Llega a nuestra web un artículo habitual de cada primavera, una cita a la que no podíamos faltar tras tantos años desde que empezaramos, de la mano de Carlos Mirás, a analizar jugadores de Primera FEB para ACB. En una liga tan competitiva y con muchos nombres buenos, la elección es muy complicada y tampoco queríamos eternizarnos. Hemos apostado por ocho jugadores preparados ya para dar ese salto de Primera FEB a la ACB. Algunos lo darán seguro por renovación de contrato, otros preferirán ser cabeza de ratón a cola de león, pero vamos con esos ocho nombres y, también, con la mención de algunos más:
Caio Pacheco (1999, Leyma Coruña: 21 mi, 11.2 pt, 4.5 as). Jugador que ha alcanzado un momento óptimo de madurez en su tercera campaña en la categoría, hasta ser considerado el mejor jugador del equipo de Carles Marco en este curso. El internacional brasileño con pasaporte comunitario es un base de buena planta, con mucha intensidad en su juego, letal a campo abierto, que desborda con facilidad y con una visión de juego superior a la media. Su consistencia en el tiro exterior le abre las puertas de categorías superiores sin ninguna duda.
Fer Zurbriggen (1997, Hestia Menorca: 25 mi, 12.7 pt, 4.9 as). Su año ha sido brutal acumulando hasta 5 MVP de la jornada en la competición; los isleños, bajo la batuta de Javi Zamora, le dieron el mando y el argentino con pasaporte comunitario y pasado ACB ha exhibido su nivel como líder, base vertical, con mucha energía, sus penetraciones siempre sacan algo, pues anota, reparte juego o saca visita a la línea de tiros libres.
Alex Barcello (1998, Monbús Obradoiro: 22 mi, 13.1 pt, 2.9 as). Incluso con pasaporte extracomunitario entra en este listado, su inteligencia en el juego tanto atrás (1.3 ro) como delante compensa una supuesta endeblez física. Talento ofensivo brutal, su capacidad de dribbling, de desborde, de generar o de levantarse para anotar desde cualquier nivel (63% True Shooting) hacen de él un jugador tan desequilibrante como especial.
Marques Townes (1995, Alimerka Oviedo: 28 mi, 16.2 pt, 4.5 as). Qué temporada la del dominicano, que ha encontrado en el equipo asturiano que entrena Javi Rodríguez el ecosistema ideal para sentirse a gusto y desplegar todo su potencial como líder. Un generador en mayúsculas, rompetobillos con sus penetraciones, imparable para muchas defensas y con esa capacidad dual tan valorada para conseguir sus propios puntos como para repartir juego. En el paso superior habrá que comprobar como se adaptaría a un rol más secundario y el cuidado de la pelota naranja (3.2 pe).
Josip Vrankic (1998, Súper Agropal Palencia: 23 mi, 12.1 pt, 4.7 re). Para mí en un símil cotidiano es “el yerno que todo el mundo quiere tener”. Me refiero a que es ese tipo de jugador que tal vez no sea un diez en nada pero cumple en todos los registros. Capaz de abrir la pista, de jugar en el poste, con balón, sin él, de rebotear, de pegarse atrás, de ser cinco si las circunstancias lo requieren, y todo ello siendo el ancla del equipo palentino de Lezkano.
Felipe dos Anjos (1998, Monbús Obradoiro: 21 mi, 10.7 pt, 4.8 re). El brasileño, que es cupo, ha sido mi cinco del año. Increíble que en ACB no se apostase por él, pero su sociedad con Westermann ha sido en muchos partidos el sustento del equipo campeón de Epi, sobre todo en el tumultuoso inicio. Su capacidad para ser finalizador en el roll, o cerca de la canasta (71% T2) aprovechando su tamaño, su mejora en el rebote donde tocaba casi todos los balones, o su imponente planta en defensa bajo el aro o en las defensas de show, le han hecho ser un cinco de plenas garantías para jugar más arriba.
