Como nos gusta hablar en ZonaDeBasquet del éxito de los entrenadores españoles fuera de nuestras fronteras, y esta vez el turno es para el ferrolano Antonio Pérez Cainzos, con quien hablamos hace más de 10 años, un coach con una gran trayectoria en el mundo del baloncesto sobretodo en España donde ha estado varios años como asistente en proyectos ACB (Valladolid, Estudiantes y Betis) y al que hemos visto muchos cursos como primero en diversos equipos de la antigua LEB Oro (Clavijo, Araberri y Alicante), además de conocer también el resto de categorías FEB con Coruña en sus primeros pasos en los banquillos.
El gallego este año ha estado enrolado en el Club Africain de Túnez toda la campaña, donde ha tenido un éxito tremendo gracias a los 3 títulos conseguidos entre las 5 competiciones que han disputado, desde luego para estar orgulloso de lo conseguido y para hablar de ello en nuestro medio digital.
Hola Antonio, encantado de saludarte, y lo primero de todo, antes de hablar de cómo te ha ido la temporada ¿qué es lo que te ha empujado a vivir tu primera experiencia baloncestística fuera de España de forma completa? dado que habías estado en Estados Unidos (NBA y NCAA) como entrenador invitado algunos meses así como en la selección China como analista con el scouting.
Siempre he querido poder vivir la experiencia de poder entrenar fuera de España, para ponerme a prueba como entrenador en otro contexto, en otra cultura, en una competición diferente y poder ser capaz de competir por títulos. Hubo oportunidades en temporadas anteriores, pero por mi momento familiar decidí quedarme en España. La oportunidad llegó el pasado verano con el interés del Club Africain y sólo puedo decir que ha sido una experiencia fantástica en lo personal y profesional.
Llegas a Túnez donde desde luego has caído de pie, con 3 títulos debajo del brazo, pero vamos a ir por partes, el primero, la Supercopa de Túnez antes de Navidad, ¿cómo fue aquel partido ante USM Monastir?
Nada mas aterrizar en Túnez, ya te das cuenta de la dimensión que tiene el Club Africain en la sociedad tunecina, es uno de los clubs más importantes de África, con más de 2,5 millones de seguidores en redes sociales, con secciones de futbol, volleyball y balonmano, además de baloncesto, y con 106 años de historia. Y desde el primer día entiendes que la rivalidad con el USM Monastir sobrepasa lo deportivo. De ahí que ese primer enfrentamiento contra ellos con el primer título en juego de la temporada era algo que podía marcar el resto de la temporada.
El día anterior a la final de la Supercopa, nuestro escolta americano Mike Dixon se lesiona y esa circunstancia pone a prueba el carácter competitivo de nuestro equipo. Nuestra respuesta fue excelente, dominamos al rival desde la defensa y conseguimos nuestro primer título de la temporada.
Seguimos con los trofeos, y el segundo llega en el Dubai International Basketball Tournament celebrado en febrero, ¿qué torneo es ese, como fue el título y que rivales y jugadores destacados había?
Es el torneo internacional más prestigioso de Oriente Medio, donde los mejores equipos árabes de Asia, África y Oriente Medio se enfrentan durante 10 días. El mejor resultado de nuestro club había sido llegar a semifinales. Entre los rivales estaban. Al Ahli Tripoli de Libia, que era el actual campeón de la BAL y tercero del Mundial FIBA de clubes, que ganó Unicaja de Malaga, el Sport Club Beirut campeón de Líbano, Al Nasr campeón de Emiratos Árabes, el Zamborana filipino, el Al Wahda que este año está entre los cuatro mejores equipos de la WASL (Euroliga de Asia), además de la selección de Emiratos Árabes como invitada, contra la que disputamos la final por el título.
Jugadores como el número 1 del Draft, Anthony Bennet, Emmanuel Mudiay, Keron Deshields, Chris Lofton, AJ English, Anthony Criswell, Deshawndre Washington, Demarco Dickerson, Latraviyon Jackson, Daniel Hamilton…
Nosotros competimos con solo un jugador extracomunitario, Jamelle Haggins, y diez jugadores nacionales. Vencimos en octavos de final a Tripoli, en cuartos a Al Nasr, en semifinales a Sport Beirut y en la final a la selección de Emiratos Árabes.
Acabamos en cuanto a victorias con entorchado final, logrando este mismo mes la Copa de Túnez, de nuevo ante US Monastir esta vez con un compatriota como Arturo Álvarez en el banquillo rival ¿partido diferente al de la supercopa?
