Hoy viajamos hasta Reading (Gran Bretaña) para que Pau Mayor (Barcelona, 1996) nos cuente su experiencia. El base catalán es uno de esos jóvenes con talento natural para el baloncesto que prefiere priorizar estudios para, una vez finalizados, intentar labrarse un camino profesional. Mientras estudiaba, tuvo la suerte de crecer al mismo tiempo que su club (FC Martinenc), con el que obtuvo varios ascensos, fue All-Star de la Copa Catalunya y llegó a Liga EBA. Ahora, busca su oportunidad en la liga inglesa (NBL1). Os dejamos con su relato…

Inicios y salto al profesionalismo

Mi etapa en este deporte empezó como en mucho otros casos, por la familia y los amigos. Tenía muchos amigos jugando al baloncesto y unos padres muy humildes y trabajadores que trabajaban hasta muy tarde y tenían que dejar a sus dos hijos en alguna extraescolar, es decir, pasábamos muchas horas jugando a baloncesto, concretamente desde los tres años. En esa edad empecé a jugar en el Grup Barna, pero al poco tiempo, por motivos logísticos y de proximidad, fui a jugar al Martinenc, club muy humilde y trabajador, a 30 segundos de mi casa. En ese club estuve 6 años en categorías de formación, donde me ponían a jugar con chicos mayores que yo. Allí pasaba muchas horas con un balón en las manos, ya que no solo estaba en el pabellón las horas de entreno, sino que me quedaba a ver los entrenos de los júniors y séniors para seguir aprendiendo. Mi etapa en Martinenc finalizó al acabar cadete. Decisión muy complicada y meditada, ya que era el club de mi vida con mucha gente a la que apreciaba, pero todo el mundo lo entendió. Ese año mi familia, la gente que me quiere y yo decidimos fichar por Sant Josep de Badalona, club histórico en el baloncesto catalán, donde pasé los dos años de júnior jugando al máximo nivel. Una experiencia brutal para un chico de barrio y formado en un club humilde y trabajador. En todos estos años de formación, tuve la suerte de rodearme de personas increíbles y de entrenadores que apostaron por mí, cosa que les estaré siempre agradecido. Se me ocurren muchos nombres como Gabriel Payet, Andreu Lladó, Sergi Vives… Personas que dejan huella por la ayuda que te han brindado sin esperar nada a cambio. Les estaré siempre agradecido. Al acabar mi etapa de formación decidimos volver al club donde me formé y nací, para poder centrarme en mis estudios, ya que empezaba mi carrera universitaria de Educación Primaria y sabíamos que eso era lo principal. Llegué a mi antiguo club (Martinenc), con muchos amigos ahí y con intención de pasarlo bien, pero de seguir mejorando siempre. Llegué a Segunda Catalana, categoría que me ayudó a superar el paso de júnior a sénior, pero lo que no esperábamos fue que quedamos campeones de liga y de Catalunya, y por lo tanto logramos el ascenso a Primera Catalana. El año siguiente pasó lo mismo, no esperábamos quedar primeros de liga y campeones de Catalunya, y por lo tanto ascenso a la máxima competición catalana (Copa Catalunya). Ese año fue muy  bonito para mí, porque fui seleccionado por el All-Star de Copa Catalunya, donde iban los mejores jugadores de la región, cosa que me impactó mucho, porque estaba jugando con auténticos CRACKS que siempre había admirado. Además, ese año, también conseguimos el ascenso a Liga EBA, un sueño para mí, mis compañeros y para el club, que nunca había estado en todas estas categorías. La temporada en EBA fue muy buena, competimos a un nivel muy bueno y conseguimos salvar la categoría, un logro increíble que quedará para siempre en el club. Estos últimos años, a nivel personal, después de mucho trabajo, gracias a mis compañeros y la confianza de mi entrenador (Coach Hugo), realicé buenas temporadas para ayudar en todo lo que podía a lograr los ascensos.

Oportunidad de jugar en el extranjero

Al finalizar ese año en EBA, coincidió que también finalizaba mi carrera universitaria, por lo que podía valorar alguna opción que se nos ofreció en casa. Estos últimos años dijimos que no a las opciones que se nos ofrecieron de jugar en otros equipos de categorías superiores, porque no quería dejar los estudios y el club en el que jugaba estaba haciendo historia. Después de valorarlo mucho con mi familia, si quedarme una temporada más en LIGA EBA en mi club, si probar categorías superiores en España o ir al extranjero… el pasado verano decidimos aceptar una oferta del extranjero. Después de realizar un buen año con mi equipo en EBA surgieron distintas oportunidades de otras categorías, pero después de muchas reuniones familiares, con mi agente y con la gente que me quiere, decidimos optar por el extranjero. Una decisión muy complicada y atrevida, ya que tu vida da una vuelta de 180 grados. El motivo principal del cambio fue porque todos estos años prioricé los estudios al baloncesto, y una vez finalizados tenía muchas ganas de hacer 24 horas/vivir de eso que tanto me gusta hacer, que es jugar al baloncesto. Tenía ganas de entrenar cada día, por la mañana y por la tarde, de conocer nuevos estilos de juego y poder aprender de mis compañeros, para seguir mejorando, como ya hacía en mi antiguo club. Un segundo motivo importante fue el inglés, pues necesito un buen nivel para mi futura profesión, y qué mejor que ir allí y vivir con americanos en la misma casa y convivir en inglés. Sí que es verdad que fuera de nuestro país las condiciones económicas son buenas, pero en ningún caso eso fue lo que me empujó en ir a esta nueva aventura.

