Hoy en Zona de Básquet tenemos el lujo de poder conversar con un entrenador de prestigio como Mauricio Parra (Zweibrücken, 1972), actual entrenador del Kirchheim Knights de la ProA alemana. Hablamos de un entrenador español (nacido en Alemania) que emigró muy pronto, pues al terminar en el Colegio Alemán de Bilbao se fue a Viena a estudiar, empezando allí a entrenar. Poco a poco fue subiendo escalones en la cantera de Viena y, así, llegó hasta el club austriaco más grande por aquel entonces (SUBA St Pölten), donde empezó como ayudante de primer equipo y entrenador del filial. St Pölten era un equipo que casi siempre ganaba su competición doméstica y jugaba competición europea, lo que les llevó a jugar contra, entre otros, el Valencia de Miki Vuković, el Andorra de Edu Torres o incluso el Žalgiris Kaunas. Sus dos últimos cursos en territorio austriaco fue entrenador jefe en St Pölten, donde llegó a jugar la extinta Copa Korać (todo ello siendo muy joven). Fue en el 2003 cuando saltó a Alemania, fichando por el por Tübingen para ser ayudante hasta el 2008, año en el que recaló en el Bayern de Múnich. Su currículo siguió engordando cuando en el 2010 ficha por el Alba Berlín (ayudante hasta 2015), llegando posteriormente a otro equipo top de la BBL como el Oldenburg, donde estuvo de ayudante hasta la pasada campaña. Este curso decidió dar un giro y volver a la primera línea del banquillo, tomando las riendas del Kirchheim Knights de segunda división germana (ProA, equivalente a LEB Oro) y formando tándem con Miguel Rodríguez (asistente).

Zona de Básquet – Tras muchos años en la élite, en grandes equipos top de la BBL (Alba Berlín y Oldenburg), este verano decides salir de tu zona de confort como entrenador asistente y volver a ser entrenador principal. Cuéntanos un poco la historia y el momento de ese cambio.

Mauricio Parra – De mi zona de confort ya salí en el 2015 al dar el paso de ser segundo ayudante en Berlín a primer ayudante en Oldenburg. Dar ese paso en sentido de clubes fue un paso hacia atrás, ya que el Alba es mucho más club que el Oldenburg. La idea detrás del cambio de Berlín a Oldenburg era tener más responsabilidad como primer ayudante para luego dar el paso a primer entrenador. En principio, la idea era estar en Oldenburg máximo dos años, pero en el verano de 2017 no hubo casi aperturas, por lo que me quede un tercer año en Oldenburg. En el 2018 me llegó la oferta del Kirchheim, con un proyecto ambicioso e interesante, y no dudé en aceptar.

ZdB – Vuestro pabellón, el Sporthalle Stadtmitte, es bastante caliente, con una afición ruidosa y un poco del estilo de Pumarín (para nuestros seguidores Ligas FEB), con un aforo de 1.800 personas y el lateral de los banquillos sin grada. Una pasada jugar los partidos con esa afición apoyando al equipo, ¿verdad?

MP – Bueno, fue algo diferente a lo que estaba acostumbrado. En la BBL hay pabellones grandes y muy ruidosos. En Berlín, el pabellón es para 15.000 espectadores; en Oldenburg, para 6.000. El Sporthalle Stadtmitte es un pabellón pequeño, que está bien para la ProA. Y en un pabellón así el ambiente siempre es muy bueno porque casi siempre se llena. Pero para el proyecto de futuro que tenemos con los Kirchheim Knights habrá un pabellón nuevo, moderno y grande.

ZdB – Sin embargo, en casa os ha costado encontrar la fortaleza que habéis demostrado a domicilio. ¿Jugaba el equipo con menos presión fuera de casa?

MP – Es difícil de explicar. Puede que la presión fuera un factor. Sobre todo al principio nos costaba ganar en casa.

ZdB – La plantilla en verano nos gustaba mucho: una apuesta por extranjeros “todavía sin confirmar” pero con calidad y ganas de mejorar, fichajes alemanes con potencial, la continuidad del dúo interior Kronhardt-Rendleman… ¿Qué tal con ella?

