La Copa LEB Plata había despertado una gran expectación en la previa, y no defraudó el choque disputado en el Palacio de los Deportes de Granada, en primer lugar por el numeroso público que no quiso perderse la cita, con más de seis mil espectadores en las gradas, y también por el espectáculo visto sobre la pista, con dos equipos jugando de poder a poder, y un partido en el que HLA Lucentum comenzó mejor, viendo como poco a poco el Covirán Granada se iba entonando y remontando para darle la vuelta a las cosas y llevarse finalmente el título por 80-74, haciendo buena su condición de local, y tomando una buena dosis de moral tras un inicio de año complicado.

A pesar del triunfo final, Granada no tuvo un camino fácil hasta él, ya que el inicio de partido fue favorable a un Lucentum muy entonado en el tiro, con gran acierto desde la línea de tres puntos, y Marzo, Nikolic y Méndez como principales ejecutores ofensivos frente a una defensa local que no conseguía ajustarse. Así, tras unos primeros cinco minutos de igualdad, Lucentum empezó a destacarse en la recta final del primer cuarto, logrando en esos minutos un parcial de 2-10 que le valió finalizar los primeros diez minutos con un 19-27 que ponía las cosas muy favorables a sus intereses, ampliando esa distancia en el marcador hasta los diez puntos en el inicio del segundo cuarto, en lo que sería la máxima renta a favor para los alicantinos en el partido.

Pero Covirán Granada no quería rendirse tan fácil, y con esa máxima diferencia en contra, comenzaba su reacción, con un Cristian Uta que empezaba a sobresalir en el rebote ofensivo, logrando puntos importantes para liderar un parcial de los suyos de 9-0 que volvía a igualar las cosas, al lograr frenar el caudal ofensivo de un HLA Lucentum que sufría en esos minutos para anotar, tomando Guillermo Rejón la responsabilidad para romper ese mal momento y evitar que Granada lograra voltear el marcador y ponerse por delante. Volvía en esos momentos la igualdad, con algún tímido intento de Lucentum de volver a escaparse, pero siempre abortados rápidamente por un Granada que había mejorado en sus prestaciones, y que, a pesar de no conseguir ponerse por delante, sí que lograba estrechar su desventaja al descanso, al que se llegaba con un marcador de 39-42 que dejaba todo por decidir.

Tras la vuelta de vestuarios, se confirmó que Granada había superado el bache del inicio de partido, con un equipo muy serio en el que todos iban sumando, y que comenzaba a decantar la balanza de su lado en el aspecto reboteador, con un Jesús Fernández que se iba erigiendo como protagonista. Lucentum trataba de resistir mientras, con buenas apariciones de Álvaro Martín para mantener a los suyos por delante, algo que lograban a duras penas, hasta que en la recta final de este cuarto, los de Pablo Pin tomaban la delantera, aunque con rentas siempre cortas, lo que hacía que se entrara al último cuarto con un ajustado 60-57.

La tendencia iba marcando el crecimiento de los locales, empujados por su público, pero quedaba rematar la faena y confirmar la victoria, algo que Lucentum vendió muy cara, pues en los últimos diez minutos iba a vivirse un apasionante duelo de veteranos, con Jesús Fernández y Guillermo Rejón entrando en un mano a mano anotador para liderar a sus respectivos equipos, con más tino en el bando andaluz, ya que eran los que jugaban con el marcador a su favor. El equipo de Alicante lo intentaba, pero con poca fortuna, ya que cuando se acercaban a solo un punto de los locales, nunca conseguían completar la faena volteando de nuevo el marcador, pasando mientras los minutos, algo que favorecía a Granada, que no fallaba en sus ataques.

Eran momentos de tensión, pero no le temblaba el pulso a los granadinos, mucho más certeros desde la línea de tiros libres que los jugadores de Lucentum, que tuvieron un pobre 40% en este apartado, siendo una de las claves para no poder volverse a poner por delante, ya que ambos equipos tuvieron porcentajes de acierto similares en los tiros de campo, con poca efectividad en los triples. Por tanto, supo aguantar bien en esos minutos finales Granada, que sellaba finalmente un 80-74 que dejaba la Copa en casa, tras una gran actuación global del equipo, con cinco jugadores en dobles dígitos de valoración, liderados por Jesús Fernández, que tuvo una segunda parte sobresaliente. En Lucentum sobresalieron Rejón, MVP de partido, y Méndez, pero no encontraron apoyo desde el resto de sus compañeros, que no se pudieron sumar a estos buenos números, siendo esta otra de las claves para que los de Miguel Ángel Zapata no pudieran luchar hasta el final por quedarse con este ansiado primer título de la temporada en la categoría LEB Plata.

Covirán Granada – 80 (19+20+21+20): Cobos (9), Bowie (10), Almeida (8), De Latibeaudiere (4), Jesús Fernández (19) -cinco inicial- Corts (6), Bortolussi (8), Uta (13), Milekovic (3).

HLA Lucentum – 74 (27+15+15+17): Marzo (11), Lobo (7), Méndez (13), Ferguson (6), Rejón (16) -cinco inicial- Balogun (-), Martín (7), Reyes (2), Aramburu (2), Nikolic (10).

Árbitros: Carpallo Miguélez y López Lecuona; sin eliminados por faltas personales.

Incidencias: Final de la Copa LEB Plata disputada en el Palacio de los Deportes de Granada ante 6.118 espectadores.


Autor: @lsdpg | Imagen: FEB

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