Diversidad ha sido la palabra más buscada en este segundo fin de semana de los cuartos de final de la LEB Oro, tras el cual ya conocemos tres de los equipos que disfrutarán de dos semanas para preparar la cita de la F4. Esta sigue sin sede aún, aunque los mentideros dicen que Girona parte con ventaja sobre Madrid por la coincidencia con las Finales ACB, dejando al Estudiantes sin el factor pista, a pesar de ser campeón de Copa y el mejor equipo clasificado de estos playoff.

Palencia y Girona hacen pleno

Las eliminatorias del jueves fueron las rápidas, resueltas con sendos 3-0 contundentes, conseguidos por Zunder Palencia y Básquet Girona. Llegaba un duelo clásico a Pumarín, pero enseguida se comprobó la desigualdad que había, siendo un partido más calcado al del 2-0 que al primero de la serie. Palencia empezaba muy certero y OCB buscaba mantenerse erguido ante los golpes, en forma de puntos, de un estelar Prince Ali. Se iban a un 14-24 con un masterclass de Dani Rodríguez ante un Atencia que no estaba en el bando local. Huérfano de tiro exterior, el OCB lo apostaba todo a Kabasele, pero los visitantes seguían yéndose. Atencia anotaba el primer triple de los asturianos a falta de dos minutos del descanso, pero Speight ajusticiaba a sus ex y ponía el 30-43.

Lo intentaba el OCB pero Zunder Palencia controlaba la situación, Ali y Pope ponían el 46-62 con sendos triples y apenas diez minutos por jugar. La grada local quería empujar y se ponían a 11 pero Rivero paraba el partido. Un mate de Kamba dejaba en ocho, pero apareció el de siempre, Ali, para, con un 3+1, volver a poner esa barrera mental de más de 10 puntos. Los asturianos tiraban más de corazón que otra cosa y se ponían 64-68 a falta de dos minutos. Entonces Pope Rodríguez cogió galones y, seguro desde el tiro libre, ponía el 67-75, asegurando una plaza en las semis, en las que jugarán contra Movistar Estudiantes.

A la misma hora, Leyma Coruña quería ofrecer su mejor versión para mantener viva la serie ante Bàsquet Girona. Empezaron apretando el partido, con confianza y mucho acierto desde el triple ante unos visitantes que sumaban desde el tiro libre. En el segundo cuarto, con la ausencia de un Marc Gasol en el banquillo, abrieron un pequeño hueco, pero la vuelta del exNBA y el gran rendimiento de Fjellerup cerraban el hueco con un 38-37 al descanso.

A la vuelta de los vestuarios, partido muy parejo, y Soluade buscaba abrir hueco con un triple y una asistencia anterior con un 45-39, pero de nuevo Marc Gasol destilaba su clase, a lo que seguían un intercambio de canastas que dejaba todo por decidir para el último cuarto. Y en él, salió mas inspirado Girona, que abría un pequeño hueco que sabía mantener gracias a un Marc en modo MVP, aunque Hamilton, bravo en defensa, también respondía en ataque y obligaba a Sargatal a parar el partido con un 74-75. Pasaban los minutos, se notaba el nerviosismo, pero en estos momentos es donde salen los grandes jugadores y ese fue el turno de Fjellerup, que, con triples, marcó un +6 que supieron mantener desde el tiro libre, para un 76-85 final que hace que Básquet Girona llegue a la F4 tal vez en su mejor momento de la temporada.

Estudiantes se clasifica a la segunda oportunidad

Llegaba el viernes y Movistar Estudiantes quería finiquitar ya la serie ante un UEMC Real Valladolid que buscaba alargar la serie tras ese gran final de temporada y con Fan Zone incluida. Empezaron los pucelanos con muchas ganas, con Geks percutiendo y buena distribución de roles, pero los colegiales tiraban de experiencia con Dee (¡qué serie lleva!) y Beirán como estiletes para, aprovechando un pequeño apagón local al final del 2º cuarto, poner el 29-32 al descanso. Sin embargo fue el tercer cuarto el que cambió el partido, metía Djurisic el 29-33 desde el tiro libre antes del apagón ante un Real Valladolid con Pantzar en modo MVP, De la Fuente apareciendo y los triples subiendo al marcador para un 47-33. Pero el Estu tiene muchos mimbres y con una buena dosis de lucha, en abrir y cerrar de ojos, pero ya en el último cuarto, se acecaban a 50-46. Pese a ello, era el día de Pisuerga, que llevó de nuevo en volandas a su equipo, que anotando y aguanba desde el tiro libre para ganar con un notable 67-54.

