Hoy hablamos con Carlos Díaz (Sevilla, 1977), el entrenador del CB Extremadura Plasencia, un equipo que este verano ocupó una de las vacantes que se habían producido en la LEB Plata, y que ha sorprendido en el inicio liguero con tres victorias y una sola derrota (en la prórroga).

Zona de Básquet – Antes de hablar de tu muy dilatada trayectoria, lo primero que debemos hacer es preguntarte sobre tus inicios.

Carlos Díaz – Desde el comienzo de mi etapa como jugador canterano del Caja (Baloncesto Sevilla) siempre me ha inquietado ver cómo los entrenadores llegaban a sus jugadores. Así pude ver desde Toa Paterna en mis inicios o Chuck Skarshaug (entrenó a Najera, campeón del Afrobasket, etc) en mi etapa mexicana, me ayudaron a asentar esas bases. Recuerdo, como anécdota, como todos los entrenadores íbamos al clínic de Navidad de la AEEB y yo me quedaba mirando cómo los conferenciantes llegaban a los jugadores y se me olvidaba apuntar cómo eran los ejercicios, teniendo que pedir a posteriori los apuntes. Esa inquietud me llevó a estudiar Psicología, en unos años donde la Psicología del deporte no la conocía nadie y ni existían estudios concretos en España. Con eso pude aprender de otros deportes desde mi faceta de psicólogo del deporte y extrapolarlo al Baloncesto.

ZdB – Otro aspecto que nos llama la atención es que cuando apenas emigraban los entrenadores españoles, estuviste en México unos cuantos años. ¿Cómo surgió la oportunidad de irte y cómo fue aquella experiencia?

CD – Había terminado de entrenar en Jaén tras varios años y conocí unos mexicanos a los que les interesaba la psicología del deporte, los cuales me recomendaron para relanzar un proyecto deportivo en una ciudad mexicana donde estaba el entrenador de fútbol Javier Aguirre. Me fui a la aventura para unos meses y de allí me quedé 4 fantásticos años, donde crecí como persona y como coach. Eso fue con 27 años.

Fui el entrenador más joven en debutar en la Primera División del país y de ser convocado Head Coach en un Juego de Estrella. México es un país espectacular: cuando lo conoces, te cautiva con su gente, su cultura y su naturaleza.

ZdB – Vuelves a España y pasas varias temporadas en equipos EBA, siempre consiguiendo buenos puestos. ¿Podemos decir que en aquellos años era una liga de más nivel que la que te encontraste la temporada pasada?

CD – La EBA de mi primera etapa tenía matices diferentes, porque el marco económico era otro. Antes, todos los jugadores podían permitirse no trabajar en verano, ni hacer otras actividades, dedicándose a tiempo completo a crecer como jugador. Ahora, los chicos tienen que compaginarlo con otras actividades, debido al marco económico.

Creo que hay el mismo talento que antes, pero diferentes medios en el día a día para desarrollar las capacidades que tienen.

ZdB – Tras la temporada de Morón, vuelves a irte al extranjero, ¿cómo fue entrenar en un país como Bahréin?

CD – Fue una situación algo extraña. Buscaban a alguien que supiera de coordinación deportiva de cantera y el primer equipo. Quería experimentar conocer una cultura súper diferente a la nuestra. No poder entrenar ni hacer nada los viernes por su religión, tener muy diferenciados los extranjeros a nivel de convivencia con los nacionales, el trato hacia la mujer… Diferencias muy grandes. Aún así, fue una etapa corta, pero interesante, que me ayudó a crecer en muchos aspectos.

ZdB – Luego, turno de Ecuador. Allí pasaste por distintos cargos, entrenaste a un equipo, dirigiste escuelas de formación, Maxibasket…

CD – Ecuador me encantó y me adapté muy rápido. Pude dirigir a un equipo que competía en Liga Sudamericana, siendo un nuevo reto para mí. Después me ofrecieron trabajar con deportistas de élite como psicólogo del deporte, formador del Plan Nacional de Entrenadores Deportivos, Comité Paralímpico y finalizando como Seleccionador Nacional de un Mundial de Maxibasket en Orlando. Ser seleccionador de gente de una cierta edad fue muy gratificante, pudiendo competir contra jugadores históricos del baloncesto, como Alexander Volkov, entre otros.

ZdB – En el impás entre la experiencia sudamericana y la vuelta al banquillo, ¿dónde estuviste? ¿Ligado a la Federación de Extremadura de Baloncesto?