Veníamos de ser campeones de la 1st Conference de la BAL disputada en Rabat contra rivales como el histórico Al Ahly Egypt y el ASV Dakar campeón de Senegal, clasificándonos para la Final a 8 del continente, pero entre esas dos importantes competiciones teníamos la Final Cup de Túnez, de nuevo contra nuestro máximo rival en el país, USM Monastir. Quizás nuestro ritmo competitivo nos permitió llegar mejor a esa final que nuestro rival, de nuevo nuestra defensa logró imponerse en un partido no muy atractivo ofensivamente (65-50) y conseguimos el tercer título de la temporada, antes de viajar a Kigali para disputar la Final 8 de la BAL.
El éxito no solo son los trofeos, sino que el equipo se logró clasificar para los cuartos de final de la BAL que se disputaron a final del mes de mayo en Kigali, la pena que no se pudo pasar la primera eliminatoria, pero ¿cómo ha sido llegar hasta ahí y que rival te encontraste así como que otros jugadores de nivel había en esos playoffs?
Nos clasificamos por primera vez en la historia del club para los cuartos de final de la competición, donde nos tocó el todopoderoso Al Ahly Bengazhy entrenado por Fotsis Kastsikaris, con jugadores como Charlie Moore, Donovan Williams, el internacional sudanés Jo Lual-Acuil y el interior internacional egipcio Marey. La eliminatoria de cuartos de final se juega en un formato de back to back en tres días, con lo que éramos conscientes de la dificultad de sorprender a uno de los favoritos en 40’, más complicado sería en 80’. Tuvimos el lanzamiento para ganar en el primer partido en el que perdimos por un punto, pero no conseguimos imponer nuestro juego en el segundo partido donde ellos fueron superiores.
Acabamos 5º del continente, un puesto que debemos de valorar muchísimo para ser debutantes en esta competición. La experiencia fue fantástica para todos.
En cuanto a la liga doméstica, Club Africain acabó primero de la Liga Regular en un país donde en España encontramos a Fares Ochi, ¿qué nos puedes destacar de la liga de Túnez y que nombres importantes podemos encontrar ahí que pudieras incluso ver en ligas FEB como el mencionado Ochi?
En Túnez hay 20 clubs con estructuras profesionales y semi profesionales, diez en la 1a división y diez en la 2a división. Por normativa, los equipos sólo pueden contar con una máximo de dos jugadores de fuera del país, con lo que el valor del jugador tunecino es muy alto y diferencial, acumulándose en talento principalmente en cuatro clubes (Club Africain, USM Monastir, JSK Kariouan y ESS).
Jugadores internacionales tunecinos como Omar Abeda, Marnaoui o Firas Lahyani podrían perfectamente jugar en España, Omar Abeda, me atrevería a decir, incluso en ACB como base de rotación. Uno de los hándicaps quizás es que son jugadores con salarios muy elevados aquí en Túnez, y con un estatus en el país que no tendrían quizás en otras ligas, por lo menos en su primer año.
Jugadores extracomunitarios como Mike Dixon o Jamelle Haggins con experiencias en primeras ligas europeas (Italia, Turquía…) quizás ya estén en un rango salarial y en un momento de su carrera donde sería complicado poder verlos en España.
Nos llama la atención que tras ser primeros, el único tropiezo del equipo ha sido en las semifinales de la Liga Regular donde se cayó ante JS Kairouan ¿qué ocurrió?
Fue nuestro peor momento de la temporada, llegamos a esa semifinal sin nuestro escolta Mike Dixon que salía de una grave lesión y con problemas personales de nuestro otro jugador extracomunitario. JSK nos sorprendió en el primer partido en nuestra pista, y eso condicionó la eliminatoria. Realmente, JSK jugó muy bien esas semifinales. Jugar en su pista es una de las experiencias más difíciles que he vivido como entrenador…
Una temporada larga, con competiciones de diferente índole, ¿nos puedes hablar un poco del equipo que tenías y de si se ha tenido que reforzar la plantilla para alguna competición concreta como la BAL?
La temporada ha sido larga, con cinco competiciones (Supercopa, Copa, Liga Nacional, Torneo Internacional de Dubai y la BAL). Nuestra plantilla estuvo formada por 12 jugadores profesionales y dos jugadores jóvenes de nuestro segundo equipo. De los 12 jugadores profesionales, diez son tunecinos (cuatro de ellos internacionales en la actual selección de Túnez) y otros dos jugadores más veteranos que han sido internacionales en el pasado con experiencia en Olimpiadas y Afrobasket, uno de ellos Hamoudi, con más de 29 títulos en su carrera.
