Hoy en Zona de Básquet es turno de hablar con Ángel Aranda Saiz (1974), entrenador superior por la Federación Española de Baloncesto y con la licencia FIBA Coach. Con años de experiencia, formado tras el paso por varios clubes de Cataluña, experto en mejora individual y con un canal de YouTube (con casi diez mil suscriptores) en el que expone vídeos de técnica individual, hace unos años dio un giro a su carrera saliendo de su zona de confort para irse al extranjero, pasando por Francia y Luxemburgo antes de recalar en su destino actual, Países Bajos, donde este curso se ha incorporada al cuerpo técnico de uno de los equipos clásicos del país como es el Heores Den Bosch, ejerciendo de entrenador asistente de un clásico como Jean-Marc Jaumin.

Zona de Básquet – Es en la temporada 17/18 cuando, por llamarlo de alguna forma, se produce el año del cambio, marchándote a Francia para ejercer de entrenador asistente en el Perpignan PSMB femenino (LN1). ¿Cómo se gestó esto?

Ángel Aranda – Hacía unos años que estaba pensando en la posibilidad de salir al extranjero a entrenar, me gustaba la idea, tenía mucha ilusión y quería hacerlo. Salió una pequeña oportunidad de ir a Perpignan de asistente y me lancé.

ZdB – Y a los pocos meses, otro giro, pues cambias de equipo y recalas en el baloncesto masculino para dirigir al Sanary BC (un equipo cercano a Marsella), con el que consigues ascender a NM3. ¿Cómo fue ese cambio y cumplir el objetivo marcado con la alegría que conlleva un ascenso?

ÁA – Sí, en enero me salió la oportunidad de fichar por Sanary como primer entrenador. Era una buena oportunidad y además ellos querían ascender. Era un gran reto y con mucha presión por conseguirlo, para mí dos ingredientes perfectos que me motivan al máximo. No era fácil ascender ya que empezaba justo la segunda vuelta y solo sube el campeón de liga; hicimos una segunda vuelta perfecta (ganamos los 11 partidos que jugamos) y fuimos campeones. La sensación es increíble. Conseguir los objetivos del club, campeonato y ascenso, y con la dificultad que conlleva hacerlo en otro país, fue maravilloso.

ZdB – Pasa el verano de 2018 y afrontas un nuevo reto, recalando en Luxemburgo para sustituir al entrenador del US Heffingen (D2). La temporada no puede salir mejor y te clasificas para las semis de Copa y consigues el ascenso a D1. ¿Cómo fue esa campaña?

ÁA – Fue una temporada genial, empiezo a principios de octubre sustituyendo a un entrenador americano. Fueron muy claros conmigo, “tenemos que conseguir el ascenso a 1ª división”, me dijeron. Sube el campeón y el subcampeón. Justo igual que la temporada anterior, gran reto y mucha presión, y me siento cómodo con ello, como expliqué antes, es motivación, es un reto, es exprimir muchas cosas al máximo para conseguir el objetivo, nuestro trabajo es así. Como bien decís, nos clasificamos para jugar las semifinales de la Copa de Luxemburgo (como la Copa del Rey de España), eso ya fue un éxito porque nuestro equipo era de segunda división (éramos el único de los cuatro, los otros tres equipos eran de primera). Perdimos la semifinal contra el campeón Etzella, pero fue toda una hazaña llegar hasta allí. Después nos alzamos con el subcampeonato, con lo que conseguimos el objetivo del club y ascendimos a primera división. Fue todo una pasada, gran temporada.

ZdB – La liga de Luxemburgo es una liga que solo permite dos extranjeros, los que llevan el peso del equipo como antiguamente (antes de la globalización del baloncesto y la Ley Bosman). ¿Cómo te adaptaste a esta característica propia y qué le falta al jugador local luxemburgués?