CD – Mi familia es extremeña, siendo Mérida mi segunda casa. Mi corazón lo tengo dividido en ese sentido. Me dediqué un poco más a mi faceta de psicólogo del deporte, empezando mi doctorado en mi especialidad, pudiéndolo compaginar con colaboraciones con la Federación Extremeña. Volver a trabajar con jóvenes me encantó. Es la esencia de una sociedad sana, siendo el deporte una herramienta fundamental.

ZdB – El pasado verano te llega la oferta de Plasencia. ¿Cómo lo viste? ¿Reto, oportunidad de volver al ruedo…?

CD – Había rechazado volver a América Latina para centrarme en lo comentado anteriormente. Estaba ilusionado en mi nuevo reto de ser profesor universitario y trabajar con jóvenes a la vez.

La situación de Plasencia fue una oportunidad de ver si podía volver a tener ilusión por ayudar en un nuevo proyecto en España como entrenador de baloncesto. Empecé con un equipo de cantera a la vez que el primer equipo y al poco, por diferentes motivos, me vi como director de cantera a la vez. Mucho trabajo, pero muy gratificante, por el apoyo que tuve de padres y de jugadores.

ZdB – Te hemos leído que el sistema de competición no fue el idóneo, marcándote mucho los dos primeros meses de competición, con lo que no pudisteis llegar a la fase de clasificación para LEB Plata. ¿Cómo fue el balance de la temporada al final?

CD – Cuando se hacen fases previas y grupos con competiciones cortas con ellas, creo que se está priorizando el componente económico y no el deportivo. Esto no pasaba cuando hablamos de la EBA de antes. Es por ello que la consecuencia es que deja de existir una liga regular real, y sí parcelas de ese total, dificultando evaluar una temporada.

ZdB – Llega el verano y se desliza la idea de que Plasencia quiere recuperar la plaza en Plata que había perdido hace un lustro por la crisis económica, pese a que se había logrado mantener la categoría en la pista. ¿Cómo vives desde dentro todo?

CD – Yo creía que era el momento para dar ese salto. Habíamos consolidado la masa social de nuestra cantera y una ciudad pequeña como Plasencia siempre le es difícil hacer un buen equipo, porque tristemente los buenos jugadores que saca la ciudad, se tienen que ir a estudiar fuera. El club tiene que afrontar ciertos costes de plantilla sea cual sea la categoría y por eso, si dábamos el salto, en algunas parcelas económicas del club no se notaría el cambio.

ZdB – Al final, la respuesta es positiva y Plasencia recibe la confirmación de que es equipo de LEB Plata. A partir de ahí, ¿cómo se gestiona todo? ¿Se analiza desde dentro lo que necesita el club como estructura? ¿Cómo surge el impulso económico para afrontar este nuevo reto?

CD – La directiva hace movimiento, Junta de Extremadura, Diputación y Ayuntamiento nos dan su apoyo, pero sin olvidar apoyos importantes de empresas privadas como Electro Mercantil, que equilibra el presupuesto.

ZdB – Durante el verano viajas a Estados Unidos para observar jugadores interesantes en las Ligas de Verano. ¿Fue ahí donde te decidiste a fichar a Eric Kinney, por ejemplo?

CD – Me encontraba en Estados Unidos avanzando en mi tesis doctoral y entrenando en la Universidad NorthEastern (Boston), con el mítico Bobby Martin de coach. Allí tomé un vuelo para ir a Las Vegas a ver diferentes Summer League y ver jugadores, encontrándome a Erik, al cual quise fichar.

ZdB – Mirando la configuración de la plantilla la verdad es que daba un poco de miedo la inexperiencia en Ligas LEB de muchos integrantes y de ser un bloque nuevo (solo sigue Bayle). ¿Crees que esto es un hándicap o el hambre de estos jugadores lo suple a la perfección?

CD – Nuestro objetivo era buscar un equilibrio de personas que quieran crecer y que encajemos todos con todos. Que aceptemos nuestras limitaciones, pero las podamos superar unidos. Esto necesita un tiempo de adaptación. Estos chicos lo están acortando desde su calidad humana.

ZdB – Siempre en tus declaraciones te vemos mucho sentido común, franqueza y realismo. ¿Te esperabas estar 3-1 en la tabla, siendo la derrota un partido perdido en la prórroga?

