Turno hoy para hablar con Luis Fraga (A Coruña1959), director deportivo del Club Baloncesto Culleredo y entrenador del equipo EBA. Un técnico que acumula muchos años en el baloncesto y cuyo equipo está sorprendiendo con su juego alegre y vistoso de ideas muy claras. Hablamos con él de la actualidad del KFC Culle, de los objetivos del club y de las categorías base, entre otras muchas cosas.

Zona de Básquet – Menudo inicio de temporada más positivo, Luis. Cuando estabais haciendo la planificación de la temporada, ¿esperabais estar a esta altura en la zona noble?

Luis Fraga – Ni mucho menos. La idea era construir un equipo joven, lo más competitivo posible, partiendo de tres piezas fundamentales que venían de la temporada pasada, Mario, Álvaro y Samu, y el regreso de Alberto Díaz después de su paso por Obradoiro, con la premisa de que somos un club de cantera, amateur y a partir de ahí, luchar por crecer tanto jugadores como club y tratar de mantener la categoría.

ZdB – Es vuestro segundo año en EBA tras un debut infructuoso el pasado curso y varios años rondando el ascenso. ¿El objetivo del EBA es consolidarse en la categoría y más tras la experiencia de la temporada pasada, o no se renuncia a nada?

LF – Como bien decís, nuestro primer año en la categoría fue muy duro, nada salió como pretendíamos y a un problema le nacía otro. La verdad es que pagamos la novatada, principalmente la falta de experiencia como club y la dificultad para encontrar jugadores, pues la mayoría de la plantilla del ascenso decidió centrarse en sus trabajos o estudios y tuvimos que recurrir a fichar extranjeros para poder salir en la competición y competir, y al final las cosas no salieron como nos hubiera gustado. Pero por otro lado nos dimos cuenta que queríamos seguir en la categoría si fuese posible, y así decidimos solicitar la plaza, con ganas de demostrar que es nuestra categoría como club y que era la mejor oportunidad para el desarrollo de nuestros jóvenes. Tras la renuncia de los equipos que nos precedían en la clasificación, confirmamos la plaza.

El objetivo principal es pasar de esas 10-11 victorias en las que pensamos que esta el corte para mantener la categoría y poder consolidarnos. Ahora bien, una vez que hemos sido capaces de estar donde estamos (líderes con 10-4), vamos a seguir trabajando en la misma línea, como no puede ser de otra manera, y luchando para llegar lo más lejos posible y, por supuesto, sin renunciar a nada.

ZdB – Tenemos que reconocer que el juego de Culleredo nos gusta y, sobre todo, por la confianza en los jóvenes, con seis jugadores U22 y muchos con minutos importantes. ¿Forma parte de la filosofía del club dar responsabilidad a jóvenes talentos locales?

LF – Gracias por lo que me toca. Tratamos de proponer un juego alegre e intenso a partir de una buena defensa (con muchas alternativas en función del rival). Y una norma clara: correr y jugar mucho en transición y ataques rápidos y que todos tengan su espacio y responsabilidad en el juego del equipo, independientemente del carnet de identidad.

No tendría sentido estar en una categoría como la EBA, que es costosa, si no tuviéramos jugadores de cantera y, por tanto, tienen que asumir responsabilidades. La filosofía del club es esa, darles la oportunidad de jugar en la mejor liga posible, dentro de nuestras posibilidades, ahora es la EBA, en el futuro no sabemos si podrá ser más o menos, esperemos que sea más, pero siempre lo mejor que podamos.

ZdB – Luka Bulashvili, una de las estrellas de EBA. El georgiano es un jugador de calidad, pero le ha faltado asentarse cuando ha pasado por canteras ACB. ¿Qué nos puedes contar de él además de que le sienta muy bien jugar en tierras gallegas? ¿Qué le falta para dar ese paso?

LF – Hablar de Luka es muy fácil. Lo primero, que es un gran deportista, es decir, que aparte de ser un jugador de gran futuro, quizás ya de gran presente, es una excelente persona y un trabajador infatigable, le encanta entrenar y siempre demanda más. Jugador de equipo, pese a lo que pueda parecer por sus números, estos son consecuencia de su rol, siempre animando, siempre dispuesto, un jugador que siempre me gustaría tener en mi equipo.

