Hoy en Zona de Básquet tenemos la fortuna de poder charlar con otro jugador que ha tenido que irse fuera de España en busca de oportunidades y experiencias nuevas. Estamos hablando de Dustan Moreira, un jugador que ya ha jugado varias temporadas en el extranjero. Ya os habíamos relatado la historia de los Spanish Boys (Calvo y Gil) de Swords Thunder en Irlanda, y ahora es el turno de Moreira, que también jugó esta campaña allí. Este ala-pívot leonés (203cm, 1989) emprendió su viaje por el extranjero hace unos años tras formarse en la cantera leonesa. Sin más dilación, repasamos con él su trayectoria y muchas anécdotas.

Zona de Básquet – ¡Hola, Dustan! Para empezar una pregunta típica: ¿a qué edad empezaste en el baloncesto, por qué, dónde y cómo recuerdas aquella época?

Dustan Moreira – Mi primer contacto con un balón de baloncesto fue en el patio del colegio cuando tenía 6 años. Lo practicaba simplemente como una actividad extraescolar, por hacer deporte y pasármelo bien. El motivo de por qué baloncesto y no otro deporte no lo sé, es curioso porque todos mis amigos jugaban al fútbol menos yo, pero supongo que fue elección mía ya que mis padres nunca me impusieron hacer ningún deporte en concreto.

ZdB – ¿Cómo recuerdas aquellos años en las categorías inferiores de Baloncesto León?

DM – Bueno, en realidad no llegué a las categorías inferiores de Baloncesto León hasta que tuve 17 años. Jugué hasta los 14 años en el colegio en el que estudiaba, Dominicas de la Anunciata. Después, jugué tres años en el club San Agustín y, finalmente, fiché por la cantera de Baloncesto León, el Colegio Leonés. La verdad es que tengo buenos recuerdos de mi época de formación, jugaba divirtiéndome y, sobre todo, haciendo amigos.

ZdB – ¿Algún entrenador que te haya marcado o compañero al que nunca podrás olvidar en tu época de formación?

DM – Creo que nunca tuve un referente claro en mi época de formación, simplemente jugaba al baloncesto y ya está, pero si tengo que nombrar al alguien, diría a David Rascón. Fue mi entrenador desde que empecé a jugar hasta los 17 años y siempre me ayudó tanto con el baloncesto como en otros aspectos.

ZdB – Una pregunta que nos piden que te hagamos. ¿Podrías explicarnos por qué en el Campeonato Junior de España, celebrado en Barakaldo, te quedabas en el medio del campo cruzado de brazos y tu equipo atacaba con cuatro?

DM – ¡Jajaja! Quizá este hecho marcó un antes y un después como jugador del Leonés. Si no recuerdo mal fue el penúltimo partido que jugamos del Campeonato y estábamos jugando bastante mal y como soy un jugador reconocido por mi gran defensa (modo ironía on), entonces, nuestro entrenador, Pepe Estrada, decidió castigarme sin atacar porque decía que no estaba haciendo nada en defensa. Fue un poco vergonzoso en aquel momento, pero ahora me río bastante de ello. De hecho, siempre que nos reunimos jugadores del equipo, lo recordamos y me siguen vacilando con eso. También es digno de mención el mate de Fonseca en la cara de Adrián Luaces, otro de los grandes acontecimientos de ese campeonato.

ZdB – Se acaba la etapa Junior y decides seguir en Sénior vinculado al equipo de tu ciudad, (jugando en 1ª Nacional con el Universidad Baloncesto León), empezar Filología Inglesa y entrenar con el Baloncesto León. ¿Cómo es aquella primera temporada de sénior y cómo fue el debut en LEB Oro en la 08/09?

DM – Fue un gran año en diferentes aspectos. El primero de todos, como habéis dicho, mi debut en LEB Oro. Fue algo muy especial que recuerdo con mucho cariño. La posibilidad de entrenar y jugar con jugadores de ese nivel quizá sea una de las mejores experiencias que he tenido con el baloncesto. Después, con el equipo Sénior jugábamos las concentraciones sub20 por clubs, lo que nos permitía viajar por toda España para jugar contra otros buenos equipos y jugadores. Debo mencionar también que todo esto lo viví con amigos, lo que me permitía disfrutarlo aún más.