MP – A todos nos gustó la plantilla inicial en verano, pero tras la quinta jornada habíamos perdido a tres jugadores alemanes por lesión, y lesiones serias que les dejaban fuera para el resto de temporada. Teniendo en cuenta que en la ProA hay que tener a dos alemanes en pista siempre, y solo nos quedaban tres de los seis, realmente no tuvimos mucho de la plantilla inicial que habíamos construido.

ZdB – Los datos no mienten: Kirchheim es un equipo que ha demostrado ser duro en defensa, colapsando los ataques rivales, ya fuera con defensas presionantes o incluso zonales. ¿Tu sello propio de ver el baloncesto es esta fortaleza defensiva o más bien te has adecuado a los jugadores de los que disponías?

MP – Claro que una de las metas fue ser uno de los mejores equipos defensivos, pero al quedarnos con siete jugadores y con muchas dificultades de encontrar alemanes para suplir las tres bajas por lesión, nos tocó jugar a un ritmo mucho más lento, con lo que automáticamente se redujeron las posesiones por partido de ambos equipos. También la defensa en zona y sobre todo la cantidad de zona que jugamos fue más a raíz de la plantilla corta. Vamos, adaptándonos a lo que teníamos y haciendo lo que había que hacer para ganar partidos. En este caso fue jugar un baloncesto lento y muy a menudo incluso aburrido, ¡pero práctico en nuestro caso!

ZdB – El backcourt ha sido USA. En su segundo año de Pros, Dajuan Graf, tras destacar en Croacia, ha sido un base más director y organizador (sin perder su capacidad de 1×1); mientras, Rohndell Goodwin, trabajador incansable, se ha destapado como uno de los máximos anotadores de la categoría tras un buen curso en Reino Unido, mostrando su progresión en el tiro exterior. ¿Compartes nuestra visión?

MP – Yo no quería rookies en las posiciones de base y escolta. Demasiado riesgo. Dajuan nos dio lo que le pedimos: organizar, leer y crear en el P&R y sin buscar anotar, siempre jugando para el equipo. De poder, lo volvería a fichar sin dudarlo un segundo. A Rohndell lo utilizamos mucho en el poste bajo, donde es muy eficiente. Es poco creador con el balón, pero tiene tiro y es una maquina anotadora en el poste bajo. ¡Y es muy trabajador! Siempre el último en irse a casa al terminar los entrenamientos. Lo de ser el segundo máximo anotador de la ProA no fue coincidencia. Fue a base de trabajo. ¡Tiene una ética de trabajo fabulosa!

ZdB –  Por otra parte, esperábamos más de los dos rookies USA: Austin Luke (que había salido en nuestros scoutings veraniegos) y Jalen Canty (que en NCAA era un bregador de la zona). Ambos han sido habituales en la segunda unidad, ¿pero qué les ha faltado para dar ese salto de calidad?

MP – Austin llegó en un momento muy difícil y a un rol muy difícil. Como teníamos lesionado al base alemán y no había bases alemanes disponibles, nos tocó fichar a uno americano. Malo para la rotación teniendo en cuenta la regla de los dos alemanes en pista, pero importante para dar descanso a Graf. Austin me gustó; es creador, tiene tiro, pero le faltaron minutos para llegar a tener ritmo en los partidos. Fue muy duro para él, pero me gustó con qué profesionalidad manejó la situación. Jalen fue un típico rookie que pagó la ingenuidad al salir por primera vez en su vida de EEUU y nos dio muy poco en los primeros meses.