En cuanto a lo que pasó en su periplo por otras canteras, no me atrevo a pronunciarme, pero yo creo que está preparado para jugar más arriba y aportando cosas, no creo que le falte nada en especial, básicamente tener la oportunidad y tener la tranquilidad de saber que confían en él tal como es en una cancha de baloncesto y seguro que será mejor jugador aún.

ZdB – Aunque sus números no son decisivos, hay un jugador que se hace imprescindible y que repite del curso pasado: Mario Cabanas. Experiencia en LEB, saber estar, centímetros al ‘cinco… ¿Cómo consigue un equipo modesto atraer a un jugador como Cabanas a su proyecto?

LF – Bueno, en el caso de Mario se dieron algunas coincidencias. La primera, que tomaba la decisión de empezar a enfocar su vida, tanto a nivel profesional como personal para después del baloncesto, y quería quedarse cerca de su casa. Por otro lado, nosotros necesitábamos darle credibilidad al proyecto fichando algún jugador importante, que pudiera aportar más cosas que su juego y que nos ayudara a crecer, cuando vimos la oportunidad, hablamos con él y Mario, que es un tipo muy humano, muy cercano, le gustó la idea y enseguida vio las posibilidades de ayudar. El año pasado no fue bueno, como ya comenté, y este año cuando le presentamos el nuevo proyecto y le explicamos su rol, enseguida vio la posibilidad de resarcirse del mal sabor de boca que nos dejó a todos la temporada anterior. Y aquí esta, pieza fundamental, entiende el juego como nadie, es buen pasador y hace mejores a los que están a su lado, y después están los intangibles, que no aparecen en las estadísticas. ¿Cogerían los demás los mismos rebotes sin él? ¿Conseguiríamos los mismos tiros liberados? Además, este año está viviendo una segunda juventud, da gusto verlo entrenar y el trabajo que desarrolla dentro y fuera de la cancha, pues es el capitán del equipo.

ZdB – Otro pilar, y que nos ha sorprendido, es Trevin Woods. El “rookie” es un jugador con movilidad y recursos variados, además de tener pasaporte cotonú. Parece que se ha adaptado muy bien al equipo, ¿no? Con capacidad para jugar en categorías superiores, tú que lo ves todos los días, ¿le ves en el ‘tres’?

LF – Después de ver varios partidos con su equipo Arkansas Tech, estaba convencido de que era el jugador que necesitábamos para complementar a Mario y Alberto. Un ‘cuatro’ que pudiera jugar abierto con buen rango de tiro exterior, que aportara rebote y abriera el campo, y aun encima cotonú y joven. Solo faltaba saber realmente cómo era en su día a día. Lo cierto que verlo entrar por la puerta con su sonrisa de oreja a oreja y después de hablar con él, enseguida me di cuenta de que habíamos acertado plenamente. Su adaptación fue muy rápida, por su manera de ser, súper educado, amable, enseguida chapurreando castellano, le encanta entrenar, siempre está dispuesto, es uno más, nada egoísta y da muy buen rollo al grupo. Es un jugador que nos encanta, la grada dice que parece que juega con smoking, por lo elegante que es, hace que lo difícil parezca fácil, puede hacer muchas cosas y todas bien.

Creo que un tipo que trabaja lo que trabaja él, no tendría ningún problema para adaptarse a jugar de ‘tres’, tiene un muy buen primer paso de arrancada, lee bien el juego y sus porcentajes de tiro exterior son muy buenos.

ZdB – Hablemos ahora de Álvaro Añón, que ya tenía minutos cuando era Júnior, y ahora ya es el base titular. Desparpajo y visión de juego, notamos que progresa en el tiro exterior y vemos que le das mucha confianza a pesar de que a veces comete fallos propios de su juventud. ¿Lo ves así?

LF – Que Álvaro, un jugador que comenzó en él club en Benjamín y ha pasado por todas las categorías del club, sea pieza fundamental en el esquema del equipo EBA es un orgullo, un ejemplo de lo que nos gustaría conseguir en el club y un espejo en el que mirarse para todos los niños del club.

Yo creo que es un jugador que no para de crecer, siempre te sorprende, es cierto que tiene mucha visión de juego y cada vez controla mejor qué es lo que necesita el equipo, ahí es donde más incidimos, en desarrollar su conocimiento del juego. En cuanto al tiro, en categorías de base y en Júnior siempre fue un base muy anotador y con buen tiro de tres; es lógico que al llegar al equipo Sénior y estar rodeado de jugadores que asumen tiros, se retraiga un poco, pero él sabe, porque así lo hablamos, que sus puntos, su amenaza de tiro exterior, es fundamental para el equipo y lo va asumiendo, de ahí que notéis que también progresa en ese sentido.