ZdB – ¿Era complicado compaginar ritmo de entrenamientos de dos equipos (uno de ellos Pro) y estudios? ¿Es cierta esa leyenda que dice que si ibas a una biblioteca con Llamas a estudiar, menos estudiar, podía pasar cualquier cosa?

DM – ¡Jajaja! La leyenda es bastante cierta. El ritmo de exigencia era muy alto, teníamos que estar muy concentrados tanto en los entrenamientos como en clase y aprovechar todo el tiempo que teníamos libre para estudiar. Pero, a pesar de eso, también éramos jóvenes y teníamos que divertirnos, y qué mejor lugar para hacerlo que en una biblioteca.

ZdB – Transcurren cuatro años en esta situación, con el equipo de tu ciudad cada vez con más problemas económicos y, probablemente, eres el canterano que más minutos/partidos tiene (Sergio Martínez, Llamas, Roales…). ¿Qué faltó para que te hicieran ficha en el primer equipo?

DM – Bueno, quizá esta pregunta sería mejor hacérsela a quienes mandaban en aquella época. Supongo que lo que faltó (y sigue faltando) era la confianza en la gente de León y en la cantera. Quizá yo fui el que más minutos tuvo, pero eso no significa nada, son solo números. Al final, lo que cuentan son otras cosas. Quizá también porque no había llegado al nivel de juego que me exigía la liga. Nunca lo sabremos.

ZdB – Llega la desaparición del Baloncesto León, ¿cómo vive ese momento un chaval que ha estado allí siempre y ha visto la ACB de crío?

DM – Es un momento muy triste. Desde niño había ido a ver los partidos y, de repente, cuando por fin consigues estar allí, llegar a entrenar y jugar con los grandes, te quitan ese sueño. Fue un duro golpe para todos los seguidores del baloncesto en León.

ZdB – Llega la 12/13 y continúas tu carrera en el Fundación León en Liga EBA. Sin embargo, a pesar de los promedios que hiciste, no fue tu mejor año, ya que las lesiones fueron un continuo impedimento, ¿verdad?

DM – Sí, no fue un año fácil. En pretemporada me lesioné del dedo y estuve alrededor de tres meses fuera de las pistas. Cuando me recuperé, a los dos meses me volví a lesionar, pero esta vez del codo, lo que me obligó a no poder jugar más ese año. Fue una temporada muy corta para mí, jugando solamente 10 partidos.

ZdB – Decides dar un giro a tu carrera y vida y te vas a Londres. Pasa un mes y fichas por un equipo de Irlanda (Belfast Star), donde tienes que pasar tres meses para que te dejen debutar por motivos legales del país. ¿Cómo es ese año? Salir de casa, sigues estudiando, el equipo te ayuda algo, y cómo consigues fichar por un equipo extranjero?

DM – No fue una decisión nada fácil pero nunca me he arrepentido de haberla tomado. Decidí irme a Londres durante el verano para trabajar, con la intención de mejorar mi inglés y buscar un equipo donde jugar la siguiente temporada. Tuve la suerte que mi agente, Saúl Ares, me consiguió una prueba en Belfast, donde ese año iba a entrenar Josep Berrocal. Fue una suerte poder estar con Josep durante esa temporada, ya que es muy buen entrenador por su experiencia en el Barça y en el extranjero. Además, siempre le estaré agradecido porque gracias a él, conseguí mi primera experiencia en el extranjero, lo que me ha abierto muchas otras puertas durante los años siguientes. En relación a la temporada, no era cómo había soñado. Tuve que esperar tres meses para poder jugar mi primer partido de liga oficial, lo que resultó ser una larga espera (la liga regular duraba 6 meses). Después, el choque entre culturas, tanto del día a día como en el baloncesto, el idioma, vivir fuera de casa, etc. Por lo que al principio no fue nada fácil, pero todas estas experiencias me hicieron madurar y ver las cosas de otro modo.

ZdB – Esa primavera de 2014 te unes a ULE y ganáis el campeonato de España Universitario, dirigidos por el actual Entrenador Asistente de Palencia, Tino Ugidos. ¿Cómo fue? Reunirte para jugar con la mayoría de tus amigos, con un LEB Oro estelar como Múgica y un Jaime Diéguez, saliendo del retiro, tuvo que ser una convivencia para recordar, ¿no?