Ayer domingo volvían a verse las caras los de Epi con un Valladolid que tenía que comprobar si físicamente había recuperado, con Wintering y Pippen en horas bajas precisamente por problemas físicos. Movistar Estudiantes tenía claro que el plan de partido pasaba por sacar provecho a su superioridad en ese plano y al control del rebote. Muy serio el inicio de los madrileños, que colapsaban a los locales y no les dejaban facilidades, con un 12-22 claro. El segundo cuarto tenía el mismo patrón, pero, de repente, vuelve a emerger Pantzar, al joven y físico base no lo podían parar los bases rivales, aunque al Estu le funcionaba la táctica de dar balones a Dee, que respondía para cerrar el segundo cuarto con un 29-37.

El tercer cuarto, al igual que el viernes, fue clave. Pantzar seguía su show y ponía el 37-38 que hacía aparecer los fantasmas. Entonces, un triple de Dee abría el camino, Beirán metía dos más y el parcial era un 39-52 que parecía tajante. Los locales se espoleaban y no dejaban de buscar su opción, con Pippen y el de siempre, Pantzar, pero Dos Anjos cerraba el cuarto para un 49-59. En el último parcial, Estu tiró de rotación y las fuerzas locales flaqueaban, imposible ya parar a Dos Anjos y Urtasun, que daban la puntilla rompiendo el partido para un 59-85. Movistar Estudiantes llega a la F4 como máximo favorito, pero en frente tendrá a un correoso Palencia y una hipotética final contra Marc Gasol y su equipo.

Cáceres iguala una serie que se decidirá en Lleida

Estaba claro que dos equipos que juegan físico iban a elevar la temperatura. Las declaraciones de Roberto Blanco, diciendo que quería un Multiusos en trato como el Barris Nord, está claro que lograron espolear a su afición. El viernes Cáceres empezó como un tiro, con primera y segunda unidad muy metidas, y que ponían un 25-15 de inicio. En el segundo cuarto, Marcos y Badji querían darle otro aire a los de Encuentra, pero los triples de Manu Rodríguez mantenían la brecha y se llegaba al descanso con un 45-33. El tercer cuarto no varió el guión, Cáceres, seguro desde el tiro libre ante un Lleida donde Marcos y Carrera apretaban. En el último cuarto emergió la estrella local Devin Schmidt para sentenciar el partido ante un Lleida KO que se dejaba ir y acababa 86-71.

El domingo Força Lleida tenía claros sus errores, así que empezaron muy centrados con un 5-15 con Marcos y Hughes espídicos. Cáceres buscaba crecer desde la defensa, pero jugadores importantes como Djukan se veían lastrado por las faltas; pese a ello, con dos triples de Schmidt se iban al 19-25. En el segundo cuarto los arreones de Lobo hacían ponerse a los locales por encima en el marcado, pero los ilerdenses seguían con su juego de circulación de balón. Carrera, con su primera canasta en juego, ponía el 35-35 a tres minutos del final, mientras Juani «el que hace de todo» Marcos daba, con otro triple, la ventaja, que finalmente se traduciría en un 39-40 antes del paso por vestuarios.

Cuando volvieron del descanso la tónica fue igual, con férreas defensas y muchos nervios, pero a Schmidt la mano no le tembló ante un Lleida que intentaba hacer daño por dentro con Cleare (o Badji cuando le sustituía por faltas). Marcos seguía sumando y, en un toma y daca, se llegaba al 55-60 a falta de diez minutos. Costaba un mundo conseguir canastas, y eran más por errores que por aciertos, defensas muy físicas que eran permitidas por los árbitros y, de repente, 5 puntos de Belemene abrían la brecha ante un Lleida al que le costaba jugar coral como antes y que, sin noticias de Schreiner o Carrera, no veía aro. Un triple de Lobo abría distancia, y luego… carrusel de tiros libres y un baloncesto más feo. Intentaba Lleida apretar, e incluso se ponían a cuatro, pero el partido no dio para más y terminaba con un 79-73, con duras declaraciones del entrenador visitante, Gerard Encuentra, y su estrella, Michael Carrera hacia el clima de hostilidad con insultos recibido, algo de que también se quejaron desde Cáceres en su visita a Lleida.

Ahora queda un quinto partido para saber quien es el último semifinalista. Ojalá de lo que más se hable sea del baloncesto y que la igualdad reinante de la serie se traduzca en que premie la deportividad, que sería la mejor de las noticias.