Hoy hablamos con otro de los muchos jugadores que eligió el camino del baloncesto universitario estadounidense. Formado en diversas canteras de Euskadi e internacional español en categorías inferiores, Jon Manjón (Bilbao, 1997) ha compaginado durante cuatro años el baloncesto y la carrera (Bussiness Management), y la próxima temporada dará el salto al profesionalismo.

Zona de Básquet – ¿A qué edad empiezas a jugar en baloncesto y por qué te decantas por él?

Jon Manjón – Empecé a jugar a los 10 años, en el Getxo. Antes de eso jugaba al fútbol, pero desde que empecé en el basket ya no me cambié a ningún otro deporte.

ZdB – La verdad es que ese equipo Infantil de Getxo impresiona, porque no solo estabas tú, sino otros jugadores como Xabi Arriaga (Plata) y Xabi López-Arostegui (ACB). ¿Cómo era ese equipo? ¿Se veía ya que López-Arostegui tenía un talento especial?

JM – Ese año teníamos muy buen equipo, quedamos segundos de Euskadi y llegamos al Campeonato de España en Lanzarote. La verdad es que sí que se veía que Xabi iba a llegar lejos, y al año siguiente es cuando fichó por el Joventut.

ZdB – Otro momento único de tu infancia es cuando Bilbao te selecciona entre los valores locales para jugar la Minicopa de 2013. ¿Cómo fue esa experiencia?

JM – La Minicopa fue una gran experiencia en la que tuve la oportunidad de representar a mi ciudad contra otras canteras ACB. Teníamos un muy buen equipo, con jugadores de todas partes de España e hicimos un muy buen papel, incluso ganando al Real Madrid.

ZdB – Aquel equipo de Bilbao llamó la atención por un invitado como Dani de la Rúa, que posteriormente fichó por el Real Madrid. ¿Cómo fue compartir equipo con él?

JM – Fue muy buena experiencia, recuerdo que era un base con muy buena capacidad de anotar pero que también buscaba constantemente la asistencia. El tipo de base con el que gusta jugar.

ZdB – Llegas a Cadete y fichas por el Unamuno. ¿Por qué te decides por ese cambio de equipo?

JM – Fiché por Unamuno porque iban a formar un equipo muy competitivo para jugar en Liga Vasca y quería formar parte de eso. Así que en cuanto me llamaron, decidí fichar por ellos.

ZdB – Presencia en selecciones vascas de formación, Campeonatos de España con Unamuno y reconocimiento a tu progresión cuando España te llama para jugar con la U16 promesas en el famoso Torneo de Íscar (junto a otros jugadores como Mazaira). ¿Cómo recuerdas aquel torneo con la camiseta nacional?

JM – Fue una gran experiencia porque era la primera vez que vestía esa camiseta. Viniendo de un club pequeño como Unamuno me sorprendió que me llamaran, pero sí que es verdad que estaba haciendo buena temporada. En ese torneo aprendí mucho, era lo más parecido a la élite de lo que había visto hasta ese momento.

ZdB – Ese mismo 2013, en el Campeonato de España Cadete de clubs, te sales con un promedio de doble-doble para Unamuno. ¿Cómo fue aquella experiencia donde fuiste uno de los más destacados en la primera fase?

JM – Tengo que agradecer a mis entrenadores de esa temporada, Gorka y Guria, por empujarme a ser el mejor jugador que puedo ser. Ellos dos son de los mejores entrenadores que he tenido, y gracias a ellos y a la química de equipo que teníamos ese año pude tener una temporada tan buena.

ZdB – Pasas a Júnior y en 2014 Unamuno vuelve al Campeonato de España con un equipo que tenía en sus filas a jugadores como Peña o Mendikote (ambos en Plata) o Ander Perez (NCAA). ¿Cómo era ese equipo Júnior que consiguió llegar hasta el Campeonato España Júnior?

JM – Ese equipo, igual que el del año pasado, tenía muy buena química. Éramos todos como una familia y eso lo transmitíamos en la cancha. Seguíamos teniendo a Gorka y a Guria como entrenadores, y desde principio de año se veía que íbamos a hacer muy buena temporada.

ZdB – ¿Con esos números y proyección no te llamó ninguna cantera ACB para probarte e incorporarte a sus filas?