ÁA – Bueno, te tienes que adaptar siempre a todos los lugares que vas a entrenar, cada país tiene sus normas y todos jugamos con las mismas normas, así que bien. En este caso, tienes que conseguir tener dos buenos americanos, que son los pilares del equipo, e intentar tener buenos jugadores luxemburgueses que los acompañen. En todos los equipos hay 3-4 buenos jugadores luxemburgueses y la rotación de los equipos es corta, con 7 o máximo 8 jugadores y después hay 4 o 5  jugadores que juegan muy poco o no juegan.

ZdB – Otra característica de la competición es que, tras una primera fase, los equipos de segunda división se juntan con los de primera división. ¿Cómo es este sistema de competición? ¿Puede entrar en playoffs un equipo de segunda división?

ÁA – La primera y segunda división son dos ligas diferentes y separadas, pongamos que hay 10 equipos en cada una. Los de primera división juegan liga normal (ida y vuelta todos contra todos), al igual que los de segunda (las dos ligas separadas hasta final de enero). Y ahí empiezan los playoffs: los seis primeros de primera luchan en los playoffs al título; los cuatro últimos hacen una liguilla contra los cuatro mejores de segunda (8 equipos, 14 partidos), de ahí (arrastrando cada equipo los resultados de todo el año) los dos mejores equipos de segunda división (mejor balance total victorias/derrotas de toda la temporada incluyendo estos playoffs de 8 equipos) suben a primera para la siguiente temporada, descendiendo a segunda los dos peores equipos de primera. Es por este sistema que aún tenía más valor nuestro ascenso, porque quedamos segundos en nuestra liga, pero después jugamos los playoffs con cuatro de estos equipos de primera división, con la dificultad que conlleva, y supimos ganar la mayoría de partidos acabando 12-2 y subiendo a primera división.

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CEDIDA

ZdB – Tras dos ascensos consecutivos en dos países diferentes, llega la temporada actual y fichas como asistente en el Heroes Den Bosch neerlandés, uno de los equipos míticos del país, habitual en competiciones europeas y ganador de la copa y la liga doméstica en varias ocasiones. Tras tres temporadas de sequía imaginamos que el objetivo es aspirar a todo, ¿verdad?

ÁA – Es un club histórico en los Países Bajos y con presencia siempre en competiciones europeas durante muchos años. Es el club que ha ganado más campeonatos en la historia de la liga neerlandesa y, como bien decís, las últimas temporadas no han podido conseguir el título pero siempre están ahí en el TOP4 de la liga. Intentaremos llegar a la final y poder luchar por el título de liga.

ZdB – El entrenador al que ayudas es Jean-Marc Jaumin, al que, los que tienen más años, recordarán como jugador de Unicaja o Real Madrid. ¿Cómo es como entrenador principal? ¿Sigue con el mismo carácter ganador en el banquillo como cuando era jugador?

ÁA – La verdad es que está siendo una buena experiencia trabajar con él, buena persona y buen entrenador. Jean-Marc es exigente, intenso y sabe lo que quiere y lo que el equipo necesita. Por supuesto, con carácter ganador como cuando era jugador, eso nunca se pierde; si tienes un determinado carácter en la pista, lo tienes igual de jugador que de entrenador. Lo lleva de serie.

ZdB – Hablemos ahora de la plantilla, con muchas caras nuevas pero que busca imprimir un ritmo alto con muchas rotaciones y minutos de juego para todos.

ÁA – Prácticamente la totalidad de los jugadores son nuevos, con lo que se ha tenido que construir el equipo desde cero. Intentamos imprimir un ritmo alto y todos tienen su oportunidad.

ZdB – El equipo nos gusta mucho. Jugadores como Elijah Wilson o Van Der Mars te dan calidad; Henry Caruso (que hace nada veíamos en Vídeos de básquet) está exhibiendo un buen nivel a pesar de ser su primera temporada profesional; Van Vliet llegó con la vitola de mejor jugador debutante de la DBL de la pasada temporada; Clarence destacaba en Europeos de formación; y hay americanos con experiencia ya en Europa como el base rápido Chambers o el tirador Bonifant (ex Clavijo). ¿Contento con el equipo?

