Lo primero que debo decir es que para crear un Club hace falta mucha paciencia y sobre todo constancia; si no contáis con estos ingredientes, os aconsejo que no lo hagáis, porque los palos en el camino que os vais a encontrar harán que acabéis por dejarlo.

Hay muchísimos aspectos “del día a día” que probablemente se me olvidarán de reseñar en este artículo, pero creo que, para empezar, he tratado de significar en varios puntos, los temas más importantes para empezar con esta ardua pero gratificante tarea.

1 – Burocracia

El primer paso para “dar a luz” un Club es solucionar el tema burocrático, es decir, “legalizar” el Club. Hablo de mi experiencia en la Comunidad Autónoma de La Rioja, imagino que variará según las CCAA, pero tampoco creo que sea muy distinto. En todo caso, recomiendo siempre informarse bien y hacer todas las llamadas y visitas que consideréis oportunas antes de dar pasos en falso.

Lo primero que hay que hacer es dotar al Club de unos Estatutos (hay modelos por Internet, no es complicado) y crear una Junta Directiva compuesta por Presidente, Vicepresidente, Secretario, Tesorero y Vocales.

Una vez “creado el Club”, y con los Estatutos, hay que dirigirse al órgano competente en Deportes de la Comunidad Autónoma para que se autorice el nombre del Club (evitando coincidencias con clubes ya existentes) y se le inscriba en el Registro de Entidades Deportivas.

Con la pertinente Resolución inscribiendo a nuestro Club en el Registro de Entidades Deportivas podremos realizar dos trámites más: pasar por Hacienda para dotarle de un Código de Identificación Fiscal (CIF) y también será momento de acudir a la Federación de Baloncesto para rellenar la ficha de Club e inscribirlo en la misma.

Por último, pero no menos importante, es buen momento para acercarnos a una entidad bancaria y abrir una cuenta para el Club, puesto que para todo tipo de pagos (arbitrajes, cuotas federativas, etc…) e ingresos (cuotas de jugadores, patrocinadores, etc…) va a ser más que necesaria.

2 – Organización del Club

Aquí mi consejo es claro, no se puede encargar todo el mundo de todo. El trabajo, que es mucho, hay que dividirlo y que cada persona se encargue de un tema concreto (material del club, pistas, relación con la Federación, comunicación, marketing…).

De esta manera siempre sabréis a quien acudir en cada caso particular cuando haya dudas; eso sí, para que todo funcione, es necesario que la gente se involucre y sea competente, y para ello es vital que penséis muy bien a qué personas encargáis según qué cosas.

Lo normal en un Club “pequeño” es que haya 2 o 3 personas que sean las que se encargan mayoritariamente de todo, pero si conseguís que más gente se involucre, tendréis una mejor sensación al no cargar vosotros con el peso de todo. Cuanto más repartidas tengáis las tareas, más llevadera será la labor de hacer crecer el Club. Por supuesto, estoy hablando de un Club donde los directivos no ganan ni un euro, sino al contrario, ponen mucho de su tiempo libre en beneficio de los demás.

Es fundamental que los miembros del Club se vean, se relacionen, hablen entre ellos… Esto que puede parecer una perogrullada, no lo es. Conozco muchos clubes donde pasa la temporada entera y no se hace ni una sola reunión para comentar qué tal ha ido, y que los entrenadores manifiesten sus inquietudes, dudas, sugerencias… Con las nuevas tecnologías es fácil crear un grupo de WhatsApp o Telegram y estar permanentemente conectados, pero hay cosas que se entienden mejor hablando cara a cara, por eso mi consejo es que, mínimo, si podéis, hagáis una reunión mensual para ver cómo avanza el Club, sobre todo en el primer año de vida.

3 – Estructura del Club

Y con esto me refiero a como se va a organizar el Club en lo deportivo y a tener las cosas claras desde el principio; es decir, saber si vamos a tener un número máximo de equipos por quinta o categoría (bien por disponibilidad de entrenadores o de pistas, o por tema económico), saber si se van a inscribir a equipos de inferior categoría en una superior para que compitan mejor y no se “aburran” en su categoría en caso de ser muy superiores, saber si vamos a permitir doblar a aquellos jugadores que destaquen en sus equipos, saber cuál es el techo al que queremos llegar (ser un Club de cantera, tener un equipo en categorías nacionales, llegar a categorías FEB, etc…)

Estos aspectos que pueden parecer sin importancia, realmente la tienen, y mucha. El Club no puede ir dando bandazos en cuanto a estas decisiones; es decir, no podemos tener un año 4 equipos juveniles, y al año siguiente “dejar a chicos fuera” porque no tenemos disponibilidad de pistas o entrenadores, o por ejemplo, no se puede abrir la mano un año “recibiendo” a 3 equipos infantiles de primer año, y al año siguiente no tener disponibilidad más que para un equipo.

En esto el Club debe ser claro, honesto y transparente para con sus “clientes”. El Club debe tener los pies en el suelo y abarcar aquello a lo que se pueda comprometer para dar un buen servicio. Las reglas del juego deben ser conocidas por todos los integrantes del Club y tenerlas bien claras, para que en cualquier momento cuando surjan dudas en cuanto al itinerario deportivo, cualquier miembro del Club sepa dar una respuesta precisa.

