Como ya hiciéramos el año pasado, en ZonaOCB queremos elegir a los mejores jugadores de la temporada en LEB Oro y lo hacemos dándole una vuelta al habitual sistema del quinteto ideal, claramente insuficiente para reflejar lo que ha dado de sí la competición: para intentar dar cabida a todos aquellos jugadores que se han hecho acreedores de una mención especial, os presentamos nuestros… Cinco Quintetos de Oro:

quintetos

Absoluto

Base: Ferrán Bassas (Unión Financiera Baloncesto Oviedo; 10.5 pt, 4 rb, 6.2 as, 14.6 val)

La elección del mejor base de la liga ha sido la más complicada de cuantas debíamos tomar a la hora de configurar estos quintetos. Con media docena de candidatos claros, finalmente nos decantamos por un Bassas que ha cuajado una temporada de menos a más, en la que ha dado un paso adelante superando dos obstáculos importantes: la ausencia de un segundo base que le diera minutos de descanso, y, en segundo lugar, el cambio en el estilo de juego de su equipo, mucho más pausado y alejado del que parecía más adecuado a sus condiciones.

Si el OCB ha acabado clasificándose para el playoff tras completar su mejor liga regular en Oro ha sido por el paso adelante que dieron varios jugadores tras la salida de Swing. Uno de ellos fue Bassas, que mejoró sus números desde el perímetro, sacó provecho de su 1×1, se convirtió en el máximo asistente de la competición en toda la historia de la misma y fue capaz de hacer jugar en estático a un equipo al que tradicionalmente le costaba mucho hacerlo.

Escolta: Marcos Suka-Umu (Club Melilla Baloncesto; 11.2 pt, 4.2 as, 11.8)

Era difícil destacar en un equipo plagado de estrellas de la LEB Oro como Melilla, pero el madrileño ha sido a nuestro juicio el mejor escolta de la liga y lo ha hecho aunando todas las virtudes que deben adornar a un buen dos: capacidad para dirigir (durante la primera vuelta jugó muchos minutos como base) y anotación. No le quema el balón en los momentos importantes como demostró ganando varios partidos sobre la bocina y por eso es un puntal sobre el que construir un equipo ganador en esta categoría, como prueba el hecho de que por segundo año consecutivo es una pieza clave en el equipo que se impone en el playoff de ascenso, en el que siempre da un paso al frente.

Alero: Marc Blanch (Quesos Cerrato Palencia; 10.4 pt, 3.4 rb, 11.4 val)

Volvía a la categoría tras un breve paso por ACB y lo ha hecho a lo grande, siendo el símbolo del estilo de juego impuesto por el campeón Quesos Cerrato Palencia. Sin necesidad de hacer unos números desorbitados (difícil en un equipo tan coral), ha sido ejemplo de las virtudes que adornaron a los de Porfi y Sergio García, su intensidad en defensa, sus salidas al contraataque, su omnipresencia en el juego, y ser el “pegamento” del Quesos Cerrato hacen de él, a nuestro juicio, la estrella de una gran plantilla que ha funcionado como un bloque gracias a la solidaridad de sus integrantes.

AlaPívot: Beqa Burjanadze (Leyma Básquet Coruña; 16.4 pt, 6.9 rb, 17.4 val)

Venía de hacer una buena temporada en su debut en Riazor, pero este año ha roto todas las expectativas. El inicio no fue sencillo, pero a su alrededor se fue creando un Leyma Básquet Coruña sólido al que Beqa ponía la guinda durante un tramo final de la primera vuelta en la que sus números asustaban. En la segunda vuelta sus compañeros fueron creciendo de forma que la anotación pasó a ser una responsabilidad compartida: menos números para el georgiano, pero el mismo ascendiente para el potente cuatro abierto, quizás uno de los jugadores más interesantes de esta liga gracias a su amplio rango de acción siendo capaz de hacer de todo.

Pívot: Ricardo Guillén (Palma Air Europa: 18.7 pt, 6.7 rb, 22 val)

Pasaba este año de ser la estrella absoluta en un equipo de la zona baja a liderar un proyecto llamado a dominar la liga en el que el protagonismo debía ser compartido con varios de los referentes de la competición. El equipo funcionó como todos sabemos: mal, pero Guillén tiró del carro durante muchos meses. El mejor anotador de la competición (con unos números que sólo mejoró una vez en Oro) también estuvo a gran nivel en el apartado reboteador y sólo en el tramo final estuvo por debajo de lo que en él se espera, que es mucho. Su inclusión en el quinteto ideal deja fuera al MVP de la liga, Óliver Arteaga, con quien comparte éxito individual y fracaso colectivo. Dotado infinitamente de más recursos que el pívot de Planasa Navarra (sólo hay que ver su efectividad desde el triple, por citar uno) nos decantamos por Guillén entre otras muchas cosas porque ha sido el mejor en un equipo de estrellas, no en un proyecto en el que todo girara a su alrededor.

