vertical, con o sin bloqueo directo, al cual es difícil de detener cuando penetra y que está muy cómodo desde el tiro de media distancia (57% T2). Saca bastantes faltas personales por su incisividad, pero su porcentaje no llega al 70% en el TL (66%). No es un base cerebral, y a veces le cuesta en estático la toma de decisiones (2.3 pe), sacando la mayoría de las asistencias de las ventajas que él genera (4.5), y aunque el triple no es su punto fuerte no se le debería flotar, pues puede sorprender (31% T3, uno anotado por partido).

En defensa, es un jugador muy interesante: extenúa al rival, sabe sacar partido a su físico y no es extraño verle robar balones que acaben en un 1×0. Pero ojo, porque a veces mete manos demasiado, y hasta que no se adapte al arbitraje de la liga, puede tener problemas de personales. Además, tiene un buen salto y ayuda a su equipo en el rebote. Con sus condiciones físicas, huele a que nos dejará algún highlight. Cuando juega de ‘dos’, aprovecha muy bien el juego sin balón y su 1×1 con fuerza para anotar.

20 puntos y 3 asistencias ante el Gries de los españoles Forcada y Zengotitabengoa

Hacemos un impás para deciros que en Mongolia, el nivel de baloncesto es bajo, pero la pasión de los aficionados es alta y suele haber buenos jugadores. En 2017, al fin MNBA y la MBA llegaron a un acuerdo y organizaron la NBL, donde Turner fue MVP y con una duración de cinco meses. Si queréis saber más, hace tiempo escribimos esto sobre aquella liga.

En conclusión, Lleida apuesta fuerte por un jugador que cuando ha tenido la oportunidad ha rendido, pero la NM1 es diferente a la LEB Oro: menos física, más elaborada y, por momentos, más trabajada, con jugadores de más talento. Serna busca un perfil de base claro con Chapela y Turner, que tendrá que adaptarse a esta nueva liga y a la responsabilidad que recaerá sobre sus hombros, mientras progresa en sus debes. Una cosa está clara, la piel se la va a dejar en la pista y seguro que el Barris Nord conecta con su estilo intenso de juego.

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