JM – Sí que podría haber fichado por alguna cantera ACB, pero ya había decidido que quería irme a jugar al baloncesto universitario en EEUU, por lo que decidí quedarme en Unamuno hasta entonces.

ZdB – El segundo año Júnior (14/15) no llegáis al Campeonato de España, pero tú eres un jugador destacado con altos promedios y tienes minutos en EBA con Mikeldi (15 pa, 8 pt). ¿Notaste el cambio de pasar de ser un jugador destacado en Júnior a competir con “perros viejos” que se las saben todas en EBA?

JM – Sí que se nota mucho la diferencia. Como bien habéis dicho, en EBA son perros viejos que se las saben todas, por lo que al principio es complicado acostumbrarse al cambio. Pero tener minutos en ese equipo de Mikeldi me ayudó mucho de cara a Estados Unidos.

ZdB – Con esos números y esa proyección, seguro que tuviste ofertas para pasar a Sénior. ¿En qué momento empiezas a pensar en irte Estados Unidos y no pasar, por ejemplo, a la cantera de un gran club o seguir en equipo de EBA?

JM – Decidí jugar al baloncesto universitario en EEUU al final de mi primer año Júnior, por eso me quedé en Unamuno y luego jugar minutos en Mikeldi hasta entonces.

ZdB – ¿Cómo fue el mecanismo para irte al baloncesto universitario norteamericano?

JM – Me ayudó la agencia AGM. Ellos me contactaron después de que jugara el torneo de Aristos en Madrid.

ZdB – Tu destino fue un JUCO, Barstow (California. ¿Por qué un “Junior College” y no una universidad?

JM – Barstow me pareció una buena opción para mí ya que había tres jugadores españoles en ese equipo, y el entrenador había jugado en ACB y hablaba español perfectamente, por lo que iba a poder ayudarme a adaptarme al cambio.

ZdB -¿Qué diferencia hay entre un “Junior College” y una universidad NCAA? ¿Hay menos requisitos académicos o tienes que pasar el SAT y el TOEFL?

JM – Sí que hay menos requisitos académicos, pero de todas formas yo tuve que hacer el SAT y el TOEFL. Luego también está el tema de las becas, algunos JUCOs te pueden dar becas completas y otros no te pueden dar nada.

ZdB – ¿Cómo es ese primer viaje hacia Los Ángeles?

JM – El primer vuelo a Los Ángeles fue muy emocionante. Tenía 17 años y era la primera vez que me iba de casa a vivir a la otra punta del mundo. Me acompañaron mis padres la primera vez, estaban más preocupados que yo por ver dónde iba a vivir. En el aeropuerto me esperaba Gerry Wright, mi entrenador, y desde el primer momento me dio mucha confianza.

ZdB – Desde el principio tuviste minutos en JUCO y en tu conferencia fuiste destacado, siendo elegido en el equipo ideal de la conferencia. ¿Cómo son esos dos primeros años en Barstow?

JM – Fueron muy intensos. Nunca en mi vida había entrenado tanto y con tanta intensidad, por lo que maduré como jugador y mejoré mucho. Tuve la suerte de tener a Gerry Wright como entrenador, que tiene muchísima experiencia y me enseñó mucho, tanto en lo deportivo como en lo personal. Gerry no era el típico entrenador americano que llegaba al entrenamiento, nos entrenaba y se iba a su casa, él realmente se preocupaba por nosotros.

ZdB – Se acaban los dos años de JUCO y toca dar el salto. ¿Por qué elegiste para tu año Júnior Tabor?

JM – Tenía diferentes opciones con beca completa a las que podría haber ido, incluso una en México. La verdad es que no sé por qué me decanté por Tabor, no fue una buena decisión.

ZdB – ¿Qué balance haces de ese año en Tabor y por qué decides cambiar a Simpson?

JM – El año en Tabor (Kansas) fue el peor con diferencia. No me gustaba nada de allí, vivía en un pueblo muy pequeño en el medio de la nada, donde no había nada que hacer, el entrenador tampoco me gustaba y en general todo fue mal.

Me gustaba la idea de volver a jugar en California, donde ya había jugado antes y conocía a gente. Venir a Simpson ha sido una buena decisión.