DM – Fue un campeonato espectacular. Nos reunimos jugadores de varios equipos (Agustinos, Fundación, Múgica que venía de Oro, Jaime que venía de jugar a pádel y yo de Belfast). Fue un encuentro realmente bonito porque, además de ganar el Campeonato, la mayoría de jugadores éramos de León, lo que quedó demostrado que no hace falta formar una plantilla con jugadores foráneos, sino que sí que hay jugadores con calidad para poder jugar en ligas importantes, o al menos en aquel momento. También citar a todo el equipo técnico, tanto Tino Ugidos como Adrián Álvarez, ya que ellos también trabajaron muy duro para ganar el torneo.

ZdB – Llega la 14/15 y fichas en Francia (Laval, NM3) pero una lesión te impide debutar. ¿No te da pena no haber intentado seguir ese verano en Francia?

DM – La verdad es que tengo una espinita clavada con esta experiencia. Francia fue mi segunda experiencia en el extranjero y estaba muy entusiasmado con el proyecto que habían formado. Desafortunadamente, a la segunda semana me rompí varios ligamentos del tobillo, por lo que me vi obligado a operarme y estar sin jugar cerca de 5 meses. Debido a la larga recuperación, la cual quise que fuera en España, el club y yo llegamos a un acuerdo y rescindimos el contrato, por lo que ese año me quedé en León.

ZdB – Finalmente, lo que es un secreto a voces en la ciudad de León se hace oficial: fichas por el CB Agustinos Eras, el equipo donde están jugadores que además de compañeros de club son amigos (Llamas, Diéguez). ¿Te cuesta decidir el fichar por ellos?

DM – No, la verdad es que no tuve ninguna duda. De hecho, habíamos estado hablando sobre la opción de mi incorporación a la plantilla durante el verano, pero por diferentes motivos no lo hice. A principios de agosto me salió la opción de irme a Francia y decidí aceptarla. A decir verdad, fue una suerte poder fichar ese año en Agustinos cuando volví de Francia porque la plantilla estaba prácticamente cerrada, pero dijeron que mi incorporación al equipo podía aportar distintos matices al juego. Además, el plus de tener amigos como Pablo Llamas o Jaime Diéguez en la plantilla, era un factor a favor a la hora de tomar la decisión.

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Moreira con Agustinos (Twitter)

ZdB – Agustinos era el dominador del Grupo A, sin embargo, fallaba en las Fases Finales de Ascenso a LEB Plata. ¿Cómo recuerdas la fase que jugaste con ellos? ¿Fue duro perder ante Andratx con la gran plantilla que teníais?

DM – Perder esa fase de ascenso fue un castigo muy duro, había sido un año prácticamente perfecto y creo que nos merecíamos nosotros el ascenso. El equipo había ganado la Copa Castilla y León, fuimos líderes prácticamente durante toda la Liga Regular, venciendo a la mayoría de los equipos cómodamente, pero fallamos en el último partido y el sueño se esfumó. El club y los jugadores habíamos apostado mucho por ese año, pero no pudo ser.

ZdB – Y en la 15/16 vuelves a emprender viaje a Irlanda. ¿Por qué otra vez la misma liga? Si no nos equivocamos, Marian es un colegio de Dublín que es llevado por maristas, ¿algún contacto con los Maristas de León?

DM – Pues vuelvo a Irlanda, básicamente, porque podía compaginar mis estudios con el baloncesto. Había obtenido una beca Erasmus para estudiar en el Trinity College y, durante ese mismo año, UCD Marian se había puesto en contacto conmigo para que jugase con ellos. Por lo tanto, llegamos a un acuerdo y, finalmente, ficho por ellos. UCD Marian es un club que tiene varios patrocinadores, entre ellos es el colegio Marian y la universidad UCD (University College Dublin). Pero no hay ningún tipo de contacto o relación con los Maristas de León.

ZdB – Buen año el que hiciste con UCD Marian, aunque la liga irlandesa es una liga débil, convirtiéndote en el dueño de la zona. ¿Tan floja es por dentro la liga?

DM – ¿Estáis diciendo que hice un buen año no por mi calidad, sino porque la liga es débil? Jajaja. Bueno, es cierto que la liga es un poco floja, no es una liga profesional donde hay un alto nivel de juego y los jugadores cobren por jugar, aunque sí que hay ciertas becas de estudios para jugadores y, generalmente, los americanos u algún otro jugador recibe alguna ayuda económica. Creo que tuve un buen año porque estaba motivado de volver al extranjero, además de que el entrenador, los jugadores y el club confiaban en mí y, por lo tanto, estaba muy a gusto y las cosas me salieron bien.