ZdB – El bloque alemán también ha rendido bien: el mencionado Krondhart cumpliendo, Daubner mostrando su versatilidad y muñeca, el joven Wohlrath al que conocías de Oldenburg al fin con minutos en ProA…

MP – Andreas (Kronhardt) estuvo muy sólido y, sobre todo, constante durante la mayor parte de la temporada. Se le nota la experiencia que tiene a sus 30 años. Philip (Daubner) depende mucho del tiro exterior, eso sí, tiene sus momentos y nos ayudó mucho en partidos clave. Por su parte, Kevin (Wohlrath), en su primera temporada en la ProA, nos ayudó muchísimo porque le tocó suplir a Tim Koch, el jugador más veterano y más caro de la plantilla (con años de experiencia en la BBL). Tim se nos lesionó en el segundo partido de liga y estuvo fuera cinco meses (vamos, casi la temporada completa). Kevin hizo un excelente trabajo, teniendo en cuenta que en realidad venía con el rol de decimo jugador de la plantilla (un rol muy pequeño) y acabó siendo titular. Le renovamos para esta temporada y pienso que va a explotar en su segunda temporada en ProA. ¡Es un gran trabajador!

ZdB – Hace unos días se confirmada tu renovación para la próxima temporada. ¿Habéis ya hablado de objetivos para la 19/20? Imaginamos que muy contento de haber renovado ya, ¿no?

MP – Ante todo, agradecido al club por confiar en mí otra temporada más. Somos un club pequeño y modesto, pero con un plan ambicioso de futuro que hace que el trabajo aquí se haga con muchísima ilusión y ganas. Los objetivos son los mismos que en la temporada pasada: hacer mejor a cada uno de mis jugadores en el trabajo diario e intentar sacarle el máximo provecho a la plantilla. Al final se verá dónde terminamos en la clasificación.

ZdB – A diferencia de lo que ocurre en España en Oro, en ProA ya se suelen ver algunos fichajes y en ese sentido ya os habéis movido. ¿Nos puedes contar algo sobre las nuevas incorporaciones (Brauner, Pape…)?

MP – Nosotros empezamos muy temprano a buscar alemanes, que son la base de todos los equipos por la escasez que hay, ya sea en BBL o ProA. A Nico (Brauner) le vimos hace bastante tiempo y empezamos a hablar con el cuando todavía estaba jugando la liga universitaria. Entre las opciones de bases alemanes era la primera, sin duda alguna, y obviamente fue un éxito poder traerlo a Kirchheim. Es un base nato, creador en el P&R, gran defensor, muy buen director de juego. Me gustaron muchas cosas como su lenguaje corporal en los partidos, su liderazgo en el equipo y me encantó como persona la primera vez que hablamos por teléfono. En cuanto a Till Pape, realmente invertimos mucho tiempo y mucha energía para convencerlo de que venir a Kirchheim sería el mejor paso para su carrera, teniendo bastantes ofertas económicamente mejores e incluso mucho mejores. Él estaba dominando en ProB (tercera división), jugando con el filial del Ratiopharm Ulm (BBL), donde no tenía minutos más que cuando se lesionaba alguien. Es un 4/5 con mucha perspectiva y cuando empezamos a intentar reclutarlo, tanto el director deportivo como yo íbamos con pocas esperanzas pero con toda la energía posible. Fui a Ulm dos veces para reunirme con él y explicarle cómo le veía, qué perspectiva le veía y, sobre todo, el rol que podría tener con nosotros. Es un alto polivalente que puede jugar de espaldas en el poste bajo, pero al mismo tiempo tiene buen tiro exterior. Pero lo mejor que trae es experiencia de haber jugado en un gran club como es el Ulm, con un gran entrenador come Thorsten Leibenath.

ZdB – Son muchos años en la élite, entrenando y al lado de varios preparadores de renombre. ¿Cómo te gusta que jueguen tus equipos y quién te ha influenciado más?

MP – Nosotros basamos nuestro juego en la defensa. Intentamos variar con diferentes opciones de defensa del P&R, con diferentes zonas press y de esa forma evitar que el contrario coja ritmo de juego. Ofensivamente, la temporada pasada, sobre todo por la cantidad de lesiones, jugamos mucho en el poste bajo con dos ‘cincos’ juntos (Kronhardt y Rendleman), algo difícil de defender para la mayoría de equipos con los ‘cuatros’ pequeños. Jugamos bastante estructurado y acabamos siendo el segundo equipo de la liga con menos pérdidas por partido. Pero este no es el estilo que queremos jugar, es el que tuvimos que jugar con la rotación corta. ¡Cambiaremos mucho esta temporada!

