Aunque el partido tuvo mucho ritmo y fue emocionante en bastantes momentos, la victoria de Palma fue incontestable, y por tanto la temporada de la consolidación en LEB Oro se cierra con un punto de pena por no haber logrado la victoria en los tres últimos partidos.

El partido tuvo un inicio intenso, con posesiones cortas y un bajo porcentaje de acierto en el tiro por ambas partes, salvo en el tiro exterior de Palma, quien conseguía mantenerse constantemente por delante en el marcador aprovechando también su enorme superioridad en el rebote, con un Vicens imparable. En este primer cuarto Palma llegó casi a triplicar los rebotes que llevaba Oviedo CB. Sin embargo, en el último minuto del cuarto y gracias al buen hacer de los interiores, Tresnak y Levesque, el marcador se igualó lo suficiente como para seguir pensando que la victoria era posible.

En el inició del segundo cuarto se mantuvo la misma tónica que en el primero, si bien Palma empezó a percutir la defensa de Oviedo CB con certeras penetraciones que le permitían mantener en todo momento la ventaja. Por su parte, Oviedo CB seguía sin acertar en el tiro exterior, hasta el punto de que en los últimos minutos antes del descanso los locales abrieron una importante brecha con un parcial de 14-0 que le ponía quince puntos arriba. Palma había logrado compensar su acierto exterior e interior con las citadas penetraciones y se mostraba mucho más sólido que Oviedo CB.

Como ya había ocurrido en Torre del Mar hace quince días, los de Guillermo Arenas salieron muy entonados tras el descanso. Tras dos triples Cepeda solicita tiempo muerto para cortar la sangría, (0-8) y a partir de ese momento Palma logra responder a cada racha positiva de Oviedo CB con otra similar. Así transcurrieron tanto los minutos finales del tercer cuarto como el último al completo, alcanzando Palma una victoria cómoda por 77-64, sin que Oviedo CB consiguiera acercarse a menos de cinco puntos.

En definitiva, el ataque de Oviedo CB resultó muy previsible, con una insistencia excesiva en el tiro exterior, hasta alcanzar los 30 intentos que este año son sinónimo de derrota, y sin aprovechar las posibilidades que ofrecen los jugadores interiores, quienes pese a todo fueron los más destacados del equipo

El MVP y máximo anotador del equipo fue de nuevo un gran Nikola Cvetinovic (14 puntos anotados y otros 14 de valoración), bien acompañado por Beau Levesque (10 de valoración) y Tresnak (12). Estos dos últimos han ido creciendo a lo largo de la temporada, con una evolución muy habitual en los rookies, y han demostrado que pueden ser jugadores importantes en el futuro. En el caso de Cvetinovic, estamos hablando de otra cosa: un jugador de muchísimo talento y con experiencia, fundamental en las transiciones y que ha demostrado en todo momento desde su llegada que está llamado a liderar un proyecto con aspiraciones inmediatas de ascenso ACB, o incluso a jugar ya en esta liga, en la que el año pasado tomo parte con Valladolid.

 

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