Desde un principio teníamos claro que era nuestro base y, como decís, cuenta con mi total confianza, pero no podemos perder de vista que acaba de cumplir 18 años y tiene que seguir desarrollándose. Tengo claro que puede llegar a ser mejor jugador de lo que ya es a su edad.

ZdB – Como aficionados, nos preocupa mucho la escasez de interiores nacionales altos con minutos. Alberto Díaz, que volvió de Obradoiro este curso, cumple esa premisa y le veo detalles en el poste, aunque es un jugador con margen de mejora. ¿Qué nos puedes contar de él? En algunos partidos ha jugado de ‘cuatro’, ¿puede ser su “posición ideal” de futuro?

LF – Alberto empezó a jugar un poco tarde, siendo Cadete de segundo año, progresó rápidamente y siendo Júnior de primer año ya entrenaba con el Sénior, por lo que realmente le falta el bagaje de jugar muchos partidos desde que eres pequeño y de tener muchos minutos de manera continuada. De todas formas, con 20 años y 208 cm, tiene todavía mucho margen de mejora, y este pasa por tener minutos en pista para coger confianza y poder desarrollar su juego.

Yo creo que su posición es el ‘cinco’, y en ese sentido es el futuro del club, le está viniendo muy bien entrenar con Mario, le obliga a pelear y mejorar día a día, le estamos ayudando principalmente, para el reconocimiento de situaciones, para mejorar su juego con y sin balón, mejorar el conocimiento del juego y tiene que mejorar su tiro exterior. Es un jugador que a poco que coja experiencia tiene que ser determinante bajo los aros, en este momento es ya muy importante en la rotación del equipo y da gusto trabajar con él.

ZdB – Este equipo no sería nada sin el bloque, y gente como Rey, Sánchez y Gómez tienen mucha culpa, además de Fraga y Morcillo (con menos minutos). ¿Cómo es el vestuario?

LF – Este equipo, lo mejor que tiene es eso, que es un EQUIPO dentro y fuera de la pista, que entrena duro con una sonrisa en la boca, que hay muy buen rollo, que todos competimos por lo mismo y lo damos todo en cada situación, y eso creo que se transmite a la cancha.

Todos tienen mucho margen de mejora. Samu y Guzmán tienen 19 años; Borja y Rafa, 18. Samu, con nosotros desde Cadete, un jugador muy completo, defiende, rebotea, es capaz de anotar, solo le falta tener un poco más de tranquilidad para explotar. Guzmán ha llegado nuevo al equipo y le hemos pedido un rol diferente al que venía haciendo en otros equipos, y cada día va a más y se convierte en mejor jugador. Borja, de Júnior a EBA, es muy fuerte, tiene que mejorar el conocimiento del juego y necesita un tiempo. Juanín es muy versátil, aporta su físico y trabajo y es capaz de anotar. Fer empezó a jugar a esto tarde y le faltan minutos, pero cada día mejora y su aportación es mayor.

Quiero aprovechar que hablamos del equipo para hablar del CUERPO TÉCNICO, porque todo este trabajo sería imposible sin mis ayudantes. Por un lado está Iria Uxía, Entrenadora Superior y Licenciada en INEF que llegó este curso al club después de estar las últimas temporadas de ayudante en LEB Oro con Básquet Coruña. Es una entrenadora con un gran bagaje, muy trabajadora y con madera para dar el salto a Head Coach en cualquier equipo Sénior. En la actualidad, es la entrenadora del equipo Júnior, con lo cual la cercanía y el seguimiento de los jóvenes al EBA es, si cabe, aún mayor. Compartimos el scouting, ella se encarga de hacer el scouting más minucioso de los rivales y de jugadores, y yo voy más al desarrollo táctico; además, tiene presencia en los entrenamientos y es la encargada de la preparación física del equipo. Creo que cada día estamos más compenetrados, pues no nos conocíamos de antes y formamos un buen equipo. Después esta Chencho Rodríguez, que hace las funciones de delegado y control de estadísticas; es entrenador de segundo nivel, porque lo que también aporta su visión. Además, se encarga de que los jugadores estén lo más cómodos posibles para realizar su trabajo.

