Fue el primer jugador renovado en Palma y, tras una campaña que a punto estuvo de cerrarse con un histórico ascenso a ACB, repetirá en el ‘uno’ palmesano junto con Álex Hernández. Hablamos de un Erik Quintela (1991, Lugo) que ha logrado asentarse en la LEB Oro tras “redebutar” en la misma hace dos temporadas. El base lucense (186 cm) destaca por su entrega e intensidad, pero poco a poco ha ido adquiriendo protagonismo en la mayoría de aspectos del juego. Repasamos con él sus inicios, su debut en Oro con el club de su corazón (Breogán) y su consolidación en Xuven, entre otras cosas; y como no, miramos a la 19/20, una campaña en la que su equipo, B The Travel Brand Mallorca Palma, está llamado a grandes objetivos.

Zona de Básquet – Cuándo, dónde y por qué empieza Erik Quintela a jugar al baloncesto.

Erik Quintela – Empiezo en Lugo, cuando tengo 4 o 5 años. Desde que era un bebé mis padres eran muy aficionados al Breo y me bajaban al Pazo con ellos, ahí me engancharon al basket y al Breo.

ZdB – ¿Qué es lo que te hace escoger el deporte de la canasta y no otros?

EQ – La razón principal es esta, el bajar cada fin de semana a ver al Breogán, pero también se juntó con una visita que hicieron los jugadores al cole donde yo estudiaba. Además, he practicado otros deportes simultáneamente, aunque ninguno me hacía sentir la misma emoción que al tener la pelota en las manos.

ZdB – ¿Son años que pasan muy rápido pero muy lento a la vez, disfrutando de los momentos sin tanta presión o responsabilidad que sí conllevan cuando eres profesional. ¿Qué recuerdos tienes de aquella época de formación? ¿Alguna anécdota o momento inolvidable que te venga a la cabeza?

EQ – Pues la verdad es que me vienen muchos momentos a la cabeza. Quizás los de mayor emoción son cuando empezaba a jugar con los mayores y me sentía como una superestrella por poder ir con ellos. También recuerdo un torneo Cadete de selecciones provinciales que ganamos en Portugal, era la primera vez que ganábamos algo fuera de Lugo y estábamos todos como locos.

ZdB – Pasas a sénior y nada mejor que continuar en Lugo, con Estudiantes de Lugo en Liga EBA. En el conjunto estudiantil pasas tres temporadas (2009-12), con explosión en el último año. ¿Cómo fueron esas primeras temporadas donde dejas de ser júnior y empiezas poco a poco a aportar y a jugar contra jugadores con más experiencia?

EQ – Al principio se me hizo duro, venía de un club en el que el equipo Sénior estaba en Liga Provincial y el cambio físico me costó bastante. Incluso en mi segundo año pido al club que me hagan ficha en el equipo de Liga Nacional para poder tener más minutos.

ZdB – La temporada 20012/13 llega el salto: te conviertes en miembro de la plantilla del CB Breogán de LEB Oro. Sin embargo, doble visión: por un lado, orgullo por llegar al club de tu corazón, y, por otro, pocos minutos de juego (con Ogirri y Cobos por delante). ¿Sensación agridulce?

EQ – Orgullo es poco. La llamada para formar parte de la plantilla del Breogán supuso alcanzar un sueño. Es cierto que me hubiese gustado jugar más, pero creo que fue uno de los años más importantes para mí a nivel baloncestístico. No solo aprendí mucho de basket, aprendí a manejar mis emociones, a aparcar la frustración para seguir mejorando, creo que si hoy soy un jugador mentalmente fuerte es en gran parte gracias a ese año.

ZdB – Llega la 2013/14 y haces lo que pocos jóvenes hacían por aquella época (y que ahora se ve más): emigras a Portugal (Maia) ¿Por qué ese cambio de liga y país? ¿Necesitabas jugar, curtirte de otra forma?

EQ – Quería jugar en una liga de buen nivel y después del poco tiempo de juego de la temporada anterior, mis ofertas en Plata eran pocas y en Oro, nulas. Este año me sirve para abrir mi mente y ver un baloncesto distinto, menos táctico de lo que es el baloncesto en España pero de más ritmo. En Portugal se sancionan menos contactos y también me ayudó a defender más duro de lo que lo hacía antes.

