Llegamos a la cuarta y última entrega del serial sobre el programa de entrenamiento estival que viene realizando durante los últimos años Álex Castro con el jugador profesional Álex Hernández, protagonista hoy en esta web.

Zona de Básquet – Con la pretemporada encarando ya su recta final, B the travel Brand Mallorca es, sin duda, uno de los favoritos (para nosotros el que más). ¿Cómo se lleva esa “etiqueta” que gusta poner? ¿Hay presión?

Álex Hernández – Son cosas que se dicen, pero nosotros no le prestamos mucha atención. Tras el buen año realizado en la temporada anterior, se ha generado una gran ilusión en torno a este proyecto y a la plantilla que se ha confeccionado, pero nosotros sólo tenemos que centrarnos en trabajar y en tratar de mejorar como equipo cada día. Usar esa ilusión generada de manera positiva será fundamental. En mi opinión, este año la liga ha vuelto a crecer y veo que hay grandes equipos que tienen también esa ambición por estar arriba, así que vaticino que será una liga muy disputada.

ZdB – La temporada pasada también teníais un gran plantel, pero os costó arrancar como equipo y, sin embargo, tras una majestuosa segunda vuelta rozasteis el ascenso, privándoos solo un buen Bilbao con su enorme afición detrás. ¿Cómo viste la temporada pasada?

ÁH – Como bien decís, el inicio de temporada no fue el que todos deseábamos. No encontrábamos nuestro juego y cada uno de nosotros estábamos lejos de nuestra mejor versión, pero uno de los aspectos que más valoro del equipo del año pasado es nuestra capacidad de reacción. Demostramos ser un equipo con la personalidad suficiente como para revertir la situación y alcanzamos un nivel de juego muy alto en la segunda vuelta. A final de temporada tuvimos varias lesiones que nos lastraron. Se nos quedó una rotación más corta y tuvimos que hacer un gran esfuerzo físico. El playoff contra Granada fue muy exigente, pero conseguimos sacarlo y llegamos a la Final Four con la confianza de que podíamos ganarla. Superamos la semifinal tras un buen partido contra Ourense, pero en la final no encontramos nuestro ritmo. No hicimos un buen partido ante Bilbao. Seguramente, nuestro peor partido de los últimos 2-3 meses, pero aun así el equipo mostró coraje para llegar con opciones hasta el último minuto. Bilbao organizó una gran Final Four y fueron justos vencedores. Para nosotros fue duro perder aquel partido. pero la verdad que fue una gran satisfacción sentir la ilusión generada en la isla de Mallorca con el equipo.

ZdB – Desde hace años, junto con Álex Castro y otros profesionales, llevas a cabo un trabajo de mejora individual cada verano. Cuéntanos cómo empezó todo.

ÁH – Creo que todos los que nos dedicamos profesionalmente a esto somos conscientes de que el verano es una época ideal para entrenar y mejorar detalles, por lo tanto, no creo que sea algo novedoso ni excepcional lo que yo hago. En mi caso, siempre he puesto énfasis en estos entrenamientos de mejora y, obviamente, me gusta hacerlo rodeado de grandes profesionales. Por eso, estoy contento del equipo de trabajo que hemos formado en los últimos años con gente como Álex Castro, Pepe Iniesta o Alfonso Martínez. Diría que empecé a contar con la ayuda de Álex desde que acabé mi etapa con las selecciones españolas de formación en 2010.

ZdB – Han sido muchos veranos juntos. Tú crecías en tu carrera profesional, salías al extranjero… pero siempre fiel cada verano. ¿Cuál es la razón de esa fidelidad?

ÁH – Nunca he visto la necesidad de cambiar. Son personas que me conocen perfectamente, me exigen y me hacen mejorar al mismo tiempo que disfruto de los entrenamientos. Son amigos para mí pero, tengo claro, que si sigo contando con ellos cada verano es simplemente porque son muy buenos en lo suyo.

ZdB – Trabajar los puntos débiles es algo vital, pero siempre es complicado oír la crítica. ¿Cómo se lleva ese aspecto desde el plano mental?

ÁH – Nunca me ha costado escuchar o aceptar la crítica de mis entrenadores. De hecho, siempre he preferido que sean claros y directos conmigo. Soy el primero que quiere mejorar y, por lo tanto, me gusta que me corrijan y que me hagan trabajar esos detalles o puntos débiles que puedan hacerme ser un mejor jugador. El aspecto mental es básico en el deporte profesional y estos entrenamientos son muy exigentes en este aspecto.

