mongoliaSi buscamos Mongolia en el mapa veremos que está en Asia Central, que no tiene acceso al mar, que por extensión es el 19º país más grande del mundo, y que lo que más nos suena de ella es Gengis Kan. Si lo tuviéramos que situar en el mapa baloncestístico nos quedaríamos con el signo de la interrogación tras nuestras cabezas. No es el baloncesto el deporte preferido de un país donde la lucha libre, el tiro con arco y las carreras de caballos se llevan la palma. El baloncesto, eso sí, ha crecido en el país por varios factores: ser un deporte de interior en un lugar donde los inviernos son duros, la emigración de sus habitantes a EEUU, y la apertura de fronteras (su constitución data de 1992) en el momento que aparecía aquel equipo de ensueño llamado Dream Team en Barcelona 92 sorprendiendo a todo el mundo.

Como ocurre en otros países asiáticos (caso de Japón) hay dos asociaciones separadas. Por un lado la Mongolian Basketball Association (MBA), la única reconocida por la FIBA y que se encarga de la promoción y desarrollo del baloncesto en el país, e incluso tienen un entrenador americano, el hawaiano Alan Walls, como seleccionador nacional y encargado de implementar políticas de cantera para favorecer el crecimiento del baloncesto desde la base. Sin embargo, la única liga de baloncesto profesional del país esta regida por otra asociación, la Mongolian National Basketball Association, que se separó en 2012 de la MBA tras desavenencias en la gestión de esta última. La entrada de fuertes patrocinadores (Sprite, Skylter) que ven una forma de publicidad y promoción a la vez que apoyan al deporte; y la llegada de jugadores extranjeros, americanos en su mayoría, con el correspondiente aumento del nivel de juego y de los números de aficionados entusiasmados de ver a estos jugadores (más de 50.000 seguidores en su página oficial de Facebook), hacen de esta liga una competición en crecimiento. Aún así, ni la FIBA ni la MBA reconocen a esta liga (Sprite Superliga), lo que deja a la MNBA en una situación de “liga fantasma”, a pesar de su buen hacer.

A los jugadores extranjeros se les hace raro su estancia allí, porque el choque cultural es muy grande, el clima, las barreras idiomáticas, de costumbres o de comida son adversidades que hacen a los jugadores más duros, favorecidos por la situación de que allí son tratados “a cuerpo de rey”.

La presencia de buenos patrocinadores atrae a estos jugadores. Por ejemplo, la temporada pasada Kia en Zona se hacia eco de cómo el ex NBA Smush Parker, trotamundos donde los haya, jugaba allí, pero no era el único: el tirador Terrence Joyner (ahora en Qatar), otro exNBA com Andre Brown, o jugadores con pedigrí universitario como Steve Pledger (Oklahoma, actualmente NBDL) o Squeaky Johnson (UAB) jugaban también en esta liga.

Pero esto no fue siempre así en cuanto a nombres conocidos de jugadores extranjeros. Hasta que fue adquiriendo cierta fama, aumentando salarios, los jugadores eran semidesconocidos. Rescatamos una entrevista de la web Germanhoops (que suele realizar entrevistas muy interesantes a jugadores americanos) a Decorey Jones. Para quienes no lo conozcáis, se trata de un versátil americano de 198 cm, actualmente en Noruega, que fue en la 2012/13, MVP de la Sprite Superliga, estrella del All-Star y ganador del concurso de mates. A la temporada siguiente, fichó por el equipo español de EBA CB Virgen Concha, donde sólo anotó una media de 10 puntos, y el mismo reconocía que en España había más nivel y sobre todo, mucho más rigor táctico y concepto de equipo.

Os hablamos de esta liga porque en estos días (26-28 de febrero) se celebra el All-Star de la MNBA, y se pueden ver, destacando, los nombres de los extranjeros que disputan la competición. La liga se ha convertido en un vivero de rookies y algunos muy destacados como Tyrell Corbin (184 cm, CSU Bakersfield), Dwan Caldwell (203 cm, Tenn Tech), Chris Jones (188 cm, Angelo State), Reggis Onwukamuche (208 cm, Prairie View A&M), Freddie Jackson (193 cm, UNC-Wilmington) o Charles Hankerson (193 cm, Wyoming), entre otros.

Pero también hay jugadores con cierto caché, el ex NBA Andre Brown continua en la liga, el nigeriano drafteado en 2011 Chu Maduabum, que inició el año en Finlandia, el sudanés Teeng Akol, el exNBDL LaQuentin Miles, el ex Italia A2 Jordan Richard o un base como Jake Anderson, cortado por los Chicago Bulls en el training camp de este año. A destacar, Steve Pledger, que inició la liga, pero luego fue reclutado por la NBDL donde ya ha tenido buenas actuaciones como anotador.

Y ahora pasado la dosis de frikismo pertinente, mi pensamiento cuando he visto un vídeo colgado en la red social de Facebook de la liga. Si en un país como Mongolia, cuya selección de baloncesto no gana títulos, que no es un país emergente, consiguen que Sprite patrocine su liga, ¿qué falla en España para que la segunda liga de baloncesto del país, que es el segundo deporte más importante tras el fútbol, no tenga un mísero patrocinador la LEB?

Ver las imágenes del All-Star con juego de luces, concurso de triples, mates, incluso un equipo de jóvenes frente a otro de novatos. Incluso en las redes sociales se mueven aficionados que lo piden. ¿Tan complicado, caro, difícil de montar, es un All-Star de cierta calidad en una liga con grandes jugadores?

A veces viene bien mirar otros continentes, para pensar qué somos, a dónde vamos… En Mongolia seguirán creciendo.

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