ZdB – Individualmente, has estado bien (25 mi, 10.8 pt, 6.6 re, 1.0 ta). ¿Se han cumplido tus expectativas a nivel individual y colectivo esta temporada?

JM – Estoy contento con el papel que he hecho este año, pero sí que es verdad que estoy preparado para dar más la temporada que viene, juegue donde juegue. A nivel colectivo, el equipo este año tenía una buena química en general y hemos sido segundos en conferencia, así que comparado con el año pasado no me puedo quejar.

ZdB – ¿Cuáles dirías que son tus puntos fuertes y dónde crees que debes mejorar?

JM – Diría que uno de mis puntos fuertes es entrar a canasta desde el poste alto, pues tengo un primer paso muy largo que me permite ganar ventaja frente al defensor. También se me da bien terminar con la mano izquierda y movimientos en el poste, y defender sobre todo el bloqueo directo. A mejorar, el tiro de media distancia.

ZdB – ¿En qué aspectos has progresado más en estos cuatro años en EEUU?

JM – Sobre todo, físicamente. Antes de llegar aquí era muy delgado y no podía mover a nadie, lo que me dificultaba jugar en el poste. Todas las horas de gimnasio han hecho que ahora sea más fuerte y que pueda tener ventaja sobre los defensores, no solo por velocidad, sino también por fuerza.

ZdB – Este curso también han llegado a Simpson un español más (el pívot Javier Toro) y otro jugador formado en España (Luka Tabak). Reconfortante poder hacer una piña española en el equipo, ¿no?

JM – La verdad es que sí. Tener a españoles en el equipo ayuda mucho a disfrutar de la experiencia. Javi y Luka han sido como mis hermanos pequeños aquí, ya que los dos son de primer año y he tenido que enseñarles a adaptarse a Estados Unidos. Mi primer año en Barstow fui yo el que no tenía ni idea de nada y mis compañeros Jordan y Ramiro me ayudaron a todo, y este año me ha tocado a mí ser el que ayuda.

ZdB – ¿Cómo es un día tipo en la universidad? Poco tiempo libre, ¿no?

JM – Hay más tiempo libre de lo que se cree. Para mí, las clases aquí han sido muy fáciles, no he tenido problemas con ninguna y he tenido siempre una buena media. Por esto, el baloncesto y el gimnasio ocupam la mayoría de mi tiempo.

ZdB – Has firmado ya con un agente español (Lucho Fernández). ¿La idea es dar el salto al profesionalismo en España?

JM – Esa es la idea. Después de jugar cuatro años en EEUU tengo ganas de volver a jugar en España o, aunque sea, en cualquier país de Europa. El estilo de juego es muy diferente, así que voy a tener que volver a adaptarme al estilo europeo.

ZdB – A aquel joven jugador que esté valorando la posibilidad de emprender viaje hacia Estados Unidos, ¿le recomiendas la experiencia?

JM – Sí que recomiendo la experiencia. Yo creo que a veces el cambio es necesario para crecer como persona, e irse a vivir a la otra punta del mundo y vivir las experiencias que vives aquí, buenas o malas, ayudan a ello.

ZdB – Siempre se cuenta lo bueno de ir para allá, sobre todo por el hecho de estudiar y jugar a la vez. ¿Además de la distancia, hay algo más que pese en contra a irse?

JM – Pesa que es todo muy diferente. Lo que menos me gusta de EEUU es que necesitas coche para cualquier cosa. Todo está muy separado, no puedes llegar andando a ningún sitio prácticamente. Además, si no tienes la suerte de tener a algún español en el equipo, hablar tu idioma también se echa de menos.

ZdB – Tuviste tus oportunidades en EBA desde muy joven, pero no es lo típico y más siendo interior. ¿Por qué crees que cuesta tanto confiar en los jóvenes en España?

JM – La verdad es que no lo sé. España tiene muy buen nivel de baloncesto y creo que se debería confiar e invertir más en los jóvenes jugadores españoles, ya que somos el futuro del baloncesto español. Las pocas oportunidades que los jugadores españoles tienen en España, sobre todo cuando se refiere a compaginar estudios y baloncesto, puede que sean uno de los motivos por los que cada vez más de nosotros venimos a jugar a Estados Unidos.