A pocas horas del comienzo de los Playoffs de Ascenso a ACB, charlamos con Alejandro Alcoba, entrenador del Club Melilla Baloncesto, equipo que el año pasado se impuso en estas eliminatorias, aunque finalmente el ascenso no se haría efectivo. Tras una temporada mucho más irregular que la anterior, el técnico melillense nos cuenta cómo afrontan este nuevo reto:

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http://www.clubmelillabaloncesto.org

Zona de Básquet – ¿Cómo afrontas esta tercera participación en el playoff, en la que Melilla, uno de los equipos más poderosos, está entre los favoritos pese a no contar con el factor cancha?

Alejandro Alcoba – Contento por afrontar, como decís, el tercer playoff consecutivo y el undécimo en la historia del Club Melilla Baloncesto y estar una vez más luchando por el ascenso a la ACB. Lo de equipo poderoso, yo creo que se puede decir de unos cuantos equipos de esta liga: si tenemos en cuenta la plantilla somos cuatro o cinco equipos con el mismo potencial, mientras que el no tener el factor cancha es consecuencia de una temporada regular que para nosotros ha sido demasiado accidentada y en la que no hemos tenido una continuidad en el trabajo.

ZdB – ¿Son distintas las sensaciones con las que llegáis a este playoff respecto a las del año pasado en el que veníais de una temporada espectacular?

AA – Son sensaciones distintas porque el año pasado llegábamos tras una racha importante de partidos ganados, con buenas sensaciones, sin haber tenido problemas… Todo iba por un camino de rosas y este año, como decía, ha habido que gestionar cosas que nos sacan del trabajo del día a día. Con todo, aunque las sensaciones no sean las mismas, sí que hay unas ganas, una ilusión y una ambición que sí son las del año pasado pese a no llegar tan finos.

ZdB – ¿Ha sido el inicio de liga, marcado por las lesiones y unos resultados negativos que impidieron coger una dinámica positiva, el principal hándicap para no tener ahora el factor cancha?

AA – Sí, las lesiones han sido una variable que ha jugado en nuestra contra desde el principio, y también cuando estábamos en nuestro mejor momento, que reaparecieron. Al final, un goteo constante que nos ha dejado jugar solo cinco o seis partidos con la plantilla al completo, que también ha hecho muy complicado sacar sesiones de entrenamiento 5×5, afectándonos incluso en la cabeza de los jugadores, que cuando entraban en una buena dinámica se lesionaban y tenían que volver a buscar esas sensaciones y esa confianza. En definitiva, así todo se pone un poco cuesta arriba.

ZdB – Hubo un momento de la segunda vuelta dónde parecía que Melilla llegaría a tener el factor cancha, tras una racha de 8 victorias en 9 partidos (desde Magia Huesca fuera a SPI Burgos en casa), sin embargo, a partir de ahí más derrotas que victorias. ¿Qué sucedió?

AA – Uno de los aspectos característicos de este equipo ha sido la irregularidad: contundentes en casa, jugando a un gran nivel, pero totalmente diferentes a domicilio. En la racha que tuvimos en enero-febrero-marzo, en la que estábamos más en forma y dábamos la imagen que queríamos y un nivel muy alto, sí que nos faltó cerrar dos partidos que luego pasaron factura en el plano de la confianza, en el aspecto psicológico: el partido de Cáceres lo tenemos clavado ahí y sobre todo el partido de Lleida, que trabajamos muy bien. Dos canchas muy difíciles en las que se nos fueron en los instantes finales dos victorias que casi teníamos en el bolsillo. Además de la irregularidad, la gestión de los minutos finales fuera de casa no ha sido por tanto todo lo buena que debería.

ZdB – ¿Cómo llega la plantilla de Melilla a la cita de los Playoffs?, ¿mentalizada de que se puede conseguir? ¿Y en el plano físico?

AA – En el aspecto físico no llegamos al 100%. No es una excusa, pero es cierto que hay jugadores que están recuperándose de lesiones: Óliver Arteaga, Marcos Suka y Eloy Almazán no están en su mejor momento no sólo físico sino también de tacto, de confianza. De cabeza, como decía antes, llegamos con la misma ilusión y ganas del año pasado, aún sabiendo que la pelota no entra de la misma manera. Por eso intentamos hacer cosas distintas para compensarlo: por ejemplo, hemos sido una de las mejores defensas de la liga, compensando que ya no podemos jugar a muchos puntos como el año pasado.

ZdB – ¿Has tenido que adaptarte y variar tu estilo con los cambios de jugadores que se produjeron respecto a la plantilla del ascenso?

AA – Lo que más nos ha cambiado es la llegada de Óliver, que nos hace buscar más a nuestros interiores para buscar ahí nuestros puntos, nuestras ventajas. En el resto de casos no ha supuesto tanto cambio: Alfredo es un anotador con capacidad defensiva, con Kevin queríamos un jugador que pudiera jugar de ‘cuatro’ y de ‘cinco’, que pudiese aportar en el tiro de tres y creemos que lo hemos encontrado. La idea de juego era la misma que el año pasado, y los refuerzos eran para cambiar “cromos” con el año pasado, pero está claro que siempre ganas en unos aspectos y pierdes en otros. Al final no ha sido tanto el cambio de nombres, sino los problemas en la dinámica de trabajo lo que más ha afectado.

ZdB – ¿Ha variado el objetivo del club desde el inicio de temporada al momento actual?

El objetivo es el mismo: queremos luchar por el ascenso y en ello estamos, clasificados para el playoff en una posición que nos exige, si todo va normal, pasar tres eliminatorias con el factor cancha en contra, aunque ahora mismo estamos centrados en la eliminatoria con SPI Burgos. Pero insisto, el objetivo siempre ha sido el mismo: el ascenso directo, que no fue posible, la Copa Princesa, que tampoco lo fue, porque con el lastre de los primeros partidos era imposible, y ahora buscar el ascenso en playoff, sin quitarnos ninguna presión, porque con todos los problemas seguimos pudiendo ser un equipo muy competitivo.

ZdB – Nos centramos el rival. ¿Cómo definirías como equipo al SPI Burgos?

AA – Creo que es un equipo muy completo, regular en ataque y en defensa, donde no es altamente intenso-agresivo, pero sí que plantea muchas situaciones tácticas diferentes, en el poste bajo, en el bloqueo directo, defensas en zona, zona más uno… que exigen ser muy inteligente para atacarles. En ataque me preocupa todos los puntos que tienen, a partir de una confianza muy alta, superior a la nuestra, en la que cualquier tiro, aún forzados o punteados, acaban dentro, y eso es un lastre para nosotros que necesitamos muchos tiros para hacer 70 puntos y ellos con pocos se van a anotaciones altas. En concreto me preocupa la anotación de Edu Martínez y Barrera en situaciones de bloqueo indirecto y también el poder que tienen en el poste bajo, ya sea con los ‘cuatros’ o con los ‘cincos’ y eso vamos a tener que gestionarlo muy bien en defensa.

ZdB – Si tuviéramos que poner un porcentaje, ¿cómo estaría la balanza en este duro enfrentamiento?

AA – Ellos parten con ventaja por el factor cancha y por cuestiones de preparación, pero nosotros tenemos una experiencia en playoff y en situaciones muy exigentes que también cuenta. Diría que ellos son favoritos pero no más de un 55%-45% o 60%-40%.


Agradecemos, una vez más, al Departamento de Prensa del Club Melilla Baloncesto su rapidez a la hora de gestionar la entrevista al coach Alejandro Alcoba

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