Los amigos de Zona de Básquet me han solicitado este artículo. En primer lugar, agradecerles la petición, y señalar que vamos a centrarnos en esta figura del ‘cuatro’ no tirador; esto no excluye que podamos hablar de otras situaciones, ni de señalar qué es mejor o peor, solo queremos debatir y compartir una idea que cada vez vemos menos en el Baloncesto, pero que en mi opinión, a todo debemos buscarle su lado positivo y potenciarlo, sabiendo sacarle rendimiento.

Hoy en día los espacios son algo fundamentales, es por ello que muchos entrenadores buscamos que todos los jugadores tengan amenaza exterior, y por ello podemos encontrar que en la mayoría de equipos el ‘cuatro’ tiene esta amenaza, pero como señalaba al principio, en ocasiones esta amenaza no existe. Entonces, ¿qué podemos hacer? ¿Nos olvidamos de ellos? ¿Los enviamos al banquillo? ¿Les obligamos a tirar?

En este artículo vamos a intentar señalar aspectos que consideramos que pueden obtenerse con un ‘cuatro’ no tirador y que potenciándolos lo que tendremos son otro tipo de recursos, ni mejores ni peores, pero que debemos saber adaptarnos como entrenadores.

En primer lugar, podemos encontrarnos con físicos muy diferentes, pero sí es cierto que hoy en día esta figura debe ser la de un jugador de buen físico, móvil, atlético, con lo cual una de las primeras situaciones que podremos buscar con él, son situaciones de contraataque, donde pueda finalizar rápido, bien por su habilidad corriendo, finalizando o por tener ventaja física en los primeros ajustes y podamos encontrarlo cerca de canasta, o porque ante penetraciones de jugadores exteriores pueda correr acompañando esa penetración y recibir un balón doblado. En estas situaciones, un ‘cuatro’ más tirador normalmente opta por quedarse abierto, que como decía al principio, no es que sea mejor o peor, sino que son diferentes, y lo que debemos de hacer es sacar el mejor rendimiento a nuestros jugadores.

Ya hablando de situaciones de 5×5 organizado, podemos buscar situaciones donde sacarle rendimiento a un jugador de este estilo con menos capacidad de tiro, por ejemplo, jugando abierto podemos encontrar situaciones de manos a manos donde podemos conseguir que nuestros tiradores saquen ventajas; debido a que nuestro interior no tira, normalmente las defensas no serán tan cercanas, con lo cual a la hora de jugar un mano a mano, podremos realizar buenos bloqueos, y permitir que nuestros exteriores tengan esas ventajas, al mismo tiempo que nos puede permitir inversiones de balón un poco más sencillas, al estar nuestro jugador con menos presión defensiva por no tener ese amenaza exterior. Estas situaciones de mano a mano también pueden ser efectivas jugando de dentro hacia fuera; y debido a su movilidad y habilidad en el bote podremos jugar desde el poste bajo ese mano a mano hacia línea de tres, donde volver a obtener la ventaja con el jugador exterior o fintar ese mano a mano y ahora atacar con espacio al interior.

En una idea similar podríamos jugar Bloqueos Directos. Este tipo de jugadores pueden facilitar que se den cambios defensivos en los Bloqueos Directos, con lo cual nuestro jugador físico podría buscar ventajas en los miss match y que ataquemos esa ventaja interior, tanto por postear como por atacar rebote ofensivo debido a la ventaja que hemos generado. En caso de que no se produzcan cambios defensivos, lo que podríamos conseguir es continuaciones amplias, tanto exteriores como interiores para atacar la recuperación defensiva del interior contrario con bote y desde ahí obtener faltas o ventajas que nos genere la inversión de balón.

Por supuesto que a este tipo de jugador, sin amenaza de tiro, aún con más razón debemos exigirle una buena lectura del juego y una buena ocupación de espacios, con lo cual debe ser un estilo de jugador que busque muy bien la espalda, atacando con cortes las ayudas de su hombre, jugando sin balón generando movimiento y espacio para el balón y sus compañeros, lo cual va a alargar las ayudas y generar dificultades en la defensa.

Otra característica que tenemos que pedirle a este tipo de jugadores es el atacar el rebote ofensivo desde posiciones abiertas y cercanas al aro, pues su hombre en ocasiones puede estar hundido o atento a ayudas defensivas, debe cargar desde fuera y en velocidad el rebote, debido a, en muchas ocasiones, tener una mejor lectura de dónde puede ir el rebote, y porque su hombre está estático y él lo ataca en velocidad.

Y como última situación ofensiva en la que debe ayudarnos este tipo de jugador es en sus 1×1 de cara, debido a su habilidad en el bote, a buscar tiros de media distancia cuando su hombre ayuda, sabiendo atacar la recuperación de su par defensivo y, si además es buen pasador, leyendo las ventajas para poner el balón donde queremos.

No quería dejar pasar en este artículo el hablar, además de estas ventajas ofensivas, de las ventajas defensivas que en muchas ocasiones este tipo de jugadores nos dan; y me refiero a que, como señalábamos al principio, suelen ser más físicos, más activos, y como hemos dicho podemos buscar esas ventajas en el juego ofensivo del equipo. A nivel defensivo también podemos conseguir con ellos que nuestro nivel atrás aumente y obtener situaciones de presión en todo el campo; iniciativas por lectura de ejecutar 2×1 defensivo, debido a esa actividad y capacidad de poder saltar y recuperar rápido; esa misma actividad y velocidad nos puede permitir realizar cambios defensivos, donde este tipo de jugador no nos signifique un desajuste defensivo y los exteriores no tengan una ventaja real atacándolo a él de cara.

Como hemos querido señalar desde un primer momento, la idea de este artículo es hablar de las propiedades de un estilo de jugador, de las ventajas que él nos puede generar; no se trata de señalar si uno u otro son mejores o peores; cada vez creo más en potenciar las virtudes de los jugadores que tienes, y que no hablemos de los “defectos”, sino explotar esas virtudes y desde ahí hacerlos crecer como jugadores.

Agradecer a los amigos de Zona de Básquet la oportunidad de compartir con vosotros unas ideas que ojalá generen debate para que desde ahí todos reflexionemos y mejoremos, y felicitarles por el trabajo y esfuerzo que hacen constantemente para hablar de Baloncesto y tenernos informados sobre las Ligas FEB.


Miguel Ángel Hoyo
Entrenador del Baskonia B (LEB Plata)
Director Campus “Baloncesto no Camiño”
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