En una temporada huérfana de los grandes dominadores U22 de la LEB Oro 16/17, nuevos valores quieren coger el testigo. Ya no están Xabi López-Arostegui, Felipe dos Anjos o Stefan Peno, pero con un Barça B cogiendo mucho protagonismo en términos de juventud, hay varios U22 buscando su hueco en la liga.

Encontramos a un total de 31, si exceptuamos jugadores vinculados, un número relativamente inferior al pasado curso donde se acercaban a cuarenta, pero similar a la 15/16, por ejemplo.

Romaric Belemene (’97, 202 cm) suma buenos números, y se está haciendo indispensable en los esquemas de Unión Financiera Baloncesto Oviedo; su versatilidad (3/4 indistintamente) y su físico son complicados de igualar en esta competición. Tras un año de pocos minutos en ACB, esa ansía de números y minutos pueden a veces con él. Cada temporada ha progresado en su lanzamiento, pero para rendir en el siguiente nivel, donde su físico se iguala y no puede sacar tanta ventaja, debe mejorar su lectura del juego y su selección de tiros. En pocas jornadas ya se atisba un cambio positivo, por lo que con la plena confianza de su entrenador en él y sin rival en el puesto de ‘tres’ o de ‘cuatro’ abierto, sus acciones espectaculares son uno de los motivos para seguir el cuadro asturiano este curso.

Belemene
Álvaro Campo Photo / Zona de Básquet

Emanuel  Cățe (’97, 204 cm) decidió probar este año, tras dos cesiones en ACB, las mieles de LEB Oro. El club elegido fue el Prat, donde a pesar de sus problemas físicos se está encontrando a gusto. Rodeado de compañeros de pintura con mucha hambre, es uno más de esa jauría, y está respondiendo a la perfección como referencia interior. Un jugador que suma sin parecer que está, cada día ampliando más el rango de tiro y con un instinto innato para el rebote.

A la altura de ellos, se encuentra Aleix Font (’98, 194 cm). El escolta del Barça B demuestra que es un jugador sin miedo al liderazgo, con carácter para los momentos calientes, certero en el tiro, sacrificado en defensa, y que en su segundo año como Sénior está confirmando que es un jugador de cotas mayores. Por otro lado, estar entre dos aguas está perjudicando a Marc García (’96, 197 cm) y Rodions Kurucs (’98, 203 cm) en su rendimiento, jugadores sobrados en cuanto a calidad que ayudan al filial puntualmente mientras refuerzan al primer equipo, lugar donde, parece, tienen la mente puesta.


Por debajo de ellos, una serie de jugadores buscan su hueco, y no descartemos que a medida que transcurra la temporada copen algún puesto de arriba

Marc Martí (’97, 204 cm) sigue su línea de ruta marcada en Actel Força Lleida. Un jugador multiusos, inteligente, que rinde siempre por encima de lo esperado. Tira, ataca el aro, rebotea, defiende… Ha encontrado en Lleida la plaza ideal para tener minutos, protagonismo y sentirse importante a pesar de sus 20 años.

Sergi Quintela (’96, 185 cm) es la demostración de que la falta de centímetros no es excusa. En un todopoderoso Cafés Candelas Breogán, se gana cada minuto (y alguno más debería tener), siendo una pieza vital de la segunda unidad. Con él en pista sube la intensidad defensiva, y es además un peligroso tirador exterior. Tiene mucho mérito que un jugador U22 como él, además de poner el sabor local, se gane cada minuto en esta liga y exhiba tan buen rendimiento por minuto.

Leo Čizmić (’98, 205 cm) tuvo un verano curioso. Tras un año de adaptación a Sénior en Plata, el Betis contaba con él para su proyecto en Oro. Su ascenso a ACB en los despachos hizo que se reconsiderase su postura, recalando finalmente el croata en el equipo que ocupó la vacante generada por el ascenso del Betis: Sáenz Horeca Araberri. Enseguida cuajó en los sistemas de Caínzos, y con su altura y muñeca aprovechaba su versatilidad tanto de ‘tres’ alto como de ‘cuatro’ abierto. La llegada de Pecháček huele a que le sacará de la pintura, donde está Mitrović, pero ha demostrado ir acoplándose al profesionalismo y entendiendo que no sea su figura sobra la que gire todo el juego de su equipo. Produce en cada minuto que permanece en la pista, con muchos fundamentos, capaz de lanzar desde cualquier distancia, Čizmić cada vez lee mejor el juego, aunque deberá dar un paso en su crecimiento físico. Debe seguir madurando, pero si sigue así, su futuro pinta muy bien.