ZdB – De principios de junio a finales de agosto son casi tres meses. Sin embargo, parece que dedicarle diez semanas (realmente ocho de trabajo) es algo complicado y duro cuando el verano, en teoría, es para descansar. ¿Cómo lo asumes como jugador? ¿Te da tiempo a resetear?

ÁH – Hay tiempo para todo. Pienso que es importante resetear después de la temporada. Hay años que he estado un mes sin tocar un balón pero hay otras que a los diez días ya te sientes con ganas de empezar. Normalmente a los quince días de acabar empezamos con los entrenamientos de forma progresiva. Estos entrenamientos procuramos hacerlos a primera hora de la mañana para, de este modo, tener el resto del día libre y poder disfrutar de la familia y los amigos. Mentalmente no me agotan aunque, obviamente, hay días que cuesta madrugar e ir a entrenar pero, sin duda, merece la pena hacer el esfuerzo. Asumo estos entrenamientos como algo importante en cualquier jugador que busque mejorar.

ZdB – El trabajo tiene diferentes partes: preparadoción física, fisioterapia… ¿Te valen las enseñanzas de todas esas semanas para aplicarlas durante la temporada?

ÁH – Por supuesto que me sirve. El hecho de trabajar estos últimos años también con un preparador físico y un fisioterapeuta me sirve, además de para mejorar en la parcela física, para intentar reducir las probabilidades de lesiones. A los jugadores lo que nos gusta es sentirnos en plenitud física y sin dolores para poder disfrutar del baloncesto y, desde que trabajo con ellos, cada año me siento mejor en este aspecto. Lógicamente hay lesiones o circunstancias incontrolables, pero todo lo que sea reducir el riesgo pienso que es básico trabajarlo. Además, el hecho de que entre todos ellos mantengan una comunicación constante sobre el trabajo hecho y sobre lo que hay que hacer lo considero clave.

ZdB – Muchos años como profesional en diferentes ligas y países. ¿Por qué es tan complicado aplicar este trabajo durante la temporada?

ÁH – Es complicado pero no imposible. Hay muchos entrenadores que buscan la mejora de un equipo a través de la mejora individual de sus jugadores pero, es verdad, que es difícil sacar el tiempo necesario. Muchas veces, depende de los jugadores el sacar esas sesiones extra de técnica individual que te ayuden a tener buenas sensaciones. En mi caso, he tenido suerte con los entrenadores que he tenido y todos me han ayudado a mejorar, pero es obvio que en temporada no se goza del tiempo que disponemos en verano para realizar ese trabajo de manera más específica.

ZdB – Desde hace unos años te acompañan diferentes jóvenes jugadores murcianos. ¿Cómo ves el futuro de la región con jugadores como Valentino o Almansa? Toledo, Rubio y otros se consolidan en Ligas LEB, ¿les ves con ganas de dar un paso más? 

ÁH – Este ha sido el segundo verano que he compartido horas de entrenamientos con otros jugadores murcianos. El poder ayudar a jóvenes valores es algo que me hace mucha ilusión y tengo ganas de seguir haciéndolo en el futuro. Simplemente les damos las herramientas necesarias para que puedan desarrollar todo su talento sin que se tengan que preocupar de nada, simplemente en esforzarse para mejorar día tras día. Intentamos inculcarles buenos hábitos de entrenamiento y les animamos a que hagan su camino. Algunos llegarán muy alto, otros menos pero al menos que todos tengan la satisfacción personal de haberlo intentado. Es algo que a mí me hubiese gustado que hubiesen hecho conmigo y por eso lo hago. Este año han pasado por los entrenamientos Izan Almansa, Eddy Valentino, Emilio Martínez, David Romero, Javi Vázquez, Carlos Toledo y Juan Rubio. Todos tienen potencial e ilusión, por lo que creo que el baloncesto murciano goza de un gran futuro. La Federación de baloncesto de la Región de Murcia lleva años haciendo un trabajo espectacular y hay muy buenos entrenadores y formadores en la región, así que no tengo dudas de que Murcia sonará con fuerza en el baloncesto nacional en los próximos años. Además, tener a una referente para todos como Laura Gil debe ser, claramente, un gran aliciente para las siguientes generaciones.

ZdB – Por último, ¿recomendarías estas jornadas a jugadores profesionales de fuera de la región?

ÁH – No ponemos fronteras a la realización de estos entrenamientos, pero es algo que debemos estudiar y pensar en cómo desarrollarlo, ya que consiste en que sean entrenamientos muy personalizados, centrados en la mejora individual. Por lo tanto, somos conscientes de que las plazas deben ser limitadas. Los jugadores de la región son los que tenemos más a mano pero estaríamos encantados en que se sumaran jugadores de fuera de Murcia.

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