El pasado fin de semana se disputaban las fases de ascenso de Liga EBA a LEB Plata, y en este momento cumbre de la temporada en la categoría, debutaba por primera vez el ULE Transleyca Fundación Baloncesto León, equipo llamado a tomar el relevo del extinto Baloncesto León, al que sus primeros años en la categoría le costó adaptarse, pero que este año encontró su sitio entre los mejores, compitiendo hasta el final por un ascenso que a principios de año parecía utópico. Para hacer balance de esta temporada hablamos con Julio González, entrenador del equipo, y con Marcos Santos, que ha formado junto a él un tándem técnico que ha llevado al club a completar su mejor año, con un gran trabajo realizado junto a una plantilla mayoritariamente de jugadores de la casa que ha rendido a gran nivel, estas son las valoraciones que nos dejan ambos.

Zona de Básquet – Comenzamos contigo Julio, ha sido tu primer año completo al frente del equipo ¿Con qué sensaciones cierras la temporada?

Julio González – Las sensaciones han sido buenas, sobre todo porque lo deportivo ha ido bien, y eso hace que parezca que todo ha ido rodado. Pero al final yo me quedo con lo vivido en lo personal con los jugadores, que han aceptado mi posición como entrenador y sentirte así en el equipo te hace salir reforzado, así que contento por eso, porque han entendido lo que quería hacer, la filosofía de juego que quería llevar a cabo y en todo momento han respetado eso, y además han trabajado fuerte, así que las cosas han salido bien.

ZdB – En lo deportivo, el equipo comenzó lanzado en la liga regular, aunque luego llegó una fase más irregular de resultados, pese a lo cual, habéis acabado en buen momento la liga.

Marcos Santos – Sí es verdad que al principio empezamos bien y pillamos a mucha gente de sorpresa, pero luego factores como la lesión de Marcos García, no tener a plena disposición a Roales, la baja de Pablo Martínez o el hecho de tener a muchos universitarios, hace que venga un bajón y te afecte, ya que nos costó un poco adaptarnos.

J.G. – Ha sido una trayectoria bastante lógica, porque el equipo en el mes de enero y febrero acusa el periodo de exámenes, porque la gran mayoría de jugadores son universitarios, y aparte hemos tenido lesiones y bajas. Roales que no pudo empezar la temporada por sus oposiciones, Laborda que llegó más tarde aún por el curso de piloto, Pablo Martínez que solo estuvo siete partidos y por motivos laborales tuvo que dejarlo, Marcos García tuvo un proceso vírico que lo dejó casi dos meses fuera, y Matt Wilson al final de temporada decidimos que deje el equipo por un tema disciplinario. Al final son muchos problemas que durante el año no se ha hablado mucho de ellos, pero que evidentemente repercuten en el juego del equipo, aunque yo creo que también nos han hecho más duros mentalmente y en los partidos finales en los que la exigencia mental era muy grande, el equipo ha dado la cara.

ZdB – Esa buena mentalidad se ve sobre todo en esa recta final, con gran actuación en la fase de Santander sacando adelante dos partidos muy duros, y dando la cara en la fase de ascenso, pese a las tres derrotas.

J.G. – Sí, en los dos partidos de Santander puede salir cara o puede salir cruz, esto es baloncesto y se decide por pequeñas situaciones y ahí estuvimos acertados. Luego en la fase de Villaviciosa de Odón son partidos parecidos, excepto el de Martorell, que aguantamos 37 minutos en partido, pero con las bajas que teníamos y la lesión de José López en el primer cuarto, hizo que llegáramos físicamente mal al final. En los otros dos partidos fue parecido a Santander, no estuvimos acertados como allí y perdimos, pero estoy muy orgulloso por lo hecho en esta fase.

M.S. – Para nosotros, nuestra fase final empieza en Lugo, siendo una fase de ascenso de seis partidos en la que los chavales vuelven a poner el mejor nivel, con una madurez muy por encima de la edad de los jugadores, algo que nos dice todo el mundo, siendo un equipo ‘pequeño’ y de gente muy joven, ante equipos como Martorell, que tenían mucha más experiencia.

ZdB – En la previa de esa fase, ocurrió el incidente de Matt Wilson, detenido tras una pelea nocturna y excluido del equipo por motivos disciplinarios ¿Pudo afectar o descentrar algo al grupo estando tan cerca de los partidos?

