Situación complicada la que atraviesa ZTE Real Canoe NC. La juventud de su bloque le ha pasado factura y ha perdido partidos por pequeños detalles, empezando la soga del descenso a apretar el traje en un momento en el que todos los equipos colindantes en la tabla suman victorias. En un proyecto modesto los cambios son complicados por lo ajustado de las costuras del presupuesto, y hace unos días conocíamos que el Hervé Kabasele (cedido por el Breogán) se marchaba del equipo en dirección a la G-League. Con una pintura algo falta de centímetros y kilos, había que ver quién sería el sustituto… y la bomba cayó. Prácticamente todas las webs especializadas de baloncesto se han hecho eco del fichaje de Jonathan Holmes (1992 / 206 cm / 110 kg) por el cuadro canoísta, motivado seguramente por su paso reciente por nada menos que todo un FC Barcelona (además, incluso ha sido internacional por EEUU).

Formación NCAA de primer nivel en programa importante, con un notable papel en Texas (11-15) y varias menciones de la Big12, siendo uno de los séniors que apuntaba al Draft de 2015 (aunque finalmente no sería drafteado). Sin embargo, sí contaron para él para las Summer League de la NBA e incluso Gonzalo Bedia (analista asturiano experto en NCAA) le mencionaba en Solobasket como uno de los aleros más apetecibles diciendo de él lo siguiente: “No se fíen únicamente de sus números ya que engañan. Tremendo jugador de equipo que ha sabido gestionar su papel en los Longhorns en función de los jugadores que llegaban al equipo y a las necesidades del mismo. Puede incluso jugar de PF porque tiene talla y cuerpo para ello. Analizando a los de Austin al detalle, probablemente sea el jugador más imprescindible del roster. Cuerpo NBA y por ello, Boston Celtics ha querido darle una oportunidad en las NBA Summer Leagues de Utah y Las Vegas. En la primera, ya finalizada, ha terminado con 6,3 puntos y 4,0 rebotes por encuentro”.

Consiguió lo más difícil: un contrato NBA (con los Lakers), pero una lesión de cadera le dejó fuera todo el año sin debutar y de nuevo el verano siguiente a la lucha consiguiendo un contrato con los Cavs (16/17), aunque finalmente recalaría en G-League en el equipo afiliado por los Cavs (Canton Charge). La noticia saltaba cuando a los tres días se anunciaba su fichaje por un Barça que, con varias bajas en plantilla, apostó por este jugador desconocido para bastante gente. Estuvo dos meses y jugó 3 partidos de ACB (18 mi, 7.6 pt, 3.7 re) y 7 de Euroliga (13 mi, 5.1 pt, 2.7 re). Si queréis leer más sobre él, os dejamos este artículo de Jordi Perramon en Pívot World 9.

Vuelta a la G-League para terminar la 16/17 y sumar unas medias de 28 minutos, 12.7 puntos y 6.5 rebotes. Llegaba la 17/18 y repetía en la G-League (Maine Red Claws) tras jugar las ligas de verano de la NBA (con Utah) y además tenía el premio de ser reconocido por USA Basketball, primero en el verano de 2017 para ser Oro en FIBA AmeriCup y luego jugar las ventanas FIBA para el Mundobasket ese otoño de 2017. Pocos meses después (enero de 2018) ponía fin a su etapa en Maine debido a una lesión en el pie (11 pa, 7.6 pt, 7.7 re).

La pasada campaña volvía a Europa (Israel) para jugar con el Hapoel Tel-Aviv, pero sería una corta experiencia de apenas 9 partidos (19 mi, 8.1 pt, 4.1 re). Más corta aún sería la de Japón (Yokohama B-Corsairs), donde estuvo poco más de un mes jugando únicamente un partido (14 pt, 5 re). Su última experiencia fue en la NBA Summer League (5 partidos con Chicago; 7 mi, 1.8 pt, 1.4 re) y luego pasó al training camp de Austin Spurs (G-League), pero no pasó el corte y no se le conocía equipo hasta ahora.

¿Puede un jugador cambiar el sino de Real Canoe? Pues como el propio baloncesto ha dejado claro en su historia o incluso en la propia competición, puede pasar de todo: que sea una referencia en forma de salvador, que marque diferencias, que le cueste coger el ritmo (en su última aventura japonesa le marcaban 130 kg que, la verdad, no los aparenta), que no se adapte y acabe pronto los partidos por exceso de faltas, que alterne momentos de lucidez con otros de apagón… No somos adivinos, no sabemos su estado físico y es complicado de predecir. El curso pasado, tener una referencia total como fue Tyson Pérez le vino genial al equipo madrileño, pero ahora la dinámica no es positiva y hay que nadar a contracorriente. Con la marcha de Kabasele, el equipo amarillo pierde a su referencia de pintura más clara y a un jugador físico que puede rebotear (incluso siendo un 4.5 era su jugador más interior, de rebote y de poste, ya que Chema Gil es un pívot más móvil y de encarar el aro). Holmes, con un físico que no es de esta categoría, no es tampoco un ‘cinco’, por lo que Real Canoe jugará sin hombres altos (salvo que fichen, con Seibring desaparecido y Schaftenaar y Gil sumando minutos), buscando generar espacios y encarar, maximizando el juego que han desarrollado hasta ahora, además de sumar un jugador que puede sumar por sí solo como el ex jugador blaugrana. Habrá que ver en defensa cómo hace el conjunto de Aranzábal para parar a las torres que varios rivales tienen y que juegan muy bien en el poste, pero el veterano entrenador suele trampear bien los partidos. Su juego físico, superior a esta categoría, su capacidad de atacar el aro, rebotear, aprovechar su rango de tiro o su juego dentro-fuera puede marcar diferencias; en defensa, ayudará con su versatilidad, pudiendo aguantar bien los distintos cambios.

Por el motivo que sea, Real Canoe ha dado una campanada que intenta dar un cambio de timón a su grupo. Jonathan Holmes da renombre a la competición y habrá que ver el rendimiento que puede dar tras el momento gris de otros jugadores de caché como Bader o Peña, por ejemplo.