Cada mes hemos venido realizando un informe de lo acontecido en la Liga EBA AB y lo complementábamos con una entrevista a un entrenado o jugador del grupo. En esta última entrega queremos que nos cuenten la historia de un equipo al que le ha pasado de todo pero, por tratarse de un club alejado de los grandes focos, sólo hemos conocido parte de lo acontecido. Hablamos con Alberto Gómez, entrenador de CB Chantada, con el que ponemos en contexto todas los problemas que le surgieron al frente de su equipo y conocemos un poco mejor un club con una filosofía sin lugar a dudas especial.

¿Nos equivocamos cuando hablamos de una temporada especialmente complicada?

Negar que la temporada estuvo repleta de dificultades sería mentir, pero siempre intenté explicar al equipo que las adversidades que sufríamos debíamos tomárnoslas como condicionantes que teníamos que superar. Estos intentamos utilizarlos como elemento motivador en todo momento. El problema es que estos “condicionantes” fueron continuos, sobre todo en la segunda vuelta, lo que no permitió en ningún momento encontrar momentos con la estabilidad necesaria para fijar automatismos y así ir creciendo en nuestro juego. Continuamente las circunstancias cambiaban y eso dificultaba mucho el día a día en todos los aspectos. Temporada complicada sí pero, por momentos enormemente gratificante por ver como eramos capaces de codearnos con los “gallos” de la competición en varios partidos de la primera vuelta y la respuesta mostrada ante situaciones extremas (jugar contra Betanzos con 4 bases/escoltas y un alero y estar en partido en todo momento). En definitiva nosotros no podemos elegir las circunstancias que nos toca vivir pero sí como las afrontamos y creo que en eso, el 80% de las veces, hemos sido ejemplares.

El equipo arranca bien la temporada pero esa acumulación de circunstancias negativas van lastrando los resultados.

En la primera vuelta en aquellos partidos en los que jugamos con más de 6 jugadores senior nuestro récord es 6-2 (perdiendo con Queso Zamorano en casa y en campo de Pozo Sotón en dos muy buenos partidos), mientras que con 6 o menos el balance es de 0-3 compitiendo con dignidad y opciones reales en dos de esos partidos. Sabíamos que una plantilla corta nos iba penalizar a nivel de resultados, pero esta primera mitad de la temporada la calificaría de excelente. En la segunda vuelta la plantilla pasa de 8 a 7 jugadores de nivel EBA (Carlos Noguerol ficha en Leb Plata) esto hace que sea casi nulo el margen en caso de lesiones, que continuaron e incluso aumentaron, y el equipo fue capaz de competir hasta el parón de Semana Santa de manera casi milagrosa. Después de ese parón se recuperaron jugadores y hubo cierta estabilidad, pero la acumulación de derrotas y el poco tiempo para encontrar espacios de entendimiento colectivo en el juego hicieron que el final fuera el lógico ante tantas dificultades.

El equipo y el club entendieron que el éxito o el fracaso no puede venir determinado por el exterior, nosotros sabemos las circunstancias vividas y, excepto en el último tramo de la competición, superamos las dificultades y pudimos competir a un nivel muy alto (sólo estuvimos por debajo de nuestro nivel en campo de Agustinos y en la última jornada en casa contra Calidos Gallego) aunque el rendimiento final no llegase para ganar partidos.

Un equipo con estas circunstancias vividas que, además, pierde 10 partidos consecutivos en una liga de 22 jornadas, no le pierde la cara a los partidos el 90% de las veces y queda en 9ª posición algo ha hecho bien o muy bien.

Antes de entrar en detalles sobre las complicaciones que iban surgiendo, creemos necesario conocer cual es el funcionamiento semanal de un club como Chantada. ¿Cual es la filosofía, como trabajáis en el día a día?

Es un club con una filosofía especial, muy cercano y familiar con los jugadores lo que hace que, salvo lógicas excepciones, éstos estén muy cómodos en el club y en el pueblo. El equipo llevaba casi 10 años sin fichar jugadores de fuera de la zona de influencia (Orense, Lugo, Santiago) este año, muchos de esos jugadores decidieron “colgar las botas” por distintos motivos y nos tuvimos que plantear la posibilidad de traer jugadores que no viviesen en sus domicilios particulares. Estas circunstancias, dadas las condiciones económicas, suponían todo un reto para el club y finalizada la temporada, después de demasiadas altas y bajas (lo que supone un coste mayor por asumir fichas nuevas), con TODOS se ha respondido de manera ejemplar a nivel económico y personal, esto para nosotros era fundamental pues no cumplir en ese aspecto implicaría romper con esa filosofía de la que hablaba al principio que para el club es esencial mantener.

