Un ejemplo de GAP (“hueco” que hay que llenar para interconectar los procesos de aprendizaje) es el trabajo metodológico del pase y la integración de los componentes técnicos y tácticos del fundamento, pasar de la técnica al juego.

La calidad de pase marca la diferencia en la gestión de las ventajas ofensivas. Esto se puede apreciar en todos los niveles de juego, en todas las categorías. El pase es el fundamento de juego colectivo por excelencia, el conector entre la generación de ventajas y la finalización de las mismas.

En un Baloncesto cada vez más sofisticado, el tiempo de respuesta del que dispone el atacante para mantener o mejorar la ventaja ofensiva generada es cada vez menor.

Creemos que la mejora individual del fundamento del pase se trabaja en situaciones menos reales que otras, que existe un GAP entre la técnica individual descontextualizada de este fundamento y la exigencia y necesidad de una ejecución correcta dentro de la táctica colectiva.

A menudo exigimos una percepción, decisión y ejecución perfecta sin haberla trabajado.

En las tareas de tecnificación se tienden a centrar los esfuerzos en la generación de ventajas y en la finalización de las mismas y a menudo se pasa por alto la necesidad de crear un contexto de pase real.

Muchas veces los Entrenadores ejercemos de pasadores o permitimos pases irreales por favorecer o priorizar los fundamentos del tiro, pero sin un buen pase es difícil un buen tiro.

Transferido al juego, se puede observar cómo se pierden ventajas correctamente generadas y con una buena lectura táctica de ocupación de espacios por una mala gestión del pase, a veces por tiempo de pase, a veces por falta de reconocimiento de a dónde o a quién transferir esa ventaja y otras muchas, por una deficiente ejecución técnica que condiciona, limita y en muchos casos anula las opciones del receptor: pases que llegan tarde, que no llegan dónde tienen que llegar o que están bien leídos pero mal pasados.

Si esa calidad de pase, esa gestión de la ventaja, marca tanto la diferencia ¿le damos la importancia que tiene en el entrenamiento?

Los San Antonio Spurs estudian la capacidad de pase que tienen los jugadores rivales para decidir las defensas. No es un scouting de movimientos sino de características técnicas de jugadores, porque son estas las que son claves.

Trabajar sobre los fundamentos y los conceptos por encima de los sistemas y los movimientos, que están al servicio de dichos fundamentos. Como la célebre cita de Leonardo da Vinci: “La simplicidad es la mayor sofisticación”.  Es complejo enseñar y aprender a “hacerlo fácil”.

Russell Springmann, Entrenador ayudante de la Universidad de Texas, se preguntaba en voz alta sobre el equilibrio entre el desarrollo individual de los jugadores y el juego colectivo. Ahí está el GAP y la enseñanza del pase como elemento vertebrador. Creemos que existe este GAP y una necesidad de cubrirlo, una necesidad basada en enseñar y aprender a jugar a un nivel que no dependa de cargar al jugador con excesiva táctica colectiva o movimientos de pizarra mágicos. Tal vez sea más difícil de diseñar. Tal vez sea un camino más largo. Seguro que exige un mayor esfuerzo para conocer las necesidades de nuestros jugadores, pero seguro que es un desafío apasionante.

Con frecuencia diseñamos entrenamientos y enseñamos y dirigimos desde el qué hacer. El GAP es entrenar y enseñar desde el cómo y el por qué.

De todo ello sale la siguiente reflexión sobre la secuencia natural del juego ofensivo, y la distinción entre generación, gestión y finalización de las ventajas y, sobre todo, en cómo integrar la gestión dentro del entrenamiento.

GESTORES DE VENTAJAS OFENSIVAS: CONECTORES DE TÉCNICA Y TÁCTICA

Reflexiones iniciales: ¿por qué es importante la gestión de la ventaja ofensiva en el proceso de aprendizaje?

  • Tipos y secuencia de ventajas ofensivas: generación, gestión y finalización.
  • La gestión de ventajas está siempre presente, en todos los niveles de juego y en todos los gestos técnicos y conceptos tácticos.
  • Necesidad de cubrir el GAP entre la generación y la finalización como conector entre la técnica y la táctica. Ese es el espacio del gestor de ventajas. Percepción de margen de mejora y salto de calidad en el entrenamiento.
  • Necesidad de dotar de herramientas al jugador para reducir el tiempo de respuesta entre la percepción, la toma de decisión y la ejecución técnica y entrenar desde esa secuencia, que es la realidad del juego.
  • Conexión y transferencia de ventajas. La conexión generación/gestión determina la finalización. La ventaja va a finalizar, sea de manera correcta (independientemente del resultado- fomenta la lectura y toma de decisión) o sea porque se pierda en una mala gestión.
  • Ayuda al jugador a no depender del sistema o del movimiento “X” para tomar decisiones individuales y asociadas al contexto del juego en equipo. Ejemplo Spurs: a través de poco pero eficiente bote, mucho pase y gran spacing, consiguen equilibrio en ataque, cooperación, buena selección de tiro y minimizan los efectos del scouting.

