melilla suka franch

Hoy hace una semana el Unión Financiera atravesaba su primera gran dificultad camino de la meta de los playoff. La inició con fuerza pero a mitad de recorrido se quedó cortado y no pudo seguir el ritmo de Quesos Cerrato Palencia. No pasa nada. El camino sigue y ahora toca recibir al segundo clasificado en casa, en un reto que si no es tan complicado como el último, desde luego es un cuatro estrellas. A partir de las 18:00 de mañana sábado comprobaremos si con el impulso de Pumarín, la supuesta debilidad melillense a domicilio o las ganas de pelear la segunda posición tienen el efecto deseado y los de Carles Marco salen victoriosos ante un equipo que les ganó con facilidad en la primera vuelta y al que Unión Financiera Baloncesto Oviedo no gana desde el primer encuentro disputado entre ambos en Pumarín, hace ya dos años y medio.

Claves del partido

¿Mala racha (temporada) Melilla?, seamos serios por favor.. No vamos a negar en estas líneas que Melilla esté en una especie de minicrisis de juego resuelta con victorias sobre la bocina, o derrotas ante equipos al alza. Pero hagamos memoria histórica, con plantillazas en todos los sentidos, hace dos años no entraron en playoff, y hace uno,  ocuparon la novena plaza que daba el último lugar para los playoff. Este año, al inicio se daba un Top 4 de favoritos, y solo Melilla, junto a un incontestable líder como Palencia, han respondido a las expectativas, y se sitúan arriba, así que por favor, pueden existir críticas pero la temporada hay que valorarla como se merece.

Press defensivo. Melilla obtuvo grandes resultados basando su juego en defensa donde secaban a los rivales. Esa excelencia se ha evaporado en parte, pero si Melilla eleva su nivel defensivo el Unión Financiera solo tiene que recordar el tercer cuarto de la pasada jornada, frente a Palencia, para ver lo que le puede pasar y como poder responder. Debe ser consciente el equipo ovetense que las perdidas no forzadas pueden ser puntos fáciles en contra, que supondrían una losa en el resultado.

Como no… efecto Pumarín. Como siempre, más ahora que quedan escasos partidos en casa para que termine la Liga regular y acentuado por la buena marcha del equipo local, la afición debe convertir la pista en una caldera. El cambio de estilo de “run to gun” hacia un juego más sosegado no debe calmar a una afición, que en estos momentos de la temporada debe ponerse en el estado de “100% de excitación”. El largo viaje desde Melilla, debe ser otro punto clave, como supone para los asturianos viajar hasta allí.

Desconexión In-Out. No suele Melilla aprovechar todo su potencial, equilibrando su ataque. La gestión de una pléyade de estrellas es complicada en adecuación de roles, y esto provoca que muchas veces se busque más la guerra individual que la orientación hacia el juego colectivo, y esto pasa sobre todo en que los balones que llegan al juego interior, que no es en una proporción fifty-fifty, por lo que “hay necesidad” de jugarse esos balones por dentro cuando al fin les llegan.

Duelo en las alturas. Cabanas ha presentado su mejor versión a estas alturas, y será vital para parar a un Sonseca que aunque no tiene números de jugador diferencial este año, su sola presencia lo es. Pero más peligro crean los cuatros de Melilla. Manzano, es de los mejores cuatro abiertos tirando, y Edwards es un puro martillo físico. Con un Van Wijk que no esta brillando aunque siempre cumple, un Noval renqueante y un Windler que sufre ante jugadores físicos como se vio con Fakuade, Marco debe trazar un plan para que este agujero no hunda el barco.

Va de killers el asunto. Tener a Suka es una garantía, es un jugador frío que te puede romper un partido. En la magnifica entrevista que @pastorjjjj le hizo nos lo relataba todo. En el otro lado un Miso que se ha adaptado a la categoría de lujo, con puntos de calidad, demuestra sentirse muy cómodo en Oviedo, y tiene que empezar a pensar, que bien se está aquí, donde es venerado por todos sus aficionados.

Duelos de bases modo ACB. Uno (Josep Franch) fue ACB siempre, llegando a entrenar con la Selección Española, y cada partido lo hace mejor; en frente un Bassas, que aspira a llegar a la ACB, con el bagaje de título de mejor asistente de Leb Oro. De este enfrentamiento, de cómo repartan los balones, y qué ritmo impongan, dependerán mucho las posibilidades de ambos equipos.

Sin tres alto en bando local. La figura de Pablo Almazán, bien secundado por un tirador como Zengotita, y su hermano Eloy (150 partidos a sus espaldas como referencia de Melilla) cubriendo espaldas, pueden intentar hacer daño, aprovechando sus centímetros en el poste bajo o en las penetraciones, ante un Oviedo CB que no dispone de un tres con centímetros. Pero ojo, que en el lado contrario pasa al revés, al no disponer el Melilla de un jugador específico para parar a Hearst que se va al aro, posteando o por línea de fondo, cargando el rebote y consiguiendo segundas opciones, y siendo un auténtico dolor de cabeza.

Puntos débiles. Si el Unión Financiera quiere ganar este partido debe de ser un equipo listo. Es de alabar como Marco y Rodríguez han logrado que el equipo diera un paso adelante tras la marcha de Swing y como los jugadores han respondido con creces. Deben de ser inteligentes para correr castigando el balance defensivo del Melilla, pero a la vez saber parar el ritmo, para no tener perdidas en el correspondiente correcalles, y conseguir tiros cómodos en ataque estático tras circular el balón. En defensa, hay que aguantar las acometidas iniciales desde el juego individual de los melillenses con una defensa muy activa de ayudas. Otro factor clave es el manejo de los nervios. Somos conscientes de que a Suka no le tiembla el pulso para ganar en el último segundo, pero la presión por ganar y el favoritismo puede pasarle factura a un equipo como Melilla que debe sufrir con un Pumarín haciendo de la pista un “alto horno”.

Recordatorio. Unión Financiera Oviedo es uno de los presupuestos más bajos, ha asegurado su permanencia, va cuarto y está cerca de igualar la mejor marca de victorias. No debe olvidarse que quien visita Oviedo es Melilla (el primero de los tres equipazos que han de pasar por Pumarín), un equipo hecho a golpe talonario, y que tiene opciones claras de ascenso a ACB. No se renuncia a nada, pero debemos tener claro que somos, de donde venimos, y a que aspiramos, para no renunciar a nada, pero tampoco pensar que somos un equipo favorito al ascenso. Nadie va a rendirse, nadie nos va a “humillar” o dejar escapar un dulce, pero no debe perderse en ningún momento la perspectiva de este club y lo que es.

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