West Liberty es una Universiad de la NCAA-Division II, los Hilltopers son un equipo potente y que suelen gozar de prestigio. De hecho fueron semifinalistas la 15-16 y en la LEB Oro, nos debe sonar el nombre, porque es la Universidad de formación del shooter de  Seger Bonifant (Calzados Robusta). Pero hoy los focos recaen sobre otro jugador de West Liberty: Dan Monteroso.

No es el primer caso que un jugador compagine dos deportes, habitualmente suelen ser pívots 4×4 de unos 2m y espaldas anchas que son imposibles de rodear en la zona o en el campo de fútbol americano, pero la historia de Monteroso merece la pena contarla. All-Ohio en dos deportes (fútbol americano y baloncesto) en su época de High School, la beca de estudiante-atleta le llegó para el fútbol cuando fue reclutado por Purdue.

Allí permaneció tres años jugando al fútbol americano, además de ser un estudiante modélico desde un punto de vista académico y recibir varias distinciones, pero su sentimiento hacia el deporte de la bola naranja nunca amainó y aprovechaba cualquier día de descanso para echar unas canastas. Tras tres años en Purdue donde se sacó su grado, pudo pedir el “Graduate Transfer” a West Liberty para jugar su último año, pero él tenía otros planes y quería volver al baloncesto (y de que modo) teniendo dos años de elegilibilidad para el baloncesto.

El influjo de elegir West Liberty era claro, sus padres trabajan allí, su madre es profesora de Educación Física y Salud, y su padre es el coordinador defensivo de fútbol americano de West Liberty. Cuando llegó al equipo de baloncesto, él mismo pensaba que iba a tener una cuota de participación pequeña por el gran nivel de su equipo, pero su entrenador, Jim Crutchfield, lo conocía desde pequeño y sabía de lo que era capaz. Tras jugar por última vez de forma oficial al baloncesto en marzo de 2013, y sentirse como más lento en la capacidad de reacción para jugar, trabajó duro para ponerse a tono, además de ser más fuerte que cuando dejó de “jugar”.

La explosión ha sido tremenda, es fundamental en el equipo, que está situado nada menos que séptimo en los rankings NCAA D2; ha sido reconocido entre los 50 mejores Non-Division I por el trofeo Bevo Francis Award. Y no solo eso, ya que ha seguido teniendo reconocimientos académicos, ha sido dos veces jugador de la semana de su conferencia (MEC) y lidera en anotación y porcentaje de tiro dicha conferencia. Junto a jugadores como David Dennis Jr, o seniors de calidad como Devin Hoehn o Zac Grossenbacher, Monteroso es la principal referencia con 19 puntos, 5.7rebotes y 2asistencias.

En un equipo que realiza una gran presión defensiva, para salir rápidos al contraataque, con solo una referencia interior clara que se abre para aprovechar su tiro exterior, y la versatilidad de su quinteto inicial como mejor arma, Monteroso es un jugador sin miedo a pelear en la pintura si hace falta, una verdadera lapa en defensa, y es sobre todo un jugador muy potente que resulta muy complicado de parar cuando ataca a canasta y con una alta capacidad de definición al llegar al aro.

No sabremos qué hará con su futuro, si buscará un trabajo relacionado con sus estudios, si querrá ser entrenador como su padre,  o probar fortuna como profesional en alguno de sus dos deportes, pero nuestro reconocimiento ya lo tiene, porque esa forma tan sublime de destacar es para quitarse, sin ninguna duda, el sombrero.

Partido frente a Glenville St. Monteroso (nº 2 oscuro, 25 puntos, 5 rebotes, 5 asistencias)

 

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