La cara sonriente de Oro

Si alguien hubiera hecho una apuesta combinada de que Força Lleida y Xuven Cambados comandarían en solitario la LEB Oro y la LEB Plata, respectivamente (en la J5 para los primeros y la J4 para los segundos), seguramente casi todos les hubiéramos mirado con cara rara, y con la sensación de que era un forofo extremo de ambos equipos por circunstancias de la vida, pero la realidad es la que es, y eso es lo que hace tan bonito este deporte al cual amamos y del cual desde aquí hablamos: BALONCESTO.

En la primera jornada eran 9 líderes, en la segunda eran 7 equipos, en la tercera solo cuatro, para quedar imbatidos en la cuarta jornada los dos equipos que se enfrentarían en la quinta. Con un Barris Nord que recupera la ilusión de antaño el Actel Força Lleida se llevó el partido ante un Cafés Candelas Breogán que venía con viento en popa y frenesí anotador. Lleida, un equipo repescado en la ampliación a 18 equipos se erige líder y con margen de crecimiento, como su técnico, Borja Comenge, ha expresado.

En un editorial para 7accents, Marc Retamero, seguidor y amplio conocedor del equipo, desvelaba la perfección el cambio: Comenge ha traído la sonrisa de nuevo a partir un quinteto integrado por un base de primerísimo nivel, Luka Rupnik, lleno de imaginación y calidad (recordemos que fue internacional por Eslovenia en Eurobasket 2015), al que sólo una “supuesta” irregularidad que no hemos visto por ningún lado le alejó de niveles superiores); un dos como Garrett Nevels, de primero orden anotador y con gran manejo de balón (ZdB ya avisó de su calidad y que en Lleida podían estar tranquilos); Miquel Feliu, un tres clásico que en Lleida está como en su hogar y si es feliz rinde a la perfección, son los referentes en el perímetro. Por dentro, dos jugadores trabajadores al máximo y luchadores que aportan rebotes, puntos y seriedad, una joya por pulir como Leo Demetrio y la muralla defensiva Mbaye. Un juego dinámico, alegre, de defensa intensa y transiciones rápidas, ha vuelto a enamorar, olvidando los tiempos de atrás con Prado. Una segunda unidad donde crece la pujanza de jóvenes como Rubín de Celis o Martí, con amplio margen de mejora, donde se descubre al joven valor estonio Hermet o se suma la regularidad de los de siempre: un luchador Sevillano, el gladiador Alzamora o la muñeca de Sutina, los dos últimos aún saliendo de lesiones y pendientes de estar a 100%.

Un buen aprovechamiento de las posesiones (115 puntos por cada 100 posesiones), un ritmo de juego no excesivamente alto en el que el rival tampoco pueda jugar mucho (apenas concede 71 posesiones por partido) y no verse penalizado por una capacidad reboteadora que no está entre las mejores de la liga (47% de los rebotes atrapados, sólo un 65% de los producidos en su aro y apenas un 26% de los del rival), son la grasa que pone en marcha el engranaje lleidatá.

Ahora les toca viajar a Pumarín, una cancha complicada que apretará al máximo, en la que el joven equipo local, privado de la participación de su referente Sonseca (nada se sabe de cuando volverá o si llegará a jugar antes de que acabe el año), ha mostrado que puede hacer buen baloncesto pero no ha dado el paso para ganar a los teóricos grandes (derrotas ante Quesos Cerrato Palencia y San Pablo I. Burgos).

La cara sonriente de Plata

xuven

Manu Santos ha configurado un equipo donde el trabajo mental y de confianza parece clave. Un bloque de fichajes procedentes en su mayoría de EBA, buenas renovaciones y algún referente han conseguido “enamorar” a toda la LEB Plata. Los jugadores han acatado lo que Santos quería de ellos y llegan a los partidos además de con la confianza por las nubes, como un rodillo que pasa por encima a los equipos rivales. Un equipo coral donde todos van a una y donde, por ejemplo ante HLA Lucentum, todos los jugadores del equipo anotan en los primeros 20 minutos, lo que se traduce en que un día destaque un jugador y otro lo haga el compañero. La frase de Manu Santos la podíamos leer en La Voz de Galicia:Compromiso defensivo y generosidad ofensiva”. Sin duda, un equipo capaz de jugar con tres “pequeños” y que carga mucho el rebote ofensivo pueden ser características de su juego con pilares tan buenos como Chapela (este es su año) o un Charles Nkaloulou que cada vez tiene mejor tiro de media distancia y toca la puerta de categorías superiores. Pero es que no se puede perder de vista a los Erik Quintela, Rubio, Gelazonia

Los datos son claros: Xuven tiene un alto ritmo de juego (74.7 posesiones) aunque no tanto como el endiablado del año pasado, y lo ejecuta con una elevadísima eficiencia ofensiva (la más alta, muy lejos de la segunda) y, quizás sea esto uno de los elementos fundamentales, siendo también uno de los equipos más eficientes defensivamente. Un equipo generoso en asistencias y que carga muy bien el rebote y es que cuando todo va bien…

No sabemos cuanto durará este estado de forma, o la racha, pero si van con este estilo hasta el final, si no se relajan en el trabajo diario… Xuven está llamado a ser uno de los equipos que esté arriba, y que la apuesta por Manu Santos (como intuíamos desde ZdB) era una apuesta acertada.

