En plena tercera ola, con todos los países afectados y varias ligas con parones, parece casi un milagro cómo las Ligas FEB aguantan el tirón con “cierta seguridad” con los protocolos y a base de aplazar partidos. Pero las competiciones no paran y siguen su marcha con cierta desigualdad, algo que se puede observar en Oro (el Grupo B es más afectado que el A) o en EBA, donde el reguero de partidos a recuperar en los Grupos D y E es bastante más numeroso con respecto a otros.

Dicha situación ha provocado en numerosas ocasiones gradas vacías o un aforo limitado, con las repercusiones que ello conlleva. Por un lado, los aficionados sufren no ver el baloncesto en directo o son “socios simbólicos”, mientras que por otro, los equipos ven una importante caída de ingresos en entradas, sorteos, consumiciones, exposición real de sus patrocinadores… Es verdad que los equipos han hecho un esfuerzo por las retransmisiones, en Oro LaLigaSportsTV ha asegurado calidad, y faltaría saber más sobre la fidelización. En EBA, muchos equipos han dado un impulso, mientras que en Plata, donde muchos equipos tenían alta calidad en sus emisiones, se ha estabilizado el tema. Pero aquí habría que ahondar en el tema de las audiencias y si tanto esfuerzo merece la pena para la difusión que tiene (aunque es debate para otra ocasión por su complejidad y magnitud).

La impresión que tenemos es que ahora mismo estamos en una burbuja y sinceramente, vista la situación general, vislumbramos muchas dudas sobre el futuro para mantener el número de equipos actual, porque al final los pequeños equipos (y los no tan pequeños) sin este “día a día del partido cada dos semanas” sufren una pérdida muy importante que no parece que se vaya a compensar por algún lado.

Tras esta reflexión viene el origen del artículo. El público muchas veces ha sido una baza, ese sexto hombre que defiende como uno más con sus albores de guerra, que amedrenta las muñecas rivales y que pone a sus jugadores la capa de superhéroes para conseguir canastas increíbles y gestas heroicas. Ahora en los pabellones solo se oye el resonar del balón, alguna voz perdida o las indicaciones de los entrenadores en un mundo vacío que ha cambiado la perspectiva. Sin este calor, uno puede sentirse más cómodo jugando en la cancha donde entrena: las distancias, los aros, ese bache en el parqué, esa gotera, esas líneas pintadas, ese frío que se hace habitual… Mil factores que hacen sentirse como en casa y ser un punto extra de fortaleza para llevarse los partidos.

Con la nueva perspectiva COVID y unas cuantas jornadas ya jugadas, toca mirar cómo transcurrieron las temporadas anteriores y compararlas con la actual, aunque lo justo para que no hubiera sesgos sería hacerlo al final, pero eso no impide que realicemos un primer repaso.

Datos extraídos de RealGM. Los datos de temporadas anteriores son solo de la Liga Regular. Los de la actual tienen fecha en el dos de febrero.

Temporada 17/18. Con un único grupo el balance de los locales fue de 154 victorias por 85 derrotas (64.4%).

Temporada 19/19. Con dos grupos en la primera fase, en el Este el balance fue 76-56 (57.6%), mientras que en el Oeste aumentó ese porcentaje de victorias locales (89-43, 67.4%). En la segunda fase, el balance fue 84-59 derrotas (58.7%). Si sumamos todos los partidos del curso, los números fueron de 249 victorias y 158 derrotas (61.2%).

Temporada 19/20. En el Este, se rozó el 61% de triunfos locales (80-52, 60.6%), mientras que en el Oeste volvió a repetirse la tendencia alcista local (86-46, 65.1%). En la segunda fase, que apenas se jugó, se registró un balance de 21-15 (58.3%). Los datos totales de los partidos jugados antes de la pandemia fueron de 187 victorias y 113 derrotas (62.3%).

Temporada 20/21

Los datos en la Conferencia Este asustan, con casi un empate técnico que impresiona (50-49, 50.5%) y que deja claro que el factor local no influye. En la Conferencia Oeste, el factor local mejora (68-31, 68.7%). La suma de ambos dejaría el porcentaje de triunfos locales en 59.6 (118-80).


¿Y qué equipos tuvieron más victorias como visitantes que como locales en las primeras fases de las dos últimas temporadas y en la 17/18 (grupo único)? Pues los equipos más fuertes a domicilio que en casa son el Barça B (19/20), el Almansa y el Hospitalet (18/19) y el Xuven (17/18). Llama la atención que ningún equipo del Este obtuvo más victorias como visitante que como local en las dos últimas temporadas.

En la actual temporada vemos que varios equipos tienen mejor balance como visitantes que como locales (algunos de forma destacada). Por ejemplo, en el Este, el Barça B suma cinco victoria y dos derrotas en casa, estando imbatido a domicilio (8/8). Por su parte, Pardinyes lleva 5 triunfos fuera (de 9 partidos) por solo una victoria en casa (de 6 partidos en el Barris Nord). Ídem para Villarrobledo y Cornellà (3 triunfos fuera por uno en casa). Equipos como Tarragona o Menorca suman más victorias como visitantes, e incluso Albacete tiene mejor porcentaje de victorias lejos de El Parque. En el Oeste, donde hay predominio local, solo Marbella presenta más número de victorias fuera que en casa.

Conclusiones
  • La Conferencia Este en esta 20/21 crea un influjo y una corriente especial sobre los datos totales, que siempre se mantuvieron en torno al 61-64%, descendiendo este curso por primera vez por debajo del 60%, lo que indica que el factor local se ha diluido para ganar los partidos, pero el siguiente punto rebate esta idea general.
  • La Conferencia Oeste siempre ha sido y es más complicado ganar a domicilio. Desde la disposición de dos grupos estas últimas tres temporadas, la Oeste siempre tiene mayor porcentaje de victorias caseras que el Este todas las temporadas, acentuándose las diferencias mucho en la actual. De tal forma, que la 20/21 en el Grupo Oeste tiene el mayor porcentaje de victorias locales de los distintos grupos o subgrupos de las cuatro últimas temporadas.

Parece complicado poder explicar con palabras estas divergencias que llevan a separar al Oeste y el Este en casi 20 puntos de porcentaje (69% vs 50%). Las distancias kilométricas tampoco deben ser una razón, porque solo hay seis equipos catalanes de catorce y hay dos viajes a las islas. La realidad es la que es y habrá que observar la segunda fase para saber hacia dónde se dirige el balance para poder seguir haciendo conjeturas. Lo que sí sabemos es que en las últimas dos temporadas disminuyó el porcentaje de triunfos locales respecto a los números absolutos.