Tras hablar de la conferencia Este en la primera entrega, publicada ayer, toca el turno a la conferencia Oeste, en la que vamos a repetir formula, apostando por diez jugadores en los que deberían fijarse en categorías superiores, a los que acompañamos con un bonus track de otros diez jugadores que han rayado a un gran nivel. Sin más prolegómenos, vamos al lío:
Adrià Moncanut (2002, Iraurgi: 28 mi, 11.4 pt, 3.4 as). El base gironí es un jugador a seguir sin duda, su progresión desde sus primeros compases en senior con Girona hasta el momento actual es clara. So en Ponferrada dejó muestras, las confirmaciones han llegado en tierras vascas, donde ha sido el base titular indiscutible. Sin mucho tamaño, pero muy listo atrás y con mucha intensidad para robar el balón o impedir la progresión de su rival, en ataque su buena lectura, su juego coral, capacidad de desborde y su mayor amenaza cada vez más desde lejos, puede abrirle las puertas con su alta IQ en el juego.
Pau Isern (2001, Valladolid: 24 mi, 12.7 pt, 3.7 as). Ni la temporada de su equipo, ni los problemas físicos le han dejado acabar la temporada en un nivel top, pero sus actuaciones en uno de los equipos de clase alta han dejado claro que está para más. Base muy atrevido, sin miedo a coger el peso, cómodo en ritmos rápidos y con muy buen manejo de balón, para desbordar con su 1×1 o buscar el compañero libre. Su mejora en la lectura es palpable y ahora le falta dar ese paso más en su tiro de larga distancia, aunque es un jugador que físicamente está ya preparado para dar el salto.
Kevin Torres (2003, Clavijo: 23 mi, 14.7 pt, 2.7 as). Tercera campaña con los riojanos que ha sido de crecimiento total, siendo la figura ofensiva de un equipo y sintiéndose muy cómodo en ese papel. Se trata de un combo con un primer paso muy rápido, capacidad de desborde o hacer splits con su manejo, pero a esa verticalidad ha ido añadiendo su lanzamiento exterior, casi tres triples anotados al 42% T3, tanto con balón como sin balón, o saliendo de bloqueos, que lo han convertido en una amenaza real. Si sigue trabajando su físico y su capacidad atrás, al tiempo que maneja las pérdidas, tiene un futuro enorme por su talento innato para el baloncesto.
Ja’Monta Black (2001, Córdoba: 24 mi, 12.9 pt, 3 re). Tras debutar como rookie en Segunda FEB, apostó por continuar en España y no le ha podido salir mejor, líder anotador del equipo campeón de la categoría. El combo americano es un perfil que hemos visto que funciona viniendo desde Segunda FEB en la categoría superior, y sobre todo por esa capacidad de entrar en ebullición en determinados partidos, también por su mano desde el triple con un buen porcentaje (38% T3). Listo en el juego sin balón, la falta de físico le condiciona en las entradas para absorber contactos, pero a cambio su rapidez de mecánica de tiro y fluidez hacen que sea una amenaza real desde la larga distancia recibiendo y anotando. Atrás es un jugador con manos rápidas para robar, aunque jugadores potentes pueden causarle problemas.
Jamie Bergens (2001, Ponferrada: 25 mi, 13.9 pt, 2.5 as). El rookie universitario e internacional por Países Bajos ha sido una pieza clave en el conjunto del Bierzo y tirando del carro. En un baloncesto que cada vez requiere más manejadoras, Bergens puede ser una opción clara como combo en el backcourt, un jugador de 188 cm pero con buen físico, buen manejo para ser un anotador de tres niveles, con capacidad de encarar hacia el aro, anotar tras bote en la media distancia y aprovechar los bloqueos para anotar los triples, y también a pies quietos sin miedo. Esa capacidad de ser sólido atrás y de generar para sus compañeros debe abrirle las puertas a un nivel superior.
Víctor Moreno (1998, Toledo: 29 mi, 13 pt, 4.8 re, 2.4 as). Un jugador ya instaurado en Segunda FEB pero que ha alcanzado su momento de madurez en modo de jugador total de la mano de Yeyo Vicente. Una amenaza desde la larga distancia, de esos jugadores a los que no puedes dejar un hueco ni un segundo porque se levantan con facilidad, tanto saliendo de pantallas como esperando para el catch and shoot, además de sumar de capacidad de conducción del balón y ser peligroso a campo abierto. De esos jugadores de Segunda FEB con capacidad para estar en ambas competiciones.
Tavin Pierre (2001, Círculo: 31 mi, 17.7 pt, 2.8 as). Ha destacado como anotador en su primera experiencia como profesional y el rookie entra en este elenco apoyado por su pasaporte cotonou de Jamaica. Es un jugador muy vertical en su juego, lo que le hace visitar con frecuencia la línea de personal (75% TL), con ese despliegue físico y velocidad de conducción hacia adentro. Sin miedo desde el triple, con o sin balón, ha ido adquiriendo consistencia, si mejora en la toma de decisiones para evitar tantas pérdidas, es un jugador que puede subir con un rol determinado.
Iñaki Ordoñez (2003, Valladolid: 26 mi, 12.7 pt, 5.9 re). Es difícil ser interior U23, pero el navarro disputa su cuarta temporada en la categoría y el salto cualitativo de este curso está fuera de dudas. Se trata de un cuatro de buen tamaño, muy móvil, tanto para correr la pista como en ataque posicional aprovechando el juego sin balón. Cómodo para aprovechar las continuaciones, ha mostrado progresión en el tiro exterior en el pick and pop. Es un jugador joven aún en progresión, que necesita consolidar su lanzamiento y seguir ganando en madurez, pero con las condiciones físicas y técnicas para apostar por él.