La cara triste de Oro

Tanto en Oro como en Plata es un único equipo el que no conoce la victoria: Calzados Robusta (CB Clavijo) en la primera y Aquimisa Laboratorios Queso Zamorano (CB Zamora) en la segunda.

Clavijo tuvo un verano movido, que afectó a lo extradeportivo (cambio de patrocinador), a la cantera (profunda reestructuración, con la salida de Arbués y con él de todos los entrenadores de las categorías inferiores), al equipo EBA (“congelado” a la espera de tiempos mejores) y por supuesto al primer equipo donde se acabó por configurar un equipo de anotadores para buscar el juego vistoso del año pasado pero con mejores resultados. Sin embargo, en el inicio de la temporada no se ha logrado en absoluto este objetivo, con cinco derrotas que cuesta achacar a pequeños detalles, lesiones… pero sí a una falta de confianza de un equipo “triste”. Está claro que esto no ha hecho más que empezar, que los rivales están ahí pegados en la cola, pero Caínzos tiene que recuperar a unos chicos que les cuesta y donde el bloque nacional veterano asume responsabilidad (Garrido, BravoGalarreta y el pundonor de Laso) aunque sin éxito.

Un equipo diseñado para meter puntos pero que no lo hace, y con problemas para apretar en defensa, donde dejan tiros muy liberados; con el experimento del 4 (Laso, Tunde, Bonifant) en modo off, la decepción de Popadic, la nula aportación de los rookies o un Alberto Martín que está pagando la inactividad de no jugar estos años a pesar de su calidad. Gerun tiene números, pero está lejos de ser un referente para ganar partidos, aunque puede ser un seguro por dentro.

En el apartado estadístico, algunos números no son malos (están en la zona media en asistencias), otros son más preocupantes (es el quinto por la cola en rebotes a pesar de sus hombres altos). El año pasado empezaron jugando a un ritmo altísimo y acabaron bajándolo paulatinamente, y en esa evolución parecen haberse quedado en un ritmo medio, en el que las derrotas no se explican tanto por los problemos ofensivos, sino por una eficiencia defensiva de las más bajas de la categoría (sólo es peor la de Cáceres).

Es la hora de hacer un reset, recuperarlos anímicamente y que vuelvan a demostrar de lo que son capaces para recuperar a un público cada vez menos fiel ante las pocas victorias que ven.

La cara triste de Plata

Está pagando Zamora la adaptación a la nueva categoría y en consecuencia les esta costando este inicio de temporada. La tranquilidad que se intentaba transmitir desde dentro hacia fuera las primeras jornadas se convierte en un discurso de seguir trabajando. La salvación está ahí al lado, a una victoria, pero la Plata es una liga tan dura (no olvidemos que hay cuatro plazas de descenso en una liga con apenas 16 equipos) que no deja tiempo a nada y el peaje inicial puede ser muy alto. Saulo Hernández, coach del Zamora,  demuestra tener las ideas claras, tal y como nos contaba zamora24horas.com: sabe que en esta categoría no se permiten los fallos, ya no solo para ganar sino para competir. Scoutings más profesionalizados hacen que sus tiradores no se encuentren cómodos (provoca que necesite no solo de 7 hombres, sino de toda la rotación para llegar con opciones), y la llegada de Kody viene más a sumar que a ser un salvador (un jugador de pintura conocedor de la liga y que puede aportar). Ahora Hernández lo tiene claro, el margen de mejora es amplio y el equipo lo conseguirá, por lo que no deben caer en el desánimo.

zamora
Imagen de http://www.zamoranews.com

No es Zamora un equipo de jugar partidos a posesiones rápidas, y no tiene una mala eficiencia ofensiva (se sitúa en la mitad) pero su pobre eficiencia defensiva (la peor de la liga) le penaliza en demasía, sobre todo cuando hablamos de un equipo que es de los más flojos reboteando (debe notarse la llegada de Kody para recuperar segundas opciones y cerrar mejor el aro propio). Es la hora de seguir trabajando, ajustar errores que aquí no se perdonan, quitarse esa vitola de novatos y salir a morder a la pista los diez jugadores, porque este año la calidad individual no va a sacar los partidos como en EBA y si lo hará la fuerza del bloque, algo que su técnico tiene claro y lo llevará a la práctica.


Imágenes: http://www.flleida.cat, http://www.lavozdegalicia.es y http://www.zamoranews.com

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