Es extraño ver en las selecciones españolas de formación, cuando alcanzan la U18 o la U20, a jóvenes valores fuera de la dinámica de canteras ACB. Son casos esporádicos o jugadores que buscan una formación integral en academias como Canterbury Lions o CBA Academy. Últimamente, solo Robinson Idehen, que estuvo en la preselección y sesión de fotos de la U20 de 2017 y que parece que al final va a debutar en NCAA con UC Santa Barbara, se ha colado. Pero la sorpresa llegó la pasada Semana Santa, cuando en en la concentración Sub18 de Ciudad Real fue llamado Miguel Ayesa.

Hablamos de un jugador nacido en España en el año 2000, pero que en 2009 se fue junto a su familia a Miami, poseyendo, pues, la doble nacionalidad (España – EEUU). Miguel (196 cm) ha trabajado mucho y progresado en su juego durante estos años con su padre como referente y entrenador (Carlos Ayesa, ex jugador de baloncesto y ex representante de jugadores). En nuestro país se ha hablado poco de él, siendo un reportaje de la revista Gigantes del Basket, publicado en junio del pasado año, el primero en poner la pista sobre este joven jugador.

Su merecida oportunidad con la selección española en Ciudad Real tuvo su recompensa en forma de continuidad con la llamada este verano de la U18, y con la zamarra española hemos podido verlo de cerca en el Torneo U18 de Melilla disputado el pasado fin de semana.

Formado en Doral Academy desde 2012, Ayesa ha adquirido durante estos años fama de “tirador puro” de esos que ya no quedan, letal en acciones de catch and shoot, esperando desde las esquinas o saliendo tras bloqueo. También comentan desde Estados Unidos su capacidad para penetrar llegando al aro o desde la media distancia, su ayuda en el rebote defensivo y su buen desplazamiento lateral en defensa debido a su tren inferior; además, tiene un buen IQ para entender el baloncesto, forzando muy poco los tiros.

Esta temporada, su High School ha sido campeona estatal (32-2), con Ayesa anotando 18.6 puntos de media (con un tremendo 44.8% T3), y recibiendo diferentes reconocimientos, como el de Estudiante-Atleta del año en su HS, el jugador del año All Miami Dade y de su distrito, además de ser de los jugadores más destacados de HS en Florida.

A pesar de las ofertas de Europa, NCAA y otros college, él mismo comunicaba a través de las redes sociales su reclasificación para ser elegible en 2019, y su paso al NTSI Prep en Orlando para seguir creciendo bajo la tutela de Shaun Wiseman.

En el reciente Torneo U18 de Melilla de selecciones hemos podido ver más de cerca el juego de Miguel Ayesa, y tener una idea más cercana del jugador que es, algo que a veces cuesta con la lejanía o la dificultad de poner en contexto los partidos de HS americanos. En esta ocasión, gracias a Canal FEB pudimos ver dos de los tres partidos que jugó España, ya que en el decisivo partido contra Turquía hubo problemas en la retransmisión, algo que no puede extrañar a cualquier seguidor de esta plataforma…

Sus números en los tres partidos jugados:

  • Ante Gran Bretaña: 13 minutos, 6 puntos (2/6 T3), 2 rebotes.
  • Ante Israel: 9 minutos, 3 puntos (1/4 T3), 1 rebote.
  • Ante Turquía: 13 minutos, 6 puntos (2/5 T3), 1 rebote.

Claramente lo que hemos podido verle es muy poco, y no da para evaluar a un jugador que cuenta con el hándicap, además, de proceder de otro tipo de baloncesto, y que no conoce desde pequeño a sus compañeros de selección. Ayesa es un tirador puro, de esos jugadores en peligro de extinción, muy seguro de sí mismo, sin nerviosismo, con buena y rápida mecánica de lanzamiento, ya sea tras finalizar jugadas o recibir balón en el arco de 45 grados, un jugador al que su defensor no le puede dar ni un metro porque se levantará, y que ofrece un registro muy interesante para una España donde cada vez se ven menos tiradores. Otro aspecto positivo es que es un clutch player de esos que no les importa lanzar el último tiro sobre la bocina, porque sabe que va a anotar. Los pocos minutos que ha jugado, y la privación de verle contra Turquía, nos deja sin saber su capacidad para irse para dentro tras poner el balón abajo. Físicamente, esos 196 cm que marca la FEB son al alza (serán 194 cm); tiene una buena planta, buen tren inferior (con buenas piernas) y seguro que en EEUU seguirá trabajando su tren superior como ha hecho hasta ahora, de hecho ya ha pegado un cambio considerable e importante para mejor (a tenor de las fotos). En defensa se mostró como un jugador activo, intentando ir a las ayudas y con mucha actividad de brazos para tapar las líneas de pase, pero debe seguir su progresión en el 1×1 en este costado también, así como mejorar su colocación de pies.

Con su doble nacionalidad, parece un lujo contar con Miguel Ayesa por ese registro de tirador que escasea. Rápido y sin miedo al fallo, todo hace indicar que un jugador con buena ética de trabajo como él seguirá el camino NCAA. Ojalá, este camino que se abre, traiga también consigo un cambio en la FEB para seguir la evolución de jóvenes jugadores en el extranjero y al menos valorarlos, como pueden ser los casos de Iñaki Álvarez (U SPORTS 18/19, NCAA canadiense) o Matías Díaz Suomela (Finlandia), por citar dos meros ejemplos.

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