Gaizka Maiza (’96, 191 cm) es otro joven valor que aún está adaptándose a la categoría. Con contrato ya con un ACB (Delteco GBC), comparte dirección con Zubizarreta en Sammic Hostelería. Ha dejado ya destellos de su calidad (rapidez y buen 1×1), con una buena visión de juego, pero sin embargo en ciertos momentos ha sido inconsistente y le ha costado llevar el ritmo de los encuentros. Su maduración en el control de los partidos, junto a un crecimiento físico, se antojan fundamentales para que pueda pensar en pasar al siguiente nivel. Mimbres no le faltan.

Maiza
Álvaro Campo Photo / Zona de Básquet

En Carramimbre CBC Valladolid encontramos a un Cristian Uta (’97, 211 cm) que va dejando destellos el tiempo que está en pista. Cedido por Unicaja, crece en compresión del juego y dureza, a la vez que demuestra que puede ser un jugador muy peligroso con sus centímetros. Buen reboteador e intimidador, es capaz de jugar de espaldas al aro siendo muy efectivo cerca de canasta. Poco a poco, según vaya rindiendo en el trabajo diario, su cuota de minutos irá in crescendo y todos nos fijaremos más en él.

Jonathan Araujo (’96, 208 cm) llegó a Araberri para vivir su primera experiencia europea. Tras haber bajado kilos en verano, está en fase de adaptación, pero ya ha demostrado que no se arruga: tiene buena mano, puede rebotear y es fuerte para aguantar los contactos. Imprescindible será la mejora de sus desplazamientos y de sus habilidades, porque puede quedarse corto en centímetros no en Oro, pero sí en ligas top que podrían ser su objetivo si sigue madurando su juego.

Las promesas del Barça

En el FC Barcelona Lassa B ha sorprendido el inicio de temporada de Nedim Đedović (’97, 203 cm). Sin sitio la temporada pasada cuando llegó Dago Peña, parece que su cesión a Araberri le ha hecho espabilar, dando un paso adelante para quitarse la etiqueta de “eterna promesa” e intentar ser un jugador importante. Sigue siendo un gran tirador y busca su espacio para aportar en el resto de intangibles; una lesión le ha apartado en los últimos partidos.

Caso aparte, Atoumane Diagne (’98, 215 cm), que forma una pareja de altos vuelos con Gerun. Es uno de los candidatos al título honorífico de “jugador con mayor progresión”. Con un físico imponente, sus horas de arduo trabajo en los entrenamientos se empiezan a visualizar en los partidos. Un monstruo de los rebotes, intimidador, cada temporada comprende mejor el juego y es más peligroso en ataque, donde además de ser un finalizador en el pick and roll, se atreve a intentar jugar en el poste bajo de espaldas al aro.

Pol Figueras (’98, 186 cm) sigue ofreciendo solidez e inteligencia en el reparto del juego, consiguiendo tener el rol de base titular, y se nota que ha trabajado su tiro, un aspecto que le hace falta para llegar a la élite.

Dos son los jóvenes subidos del Júnior: Arnas Velička (’99, 192 cm) y Sergi Martínez (’99, 202 cm). El lituano es ese base descarado de buen físico y altos instintos ofensivos que va puliendo a fuego lento Alfred Julbe. Con un físico para la alta competición, y una verticalidad de ligas top, necesita ser ‘uno’ a tiempo completo. La mejora sobre el control del juego y generar juego aparte de sus tiros son su campo de batalla en este momento. Por su parte, Martínez es una de las esperanzas del básquet nacional, un jugador que decidió no oír los cantos de sirena de la NCAA y que pule su futuro entre el ‘tres’ y el ‘cuatro’, buscando que esa indefinición no sea su mayor defecto y sí un punto fuerte donde sacar ventajas. Con una facilidad tremenda para sumar puntos, e instinto para el rebote, tal vez se quede pequeño para ser un ‘cuatro’ de altísimos vuelos, pero por calidad, potencia y movilidad sería un jugador diferencial. Su mejora en el tiro exterior, que va por el buen camino, y sus desplazamientos para ser un alero, unido a su tesón y trabajo diario, hacen de él un jugador en el que se albergan esperanzas de que sea internacional absoluto con el tiempo, aunque el estigma de jugador estancado puede estar en el aire.