ZdB – ¿Tienes miedo que con una rotación clara de 8 jugadores falte gasolina en la segunda vuelta?

LF – La verdad es que no. Por un lado, no creo que seamos una plantilla corta, somos 11 Séniors (más 3 Júniors que están en dinámica del primer equipo), y cada día que pasa todos van aportando más cosas al equipo y en función de eso la rotación mejora, además hemos recuperado a Rafa García, jugador cedido por Obradoiro que precisamente se lesionó en pretemporada con el ACB, no pudiendo debutar con nosotros. Por otro lado, somos un equipo con una media de edad de 21 años y que entrena muy duro, precisamente para estar a punto y tener fondo para aguantar una competición tan exigente como esta.

ZdB – En el Grupo AB hay mucha igualdad. ¿A qué equipos ves favoritos para obtener las plazas de ascenso?

LF – Después de dos temporadas con claros favoritos en la parte alta de la clasificación, esta temporada hemos pasado a una situación de igualdad, con 3-4-5 equipos empatados en cabeza y que hace difícil decidir favoritos. Lo que tengo claro es que a mí me gustaría que mi equipo consiguiera ser la sorpresa definitiva de la temporada y fuese uno de los dos; desde luego la ilusión, el trabajo y el ser equipo lo vamos a poner, y como soñar es gratis, pues ahí vamos, pero que quede claro que es lo que me gustaría. Todos sabemos que hay equipos con tradición en la categoría y grandes plantillas que son los que en principio tienen que estar ahí….

Como yo les digo a mis jugadores, seguimos en la fiesta, no fue fácil colarnos, ni tampoco conseguir que no nos echen, pero ahí estamos con 10-4, imbatidos en casa y peleando por nuestro objetivo principal. Ahora  nuestro reto es seguir trabajando, esforzándonos, luchando por seguir en la fiesta hasta el final, que cada vez seguro será más difícil, pero es un reto que nos plantea la competición, no debemos equivocarnos, nuestro objetivo es otro y aún no está conseguido.

ZdB – ¿Qué jugadores del Grupo AB te han llamado más la atención y por qué?

LF – Fijándonos en los jóvenes, en su proyección, en su importancia e influencia en sus equipos, diría Alonso Meana (OCB B) y Abdou Thiam (Santo Domingo Betanzos), pero los que realmente me están llamando la atención, porque los veo trabajar y progresar día a día, partido a partido, son los míos: Luka, Álvaro, Trevin, Samu, Borja, Rafa, Alberto, Mario, Juanín, Fer, Guzmán y los Júnior que habitualmente nos ayudan (Álex, Óscar y Brais).

ZdB – ¿Cuántos días entrenáis a la semana? ¿Hay espacio para sesiones específicas individuales?

LF – Entrenamos 4 días a la semana, por la tarde, dos horas, y hacemos dos sesiones específicas de mañana, enfocadas a la mejora en diversas facetas del juego de ataque. Estas sesiones son de índole voluntario, dado el carácter amateur de la plantilla, que tiene que compaginar sus estudios y trabajos con los entrenamientos. En fin de semana, si jugamos en domingo, entrenamos una sesión más el sábado al mediodía, y los sábados, cuando jugamos en casa, hacemos una sesión voluntaria de activación y tiro.

ZdB – ¿Cómo llevas compaginar la vida laboral con entrenamientos, viajes…? ¿Se hace cuesta arriba?

LF – Esta es una categoría que requiere ya una dedicación importante en cuanto tiempo. A veces es duro, hay momentos en los que te ves en el coche yendo a entrenar, y piensas “¿Qué hago yo a estas horas?”, pero en cuanto llegas a la pista y empiezas a entrenar el disfrute es mucho mayor que el cansancio, la adrenalina de la competición y el tener un súper equipo, siempre implicado y a tope en cada entrenamiento, hace que estés deseando el siguiente entreno. En cuanto a los viajes, son cansados para todos, pues todo es en el día, y a base de hacer kilómetros, todos sabemos que no es la mejor manera para competir, pero es lo que hay, y ahora nos quejamos, pero en cuánto estás en periodo de vacaciones estás deseando empezar de nuevo.

ZdB – Llevas muchos años en el mundo de baloncesto. ¿Cómo ves el nivel de esta EBA si lo comparamos con el de hace años?