La vida en Gran Bretaña

Equipo
Reading Rockets Basketball. El club es muy profesional, como merece la liga en la que competimos; nos tratan genial y nos ayudan en todo lo que pueden.

Liga
National Basketball League 1. No sé exactamente a qué nivel puedo compararla, porque solo he jugado en Liga EBA, pero por la gente que conoce el básquet español y está viviendo esta liga y conoce el equipo en el que estoy yo, la comparan con LEB Plata, pero muy físico. Yo no soy quien para hacer esta comparación, porque solo conozco LIGA EBA, pero personalmente, donde me encuentro ahora me resulta más complicado llevar a cabo una buena defensa, dar un pase, meter una canasta.

Situación en liga
Ahora mismo vamos terceros en la liga y estamos en semifinales de la National Cup, y es por eso que de momento aspiramos a todo y estamos trabajando para ello. Tengo la sensación de que podemos conseguirlo. Entrenamos cada día y nunca había visto tanto trabajo y sacrificio, el nivel es increíble.

Localidad
Reading (220.000 habitantes).

Acogida de la gente

Residencia y adaptación
La adaptación no fue fácil, ya que venía a un lugar con un idioma que no dominaba y un estilo de baloncesto y de vida diferente, ya que venía de vivir en Barcelona, con mi familia, y de jugar en EBA. Pero la verdad, que solo tengo palabras de agradecimiento por mis compañeros de equipo, pero destacar los americanos, ya que viven conmigo y han tenido mucha paciencia por enseñarme todo el inglés que ahora sé. Vine aquí solo y sin conocer nada ni nadie, y sin hablar prácticamente el idioma. Venía a ciegas, solo con cosas que oía en España del tipo de baloncesto de aquí. La verdad, nada más llegar, me impresionó todo. Un nivel brutal y una exigencia física muy grande, mi idea del baloncesto de aquí cambió inmediatamente. He tenido la suerte de estar en un equipo con muchos jugadores profesionales, y que han pasado por otros equipos reconocidos y países. Cosa que es lo que buscaba, poder aprender de mis compañeros al máximo. Tengo diferentes americanos en mi equipo, cosa que hace que el nivel físico sea muy duro, y la profesionalidad sea ejemplar. Solo tengo buenas palabras para mis compañeros de equipo, que ahora también son mi familia, ya que vivo con ellos en la misma casa. Tengo a otro español en el equipo, Matías Boho (cantera del Valencia toda la vida, un jugador increíble -que ha dominado la Liga EBA- pero mejor persona). He tenido suerte de poder vivir esta experiencia con él. Quiero apuntar que intentamos hablar entre nosotros en inglés, que el castellano ya lo hablamos más o menos bien. Estamos viviendo tres americanos, Matías y yo en la misma casa, lo hacemos todo juntos. Vivimos a unos 15 minutos andando del pabellón, en Reading. Una ciudad a 20 minutos en tren de Londres, con aproximadamente 220.000 habitantes.

Lo mejor de Gran Bretaña
Si tuviera que quedarme con una cosa del país serían todas las academias de baloncesto que hay aquí. En España creo que nos falta eso, más academias de baloncesto donde los chicos puedan compaginar el baloncesto al máximo nivel con sus estudios para, así, después tener posibilidades de poder vivir otras experiencias (como ir a EEUU).

Opciones de ocio
La verdad es que estoy muy contento del sitio en el que estoy, porque lo tenemos todo. Tenemos Londres a 20 minutos, tenemos un centro comercial donde vamos bastante en nuestros ratos libres, tenemos el gimnasio y el pabellón cerca de casa para cuando queramos ir. También podemos ir a los partidos de fútbol de Reading, entre otras cosas. No te das cuenta y entre los entrenos, gimnasio, comer bien, cocinar… no tienes tiempo a mucho más.

Seguimiento de otras ligas
La verdad es que nunca había visto la NBA, pero ahora vivo entre americanos y no hablan de otra cosa, y me veo obligado a hacerlo. Sobre todo veo ACB y sigo cada jornada de todos los equipos LEB. Siempre tengo un ojo en España, mayoritariamente sigo a mis exs compañeros o amigos jugando en LEB, y a mi antiguo equipo en liga EBA. No es nada fácil seguir estas competiciones si no has estado jugando en España. Tengo que decir que los entrenadores de aquí ven mucho básquet español.

Futuro

Si os soy sincero, desde que empecé la Universidad veía muy improbable estar viviendo esto en unos años, pero al ir subiendo de categoría e ir jugando bastante bien, me hacían sentir distinto y a finales de temporada al recibir ofertas me daban empujones para competir al máximo nivel la siguiente temporada e incluso soñar para un futuro no muy lejano. Y hasta hoy, la verdad que al convivir con americanos que tienen muchas ganas de seguir mejorando y probando en el mundo del baloncesto te facilita seguir con estas aventuras. No sé qué pasará el año que viene, lo único que sé es que estoy muy contento con la decisión que he tomado este año y es una experiencia y un sueño que recomiendo a todo el mundo, ya que poder vivir del baloncesto es un hecho que soñamos todos desde pequeños y poder utilizarlo para conocer un nuevo idioma, nuevos estilos de vida y juego es una aventura muy bonita. Me siento un afortunado por estar viviendo esto. Lo que tengo claro es que me gustaría seguir mejorando mi nivel de baloncesto e intentar llegar allí donde me haya ganado, en España o en cualquier lugar del mundo, pero siempre teniendo los pies en el suelo sabiendo que tengo una profesión (maestro) esperándome en Barcelona o donde sea.