ZdB – Llega la 16/17 y continuas un año más en el mismo equipo, ¿te encuentras a gusto, quieres continuar tus proyectos?

DM – Sí, después de haber hecho un buen año tanto a nivel de equipo como personal, el equipo me ofrece la opción de quedarme un año más. Entonces, me planteó la posibilidad de acabar la carrera desde Dublín (solo me queda el Trabajo de Fin de Grado), compaginándolo con los entrenamientos y un trabajo. Entonces, el club me ayuda para que esto sea factible y, finalmente, acepto jugar un año más.

ZdB – ¿Cómo ha sido la temporada? El equipo cada vez obtiene mejores resultados (3º en Liga Regular, semis de Copa) y tú eres como un reloj (varios partidos llegando al 20pt-20re? ¿Se ha desarrollado cómo esperabas?

DM – La temporada ha sido muy buena en cuanto a resultados. Este año ha sido la mejor en cuanto al balance de victorias-derrotas que ha tenido el equipo durante toda su historia. Teníamos un equipo competitivo, pero fallamos en los partidos claves, lo que nos impidió llegar tanto a la final de la Copa como a la de los Playoffs. Aun así, todo el equipo ha acabado satisfecho con el rendimiento dado en la temporada.

ZdB – ¿Cómo es la liga, qué nivel de España le asemejarías? ¿Algún jugador que te haya impresionado?

DM – Como ya dije antes, la liga no es profesional, por lo que cojea en algunas cosas. Se asemeja bastante al juego americano, tiros rápidos, jugadas cortas y pocos sistemas. Creo que mi equipo es de los pocos que tiene más de 5 jugadas, aunque al final ya solo utilizábamos dos o tres. El nivel al que se le asemeja sería la EBA, ya que suele haber equipos formados de jugadores muy jóvenes u otros de jugadores veteranos. Jugadores que me hayan impresionado pocos, he coincidido con algún jugador que ha jugado en NCAA o algún irlandés.

ZdB – ¿Qué le falta al básquet irlandés, deporte secundario allí, para dar un paso adelante?

DM – Le faltan bastantes cosas. Tienen alguna norma bastante inútil como, por ejemplo, que dos americanos no pueden estar al mismo tiempo en la pista o que los jugadores europeos tienen que estar 60-90 días en el país antes de que empiece la liga regular para poder jugar. Esto es lo que obliga a que la mayoría de los equipos estén formados por irlandeses. Además, ningún jugador se dedica al baloncesto exclusivamente, sino que la mayoría tienen su propio trabajo y tratan el baloncesto como un hobby, por lo que repercute en su rendimiento. Es cierto que sí que intentan promocionar la liga bastante, suele haber partidos alrededor de todo el país y la Copa la retransmiten por televisión, pero, aun así, no es suficiente. Al no ser un deporte principal y no recibir ayudas de instituciones, los clubs suelen ser bastante humildes.

ZdB – ¿Entrenáis mucho? ¿Hacéis sesiones de scouting o preparación del partido? ¿Tú, como jugador foráneo, haces sesiones específicas individuales?

DM – La verdad es que no. Creo que somos de los pocos equipos en la liga que entrenamos tres veces por semana, el resto suelen hacer solamente dos sesiones. Aquí nadie hace scouting, como mucho se citan los jugadores principales del equipo contrario. La preparación de los partidos no llega ni a un 20% de lo que se hace en EBA o en LEB Oro. Respecto a las sesiones individuales, los dos primeros años sí que solía hacerlas, una o dos por semana, pero este año apenas tengo tiempo entre el trabajo, entrenamientos con el equipo y estudiar.

ZdB – Dublín es una ciudad con bastantes españoles, además de ser algo más cara que León. ¿Cómo es vivir allí? ¿Recibes ayuda para el piso o la comida? ¿Tienes algún otro trabajo o entrenas a niños?

DM – Dublín es un sitio genial para vivir. Es una ciudad no muy grande en la que puedes encontrar todo lo que buscas. Es cierto que sí que hay españoles, pero al tratarse de una capital, es una ciudad bastante cosmopolita y hay gente de cualquier parte del mundo. Económicamente es bastante superior a España, por lo que todo es mucho más caro (el precio de los alquileres es una locura). Recibo una ayuda económica por parte del club, lo que me permite pagar la renta de la casa y la comida. Además, me proporcionaron el trabajo en la empresa para la que trabajo.