Milos Jankovic (1994, Caja 87: 22 mi, 10.2 pt, 5.5 re). El veterano serbio seguía en la liga tras su paso por Algeciras y en Primera FEB con Amics, para ser el ancla en el potente equipo sevillano. Es un jugador que puede jugar en las dos posiciones interiores, sabe usar su cuerpo, tiene conocimiento del juego, con cero dudas sobre qué hacer con el balón cuando recibe, buen trabajo de espaldas al aro, usando su cuerpo, ganando la posición y siendo imparable bajo el aro (56% T2) con capacidad de pase e incluso rango de tiro. Un jugador con experiencia, conocimiento del juego, capaz de anotar y que se puede adaptar a diferentes roles, además está en un gran estado de forma este curso.
Wildens Leveque (2000, Cáceres: 29 mi, 16.4 pt, 9.8 re, 1.2 ta). La estrella de la competición, el pivot de Cáceres ha sido la sensación siendo un habitual de las dobles figuras. Tras debutar en Tercera FEB, en el equipo extremeño se ha consolidado para cotas mayores. Cinco móvil con cierta fortaleza, con gran instinto para el rebote, siendo muy activo en el ofensivo y en la protección del aro (1.2 ta). Sorprende además su juego de espaldas al aro o en su capacidad para bajar el balón y botar, siendo capaz de ejercer su poderío, además de ser efectivo sin balón o en el roller, o con capacidad para correr la pista. Está claro que en niveles superiores se iguala el físico y será un 4.5, pero cada día exhibe mayor fiabilidad desde la media distancia, sus cualidades como reboteador y sus virtudes le harán hacerlo bien, aunque no sea un generador al poste, va ganando en calidad de definición, está en plena progresión.
Los otros diez
Albert Lafuente (1999, Cáceres: 29 mi, 12.7 pt, 5.1 as). Jugador en plena madurez y aún joven, a pesar de que lleva muchos años en esto. Volvía a tierras extremeñas y ha sido el base rompedor ideal, anotando y repartiendo juego, preparado para más.
Gonzalo Orozco (2002, Córdoba: 22 mi, 8.5 pt,, 3.5 as). El base del equipo campeón ha sido imprescindible, manteniendo el tono atrás, tirando del carro en momentos importantes, dominando el P&R, siendo vertical y con energía, debería continuar.
Ierai Aizpitarte (2000, Iraurgi: 24 mi, 13.5 pt, 2.7 as). Cedido por el Gipuzkoa, el talento vasco no ha dejado de confirmar las buenas sensaciones. Peligroso desde el triple, pero capaz de ser manejador, es hora de dar el salto y ver cual es su límite.
James Potier (1998, Valle de Egües: 26 mi, 15.8 pt, 2.2 as). Estaba el combo belga preparado para dar el salto y lo demostró a la perfección. Jugador de perfil manejador, instinto ofensivo y peligroso desde el triple.
Aboubacar Traore (2001, Cultural: 24 mi, 12.7 pt,6 .9 re). Llegó el rookie cotonou a León en diciembre y mostró exuberancia física. Un proyecto aún por crecer en su juego y su toma de decisiones, capaz de ser falso cuatro, pero con evolución al tres por su estilo vertical, muelles para rebotear y capacidad de correr.
Jason Knotek (2000, Valle de Egüés: 28 mi, 17.6 pt, 4.1 re). Volvía a Segunda FEB tras un año inactivo y ha dejado las mismas buenas impresiones. Alero con variedad de registros, penetrar, poste, tirador… lástima de pasaporte USA para dar el salto.
Hugo Arbosa (2003, Clavijo: 27 mi, 11.3 pt, 5.9 re). Qué crecimiento del vitoriano, tanto en confianza como en protagonismo. Con su movilidad crea muchos problemas, muy valiente de cara al aro, su progresión en el tiro marcará su techo.
Antonio Burgos (2000, Morón: 26 mi, 10.4 pt, 4.1 re). Decidió continuar en Morón, club que le había dado la oportunidad de jugar en Primera FEB. Un jugador físicamente preparado para dar el salto, cuatro capaz de abrir la pista, jugar sin balón y aprovechar opciones en el poste ante rivales inferiores físicamente.
Riley Hayes (1998, Ponferrada: 26 mi, 13 pt, 6.9 re). Un americano atípico, cuarto año en Segunda FEB y referencia interior del conjunto del Bierzo, que en él encontraron un seguro de vida con su efectividad cerca del aro.
Walter Junior (1995, Caja 87: 22 mi, 10.5 pt. 5.7 re). Tras consolidarse en Oro, probó experiencias en el extranjero, empezó en Getafe, pero en Sevilla lo tuvieron claro y el jugador guineano ha sido clave por su potencia, movilidad y capacidad de abrir la pista.
Como siempre, eran muchos más los jugadores que podían haberse incluido, desde veteranos que pueden jugar más arriba sin problemas como el hombre para todo como Jorge Lafuente (Toledo), el mago todoterreno Alo Marín (Morón), el cuatro abierto por excelencia Alex Mazaira (Cáceres), los centímetros poderosos de Sergio Mendiola (Toledo), el carpanta de los rebotes Javi Menéndez (Círculo)…
Pero también hay un perfil de jugadores con cierto «aroma de juventud» que quieren más, como Adrián Latorre y Sergio Cecilia (Caja 87), David Òrrit (Ponferrada), Iker Montero o Patrick Santos (Logrobasket), Didac Cebolla (Cultural), Matteo Strikker (Cáceres), Pablo Sánchez (Córdoba)… sin olvidarnos algún extranjero joven como el rookie USA tirador Isaac Haney (Valladolid) o el cinco comunitario Kevin Schutte del equipo campeón, Córdoba.