CD – Nosotros hablamos de trabajar con humildad y constancia. El grupo tiene talento, pero debemos de crecer en muchas cositas. Nosotros nos marcamos los objetivos de mejorar esas cosas. Eso nos llevará a donde nos tenga que llevar. Es nuestro lema.

ZdB – Por ahora a los rookies les está costando: Kinney, con problemas físicos, va entrando en juego, mientras Peters parece tener un rol secundario. ¿Esperas que vayan a más?

CD – Creemos que es el grupo el que debe de priorizar, y es dicho grupo el que debe de ayudar a la adaptación a los jugadores que más le cueste en un principio.

ZdB – ¿Qué pasó con Calhoun para que no encontrara sitio?

CD – Lo de Brent fue que necesitábamos un center alto, porque Erik es un 3 que puede hacer el 4, y había falta de equilibrio en ese sentido.

ZdB – El que está ejerciendo de guía espiritual parece que es Adrián Fuentes, al cual se le ve muy cómodo en esta faceta. ¿Notas lo mismo?

CD – Yo siempre he creído en que los entrenadores no podemos enseñar ciertas cosas, ya que no jugamos. Es por ello que necesitas a un perfil de jugadores que pueda dar ese equilibrio entre deportivo y lo emocional.

Adri reúne ese requisito, habiendo jugado para entrenadores de gran nivel, convivido en muchos tipos de vestuarios y muchas batallas en sus espaldas. Es un complemento ideal para mí.

ZdB – Y el rendimiento de Mario Álvarez, que además de poner el sabor local está a un nivel superlativo… ¿Esperabas que estuviera a tanto nivel en Plata?

CD – Mario es una persona clave para mantener ese equilibrio con el equipo y la ciudad. Enseña a todos de saber donde están, que quieran lo mejor para el club. Después es importante, que aparte de Adri, tengamos a alguien con una experiencia previa en el juego interior. Entre los dos, me hacen la vida más fácil.

ZdB – De los fichajes “EBA” Seydou está a un gran nivel dando solidez por dentro, pero parece que a Valge le está encontrando costar el aro, y a Sierra, quien puede dar muy buen rendimiento, las molestias físicas le están pesando después de una pretemporada muy buena.

CD – Yo creo que lo bueno que tienen todos estos chicos es que no están mirando por sus estadísticas. Trabajan, quieren mejorar, que todo funcione. Esto lleva a que a lo mejor un día destaca uno u otro, pero todos sabemos que eso es así gracias al trabajo de todos. Una canasta de un compañero, es la canasta de todos.

ZdB – El que no parece que haya salido de la categoría Júnior es Alejandro Galán ¿Qué nos puedes contar de él (sus puntos fuertes, aspectos que debe mejorar…)?

CD – Álex es un chico que conozco desde sus 10 años y lo bueno que tiene es que sabe que debo de ser exigente con él para desarrollar todo su potencial. Lo acepta, quiere más y por eso dará lo que tiene que dar, que es mucho.

ZdB – Además de seguir creciendo el día a día como equipo, ¿cuál debe ser el objetivo de la temporada para Plasencia?

CD – Como os comenté, nuestro lema es seguir creciendo pensando en nosotros. Eso nos llevará a donde nos tenga que llevar.

ZdB – ¿Cómo te gustaría que jugara el equipo? ¿Qué estilo de juego les quieres inculcar?

CD – Tenemos 10 jugadores sénior, también suben 4 júnior en diferentes días. Jugar de forma que todos puedan aportar al grupo y el grupo les ayude a sus objetivos individuales.

ZdB – El club se ha podido ver que está creciendo: nueva web, más promoción, volcándose más en la cantera… ¿Se están dando los pasos adecuados para progresar?

CD – Poco a poco estamos dando pasos en ese sentido. Este año mi preocupación es más de asuntos deportivos y eso ayuda a que podamos abarcar más cositas y ser más prácticos. Pero queremos más y seguimos trabajando para que se amplíe.

ZdB – ¿Cómo ves la LEB Plata? ¿Es igualdad la palabra que mejor la define?

CD – Me gusta el rigor técnico-táctico de mis compañeros entrenadores. Inculcan mucha calidad a sus equipos y me motiva para estar a su altura. Es muy gratificante ver la riqueza táctica de todos los equipos.

ZdB – ¿Te has encontrado con algún jugador que te haya llamado la atención en estos primeros compases de competición?

CD – Me encantó reencontrarme con mi compañero Jon en Baskonia y ver mucho talento en ese equipo. Da gusto ver tanto talento individual en cada equipo contrario.

 

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