TIPOS DE GESTIÓN DE VENTAJAS OFENSIVAS

Se puede gestionar la ventaja para otro o para uno mismo desde:

  • Haber generado ventaja propia con balón (1c1, BD (en este caso generación de ventaja asociada con el bloqueador)…)
  • No haber generado ventaja propia con balón (pasador a un corte o puerta atrás. Habría establecido un espacio de pase (tras recepción o se habría situado allí con bote) apropiado para gestionar la ventaja de los compañeros, pero estar en ese espacio no le ha dado una ventaja “a sumar” sino que proporciona el contexto para la gestión de la ventaja de otro(s))
  • Haber generado ventaja propia sin balón (recepciones en carrera) y recibir.
  • Haber generado ventaja propia sin balón (situación anterior) y no recibir. Su amenaza, la decisión de la defensa y su gestión correcta a pesar de no recibir es clave.
  • No haber generado ventaja propia sin balón y recibir (recepción en la esquina)
  • No haber generado ventaja propia sin balón y no recibir (situación de abrir el campo y esperar en la esquina. En este caso, la gestión (lectura) de este atacante sería quedarse en el sitio donde permanezca esa amenaza. Sería la contribución más indirecta de la gestión de ventajas. Es un generador indirecto (sin balón). Toma de consciencia de su papel en esta situación y su importancia, evitando el “estoy en una esquina y no hago nada”, valorar su contribución)

ELEMENTOS TÉCNICOS EN LA GESTIÓN DE VENTAJAS OFENSIVAS

  • Una vez que se produce la transferencia de ventajas a través del pase (aunque hay otras opciones, de gestión individual con balón, el generador gestiona para él su propia ventaja) la toma de decisión asociada a la gestión de la ventaja recibida se “reduce” a los fundamentos básicos de tiro, pase y bote (más el juego sin balón)
  • La calidad del pase determina la gestión. A mayor y más temprano reconocimiento de que la ventaja generada es para otro, mayor transferencia de ventaja.

La gestión de este tipo de ventajas puede ser con:

  • Tiro (finalización de la(s) ventaja(s))
  • Pase (mantener)
  • Pase, bote o juego sin balón (mejorar ventaja). Es en esta opción donde se necesitan más herramientas técnicas (con balón) y de toma de decisión (con y sin balón) Mayor margen de mejora.

CARACTERÍSTICAS GENERALES DE GESTORES DE VENTAJAS: CUALIDADES TÉCNICAS, TÁCTICAS Y DECISIONALES

  • Inteligencia espacial: dominio de los espacios a ocupar antes y durante la gestión de ventajas, directas e indirectas. A mayor precisión espacial, mayor opción de mantener o mejorar la ventaja generada.

Jugadores que rebasan al suyo con facilidad y se “estrellan” contra las ayudas luego (puede ser bastante común en la etapa de cruzar la Frontera, ese paso de destacar en categorías de formación a aterrizar en el Baloncesto de élite)

  • La concentración y la priorización también son comunes en los buenos gestores. Jugadores con mayores problemas de atención tienden a leer tarde, especialmente sin balón.
  • Conocimiento táctico (independientemente del nivel al que jueguen o los conceptos aplicables) que acelere la percepción y la toma de decisión: el gestor de ventajas tiene un tiempo muy reducido, más reducido que el generador y que requiere un dominio táctico mayor que el del finalizador. Dominar la táctica individual y colectiva es común en los buenos gestores, porque toda la gestión está ligada a la toma de decisiones en el momento correcto. Cualquier retraso haría perder la ventaja inicial y requeriría crear una nueva.
  • Capacidad de anticipación, para llegar a un nivel de análisis “intuitivo”. En definitiva, rapidez mental en la toma de decisión para que se mantenga o mejore la ventaja generada. Cualidad muy conectada con la anterior.
  • Economía gestual en la aplicación de la técnica: la eficiencia en el gesto técnico es la clave para mantener o mejorar la ventaja generada, sea la propia o la del compañero.