En cuanto a la influencia que he podido coger, de lo que más me gusta de cada uno de los entrenadores con los que he trabajado… Defensivamente me quedo con Saša Obradović, sin duda. Pero habiendo jugado dos temporadas en Euroliga con el Alba Berlín, tuve la suerte de hacer el scouting de equipos como el CSKA de Messina o el Maccabi de David Blatt, entre muchos otros. Así vas “estudiando” equipos de una forma más profunda que solo viéndolos jugar por la tele. El baloncesto que realmente me ha gustado en los últimos años, y del que soy un “fan” incondicional, es el de Pedro Martínez. Me encanta la forma de jugar que tienen todos sus equipos, sea el Valencia, el Baskonia o el Gran Canaria. En Alemania obviamente da gusto ver jugar al Alba de Aíto y al Vechta de Pedro Calles. Puedes sacar algo, algún detalle de cada entrenador y de cada equipo si miras los partidos con detalle. Esta temporada me encantó ver jugar al Žalgiris, por ejemplo. No se trata de copiar nada, sino de buscar detalles tanto ofensivos como defensivos que puedan ser útiles en tu propia filosofía de llevar un equipo.

ZdB – ¿Cuál es la rutina de entrenamientos -qué parte/tiempo dedicas a la defensa y al ataque-, y cómo manejas la disciplina en el equipo?

MP – Dedicamos bastante tiempo al trabajo individual, separando a los jugadores por posiciones. Es difícil dar un porcentaje en cuanto a defensa y ataque porque varía de semana en semana dependiendo del contrario. Eso sí, dedicamos mucho tiempo a trabajar en nosotros y menos en el contrario. Yo no creo en defender el P&R de cinco maneras diferentes, sino de simplificar todo lo posible para los jugadores y tener reglas fijas para cada situación. En cuanto a la disciplina, pienso que lo más importante es ganarse el respeto de los jugadores con respeto mutuo e intentando tener siempre una respuesta a cualquier cosa que no esté clara. Eso sí, si no dan el 100% soy de los que me cabreo y ellos ya saben que lo van a pasar mal. [risas]

ZdB – Hablemos ahora de Miguel Rodríguez, que ya estaba en Oldenburg contigo y que te ha acompañado en Kirchheim también este curso. ¿Qué nos pues decir de él y qué funciones realiza en tu entramado técnico?

MP – El papel de Miguel ha sido muy grande esta temporada, su primera como entrenador ayudante. En Oldenburg me ayudaba con el scouting pero no participó activamente en los entrenamientos (aunque estaba presente casi siempre). Aquí en Kirchheim se ocupa de la preparación de los contrarios, a la vez del desarrollo técnico de los jugadores exteriores en las sesiones de trabajo individual. Lo hace muy bien y es muy trabajador, en el club lo quieren mucho y a mí me ayuda en muchas situaciones, tanto en los entrenamientos como en los partidos.

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KIRCHHEIM KNIGHTS

ZdB – Además de Miguel, ¿tienes más ayudantes?

MP – Sí, tenemos a un chico que nos ayuda con los vídeos, pero en los entrenamientos estamos solo Miguel y yo.

ZdB – ¿Cuántos entrenamientos, más o menos, hacéis a la semana?

MP – Depende de la fase de la temporada. Normalmente hacemos dos sesiones diarias, con pesas dos veces por semana. De lunes a miércoles dedicamos mucho tiempo al desarrollo individual de jugadores, tanto técnico como táctico. Y hacia el jueves y viernes ya vamos muy en camino a prepararnos para el partido del fin de semana.

ZdB – Por último, nos gustaría saber si alguna vez has estado cerca de regresar a España para entrenar y qué factores tienen que juntarse actualmente para hacerlo.

