La LEB es tierra de oportunidades. ¿Quién no se acuerda de ese perfil de jugadores sin gran físico pero enorme puntería y talento? Hace unos días coincidía la marcha a Alemania de Spencer Reaves con la enorme actuación de Eric Demers en The Tournament, un torneo donde están prácticamente todos los jugadores americanos. El nombre del francotirador Ben Stelzer me salía de los labios. Ese perfil de raza tirador. Entonces empecé a pensar sobre un posible artículo algo random sobre perfiles similares, algo diferente, pero ideal para estas alturas de verano y que, aunque no lo lean ni 100 personas, al menos saque una sonrisa a esos curiosos ávidos de esos jugadores que podrían ser “el nuevo Ty Sabin”.

Eric Demers (185 cm). Nada mejor que empezar por el jugador que dio la idea para este artículo. La temporada pasada sugerí el nombre de esta estrella de NCAA-DIII (Gordon) a varios equipos de Plata, pero nadie apostó en el profesionalismo por él. Tras una temporada en blanco y cambio de agencia, Demers no ha perdido atributos. Con excelentes porcentajes de tiro (50% T2, 40% T3, 89% TL), es un tirador de catch and shoot o saliendo de bloqueos, pero, ojo, porque es letal en transición y sabe jugar el P&R. Sin un físico de escándalo, ha demostrado en The Tournament que la inactividad no le ha pesado y es un jugador por el que apostar ya.

Brady Rose (1996 / 190 cm). No lo tenía muy controlado tras su paso por NCAA y su estancia en Alemania (ProB, 19/20), pero en Bulgaria se fijaron en él, y sin duda merecido. En Beroe, con un base americano jugón a su lado, este CG de poca estatura pero buen tren superior ha demostrado su peligro desde el triple y su capacidad para levantarse desde cualquier lado. Sus porcentajes no engañan (52% T2, 43% T3, 94% TL), con casi tres triples por partido.

Aston Francis (1997 / 185 cm). Se graduó hace dos años y tardó en vivir su primera experiencia profesional a pesar de ser uno de los mejores jugadores non-D1 de su camada. Su lugar para debutar fue nada menos que la segunda división de Georgia, con poco talento local pero extranjeros con hambre; en ella ha vuelto a resurgir ese anotador voraz (19.2 pt, 6.6 re, 50% T2, 40% T3, 80% TL), un jugador que anota tras salir de las pantallas de su hábitat, aunque también puede atreverse con el P&R o a campo abierto. Ved vídeos y juzgad por vosotros mismos.

Landon Taliaferro (1997 / 196 cm). Tal vez el perfil “menos puro” por medir 196 centímetros, pero el ex Fairfield es igualmente un tirador de los de verdad. Ya lo hizo bien en Luxemburgo (hasta el parón Covid) y luego en Kosovo siguió con su juego (20.4 puntos, más de 4 triples anotados y buenos porcentajes: 62% T2, 49% T3, 80% TL). Excelente mano, sobre todo recibiendo y tirando. Físicamente le falta fuerza, pero, ojo, porque se atreve a bajar el balón y buscar la penetración, corriendo cómodo la transición. Definición pura de tirador.

Jackson Trapp (1992 / 193 cm). Aunque lleva dos temporadas en Alemania, he puesto mis ojos esta campaña sobre él. Hablamos de un jugador que no cuajó en sus primeros años, pero tras destacar en la TBL el Paderborn alemán se fijó en él, siguiendo a lo suyo y siendo un shooter por excelencia, ya sea con o sin balón. Con capacidad para asistir y no ser unidimensional. Muy peligroso desde el triple (15.0 pt, 4.2 as, 67% T2, 41% T3, 80% TL), con más de tres anotados por partido.

Trevor John (1995 / 191 cm). Explotó en su último año universitario, cuando cambió Cal Poly por Drexel y rompió desde el triple (41% T3, más de tres anotados por partido), con un perfil de tirador con datos brutales en comparación con otros jugadores NCAA. Una lesión en el cuádriceps le dejó en el dique seco la 19/20, pero debutó en Rumanía en un equipo de la parte medio-baja, Constanta, a inicios de la 20/21. Sus números (9.9 pt) no llaman la atención, pero si alguien quiere un tirador (con o sin balón y con una mecánica rápida) puede ser tu hombre sin duda. Como buen tirador, si consigue progresar en su juego unidimensional crecerá cada vez más.

Mitch Pelissier (1997 / 190 cm). Típico caso que te encuentras viendo ligas perdidas y cortando a otro jugador te fijas en la pista en él y lo descubres. Se trata de un CG formado en DIII y que ha repetido experiencia en Albania por segundo año consecutivo, con buenos registros y porcentajes en Teuta (18.0 pt, 3.3 as, 50% T2, 40% T3, 85% TL). Tal vez el perfil menos puro de los descritos, porque es un jugador con buena visión de juego, sin miedo a jugar el P&R o el 1×1 y cómodo en la transición. Sus casi tres triples por partido, con o sin balón, demuestran su peligro desde cualquier distancia.

Podríamos continuar indefinidamente, pero tampoco os queremos aburrir. Quién sabe si alguien se atreverá a apostar por estos tiradores “no tan conocidos” de excelentes porcentajes…