Entrenador: ex aequo Quim Costa/ Gonzalo García de Vitoria

Lo habitual en estas complicadas elecciones es optar por quien ha llevado a su equipo al campeonato, sin embargo nosotros creemos que la condición de mejor entrenador debe recaer en quien ha logrado llevar a su equipo más allá de donde se esperaba teniendo en cuenta su plantilla, así como la sensación de mejoría que deja el juego desplegado por los suyos.

Partiendo de esa premisa, somos incapaces de elegir un solo nombre: Quim Costa cada año hace jugar a sus pupilos, les convierte en un equipo, les dota de una riqueza de recursos tácticos que les permiten dar el salto a categorías superiores. Algunas veces los resultados acompañan a ese proceso, otras no. Pues bien, este año el paralelismo entre aprendizaje y resultados ha sido absoluto, y Peñas Huesca se ha plantado en la final del playoff dejando las mejores sensaciones en muchas de las pistas que ha visitado. Junto a él, ni un milímetro por detrás, Gonzalo García de Vitoria, cuyo trabajo con los jugadores de COB ha sido muy fácil de comprobar a medida que pasaban los meses. La evolución individual y colectiva mostrada por el equipo gallego es la mejor carta de presentación de un entrenador, de un cuerpo técnico, que en unas condiciones de trabajo “absurdas” terminó la liga compitiendo como los mejores.


Promesas (1993 y posteriores)

Base: Lluis Costa (1993). Ya está en ACB el base LEB con mejores condiciones para triunfar en la élite. Puede jugar a varios ritmos, este año en Peñas Huesca ha mejorado su aportación anotadora y tanto por físico como por lectura del juego es un base de superior categoría. Promedios: 10.8 pt, 4 as, 11.5 val.

Escolta: Marc García (1996). Otro jugador a caballo de dos categorías, este año ha puesto de manifiesto que es un anotador insaciable. El paso por Oro con el filial del Barcelona Lassa debería servirle para tomar impulso, ser consciente de sus puntos débiles y consolidarse más arriba. Promedios: 16.2 pt, 2.9 rb, 15.5 val.

Alero: Joan Pardina (1993). Sin hacer ruido ha logrado mostrar en Peñas Huesca un compendio de virtudes que hacen de él un jugador muy interesante para Oro. Por intensidad y capacidad de trabajo, uno de los proyectos de alero alto a seguir a corto plazo. Promedios: 6.9 pt, 3.2 rt, 7.1 val.

AlaPívot: Beqa Burjanadze (1994). Ya hemos hablado de él, le sobran argumentos para ser considerado una de las estrellas de la liga. Un líder que lo demuestra durante los 40 minutos. Promedios: 16.4 pt, 6.9 rb, 17.4 val.

Pívot: Volodymir Gerun (1994). Tras una breve estadía en Plata con Viten Getafe llegó a Actel Força Lleida para dar consistencia interior en un equipo en el que no funcionó Hampl. Magnificas condiciones para jugar al baloncesto, con el adecuado trabajo táctico puede ser importante en Oro. Promedios: 11.8 pt, 6.7 rb, 13.4 val.


Progresión

Base: Borja Arévalo. Nuestro base defensivo favorito ha dado un paso adelante en un Cocinas.com que sin Kudlacek perdía una pieza importante en la dirección. Jugador atípico que desde el 1 es capaz de producir mucho en la pintura, donde ayuda en el rebote y es capaz de anotar, faceta en la que no aporta desde más lejos, uno de sus puntos débiles, que lastra a un jugador que todo lo demás lo hace entre bien y muy bien. Promedios: 8 pt, 6.6 rb, 3.5 as, 17.5 val.

Escolta: Xavi Forcada. Le damos cabida en el dos por su versatilidad aunque sea ya un base por encima de todo, en concreto uno de los mejores de la liga. Lo era ya en Quesos Cerrato Palencia y lo ha demostrado con unos números de impresión en Prat Joventut. Puede jugar indistintamente en ambas posiciones porque anota y dirige, sabe llevar el ritmo de juego y rinde igual en un grande que en un pequeño. Otro que debería estar más arriba. Promedios: 14.3 pt, 3.5 as, 17.3 val.

Alero: Joan Tomás. Su temporada en Quesos Cerrato Palencia despeja todas las dudas que se habían ido suscitando sobre quien fuera un proyecto muy prometedor. Difícil encontrar un tres alto tan completo y regular al que solo le queda ya convertirse en estrella de un equipo. Promedios: 7.6 pt, 3.9 rb, 7.8 val.

AlaPívot: Brandon Edwards. En Lugo parecía que había más jugador del que se veía en la pista perdido entre el tres y el cuatro; y en Melilla lo ha demostrado. No sólo es físico y potencia, es un jugador versátil que aporta en ambos lados y que a medida que adquiere bagaje táctico se convierte en uno de los mejores cuatros de la liga. Promedios: 9pt, 6.2 rb, 12 val.

