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Aunque se haya marchado Bassas, uno de los mejores bases de la LEB Oro, su sustituto es un jugador ACB, Dani Pérez, con ascensos a sus espaldas y más versátil por su capacidad para jugar en estático. Además se mejora en el otro base, con Fabio Santana, TOP en LEB Plata, que debería aportar muchos minutos de calidad, mejorando los problemas que había el año pasado cuando eran los escoltas los que tenían que dar cobertura a un Bassas que acababa agotado los partidos.

En el juego exterior hay un mayor equilibrio entre las distintas posiciones, con un Manu Rodríguez que es un gran tirador. No había alero alto y ahora llegan dos, Lofberg, un internacional sueco, y Salvó, con futuro ACB en Manresa y que tiene agilidad para mover sus más de dos metros (un sueño para muchos entrenadores tener un alero así) y ayudar tanto por fuera como por dentro.  Además la versatilidad de los jugadores elegidos podría permitir a Marco situar a ambos bases en pista a la vez y elegir para la posición de alero a Víctor o Manu.

En el juego interior pasamos de Cabanas, jugador contrastado al que las lesiones le impidieron aportar como se esperaba, a Sonseca, que no es otra cosa que un jugador diferencial en LEB Oro y que con dos bases como Santana y Pérez que manejan a la perfección el bloqueo y continuación, la combinación será temible. En cuanto a las apuestas, Trist aportó desde el principio pese a ser un rookie, pero sufría en defensa; ahora es Felipe el que tendrá que utilizar su conocimiento de los sistemas de juego en Europa para sacar provecho de sus centímetros, que junto con los de Sonseca hacen del OCB un equipo con una capacidad de intimidación en el poste difícil de superar. El 4 tirador, Windler, debería ir a más en la segunda temporada, tras haber mostrado precisión desde el perímetro, algo fundamental en el basket moderno para abrir defensas, y Barro es un cuatro opuesto al estadounidense, con movimientos mucho más contundentes en la pintura gracias a un físico al que no estamos acostumbrados en Pumarín, cerrando un juego interior equilibrado, con experiencia y  juventud, jugadores de pintura y otros con tendencia  a abrirse y con muchos centímetros.

Poco más se puede pedir con dos jugadores que acaban de conseguir el ascenso a ACB como Pérez y Sonseca, que además es un jugador que está habituado a ser el jugador a seguir (MVP de los dos primeros partidos de la final del playoff), aderezados con una plantilla plagada de jóvenes con hambre y frescura, con ganas de crecer (a buen seguro que seremos lugar frecuente para scouts NBA).


NoMenos

Aunque es difícil dudar de Dani Pérez, tiene que cuajar, algo que no lograron bases con buenas referencias años anteriores. Resulta complicado pensar que no se notará la ausencia del mejor pasador de la liga como era Bassas. Falta versatilidad en la posición de escolta, con dos jugadores de perfil muy similar, mientras que el año pasado Hearst aportaba mucho desde la “anarquía” de su juego, con su capacidad atlética, de la que carecen los escoltas actuales. La jerarquía de Miso tampoco tiene heredero: dirección, movimientos en el poste aprovechando su superioridad física frente a unos y doses rivales, buena mano… Será difícil sustituir a un jugador así, que cubrió una baja como la de Swing, jugadores ambos capaces de tirar del equipo en los peores momentos y de enlazar varios triples para impulsar al equipo. Se echa de menós además un jugador con perfil de especialista defensivo.

Por dentro, bufff, por dentro faltan muchas cosas, con dos jugadores muy jóvenes que tendrán que suplir la versatilidad de Van Wijk, capaz de fajarse en el poste y de tirar con precisión por fuera. Trist ya había completado su adaptación y empezaba a ser útil como 4,5, lo que se unía a una capacidad anotadora que está por ver que puedan tener Barro y Felipe de forma constante, un jugador que aprenderá en cada entrenamiento pero que necesita minutos y con Sonseca como referente lo va a tener complicado. Los dos cuatros son complementarios, el físico por dentro vs el liviano con excelente mano, pero por desgracia no se pueden fusionar y habrá que ver como tapan sus puntos débiles.

Además, la plantilla es corta, con sólo diez integrantes, con el riesgo que conlleva en caso de lesiones. Otro problema puede ser la juventud, a pesar de Sonseca y Víctor, con varios jugadores sin apenas experiencia en esta categoría. Habrá que estar atentos a como se gestiona la ilusión desbordante que han despertado los fichajes de Pérez y Sonseca en una ciudad que tradicionalmente miraba a la permanencia antes de lanzarse a soñar y que ahora cuenta con dos estrellas de la competición. Y falta el pegamento de los históricos, de Diego Sánchez y del capitán Agustín Prieto, esenciales para el grupo.

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