El progresivo crecimiento del OCB se hace visible, entre otras muchas cosas, en el perfil de los jugadores con los que cada verano puede reforzarse. Así, mientras que ni para la primera ni para la segunda temporada en Oro hubo incorporaciones procedentes de LEB Oro, ya el año pasado llegaron las primeras, Mario Cabanas y un ex de la casa como Kevin van Wijk. Este verano de 2016 el club va un paso más allá con la incorporación primero de Dani Pérez y en el día de hoy de Eduardo Hernández Sonseca, un jugador por el que suspiran muchos aficionados de los equipos de la liga.

sonsecaEse extendido deseo de convertir a Sonseca en la piedra angular de un proyecto ganador tiene su origen, sobre todo, en el arrollador paso por Navarra del madrileño. Fue media temporada en la que sus números fueron difíciles de igualar (15 puntos, 9.4 rebotes, 24.5 valoración), como resultado de la confluencia de la querencia de Lamúa a aprovechar al máximo las virtudes de su center, al igual que hizo el año pasado con Óliver Arteaga (a la postre MVP de la liga regular), y de su jerarquía en la pintura, que hizo el resto. Después se marchó a Venezuela, se lesionó y volvió a la LEB Oro para coliderar un proyecto mucho más coral como el de Melilla, a la postre vigente subcampeón de Liga y Copa. Su papel allí fue el de un jugador importante, pero no era el alfa y el omega del juego como había sido en Pamplona. Así, bajaron sus minutos en pista (de 33 a 23, en Liga Regular), promediando 11.4 puntos, 6.1 rebotes y 14.6 de valoración. Ahora está por ver cual de esos dos será su rol en el equipo de Carles Marco, para lo cual hay que esperar en primer lugar a saber quien le acompañará como cinco.

En definitiva, el OCB pone (a falta del otro pívot) la guinda a una plantilla en la que debemos insistir en que además de promesas como Salvó, Santana, Lofberg y Barro, estará un base como Dani Pérez, uno de los más capacitados para hacer olvidar a Bassas, un base campeón con Palencia y experimentado en ACB, un jugador que por sí mismo ya debería ser suficiente motivo para estar muy pendientes de lo que pase en Pumarín esta temporada. El lujo de contar con Dani Pérez no debería quedar eclipsado por la llegada de Sonseca aunque este además de lo que aporta en la pista, servirá también para atraer todos los focos, para ilusionar aún más a la grada, para dejar claro que el OCB quiere mirar hacia arriba.

Imagen: http://www.clubmelillabaloncesto.org

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