LF – Fíjate si llevo años en el baloncesto, que esta temporada se da la curiosidad de que hay cinco jugadores jóvenes de la categoría cuyos padres fueron jugadores míos durante mi etapa profesional, que se centró entre 1985 y 1995. A principio de los 90, en el Basketmar Viña Costeira de A Coruña, en 1ªB, lo que hoy es LEB Oro, coincidieron en la temporada 92/93, Eduardo Lada (padre de Edu Lada, OCB B), Antonio Campoamor (padre de Antonio Pérez-Campoamor, OCB B) y el mítico Manel Sánchez (padre de Mateo Sánchez, Basket León), y en la 91/92, Suso García (padre de Álex Garcia, Baloncesto Narón) y Fernando Vidal (padre de Fernando Vidal, Santo Domingo Betanzos). Antes entrenaba a los padres y ahora me enfrento con los hijos, bueno en el caso de Lada, también lo entrené el año pasado cuando me hice cargo del EBA a falta de cinco jornadas. Para esto hay que estar muchos años en los banquillos [risas]

En la etapa en la que yo entrenaba lo que hoy es LEB Oro, aún no existía la Liga EBA, que creo recordar que se creó allá por el 94, y al principio sustituyó a la 1ªB (LEB) y era la segunda liga del país, y se ascendía a la ACB, con lo cual era mucho más fuerte. Después pasó por muchas vicisitudes con la creación de la LEB, primero, y de la LEB 2, después, y el nivel bajó muchísimo, básicamente por la falta de jugadores de nivel para tal número de equipos. Ya con el formato actual, en los últimos años, centrándome en la campaña anterior, que la viví directamente, creo que se había desvirtuado el sentido de la competición, con equipos cargados de americanos; este año, en este sentido, creo que hemos mejorado y se vuelve a apostar por jóvenes con proyección, entiendo que esta debe ser una categoría de desarrollo en la formación de jugadores para metas mayores, de máxima competición para otros y en la que son necesarios veteranos, buenos jugadores como Mario Cabanas o Lucas Vaquero, por citar alguno de los que están, que los arropen y de los que aprender.

ZdB – ¿Crees que es mejorable la difusión de esta competición?

LF – Creo que uno de los problemas de la categoría es que es poco visible en los medios de comunicación en general y esto hace que muchas veces no se conozca el trabajo que se realiza en los clubs, los jugadores que se dejan la piel y el nivel de la competición, y lo que es más importante aún: no dar visibilidad a los sponsors. Por eso tiene mucho mérito cuando los sponsors apuestan por un equipo; nosotros tenemos la gran suerte de contar con la franquicia de KFC en A Coruña, que es el patrocinador principal del club, Coruñesa de EtiquetasClínica Traumacor, Restaurante La Tortuga y Asicasa, sin los cuales sería imposible nuestra participación en EBA.

ZdB – No queremos acabar esta charla sin que nos hables de la base del club.

LF – En la actualidad hay 25 equipos en competición, en todas las categorías, desde Sénior hasta Prebenjamín, tanto en chicos como en chicas y compitiendo en las distintas ligas gallegas, y a mayores, los niños de las escuelas  y los de la actividad escolar, que son niños a los que les enseñamos el baloncesto en los colegios de la zona. En total, más de 330 niños y niñas, la gran mayoría del Concello de Culleredo. Hemos pasado de apenas 10 equipos y uno solo femenino en 2011, a los 25 de ahora.

Tenemos un organigrama muy sencillo. Un director deportivo, que soy yo, y dos coordinadores, uno masculino (Fernando Martínez) y otro femenino (Gonzalo Faya); después, dos jefes de pista (Xosé Durán, en masculino, y Ana Quiroga, en femenino). Todos son titulados superiores y son los encargados de transmitir las directrices de trabajo y la filosofía de club a los 25 entrenadores y monitores restantes, aparte de dirigir sus equipos.

Lo que tenemos entre manos en este momento es tratar de conseguir más pistas, para que nuestros equipos puedan trabajar en mejores condiciones y poder llevar a cabo trabajos individualizados con más número de jugadores, además de consolidar el departamento de Preparación Física, que está empezando a dar sus frutos, y montar un campus de tecnificación que sea de referencia para los niños de la zona. Y por supuesto, tratar de consolidar al club en la Liga EBA.

Todo esto sería imposible sin la complicidad del Concello de Culleredo, que nos cede las pistas y nos aporta subvenciones para poder estar al nivel que estamos.

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