Mención destacada para un Luka Šamanić (’00, 208 cm) que, en edad Júnior, ya nos ha dejado encandilado con su coordinación y fundamentos. Este combo forward, todavía por hacer físicamente, es un jugador que deslumbra y deja entrever que hay un jugador top si continúa en esa línea de trabajo.


También hay otros U22 que están cuajando una gran temporada

En IBEROSTAR Palma, Sergi Costa (’96, 190 cm) está demostrando que no se equivocaron cuando lo eligieron como segundo base, y ya ha brillado en algunos partidos dejando buenas muestras de su potencial.

Jordan Sakho (’97, 207 cm) es el físico en la pintura de ICL Manresa. Rodeado de jugadores veteranos, el congolés pone la intensidad y la fuerza reboteadora demostrando que la EBA se le quedaba pequeña.

Ya como miembro del primer equipo por pleno derecho, Kregor Hermet (’97, 205 cm) busca seguir progresando físicamente y añadir más registros en Lleida, mientras crece en minutos ante la ausencia (por lesión) de los pívots teóricamente titulares y sigue percutiendo desde fuera con su buena muñeca en el pick and pop.

En Clavijo trabaja cada día Carlos Martínez (’96, 200 cm), con un gran físico y buenos fundamentos, ayuda mucho en defensa y en rebote al equipo riojano, aunque debe desmelenarse y empezar a confiar más en su aportación ofensiva.

Un curso más, Pablo Pérez (’97, 186 cm) convence a Arenas para jugar bastantes minutos, un entrenador que no los regala y menos a los bases. Es el ‘uno’ que impide que la intensidad baje, respondiendo a la perfección dirigiendo al equipo.


Hay una serie de jugadores de los que esperamos más, porque por su potencial sabemos que pueden dar más

Terrence Bieshaar (’97, 208 cm) está a la sombra de Yates en Clavijo, pero a pesar de su poder intimidatorio (de los mejores taponadores de la competición) y de su mejora en el tiro de media distancia, le está costando encontrar la forma de rendir, con un estilo agresivo y de intensidad que le podía venir bien.

Algo similar, le pasa a Kenan Karahodžić (’96, 209 cm) en OCB, todo potencial en forma de tamaño, movilidad y muñeca; cierta frialdad en el juego y ansiedad producida por miedo a equivocarse le dejan sin los minutos que se le presuponían.

Caso parecido al de Màxim Esteban (’98, 200 cm), al que el regreso de Đedović parece haberle restado minutos, y nos priva de la mejoría que dejó entrever este tirador con la selección española en verano.

También de Verners Kohs (cedido en Rio Ourense Termal por Monbús Obradoiro) esperamos algo más. El letón (’97, 206 cm) es buen tirador desde las esquinas, capaz de ser 3 o 4, tiene que soltarse, aprovechar su buen físico y dar mucho más a un equipo gallego que lo necesita en modo superlativo.


Algunos U22 también tienen sus minutos en la liga, aunque con menor impacto

En COB encontramos a tres de ellos. Martín Rodríguez (’96, 187 cm) sigue con su proceso de aprendizaje, el canterano de Fuenlabrada Víctor Moreno (’98, 192 cm) se dedica más a labores defensivas que a ser un jugador total, y un Maura (’98, 198 cm), sin mucha confianza, al que los problemas que arrastra Ūzas pueden abrirle un hueco en una liga que no parece ser el mejor escenario para que recupere sensaciones tras un año parado.

En Manresa, Guillem Jou (’97, 197 cm) no se está haciendo un hueco en la rotación, donde los minutos están muy caros.

Sani Čampara (’99, 188 cm), en su primera experiencia Sénior, trabaja cada día para convencer a Prado de que merece más protagonismo en el Chocolates Trapa Palencia. Con facilidad para anotar, está sufriendo el rigor físico del salto de categoría.

Campara
El Norte de Castilla

También encontramos una larga lista de jugadores vinculados que ayudan a sus respectivos equipos en el día a día. Destacar a Bergadà, Stankevitš, Vinós y Lafuente, que han tenido minutos en Lleida; a Pablo Ferreiro, que se sale en EBA con el filial de Leyma Coruña y lucha los minutos en Oro; y Mazaira y Dani García, que compaginan Plata (Martorell) y Oro (Manresa).

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