ZdB – El siguiente curso vuelves a España y no muy lejos de casa, además, recalando en el Xuven Cambados. ¿Por qué ese equipo y no otro?

EQ – Buscaba como objetivo principal seguir mejorando. Yago Casal me había entrenado en el campus de Mondariz y sabía que me iba a ayudar en mi formación. Cuando se puso en contacto conmigo tuve claro que la opción de volver a LEB de la mano de un equipo que quería crecer y un entrenador que ya me conocía era lo mejor.

ZdB – Tres temporadas allí y, en cierto modo, te podías sentir un poco como en casa (jugabas con tu hermano Sergi, con Chapela, Nkaloulou…). Suponemos que esto ayudaba a crear más química de equipo, ¿no?

EQ – Por supuesto. Evidentemente, Sergi es familia, pero Chape y Charles, aunque de otra forma, también lo son. En Cambados éramos más que un equipo, lo hacíamos todo juntos y eso se notaba en el apoyo que nos dábamos en la pista.

ZdB – En tu último año en Xuven (2016/17, Cambados Cidade Europea do Viño 2017) tu hermano ya no está (se va a Oro) y Orellano tampoco, aunque llegan Baiget y Osborne y sigue Chapela. ¿Cómo afrontas una campaña que, creemos, ha sido decisiva en tu trayectoria hasta ahora por cómo transcurrió? [Erik Quintela fue incluido en nuestra lista de doce candidatos de Plata para dar el salto a Oro]

EQ – Es un año en el que cambio por completo el chip. Empiezo a disfrutar mucho más sobre la pista, ya que entendí que el proceso de mejora no se limitaba a los resultados. La temporada anterior, con Miguel Ángel Hoyo y Manu Santos, no habíamos tenido buenos resultados a pesar de haber trabajado muchísimo, y continuando con el mismo trabajo y la misma convicción este año varios jugadores crecimos mucho en el plano individual y colectivo.

ZdB – El curso siguiente (2017/18) saltas a Oro, algo que parecía obligado, aunque a veces siempre cuesta (solo hay que ver cuantos nacionales de Plata capacitados renuevan en vez de esperar a una oportunidad de Oro). Finalmente es CB Clavijo quien te da esa opción, un equipo muy particular con bastantes extranjeros, de juego físico y con un estilo de correr, intensidad y muchos cambios que te viene bien. ¿Cómo fue ese “redebut” en Oro con responsabilidades?

EQ – Todo el mundo es diferente, pero en mi caso la responsabilidad y la presión es algo que me motiva y mucho. Después de un verano largo, Jenaro decide apostar por mí y darme una oportunidad que nadie más me ofrecía. Lo único que tenía claro es que iba a seguir dando el máximo para aprovechar cada minuto en la pista y ayudar al equipo.

ZdB – Curiosamente, en un equipo que jugaba a alto ritmo fuiste tan fundamental que fue la temporada que más minutos has jugado y, sin embargo, no bajabas el pistón con esa intensidad que tanto te caracteriza. ¿Algún secreto?

EQ – Es mi seña de identidad y con eso voy a morir. Hay jugadores con mucha clase o que tiran muy bien, lo que yo tengo claro es que puedo imprimir más ritmo que los demás y que no voy a descansar ni un segundo sobre la pista. Evidentemente, trabajo para mejorar en todos los aspectos, pero ese no lo quiero perder.

ZdB – La pasada temporada (2018/19), ya consolidado en Oro, vas a un equipo con aspiraciones como Iberojet Palma. ¿Qué te llevó a fichar por ellos?

EQ – Félix me llama recién terminada la liga. Me dice que quiere hacer un equipo para pelear por estar arriba y que voy a ser importante. La posibilidad de jugar con los mejores es algo que hay que aprovechar y no me lo pensé dos veces.

ZdB – A pesar del disgusto de perder en la F4 y la dureza del año (hasta la segunda vuelta no os hicisteis equipo), imaginamos que la temporada es para estar contentos, ¿verdad?

EQ – Muy contentos. Solo el equipo sabe por los momentos que hemos pasado, frustrados por no lograr lo deseado y con la impotencia de ver cómo se nos escapaban buenas oportunidades. La piña que hicimos en el vestuario fue fundamental para pasar de esa sensación de impotencia a la racha final que casi nos lleva a la ACB.