Mucho margen de mejora en este apartado, en formación y en élite (buscando ejemplos de técnica de close out, se veían numerosos pasos…)

Asociado y dependiente también con el punto anterior, ya que si eliges mal y/o tarde, va a dar igual la economía gestual y/o la “pureza” técnica. Si la decisión y el espacio son correctos, la economía gestual es el punto clave en la ejecución técnica. Y aquí iríamos a las “letras” y conceptos básicos de equilibrio, pies, manos…

Teoría “KISS”: “keep it simple, stupid”. Economía = Rentabilidad

Muchas ventajas se pierden por no tener herramientas técnicas a la hora de mantener y gestionar las ventajas conseguidas o “heredadas”. Ejemplos: malas recepciones, colocación de pies que no ayuda a la siguiente acción, falta de equilibrio previo, durante o tras la recepción, técnica de pase extra, técnica de pase tras 1c1o BD, coger la pelota para pasar, mal uso del primer bote, exceso de bote para atacar el 1c1 o el close out

  • Inteligencia interpersonal: el conocimiento del compañero, de sus tendencias de juego, de sus “manías”, permiten ganar tiempo y eficiencia en la transferencia de la ventaja.
  • Trabajo de sociedades simples y complejas (ejemplo: altura donde pasar al compañero). Juego por parejas, triángulos, creación de espacios nuevos o respeto de los espacios creados por otros…
  •  “Depósitos de confianza” (muchos “buenos” no se la pasan al menos bueno y pierden la ventaja “objetiva”…dotar de herramientas de confianza al bueno para la lectura correcta y de herramientas técnicas al menos dotado para que pueda gestionar la ventaja transferida).

Perfil gestor: los gestores sin mucho talento para generar han de especializarse en esta gestión, ya que no están cómodos creando/ generando nuevas ventajas por falta de talento y/o recursos técnicos.

Pueden ser brillantes en la gestión general o especializarse en apartados concretos:

  • Pase: mantener o mejorar la ventaja
  • Atacar el close out
  • Juego sin balón para anotar o para facilitar las ventajas a los compañeros.

Los gestores son jugadores-pegamento, apreciados por compañeros y entrenadores, son facilitadores, siempre suman.

Perfil generador/ no gestor: a jugadores talentosos y creativos con el balón, no les “cuesta” generar ventajas, pero sí tienen a veces dificultades para gestionar las ventajas generadas por otros y/o por ellos mismos, lo que puede suponer un gran problema en el paso de la Frontera, cuando se vean obligados a cambiar de rol y adaptarse a un nuevo nivel de exigencia técnico- táctica.

Hay jugadores que si no tienen el balón no aportan y otros que contribuyen solo si heredan una ventaja, aunque esta sea pequeña, la saben gestionar por “supervivencia”.

VENTAJAS DEL TRABAJO DE GESTIÓN DE VENTAJAS OFENSIVAS

  • El trabajo técnico-táctico de la gestión de ventajas ofensivas se basa en el proceso, en el “qué” hacer y “cómo” y no solo en el resultado. A veces se pierde análisis, evaluación y corrección de la gestión en función del resultado de la finalización
  • Juego de equipo, aumento de nivel de lectura real y no en función de expectativas (no se la doy a mi compañero porque es muy “malo”, forzándose el “bueno” a sí mismo a forzar malos tiros y malas decisiones porque cree que es mejor que tire en mala posición él que pasársela a X solo, porque “no la va a meter”)
  • A nivel grupal, es un elemento vertebrador de la cohesión del equipo y de la toma de consciencia de la importancia de todos los componentes del mismo. Aumenta el nivel de confianza y la responsabilidad (entendida como habilidad de respuesta) individual y colectiva, conectando ambas.

En el siguiente PDF hay una serie de ejercicios planteados para “atacar” ese GAP y poder acercar la ejecución técnica a la táctica, a contextos de juego reales y a reducir el tiempo de respuesta entre el estímulo y la decisión.

En el primer vídeo, con muchas imágenes tomadas del maravilloso The Beautiful Game, homenaje a los Spurs de 2014, se ven diferentes situaciones de pase para ventaja directa o suma de ventajas mediante lo que hoy por fin se empieza a valorar como asistencia secundaria o hockey assist. En los diferentes cortes, se puede apreciar cómo no hay una técnica universal según la situación de juego, sino que cada jugador puede desarrollar su personalidad y habilidades de diferente manera. Ver la diferencia de ejecución entre Teodosic y Sergio Rodríguez, por ejemplo.

El segundo vídeo es un intento de mostrar cómo un jugador como Ginobili se puede convertir en un pasador excepcional manteniendo su personalidad y adecuando la técnica a su comodidad. Cómo pasa desde su mano fuerte, pero respetando todos los principios básicos del pase es un ejemplo de técnica, pero también de libertad y creatividad.


Jorge Álvarez

Entrenador de Baloncesto

Actual Entrenador Asistente de Ricard Casas en 1º de Agosto (Angola)

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