Pívot: Sergio Olmos. En este caso no es un tema de progresión en sentido estricto, sino que con minutos de calidad en Leyma Básquet Coruña se ha visto todo lo que se intuía en Burgos. Intimidación, mano, posicionamiento y, este año, mejora defensiva (sobre todo en zona) y para correr el contraataque. Promedios: 13.9 pt, 6.7 rb, 17.9 val.


Debutantes

Base: Joan Faner. Podríamos haber elegido a Monaghan, pero el mejor ladrón de la liga ha sido una pieza clave en el sorprendente Amics de Toni Ten. Gran defensor, buena mano aunque se prodiga poco, no le quema el balón en ningún momento y lleva el ritmo frenético de un equipo irresistible para las defensas rivales. Promedios: 6.9 pt, 2.3 rb, 3.3 as, 9.2 val.

Escolta: Diego Kapelan. Durante muchos meses fue el mejor argumento de COB para ser competitivos en esta temporada. Grandísimo tirador exterior, ayuda con solvencia en la dirección. Que pena no haberle disfrutado antes en esta liga, a la que ha llegado con 28 años. Promedios: 14.1 pt, 2.1 rb, 10.2 val.

Alero: Jordan Swing. Hacía tiempo que no vivíamos un aterrizaje americano con tanto impacto en la liga. En el Unión Financiera Baloncesto Oviedo ha jugado 2 y de 3 y ambos puestos lo ha hecho de forma impecable, batiendo récords de todo tipo. Le impide estar en el quinteto ideal haber disputado apenas media liga tras un frustrante salto a la ACB que parece simbolizar la enorme distancia entre ambas ligas. Promedios: 17.8 pt, 4.5 rb, 18.3 val. Mejor porcentaje de 3 de la liga: 50%.

AlaPívot: Rolandas Jakstas. Muchos ojos puestos en este jugador procedente de Plata y no ha decepcionado en su debut con Cáceres. Con un rango de acción limitado, es imparable cuando está cerca del aro. Tiene condiciones físicas para ser aún mejor jugador, pero necesita seguir trabajando para que las defensas no se puedan desentender de él cuando se acerca al perímetro. Promedios: 13 pt, 6.1 rb, 14.1 val.

Pívot: Goran Huskic. Otro que ha dado un paso atrás para coger impulso y lo ha hecho con fuerza. Peligroso desde cualquier distancia, difícil de superar en defensa, buena coordinación y rapidez, una de las sensaciones de la temporada y uno de los mejores puntos de apoyo del triunfal Peñas Huesca de este año. Promedios: 13.2 pt, 6.4 rb, 14.6 val.


Veteranos (1983 y anteriores)

Base: Pedro Rivero. Como todo el equipo, de menos a más. Nadie en LEB Oro lleva el ritmo de los partidos como él. En una liga con buen nivel en el puesto de uno, Rivero sigue siendo una referencia. Promedios: 12.5 pt, 2.9 as, 12.8 val.

Escolta: Andrés Miso. Un ACB que ha sabido sacar rendimiento de sus condiciones físicas y de su versatilidad para ser importante en una liga en la que priman los jugadores con características y ritmo de juego muy distintos del suyo. Salvo en el playoff, su línea ascendente pone de manifiesto su adaptación. Promedios: 10 pt, 2.8 rb, 11.7 val.

Alero: Marc Blanch. El mejor alero de la liga tiene la presencia asegurada en este quinteto de veteranos a sus 34 años. Promedios: 10.4 pt, 3.4 rb, 11.4 val.

AlaPívot: Lamont Barnes. Referente en la pintura de Quesos Cerrato Palencia, sin un sustituto claro durante la primera vuelta y con uno de mucho menos nivel en la segunda, ha vuelto a España para dejar patente que la edad no es un impedimento para ser dominante bajo el aro. Promedios: 11.6 pt, 6.9 rb, 15.7 val. Nos vemos obligados a ponerlo de falso cuatro, porque el cinco es para…

Pívot: Ricardo Guillén. Sirve lo dicho cuando hablábamos de él en el quinteto ideal. El enlace de la actual LEB con los tiempos en que era una liga muy competitiva. Promedios: 18.7 pt, 6.7 rb, 22 val.


Pese a que elegir cinco quintetos debería ser suficiente para dar cabida a todos, ni siquiera así es posible evitar posibles injusticias, sobre todo con aquellos jugadores que no encajan en las categorías que hemos querido destacar. Así, se nos queda fuera el MVP Arteaga, que bastante solo hasta la llegada de Korolev, no pudo llevar a los suyos a la salvación. Tampoco hemos encontrado sitio para Sulejmanovic, una de las revelaciones de la liga a la que deja fuera el todopoderoso Beqa, ni para Mikel Uriz, de nuevo entre los mejores bases de la liga, Urko Otegi capitaneando al doble campeón Quesos Cerrato Palencia o Jeff Xavier resucitando a Cafés Candelas Breogán.

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