El Unión Financiera Baloncesto Oviedo se coronó en la tarde de ayer viernes como Campeón de la Copa Princesa 2017, sucediendo así al Quesos Cerrato Palencia (vencedor en las ediciones de 2015 y 2016). Los carbayones se alzaron con su primer gran trofeo en Oro (en donde llevan 4 años desde su ascenso en la 12/13) tras derrotar en un disputado partido a un Burgos que funcionó por rachas y no supo gestionar las jugadas decisivas.

Gran ambiente el vivido en un Polideportivo de Pumarín lleno hasta la bandera y que vibró con el cuadro local. También estuvo representado Miraflores en el recinto asturiano, ya que unos 200 aficionados burgaleses, pese al ignominioso horario, se desplazaron al evento. Acto que merece un gran aplauso por el esfuerzo de todos ellos ante las condiciones impuestas por la Federación.

El choque comenzó realmente bien para los locales, que salieron muy acertados desde más allá del 6’75, de hecho 12 de los 27 puntos que sumarían los de Marco llegarían desde la línea de 3. Situación bien contraria era la que vivía Miraflores en los primeros compases; los nervios y la presión del ambiente marcaban a los chicos de Epi, que no encontraban aro con claridad. Löfberg y Manu Rodríguez marcaban diferencias desde el exterior, mientras que Brandon Brine se erigía como referencia del cuadro visitante. Dos Anjos y Huskic se iban al banco con dos faltas en su haber, y el sustituto del primero, Hernández-Sonseca, resultaría fundamental para que OCB terminase de despegarse en el marcador (27-18 al final del 1C). En ese momento, el marcador de faltas señalaba un 7 a 2, situación que los colegiados, como viene siendo habitual en Oro, se encargarían de equilibrar en el segundo cuarto (6 a 10; al descanso 13-12).

Bajaría notablemente el acierto local en los segundos 10 minutos, en buena parte debido a la correosa defensa zonal que planteaban los burgaleses. Con todo, nada más empezar, Oviedo colocaría su máxima renta en el electrónico (+12, 30-18), pero San Pablo remontaba vuelo poco a poco y anotaba con mayor fluidez. La entrada a pista del veterano Jorge García le daba un plus a los de Epi que, sin embargo, veían como no conseguían reducir diferencias al descanso (42-33).

El paso por vestuarios no parecía sentar muy bien a ningún equipo, y el partido se atrancaba (casi dos minutos sin anotar).  Felipe dos Anjos se mostraba poderoso bajo los aros, mientras que un Salvó omnipotente anotaba y anotaba desde el TL, causando un auténtico quebradero de cabeza para los jugadores castellano-leoneses. Sin hacer mucho ruido, Burgos se acercaba cada vez más, hasta tal punto que conseguiría empatar el choque. Álex López y Javi Vega lideraban la ofensiva de un Burgos que metía el miedo en el cuerpo al respetable ovetense (59-57).

Había pasado mucho tiempo desde que se anotara el último triple, pero en los momentos calientes siempre suelen entrar. Casi tres triples consecutivos (uno de OCB y dos de SPI Burgos) reflejaban en el marcador un 66-67, o lo que es lo mismo, lo que era la primera ventaja burgalesa en el partido. Marco lo paraba y Santana aparecía desde el 6’75 para sumar dos seguidos (72-67). Al último minuto se entraría con +1 para OCB (74-73), momento en el que aparecía el héroe, y a la postre MVP, de la noche: Miquel Salvó. El exTarragona se anticipaba a Huskic y le robaba el balón, jugada que continuaba y culminaba con una canasta de Löfberg (76-73, 43”, tiempo muerto Burgos). Vega solo acertaba con un libre y un tremendo error defensivo de su equipo permitía a Sonseca abusar del aro a placer (78-75).

En ese instante llegaría la jugada surrealista de la final; Álex López no se lo pensaba y penetraba hacia el aro en busca de una canasta rápida y/o una falta para sumar un 2+1, objetivo que a punto estaba de conseguir, de hecho todos los jugadores se quedaban en “modo mannequin challenge” pensando que se había señalizado una falta sobre López; sin embargo, la jugada seguía y terminaba, por contra, en falta de los burgaleses. El partido moría prácticamente en ese instante y desde el TL se terminaban sumando los puntos restantes para situar el definitivo 80 a 77 en el electrónico de Pumarín.

MVP

salvo

El alero catalán estuvo en todas partes y terminó siendo determinante en las últimas jugadas. El OCB ganó presencia con Salvó en pista, que se multiplicó para aportar en todas las facetas para terminar con 25 créditos de valoración.


Nota: Esta crónica carece de imágenes del partido en señal de protesta por no haber recibido acreditación para nuestro fotógrafo Álvaro Campo. No ignoramos que nuestra relevancia es pequeña, pero creemos que la FEB no debería dejar fuera a uno de los escasos medios que dan cobertura a sus competiciones de forma constante, que habitualmente dispone de acreditación para fotógrafo en el pabellón en el que se disputó la final y que, sabedores de las dificultades que habría para dar cabida a todos los medios, no solicitó acreditaciones para los redactores, que realizaron su labor desde sus asientos de pago.

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