En el plano deportivo el equipo sólo entrena 3 veces a la semana, pero mantiene una vinculación con el Breogán de Lugo (Leb Oro) lo que hace que los jugadores que vienen de fuera puedan entrenar dos veces más con un equipo profesional. Nos gustaría entrenar más, pero aquí la actitud es la misma que ante los condicionantes que fuimos sufriendo durante la temporada; hay que adaptarse e intentar entrenar mejor que otros equipos para que esa falta de “horas” no nos afecte en los partidos.

Y en cuanto a la capacidad para reforzar el equipo ¿hay competencia con el resto de equipos gallegos?

Nosotros, aunque mantengamos filosofías distintas, competimos con COB y Estudiantes de Lugo por proximidad geográfica. Aquello que ofrece el CB Chantada es cercanía, familiaridad y comodidad al jugador y eso hace que un porcentaje de casi el 100% de los jugadores que vienen aquí, siempre, estén dispuestos a renovar. Después de esta temporada que el club volvió a traer jugadores de otras zonas geográficas y cumplió, económica y personalmente, con los jugadores es posible que el CB Chantada se vaya acercando a las filosofías de esos clubs que mencioné antes y la competencia sea cada vez un poco mayor, pero eso sólo el tiempo lo dirá.

Empezamos ya con la intrahistoria del CB Chantada 2015/2016. Empezáis con un jugador que es un lujo como Noguerol. ¿Qué supone su salida?

Carlos necesitaba estabilidad después de haberse incorporado la temporada pasada con la liga ya iniciada con todo lo que eso conlleva. Creo que en pretemporada tomó la mejor decisión posible: continuar en el club y empezar una temporada en un equipo y con un entorno cómodo para él. Los entrenadores que le conocen saben que su gran virtud es la actitud, en todo momento da el máximo en cada ejercicio e intenta escuchar siempre lo que se le dice, esto facilita enormemente su aportación individual al equipo, es un jugador con el que te “obliga” a que cuentes con él.

Su marcha obviamente para nosotros resultó ser un handicap, pero no más que otros factores que fueron apareciendo durante la temporada. Desde luego, prefiero que un jugador no juegue más con el equipo porque sube de categoría a que tenga un aplastamiento de una mano, rompa un dedo de la mano, rompa el talón de aquiles, rompa el escafoide, se vaya por motivos personales, no llegue el transfer a tiempo, sea sancionado… (todo esto pasó en durante la segunda vuelta de la competición).

Entre todas esas cosas, la salida de Esnaola. ¿Que pasó con él?

Después de darle muchas vueltas no te puedo decir mucho, habría que preguntarle a él. Simplemente decir con el máximo de los respetos que cuestiones personales impidieron que aquí no pudiera dar el rendimiento del que era capaz y, también, cuestiones personales hicieron que decidiera volver a casa.

Ante el cúmulo de circunstancias que nos cuentas, decides que te vuelves a calzar las botas.

Jacobo se aplasta la mano colocando una canasta al acabar un entrenamiento, se había acabado el plazo de fichajes y Mike debutaba esa semana. Si llevas toda la temporada pensando y transmitiendo que “lo importante es el equipo” aunque a uno no se vea preparado físicamente ni le beneficie a nivel personal (cada cosa tiene su momento ¿no?), creí que era la única opción para ayudar en esos momentos: una llamada a Quique Fernández (excelente entrenador y mejor amigo) para que me ayudara en los partidos, él acepta venir desde Ponferrada a los partidos que haga falta y ya está uno vestido de corto casi sin darse cuenta. Era una decisión para dos, tres partidos máximos pero, posteriormente, hay dos lesiones más, muy graves que hacen que se alargue casi hasta el final de temporada.

Precisamente la llegada de un refuerzo extranjero como Mike se aleja del patrón habitual en Chantada.

Ante la baja de Mikel Esnaola necesitamos fichar a un jugador y mi idea es que sea un jugador que pueda jugar al 1 y al 2, un “combo”. Surge su nombre casi por casualidad: la idea de que llevara tiempo sin jugar y que necesitara demostrar su nivel nos hizo pensar en él como un buen refuerzo, en dos días está en Chantada para hacer unas pruebas y, una vez le conocemos, decidimos ambas partes que se quede en el equipo hasta el final de temporada.