J.G. – Yo creo que al grupo no le afectó, aunque sí es cierto que nos afectó a nivel deportivo, porque aunque durante la temporada Matt había sido irregular, tanto en Lugo como luego en Santander, había dado un buen nivel, dando un paso adelante sobre todo en lo físico, jugando más duro, entonces nos afectó eso, ya que éramos un equipo pequeño, y así perdimos más centímetros y rebote. Pero luego el equipo mostró madurez una vez más, y los dos primeros partidos de la fase ganamos el rebote, así que al final nunca sabes lo que es mejor o peor.

ZdB – Es de destacar esa madurez que decís, con un equipo muy joven pero que ha sabido sobreponerse a muchas situaciones durante el año.

J.G. – Hemos tenido que ir variando un poco el estilo de juego que planteamos al principio, cuando teníamos referencias interiores claras con Pablo Martínez y Matt Wilson, pero el equipo lo ha aceptado bien y hemos hecho un juego vistoso, que era lo que yo quería, con un juego mucho por conceptos, de mucho correr y muchos tiros, acabando como el máximo anotador de la liga, que al final era lo que queríamos para enganchar a la gente y que disfrutara con nosotros.

M.S. – El grupo siempre ha estado muy junto, son muy buenos chavales y eso al final se transmite en la pista. Es un equipo joven atípico, con cierta mentalidad de veterano, que a lo mejor es lo que te da el Colegio Leonés, ya que vienen muy instruidos sobre todo a nivel disciplinario, con gente que va a clase y entrena, y nadie se queja, con una rutina que hace que se pueda llevar todo bien.

ZdB – Dentro de la plantilla ¿hay algún jugador que os haya sorprendido especialmente por su progresión durante esta temporada?

J.G. – La gente se suele quedar más con los jugadores que hacen puntos, pero yo creo que Raúl Mata es un jugador con el que nadie contaba y que ha jugado titular muchos partidos, pegándose con los americanos de los equipos rivales siendo mucho más pequeño, pero con más coraje que ellos. Es una labor que nadie ve, porque es más sencillo ver a Roales o Hinnenkamp meter triples o mates, pero ese punto de agresividad que nos daba Raúl Mata o Quique Flórez ha sido muchas veces lo que en partidos difíciles nos ha mantenido.

M.S. – Para mí Marcos García empezó muy bien por ejemplo, y también Marcos Fernández ha hecho buen año y va a estar arriba si él quiere. Pero un jugador que me ha sorprendido positivamente y que no suele aparecer en los elogios es Quique Flórez, un tío que es muy comprometido, que ha habido muchos partidos que nos gana, teniendo menos talento que otros, pero con un punto de sacrificio desmesurado, y que solo tiene 20 años.

ZdB – Un equipo modesto como el vuestro, es importante que mantenga esa base sólida con jugadores salidos del Colegio Leonés, no.

J.G. – Al final, con el baloncesto que tenemos hoy en día, con la crisis que hay y lo poco profesional que es a veces en categorías más superiores, lo que tenemos que intentar es potenciar la cantera. Aquí tenemos la suerte de que el Colegio Leonés está detrás y tenemos muchos jugadores, así que debemos intentar que nuestro equipo sea su reflejo, que sepan que cuando salgan del Colegio tienen ahí su equipo. Para los que ya están entrenando y jugando con nosotros es importante esa labor, porque les da madurez entrenar con gente más mayor y con experiencia, algo que hace que por ejemplo el equipo junior llegué con más bagaje a su Campeonato de España.

ZdB – Además, para esta progresión de los jóvenes, es importante acertar con los fichajes, como ha ocurrido con Hinnenkamp, un referente que asume el rol de líder, descargando de presión al resto, pero que además ejerce de jugador de equipo, con una gran ética de trabajo.

J.G. – Hay que tener en cuenta que Ted es un jugador que creo que está bien entrenado desde pequeño, que tiene muchos conceptos de baloncesto europeo que a lo mejor otros americanos no los tienen y eso nos ha ayudado mucho a nosotros y a él en su adaptación. El tema del americano siempre es complicado, aunque aquí hemos tenido suerte, porque casi cada año, uno de los que hemos tenido ha sido MVP de la liga o cerca, pero tenemos que ser conscientes de que a lo mejor algún año no pasará y la temporada no será tan buena a nivel de números por eso, pero debemos vivir en la realidad de que lo que queremos es que los jugadores que estén mejoren y vayan a más, y que quede donde quede el equipo, lo importante es la mejora del jugador.