ZdB – Cuando fichaste por Palma hablamos con Félix Alonso y le decíamos que menuda pareja de bases tenía (y además nacional), pues con Álex Hernández te asegurabas la sobriedad y la dirección, y contigo, un plus de intensidad y ritmo. ¿Cómo te has compenetrado con Álex (al que le costó un poco coger el pulso a la competición)?

EQ – Fenomenal. Lo mejor que tenemos como pareja es lo distintos que somos. Este año he aprendido y mejorado mucho a su lado, es un lujo poder compartir el día a día con un profesional como él. Siempre tiene algún apunte que hacer para ayudar al equipo o incluso para ayudarme a mí.

ZdB – Nada más acabar la temporada, una de las primeras noticias fue tu renovación por Palma (B The Travel Brand Mallorca Palma). Con la escasez de bases consistentes que hay, el descenso de Breogán, la continuidad de Hernández… ¿Por qué Palma ya y no valorar otras opciones de ser primera espada?

EQ – En Palma se han portado muy bien conmigo desde el principio y en todo momento me han ayudado a estar cómodo. Ellos me dan la oportunidad de que el club y yo sigamos creciendo de la mano y lo hacen con una confianza ciega. Cuando ellos apuestan así por mí tengo claro que es la mejor opción.

ZdB – Son varios meses sin baloncesto ¿Cómo te planteas ese tiempo sin competición? ¿Realizas alguna preparación específica, retas a tu hermano diariamente…?

EQ – Creo que el verano es la mejor etapa para mejorar. Entreno tanto como lo hago durante la temporada. Toda la preparación física viene de la mano de Álvaro de Pedro; en pista, con Miguel Ángel Hoyo y Fernán Varela. Además de esto, mucho uno contra uno con Sergi, que de vez en cuando le gano alguno.

ZdB – En cualquier entrevista la referencia a tu hermano, Sergi, es inevitable. Imaginamos que es todo un orgullo para ti ver lo lejos que ha llegado (con debut en ACB incluido). ¿Cómo son esos duelos contra él? ¿No habláis esa semana? ¿Hay pique, apuestas?

EQ – Muy orgulloso es quedarse muy corto. Poca gente ha trabajado como él para llegar a donde ha llegado, sin que nunca le regalaran nada, incluso muchas veces siendo menospreciado. Es muy raro jugar en contra, cada canasta que me mete me provoca a la vez rabia y orgullo de ver el talento que tiene en las manos.

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Los hermanos Quintela, en un duelo del pasado curso / POL PUERTAS & JAVI ENJUANES

ZdB – Eres un jugador que ha llegado tras un largo camino, como los Torres, Reyes y demás que ahora suenan. ¿Es tan duro ese camino? ¿Algún consejo a esos jugadores de EBA que sueñan con llegar?

EQ – Que se centren en el camino y no en la meta. Cada día es una oportunidad para mejorar. El baloncesto es algo que nos hace felices y esa mentalidad de disfrutar como un niño nos ayuda a mejorar a diario. Eso nunca se puede olvidar.

ZdB – Un factor que cada vez es más decisivo en el baloncesto moderno es el aspecto mental. ¿Trabajas de algún modo este aspecto o no le das importancia?

EQ – Le doy mucha importancia. De hecho, la psicología es un campo que me fascina. El cuerpo responde a lo que la mente le ordena y tenemos que ser capaces de enviar los mensajes adecuados.

ZdB – Ya para acabar, tenemos que hablar de una LEB Oro que, parece, ha sufrido un nuevo repunte gracias, en parte, al flujo de ascensos-descensos. Tú que llevas ya unos años en estas ligas, ¿cómo ves la competición a nivel de visibilidad, publicidad, multimedia…?

EQ – Creo que queda mucho por mejorar en este aspecto. No puede ser que cada semana haya 14 equipos LEB Oro a los que no se retransmite. Hay jugadores cobrando salarios de risa con los que no se puede vivir y se les exige como a profesionales. Me parece que los cambios introducidos para la próxima temporada, especialmente en EBA y LEB Plata, pueden ayudar a la progresión de los jugadores nacionales en poco tiempo, aunque son cambios insuficientes. Espero que este sea el primer paso de un camino en el que, de verdad, el beneficiado sea el baloncesto.