4 – Jugadores

Sin ellos el Club no es nada. Aquí existen distintas filosofías. Ser “agresivo” en la captación de los mismos, o no. En mi Club siempre lo hemos tenido claro, y no buscamos a los jugadores, sino que pretendemos que con nuestro trabajo y resultados sean ellos los que acaben tocando nuestra puerta; no compartimos la idea de ir “fichando” jugadores por todos los campos de la Comunidad cada fin de semana, pero sabemos que es, por desgracia, algo muy extendido en nuestros días.

Una buena opción para estar “nutridos” de jugadores es tener colegios “vinculados” en los que ya desde Minibasket se entrene a los chavales y que cuando pasen a categoría infantil, “pertenezcan” a nuestro Club, por supuesto, con la posibilidad de jugar allá donde deseen.

5 – Pistas

El tema más complicado en mi ciudad. La demanda de pistas es muy superior a la oferta, y el precio de las pistas privadas (que además casi ni existen) es muy elevado. Es fundamental saber con qué recursos se cuenta antes de lanzarnos a formar equipos, porque podemos tener la desagradable sorpresa de no poder dar servicio a todos los jugadores que hemos aceptado en nuestro Club.

Es mejor tener claro con cuántas horas de pista semanal se cuenta, y a partir de ahí saber a cuántos equipos puede dar cabida el Club. Honestidad y transparencia ante todo, no podemos engañar a la gente diciendo que tenemos algo con lo que no contamos.

6 – Comunicación con los padres

Aquí viene uno de los temas más complicados, ya que tratamos a diario con multitud de padres y madres, cada uno con sus necesidades, ideas, opiniones, sugerencias…

Mi opinión es que el Club debe tener claros cuáles son sus valores y su ideario, dotarse de unas normas claras y estrictas, y no salirse de ahí. Todos los miembros del Club, directivos y entrenadores, deben conocer dicho ideario y reglas, para que cuando surja una pregunta o consulta al Club, sea quien sea la persona que conteste, la respuesta vaya a ir siempre en la misma dirección.

7 – Redes Sociales

Muy relacionado con el punto anterior en el aspecto de la comunicación, hoy en día, en el mundo tecnológico en el que vivimos, hay que tener muy en cuenta las redes sociales. Son un elemento imprescindible para la comunicación de eventos, actividades… y para marcar una “línea editorial” del Club, que hay que tener muy pensada, para que la gente se identifique con ella.

Mi consejo, como ya habéis ido leyendo anteriormente, es que no más de una o dos personas se encarguen de este tema. Manejar Twitter, Facebook, Instagram, web del club… puede parecer, a priori, un aspecto relativamente sencillo, pero hacerlo de forma ingeniosa, oportuna, y clara no lo es tanto, y para ello lo mejor que se puede hacer es dejarlo en manos de alguien que entienda del tema y vaya a poder ocuparse en cualquier momento, teniendo siempre a otra persona detrás que le “cubra” en momentos puntuales.

Las Redes Sociales en la actualidad pueden ser un gran aliado para la publicidad del Club, búsqueda de patrocinadores, llamada a posibles nuevos jugadores… por ello, debemos darles la importancia que merecen y tratarlas con mucho cuidado.

8 –  Aspecto económico

Aquí hablaré de dos variantes: la contabilidad y los impuestos. Empezaré por los impuestos; si dentro del Club no existe una persona formada e informada del tema, mi consejo es que todo lo dejéis en manos de una asesoría externa, aunque os cueste un dinero anual. Es mejor tener estos temas bien llevados y al día, que luego tener una sorpresa desagradable de Hacienda.

La otra parte, la contabilidad es más sencilla, en principio. Es relativamente sencillo calcular el coste de un equipo: hay que contar con el precio de las fichas de jugadores y entrenadores, los arbitrajes, el sueldo del entrenador (si cobra), y el precio de las pistas para entrenar y disputar los partidos. Una vez calculado, será sencillo obtener las cuotas mensuales que los jugadores tienen que abonar al Club. En este tema, como ya he dicho antes, honestidad y transparencia, que los padres sepan desde el primer día lo que les va a costar el servicio que les ofrecemos.

En el tema económico, es muy importante estar informado de todas aquellas subvenciones a qué tengamos derecho por la práctica de nuestro deporte, pues son un ingreso extra que le viene muy bien al Club para ir renovando material (balones, conos, petos…) o para realizar actividades complementarias (Campus, Torneos…), o simplemente para subsistir.

Crear un Club no es nada sencillo, sobre todo si partes de cero y nunca has tenido experiencia en esta materia, pero mi historia me dice que aún más difícil es que año a año vaya creciendo según los valores y el ideario que se marque desde un principio, y que todos aquellos que hayan pasado por el Club (padres, madres, directivos, entrenadores, jugadores…) se sientan miembros y acaben hablando bien de él.

Espero que haya podido ayudar a alguien con este artículo en el que cuento, más o menos, la historia de mi Club, LogroBasket, creado en el año 2016 con toda la ilusión del mundo. Para cualquier duda, podéis preguntarme por aquí o por Twitter.


Un artículo de Álvaro Valle
Fundador y Entrenador de LogroBasket

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