M.S. – La ética de trabajo de los dos americanos este año ha sido muy buena, siendo Ted un jugador atípico, ya que rara vez vas a encontrar a un americano al que le tienes que insistir en que se la juegue él. Ted genera jugando, siempre está mirando todos los pases para ver a quién puede darle el balón, pero al final es un ‘asesino silencioso’ que parece que no, pero el doble-doble lo alcanza muy fácil. Para mí es un jugador de más arriba, tanto a nivel técnico como táctico, y creo que va a tener un recorrido que si le respetan las lesiones, llegará arriba.

ZdB – Finalizada la temporada, toca hablar también de futuro ¿Cómo veis esa próxima campaña en lo personal?

J.G. – De momento yo lo que quiero es descansar, porque la verdad que la temporada ha sido larga y dura, con mucho trabajo no solo como entrenador, sino ayudando en muchas facetas del club. Ahora lo que quiero es descansar un poco, desconectar y analizar la temporada, para ver lo que hemos hecho bien y lo que hemos hecho mal. A partir de ahí, habrá que hablar con los jugadores y con el club para ver cuál es su idea y cuál es la mía y a partir de ahí decidir. Mi intención es continuar, pero hay que pensarlo y ver cómo acoplamos todas las piezas.

M.S. – En mi caso estamos ahí mirando a ver si rematamos algunos flecos que quedan esta temporada, y de momento a ver lo que sale, el verano es muy largo y a ver si puede salir algo apetecible.

ZdB – Este año habéis formado tándem técnico ¿Cómo ha sido ese trabajo conjunto?

J.G. – Ha ido bien, para mí es importante tener a alguien cercano que te dé otra visión diferente, y además Marcos contaba con más experiencia en los banquillos, así que siempre es bueno para seguir aprendiendo y formándote.

M.S. – La verdad que muy bien, te aporta algo distinto. Yo el año pasado he estado en Mieres con Arturo Álvarez (entrenador este año de Araberri), entrenador de mucho renombre y experiencia que te hace ver las cosas desde un punto de vista de un entrenador que ha estado a nivel profesional; he estado también antes en otros sitios, pero no había tenido nunca a un ex jugador, muy cercano a los jugadores, que te hace tener una visión muy distinta. Al final te complementa como entrenador y es una experiencia muy positiva, porque son visiones de un baloncesto distinto, tener un punto de vista de alguien que ha sido importante dentro de la pista, que complementa mucho.

ZdB – En cuanto al club, tras este buen año ¿Creéis que se debe dar un paso adelante y empezar el próximo año pensando ya en playoff o es una presión que no debe tener el equipo?

J.G. – Yo creo que no, que lo sensato es seguir como esta temporada, ya que si hubiéramos logrado el ascenso, a no ser que llegara un empresario con mucho dinero que apostara por esto, era complicado pensar en subir. Lo más sensato es estar en la liga en la que estamos, a lo mejor con el paso de los años esto mejora, pero a día de hoy, con la filosofía que tenemos de cantera, de que los jugadores de la casa sean partícipes del equipo, lo más sensato es esto. Jugar en una LEB Plata que se dice que es más profesional, pero que al final no lo es tanto, con muchas dificultades de los equipos por viajes o pago de canon, lo sensato es que estemos en esta liga y disfrutemos de ella, formando jugadores.

M.S. – Al final dependerá de cómo se confeccione la plantilla con los jugadores que puedan quedarse o de los fichajes de americanos que puedan complementar al equipo, entonces hasta septiembre es complicado hablar. Yo creo que el objetivo debe ser estar lo más arriba posible, sin marcarse una obligación de un puesto, no meter una presión excesiva al equipo.

ZdB – Para acabar, al hilo de esta última respuesta, y con tu larga experiencia como jugador Julio ¿Ves algo de mejora tras los peores años de crisis en el baloncesto o piensas que aún está estancado todo?

J.G. – Ahora estoy más desconectado, pero sigo teniendo compañeros que siguen jugando y gente con la que hablo, y al final, quitando tres o cuatro equipos que sí tienen potencial medio, como pueden ser Palencia, Burgos, Melilla o Lugo, el resto de equipos sufren económicamente. Es difícil volver a lo que había antes, y eso afecta al tema deportivo, porque la mayoría de jugadores comunitarios emigran a ligas como la francesa o la alemana, que aún en su tercera o cuarta categoría tienen más seriedad o son más profesionales que las nuestras. Sí pienso que hay una pequeña mejoría, pero el nivel económico es muy difícil que volvamos a lo de antes, y a la vista está que hay muchos jóvenes que prefieren dedicarse a estudiar que dedicarse profesionalmente a esto.

Anuncios