Kevin Larsen (1993, HLA Alicante: 28 mi, 16.2 pt, 5.9 re, 2.8 as). Puede extrañar su nombre en esta lista, pero si Cameron Krutwig ha logrado acabar como el cinco titular del Força Lleida de Gerard Encuentra que ha logrado la permanencia con antelación de nuevo, ¿por qué alguien no se puede atrever a apostar por el internacional danés? Es un cinco que condiciona jugar a ritmos altos de forma continuada, pero a cambio ganas un cinco con experiencia en el juego, que distribuye desde el poste alto, que puede abrir la zona con su tiro o hacer daño en el poste bajo. No olvidemos del jugador más valorado de la liga regular de Primera FEB a las órdenes de Perelló.
Tanor Ngom (1998, Inveready Gipuzkoa: 19 mi, 10 pt, 6.5 re, 1.5 ta). Vaya temporada del senegalés al que las lesiones le han dejado tener regularidad, más o menos, y ha ganado en consistencia, con un tamaño y una movilidad que crea muchos problemas para sus rivales, en el juego por encima del aro, cuando recibe en el poste o para rebotear. La falta de kilos le puede hacer sufrir en el contacto en niveles superiores, o si lo sacas de su radio de acción en defensa, pero está claro que ha sido un martirio para sus rivales y que ha evolucionado de forma positiva al lado de Sergio García.
Estamos en un momento del trasvase ACB – Primera FEB que, como habíamos visto en verano, los extremos están muy próximos, por lo que es frecuente ver jugadores de ambas categorías en sentido bidireccional, dependiendo más de roles y confianzas en algunos casos, que en otros donde apenas han tenido oportunidades.
Otro factor condicionante es la marcha de muchos jugadores a la NCAA ante las condiciones jugosas que ofrece esta competición. Esto abre huecos en los equipos, en forma de cupos y no cupos, con el añadido que este vacío se extiende a Europa donde todas las competiciones son expoliadas de posibles jugadores interesantes sub24, o proyectos en ciernes.
La lista a enumerar podía ser larga, por eso he optado por ocho jugadores. Seguramente, algunos tendrán renovación automática (como los casos de Barcello y Dos Anjos en Obra), pero quién sabe la letra pequeña, las posibles salidas pagando un buyout, o liberatoria en caso de que venga un equipo de competición europea, y por eso hemos incluido en forma general.
Si hubiera querido hacer lista de diez, los siguientes en nombrar, lo tengo claro, habrían sido Spencer Littleson (Menorca), un jugador que me encanta pero al que le penaliza su pasaporte extracomunitario, y el base de Flexicar Fuenlabrada Mateo Díaz, uno dinámico y atrevido en un gran momento en su carrera por proyección y fundamentos.
Pero no están solos, las apuestas del Breogán para terminar la temporada por Iván Cruz y Jordan Walker nos recuerdan lo amplio que es el abanico. El fichaje de Isaac Vázquez por Girona deja claro que los equipos ACB tienen estudiada esa Primera FEB, y los nombres son muy variados. Desde clásicos como Jorgensen, Wintering, a “veteranos de guerra” como Westermann, Faverani o Benite, el buen hacer de base americanos como Reggie Johnson o Ty Roberts, un fuera de serie como Joe Cremo, a la calidad de los jugadores del Movistar Estudiantes como el veterano Jayson Granger, Sergi García o el dominicano Omar Silverio que ha acabado la temporada muy bien, entre otros muchos en una lista que podía ser interminable (Brito, Lisboa, Arroyo, Jiahao Yu…),
Respecto a los cupos, hay jugadores sobradamente preparados, ya lo comentamos en el inicio de la temporada (Lobaco, Huelves, Díaz, Cuevas, Sola, Ansorregi), se podía añadir sin miedo a Álvaro Martínez, Josep Peris, Dani Manchón, Arnau Parrado, Robert Cosialls, Hugo López, Samu Rodríguez, Alonso Faure, o la vuelta de los Sergi Quintela, Edgar Vicedo, Guillem Jou, entre muchos.
Lo que dejan estas líneas claras es que las fronteras se han aproximado y tal vez sea más importante buscar el perfil adecuado a lo que cada equipo requiera, y ofrecerle esa confianza para que rinda, más allá de los nombres o etiquetas.