vodevil
Fase de ascenso a la ACB

Ante el éxito de crítica y público que está cosechando la colección “La gestión del baloncesto de clubes en España” desde que hace ya un lustro sus autores eligieran el vodevil como estilo preferente, ayer por la tarde fuimos obsequiados con una nueva entrega de sus ya célebres obras. Al habernos deleitado esta misma semana con otra obra maestra, “Éxito de inscripciones en las Competiciones FEB” (remedo del clásico veraniego “Aumento de equipos en LEB Oro“, de 2015), no se esperaba que la semana nos tuviera reservada una sorpresa más. Sin embargo, así ha sido, para solaz de un público ávido de hilarantes situaciones de enredo: la ACB, como decíamos, publicó ayer tarde “Renuncia del Gipúzcoa Basket Club”, una obra que pese a su extrema brevedad, constituye un enorme salto adelante, un brillantisimo ejercicio de incorporación al vodevil del denominado realismo mágico:

La súbita marcha de uno de sus miembros deja mermada a la sociedad dominante, que tras varios años de hermetismo liguero, trufando de obstáculos la entrada en el selecto club, se ve obligada nada menos que a suplicar a quienes, ante las enormes dificultades, ya habían renunciado a entrar en la familia, al menos a corto plazo. Las insalvables trabas del pasado aparecen ahora envueltas en pétalos de rosa, transportadas por mágicos unicornios que cabalgan sobre la estela de arcoiris que tras de sí dejan melifluos osos amorosos.

Por su brevedad, a la obra le falta contexto, pues no hace referencia a como esos invitados a la ACB habían negociado su incorporación a futuro, imponiendo esta que no hubiese más solicitudes de inscripción por parte de otros, algo que molestaba profundamente a estos. Tampoco cuenta que en el caso de que uno de ellos acepte incorporarse de inmediato, esta otra familia podría quedar afectada por el mismo mal de la imparidad, aunque en este caso, como vimos en “Éxito de inscripciones en las Competiciones FEB“, ni siquiera se sabe quienes integran una familia de composición tan volátil como irracional e irrespetuosa con una norma básica tal como es el mérito, tan desprestigiado en nuestros días.

Disfrutemos pues de esta nueva entrega de las aclamadas obras del baloncesto español. Nunca se sabe cuando puede llegar la siguiente. O cual será la última antes de que cierre la editorial: el público es incomprensiblemente caprichoso y, por tanto, muy capaz de acabar aburrido de esta saga que con tanto esfuerzo preparan sus autores.

PD: Si el lector no sabe de qué estamos hablando, posiblemente no entienda nada, pero que no se preocupe, ninguno de los que seguimos con un mínimo interés las Competiciones FEB entendemos en absoluto lo que está pasando con una LEB Oro ampliada a 18 equipos para dar cabida a un filial creado de la nada y en contra del criterio de algunos de los que habían hecho méritos para jugar en ella (ver comunicados de Marín, Melilla, Breogán, Castelló y Cáceres, entre otros) y con dos equipos pendientes de un posible ascenso en diferido que dejaría al resto sin más plazas de ascenso y a los que ahora se les ofrece hacer lo que tenían que haber hecho ya, que es subir: Palencia, que ya ha rechazado el ofrecimiento de plaza inmediata, y Melilla, que se lo va a pensar.

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