MP – Ha habido conversaciones con clubes, con entrenadores y directores deportivos, pero sin llegar a entrar en ACB. Las dos situaciones que podían haber sido en su día me parecieron muy arriesgadas en varios sentidos. Vamos, no valía la pena dejar un club como el Alba Berlín jugando Euroliga o Eurocup para ir a una situación “delicada”. En cuanto a factores que tengan que juntarse, pues primero hacer un buen trabajo aquí en Kirchheim e ir mejorando y creciendo como entrenador cada año y ver hasta dónde puedo llegar. Sinceramente, me encantaría entrenar en España algún día, pero soy lo suficientemente realista para saber que todavía queda mucho camino y, sobre todo, mucho que demostrar para llegar hasta ahí.

ZdB – ¡Mucha suerte para esta nueva temporada, Mauricio!

MP – ¡Gracias!


Al lado de Mauricio Parra, como ya hemos mencionado, se encuentra el canario Miguel Rodríguez (Las Palmas de Gran Canaria, 1993), que ha colaborado recientemente con nosotros en el análisis de doce jugadores de la ProA interesantes para Ligas FEB. Rodríguez también seguirá un curso más en Kirchheim.

ZdB – ¿Cómo llega un joven entrenador español desde las Islas Canarias a Alemania?

​MR – Pues todo empezó hace cuatro años. Se dio la posibilidad de hacer prácticas en el extranjero, ya conocía al Baskets Oldenburg  y me fui pensando que volvería después de las prácticas. Dio la casualidad de que ese mismo año Mauricio fichó por Oldenburg y desde entonces hemos trabajado juntos. De momento me siento muy bien en Alemania, el baloncesto aquí está creciendo y se intenta aportar para que siga avanzando.

ZdB – Empiezas en Oldenburg y cuando Parra ficha por Kirchheim te vas con él. ¿Cómo se gestó este fichaje?

MR – Ya habíamos tenido alguna conversación en Oldenburg de qué pasaría si él acababa de primer entrenador. Surgió la oportunidad en Kirchheim y decidí unirme al proyecto.

ZdB – ¿Cómo es tenerle de primer entrenador?

MR – Es toda una experiencia, ya tuve la suerte de aprender de él en Oldenburg cuando tenía el rol de entrenador ayudante y en la preparación de partidos de primer nivel como BBL, Eurocup o Champions League. Ahora puede plasmar todas las ideas que ha ido recopilando de grandes entrenadores y se aprende siempre algo nuevo.

ZdB – ¿Cuáles crees que son los requisitos fundamentales que debe aportar un entrenador asistente?

MR – Creo que un entrenador asistente debe complementar al entrenador principal, aportar ideas y ayudar en todo lo que el entrenador necesite. Estar atento a pequeños detalles que puedan ocurrir durante entrenamiento o partidos y servirle de ayuda al primer entrenador durante el transcurso de ellos.

ZdB – ¿Cómo fue tu experiencia con el equipo joven y esas sensaciones como primer entrenador?

MR – Ya habíamos hablado al principio de la temporada de que me encargaría del U14 y de la mejora de los jugadores. La temporada fue muy exitosa, quedando segundos por detrás de Ulm. Al final de temporada nuestro segundo equipo consiguió clasificarse para la fase de ascenso con partido a ida y vuelta. Estuve como espectador en el primer partido que acabó empate, así que todo se decidiría en el segundo. Estuvimos hablando de la posibilidad de que yo cogiera al equipo para ese último partido y decidimos afrontarlo como una preparación de equipo profesional. Tuvimos dos semanas para hacer algunos ajustes en defensa y ataque. Al final dieron sus frutos y conseguimos el ascenso. Las sensaciones de ser primer entrenador son siempre positivas, aprendes de tus propios errores e intentas enseñar lo que has ido aprendiendo.

ZdB – Hace unos días se confirmaba tu continuidad al lado de Mauricio Parra. Muy contento por esta nueva oportunidad, ¿no es así?

MR – Sí. Queremos crecer con el club, mejorar cada temporada y poner énfasis en la cantera.