En momentos díficiles suponemos que será muy importante la experiencia de jugadores como Pacreu o Manu Sánchez.

La profesionalidad de ambos y, sobre todo, su calidad humana ha hecho que los momentos complicados se llevaran con más normalidad. El mensaje lo entendieron a la perfección y su comportamiento sirvió de espejo a sus compañeros a la hora de afrontar los partidos. Desde luego es una suerte contar con jugadores como ellos dos.

Un poco en contraposición a todo esto, el buen trabajo de base con Marcos García como actual estandarte. ¿Cómo funciona la cantera de CB Chantada?

Como expliquaba, este es un club con una filosofia especial y la cantera surge de la pasión con la que se vivió y se vive el baloncesto en esta zona. Los jugadores aquí se inician en el juego en las escuelas deportivas del Concello pero después, por diversas circunstancias, se desplazan a otros clubs a formarse, ya sea en Orense o Lugo por cercanía. Dependiendo de la temporada hay unos equipos de cantera u otros, eso depende de la cantidad de chavales que deciden competir en el pueblo y no desplazarse a otros clubs con más “nombre” y medios. Este año contamos con un equipo en liga Senior zonal que se nutre de esos jugadores que no llegan al nivel del equipo de liga EBA pero que sienten un gran afición por el baloncesto. Marcos es uno de esos chicos del pueblo que se formó en clubs cercanos a Chantada y que siempre  sintió el equipo EBA como algo suyo por ser de aquí (el mismo caso que Carlos Noguerol). Este año Marcos estuvo al nivel del equipo, una primera vuelta en la que el rendimiento es paralelo o similar al del equipo, debería estar contento con esa primera mitad de la temporada y una segunda en la que su juego se ve condicionado por todas las circunstancias vividas y, quizás, se resiente a nivel estadístico porque como es lógico competir en esas condiciones se nota en el rendimiento individual y colectivo.

Antes de acabar, tres cuestiones de otra índole. La primera: ¿Como verías una reestructuración del A para volver a combinar con cántabros y vascos?

Hablándolo varias veces con la directiva estamos de acuerdo, sería necesario y positivo, habría viajes más largos y serían mas gastos en principio, pero existen alternativas de competición que permiten a los equipos jugar una parte de la temporada cerca de tu zona geográfica y la segunda parte viajando a zonas más lejanas (playoffs, dividir en dos o tres grupos la competición a partir de Febrero…). Además eso te ofrece un reclamo más atractivo para los sponsors y la afición.

¿Ves una liga muy partida con equipos muy profesionalizados y otros mucho más modestos?

La clasificación dice eso y está claro que clubs que tienen plantillas muy largas cuando tienen que afrontar lesiones lo tienen más fácil que los demás, esto es así en esta liga y en cualquiera. Dicho esto, mi visión particular difiere respecto al resto de entrenadores posiblemente; creo que había más igualdad de lo que la clasificación demostró, dinámicas de resultado que influyen en una liga tan corta y las lesiones penalizaron a determinados equipos en exceso, caso de Narón por ejemplo (se les lesiona uno de los mejores exteriores de la liga durante 8 jornadas). Esto si lo extrapolas a otros grupos u otras divisiones pasa exactamente lo mismo, yo me pregunto ¿cuantos equipos, en cualquier liga, no acusan en exceso la lesión de su mejor jugador, incluso si eres de los equipos con llamados a estar arriba?.

Y ya la última: ¿Como ves a Zamora y Agustinos de cara a subir a Plata?

Ambos equipos son muy completos en todos los puestos. Quizás Queso Zamorano tenga, para mi gusto, más rotación que Agustinos pero sin lesiones en la fase eso no debería afectar y, menos, jugando en cancha propia. Los dos pueden y, seguramente, merezcan ascender por el trabajo realizado en estas tres últimas temporadas (para los Leoneses es la tercera fase consecutiva y para los Zamoranos la segunda), con todos los factores que pueden condicionar una fase de ascenso como son las lesiones, la suerte, los equipos contra los que te enfrentas, la tensión y paciencia tan necesaria en estas fases, el clásico primer partido, la gestión de esa mala o buena suerte… esta experiencia que ambos clubs tienen puede jugar a favor de los dos equipos.

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