ZdB – Si tuvieras que definirte como jugador, ¿cómo lo harías?

DM – Pues me definiría como un ala-pívot que puede jugar tanto de cara como de espaldas. También soy capaz de tirar de dos y de tres puntos (cuenta la leyenda que soy el mejor triplista de medio campo en liga interna), además de ser buen pasador e inmejorable defensor (como ya dije en otra pregunta). También me considero jugador de equipo y buen compañero, capaz de crear buen ambiente en el vestuario y en la pista, lo que permite disfrutar mientras se juega.

ZdB – Una pregunta picante: ¿no tuviste contacto este verano con Agustinos para jugar en LEB Plata? Se nos hace raro ver a un pívot leonés que podía jugar en Plata no estar jugando en el Palacio.

DM – Sí, sí que estuve en contacto con Agustinos durante el verano. Hablé un par de veces sobre las opciones que había de mi incorporación al proyecto de Plata, pero la idea que tenían era completamente distinta a la mía, por lo que decidieron ir por otro camino. Es una lástima ver solamente a un jugador de León jugando en Agustinos (dos cuando ficharon a Jaime), siendo la mayoría de jugadores extranjeros. Aun así, tengo buena relación con la gente del club y he seguido al equipo durante la temporada. Me alegro mucho de que hayan logrado la permanencia y puedan seguir un año más en Plata.

ZdB – Va acabando ya la temporada. ¿Dónde te ves la próxima temporada? ¿Algo pensado?

DM – Pues la próxima temporada va a ser un poco atípica porque voy a tener que dejar el baloncesto en un segundo plano. El próximo año tendré que volver a hacer las maletas para irme a Boston, donde estaré trabajando al menos durante un año. Entonces, por compatibilidad de horario, dudo que pueda dedicarle tanto tiempo como lo he hecho hasta ahora, pero, de cualquier manera, intentaré seguir jugando y mantener un nivel decente para poder competir en los torneos de verano.

ZdB – Actualmente, el baloncesto vuelve a estar resurgiendo en León, Agustinos (Plata) consiguió la permanencia hace unas jornadas y Fundación (EBA) stá en zona top, pero, desde nuestro punto de vista, la afición sigue sin responder a esta subida de nivel de ambos equipos. ¿Podrá volver León a ser una ciudad de básquet? ¿O el fútbol y el balonmano monopolizan demasiado todo?

DM – Desde la desaparición de Baloncesto León, el baloncesto en la ciudad ha dado un importante bajón en cuanto al número de seguidores. En mi opinión, la gente le sigue gustando el baloncesto, pero han decidido seguir otros deportes cuyos equipos juegan en ligas profesionales. Este año no he podido asistir a ningún partido ni de Fundación ni de Agustinos, pero sinceramente espero que, poco a poco, la gente vuelva al Palacio a ver baloncesto.

ZdB – Si fueras más joven y tuvieras oportunidad, ¿te irías a la NCAA sin dudarlo o crees que también hay buenas opciones en Europa para compaginar estudios-baloncesto?

DM – La NCAA no es una liga a la que haya seguido con detenimiento, pero hasta donde conozco sé que a los deportistas se les dan más facilidades para compaginar sus estudios con el deporte. Desde mi propia experiencia, he jugado para la Universidad de León varias temporadas y campeonatos y nunca he recibido ninguna facilidad o ayuda por parte de la universidad. Por lo tanto, si hubiera tenido la oportunidad, sí que me hubiera ido, pero también por todo lo que conlleva estudiar y jugar en una universidad norteamericana.

ZdB – ¿Volveremos a ver alguna vez a Pablo Llamas en baloncesto federado?

DM – En la actualidad, Pablo Llamas y baloncesto federado son palabras incompatibles, a no ser que se forme un equipo de baloncesto con bailarines federados. La verdad es que pienso que no, decidió dejar de competir a alto nivel hace dos años y ahora está más centrado en su vida académica y profesional que en la deportiva, pero la última palabra la tiene él, no yo. 

Agradecemos a Dustan su tiempo y paciencia a la hora de atendernos y le deseamos lo mejor allí donde vaya.

 

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