ÁA – Muy contento. La verdad es que son muy trabajadores y siempre dispuestos a dar lo mejor de ellos, tenemos una buena mezcla de jugadores experimentados y jóvenes, además muy buenos chicos todos, un gran ambiente.

ZdB – No podemos dejar pasar la oportunidad sin preguntarte por Henk Norel. ¿Cómo está?

ÁA – Henk está trabajando bien, poniéndose a punto para jugar, poco a poco va mejorando y supongo que pronto debutará. Muy contentos de que esté con nosotros. [El pasado fin de semana volvía a jugar tras más de diez meses parado].

ZdB – Por cierto, con qué disfrutas más: ¿entrenando a un equipo de profesionales o haciendo crecer a un equipo en categoría de formación?

ÁA – La verdad es que disfruto más entrenando un equipo de profesionales, me gusta trabajar bajo presión y con objetivos muy concretos, esto me da grandes dosis de motivación que es mi motor diario.

ZdB – ¿Cuáles son tus referentes a la hora de entrenar o quién te ha marcado más?

ÁA – La verdad es que hay muy buenos entrenadores españoles y europeos y todos son un ejemplo, de los que siempre aprendes cosas. Sobre todo me gustan los que ponen más adrenalina en el parqué, los más intensos, no quiere decir que sean mejores, cada uno tiene su propio carácter, pero sí me siento más identificado con ellos. Sobre quien me ha marcado más, fue cuando yo era jugador en la UDR Pineda de Mar, de donde yo soy; tuve un entrenador, que por cierto fue el que me dio la primera oportunidad de entrenar, que con sus enseñanzas y su manera de transmitir ha sido siempre un ejemplo para mí. Se llama Pere Ripoll, gran entrenador del que aprendí muchas cosas no solo de técnica individual (gran maestro) o táctica, sino de lo que es baloncesto de intensidad, otra velocidad, jugar a otro nivel.

ZdB – ¿Cuál es el estilo que te gusta que jueguen tus equipos?

ÁA – Siempre depende de los jugadores que tengas en el equipo, pero sí que me gusta defender con mucha intensidad, siempre trabajo mucho la defensa, y me encanta que mis equipos corran, hacer un baloncesto práctico pero efectivo, alegre y muy directo en lo táctico, con muchas “trampas” en defensa y en ataque. Un baloncesto en teoría sencillo no complicado, pero que requiere mucha intensidad, velocidad, constancia y esfuerzo.

ZdB – En esta web nos gusta hablar de los trabajos de tecnificación de verano y hemos publicado diferentes artículos sobre el tema. Tú has trabajado en sesiones con todo tipo de jugadores (nacionales, extranjeros con carreras exitosas en profesionalismo, jóvenes promesas…). ¿Crees que cada vez hay una mayor conciencia en el jugador moderno de que el verano es una época para seguir trabajando y pulir detalles en vez de ser un período de descanso?

ÁA – Sí, creo que es la mejor época para mejorar, ya que en teoría se dispone de más tiempo libre (si no estás en competiciones internacionales) y es ideal para trabajar aquellas cosas que quieres mejorar. Todo lo puedes mejorar durante la temporada, sí, pero es en verano cuando puedes dedicarle un tiempo más específico. Aunque también hay que descansar y desconectar, así puedes encarar fresco la nueva temporada.

ZdB – ¿Cuando realizas estas sesiones de tecnificación qué es lo que buscas?

ÁA – Depende de lo que el jugador quiera y/o necesite. Hay veces que ellos prefieren entrenar algo muy concreto para fortalecer, otras veces quieren trabajar algo en lo que quieren mejorar y empezar la nueva temporada con habilidades añadidas, y otras veces quieren estar un escalón más que los demás, más rodados, cuando la pretemporada empieza.

ZdB – ¿Crees que este trabajo de mejora estival cada día hay que globalizarlo más y añadir aspectos como la nutrición, la preparación física, el descanso…?

ÁA – Sin duda todo lo que puedas añadir en positivo será bienvenido. La comida y los descansos son dos cosas muy importantes que tienen que ser el día a día de cualquier persona, no solo de los deportistas.