Jugadores con una amplia experiencia competitiva, acostumbrados a competir por títulos cada año.
Los dos jugadores extracomunitarios fueron, el escolta Mike Dixon y el interior Jamelle Haggins. Mike sufrió una lesión grave en diciembre y no pudimos contar con él en ninguna de las cinco competiciones que disputamos. Decidimos esperarle y no fichar a un jugador para sustituirle, son decisiones que se toman a lo largo de la temporada que pueden condicionarla, pero asumimos el riesgo.
Para disputar la BAL, nos reforzamos con tres jugadores con pasaporte africano (Mohammed Aminu, Drew Cissé y Makthar Gueye), las normas de la BAL a nivel de estructura de plantilla son diferentes a las de las competiciones nacionales, plantillas de 13 jugadores con un mínimo de 7 jugadores nacionales, uno de ellos U22, un máximo de dos jugadores de fuera de África, un máximo de tres africanos de fuera de Túnez y un jugador U20 de la Academia NBA África.
Si hiciéramos una comparación con España, tu que has estado en dinámica ACB como ayudante y que conoces todas las categorías FEB ¿en qué nivel podría estar tu equipo y qué nivel tiene el resto de liga doméstica?
Es complicado extrapolar el nivel, pero creo que nuestro equipo que disputó la BAL podría ser muy competitivo a lo largo de una temporada con los mejores equipos de la 1a FEB y los peores clasificados de la liga ACB.
Por cerrar lo vivido en Túnez ¿contento con la experiencia? ¿para repetir? ¿qué tal el país y la adaptación a otra cultura? ¿recomiendas probar la experiencia a otros entrenadores que no han dado nunca este paso?
La experiencia ha sido increíble a nivel personal y profesional. He crecido como entrenador y he sido capaz de adaptarme a una nueva cultura, y una forma diferente de entender el deporte competitivo y profesional. He conocido lugares maravillosos y en este camino me llevo amistades para toda la vida.
No soy de recomendar ni aconsejar, dar este paso es una decisión muy personal, y cada uno tiene sus circunstancias, sus momentos y sobre todo sus características personales y fortalezas profesionales que pueden ayudar o dificultar la adaptación a una nueva competición, cultura y país. Al “Antonio entrenador” de hace diez años le costaría mucho más alcanzar el éxito que he tenido en esta experiencia profesional. Mi desarrollo como entrenador, mi formación paralela y mi crecimiento personal en estos 10-12 años me han permitido poder realizar con éxito este trabajo y adaptarme mejor.
Hablando de otros temas, dado que de 2008 a 2011 estuviste enrolado como entrenador asistente en las categorías inferiores de la selección española de la U16 a la U20 ¿cómo ves el futuro del baloncesto español tras el paso a un lado que han dado los jugadores históricos que tantos éxitos nos han dado y por otro lado con la salida de tantos nombres al baloncesto universitario?
Venimos de más de una década de éxitos y medallas en campeonatos de Europa, mundiales y olimpiadas, con una generación de jugadores difícilmente repetible, y creo que entras en comparativas con ese pasado tan reciente no ayudará a las futuras generaciones. A nivel estructural y competitivo tenemos un nivel muy alto para el desarrollo de jugadores, la ACB es una de las 4-5 ligas más duras del mundo, y una segunda división como la 1a FEB que es más competitiva que muchas primeras ligas europeas. Jugar en la ACB o en 1a FEB para jugadores españoles entre los 18 y 23 años es difícil, esos cinco años para mí son claves en el desarrollo futuro del jugador.
El nivel de los entrenadores españoles sigue creciendo y las estructuras de los clubes poco a poco mejorando, creando un contexto adecuado para el desarrollo de talento. No debe asustarnos que algunos de ellos salgan fuera del país para seguir formándose y desarrollándose, no sólo aquí sabemos entrenar… muchos países exportan talento joven y su selección nacional sigue siendo muy competitiva, quizás más que si ese talento no saliese del país.
Para terminar Antonio y no robarte más tiempo, ¿qué te gustaría para la temporada 2026/2027 en lo personal si es que todavía no hay una renovación con Club Africain o un destino ya firmado?
Tomaré una decisión a finales del mes de junio, valoraré mucho la opción de continuar, pero tendré en cuenta todas las opciones, soy ambicioso y quiero mejorar, estar en proyectos serios y competitivos donde pueda aportar valor y estemos en alineados en nuestra forma de entender el baloncesto profesional y los niveles de exigencia necesarios para ser muy competitivos.
Muchas gracias Antonio por abrirnos tus puertas para ZonaDeBasquet en esta entrevista y mucha suerte en el futuro.