Turno en esta ocasión de conversar con uno de esos jugadores españoles que ha tenido que emigrar para buscar un futuro mejor en el mundo del baloncesto. Hablamos largo y tendido con Jordi Saltó (BIS Baskets Speyer, Regionalliga, Alemania), base de 190cm, nacido en 1990, y de El Prat de Llobregat, con una larga trayectoria destacada en la cantera del Hospitalet y en el grupo C de EBA, donde año tras año era reconocido como uno de los mejores bases. Un claro ejemplo de como un jugador que aúna condiciones físicas, calidad y capacidad, tiene que irse ante la escasez de oportunidades de nuestro baloncesto.salto speyer

Inicios, consolidación en EBA y ansiado ascenso

Zona de Básquet – Cuándo empieza Jordi Saltó a jugar al baloncesto, a qué edad, dónde y por qué.

Jordi Saltó – Prácticamente podría decir que nací con un balón de baloncesto ya en las manos. Mi padre había sido jugador y es un apasionado de este deporte. Aunque tengo que decir que lo cambié bien pronto por el de fútbol. En mi escuela todos mis amigos jugaban al fútbol… Y recuerdo que tan pequeño (5 años) no se jugaban partidos de baloncesto. Así que estuve jugando al fútbol hasta los 13 años. Un día, no sé por qué, a media temporada me cansé y decidí volver al básquet. Recuerdo que fui a jugar al equipo de mi colegio (la Seda de el Prat de Llobregat) y quedamos campeones de todo a nivel escolar, incluso ganando a equipos federados. Poco después me vio un entrenador del CB L’Hospitalet y fui a hacer las pruebas y por suerte… ¡me cogieron!

ZdB – ¿Por qué baloncesto y no otros deportes?

JS – Un poco como he dicho antes, lo había vivido en casa desde muy pequeño. Y pese a jugar al fútbol durante gran parte de mi niñez, el baloncesto nunca había desaparecido del todo. Una vez que decido volver al baloncesto (mitad de temporada de pre-infantil) vi que este deporte me hacía sentir cosas que los otros no hacían. Aparte de que se me daba incluso mejor. Siempre me arrepentiré de haberme decido a cambiar “tan tarde”. Me perdí los años de premini y mini que aparte de ser años muy divertidos para los niños, creo que los fundamentos que aprendes en estas edades se te quedan para siempre.

ZdB – Te formaste en la cantera del Hospitalet, ¿cómo son tus recuerdos de aquella época, ir a los entrenamientos, crecer cada año…?

JS – Pues recuerdo ir a hacer las pruebas. Hospitalet empezaba en esa época en categoría infantil. Yo justo hacía 4 meses que venía de jugar al fútbol… Había muchos niños y vi que había mucho nivel; no pensé para nada que me iban a coger. No sé que vieron en mí pero al final me cogieron entre los doce para formar parte del equipo. A partir de ahí todo fue muy rápido. De pasar a tener problemas de hacer una simple entrada con la izquierda a ser de los mejores jugadores del equipo. Empecé también a doblar con equipos mayores. Desde la gran generación del 89 del Hospitalet, hasta incluso con la del 88 (yo soy del 90). Todo esto se lo debo a Joan Pujol, Director Técnico en aquella época y la persona que apostó por mí ya desde mis inicios en el club. Lo recuerdo todo con nostalgia y gran cariño. Entré como en un nuevo mundo donde conocí a mucha gente e hice muchas nuevas amistades. Y cada año conocía más y más gente.

A nivel logístico y de esfuerzo di un gran paso también. Yo no soy de Hospitalet y significaba coger el bus cada día de entreno (luego a la noche ya me pasaba a buscar mi padre). Muchas veces siempre doblando con los equipos mayores, eso me hizo apretar en el colegio y aprender a organizarme y optimizar mi tiempo. ¡¡Qué grandes aquellos años!!

ZdB – Con el NBA Serge Ibaka y el ACB Álex Llorca a la cabeza, junto con el talentoso Álex Reina, ¿Qué supuso ser una pieza importante del equipo Junior campeón de Cataluña y quintos de España, con nada menos que el NBA Ibaka y el ACB Llorca a la cabeza con el talentoso Alex Reina también en el equipo?

JS – La verdad es que yo no me consideraba una pieza importante. Yo era el rookie. Todos eran del 1989 y yo era un año más pequeño. Generación que hace sectores de España en infantil, terceros de Cataluña en cadete (dónde yo pude aportar ya mi granito de arena) por detrás del Barça de Rabaseda y Mamadou Samb y la Penya de Ricky y Pere Tomàs (poca broma).

En verdad, ya estaba acostumbrado a jugar con ellos, pero siempre había estado en doble dinámica, jugando con mi equipo y con ellos ese año, pero Pau García confía en mí y paso a formar ya solo parte de ese equipo. Año genial, inolvidable. Como he dicho ya, era una generación de gran talento. Un bloque sólido, trabajado y jugando casi todos desde pre-infantil.

Empezamos el año sin Serge, haciendo un gran papel ya en el Torneo Junior de Hospitalet, donde nos metemos en semifinales porque perdemos de tres contra Cibona de Zagreb. Acabamos al final en 6ª posición, pero ganando a grandes equipos con solvencia como eran Cajasol Sevila y Unicaja de Málaga. Aunque todo iba muy bien, éramos conscientes que para alcanzar nuestro objetivo nos hacía falta otra pieza. En este equipo todos los jugadores éramos más o menos mismo tamaño (entre el 1.94 y el 1.90). Entonces, después de Navidad llegó Serge Ibaka. Recuerdo el primer entreno, era una auténtica bestia. Nos quedamos impresionados al verle machacar canasta y ya bien rápido empezó a taponarnos a todos. Solo nos hicieron falta 5 minutos para saber que era un jugador distinto, especial y que nuestro objetivo de los campeonatos de España sería muy posible.

Llegó el Campeonato de Cataluña. Allí explotó definitivamente Álex Llorca, una auténtica máquina de anotar y agresividad en defensa. Ellos dos nos lideraron durante todo el torneo. Jugamos la final contra Barça, somos superiores y nos proclamamos Campeones de Cataluña.

Semana más tarde vamos a sectores de los campeonatos de España. Nuestro objetivo aún no se había cumplido. La Federación no deja jugar a Serge pero, aún así, nos clasificamos, muy contentos porque ahora ya si habíamos cumplido nuestro objetivo. Con mucha ilusión llega nuestro destino final: los Campeonatos de España en Barakaldo. Sabíamos que después de más de 4 años jugando juntos, era nuestro último escaparate de disfrutar del mejor baloncesto a nivel nacional. Como en sectores, Serge no pudo jugar. Igualmente hicimos un gran papel quedando quintos (haciendo historia en nuestro club) y ganando a canteras como Pamesa Valencia (con un partido épico), Valladolid o Estudiantes. Gana el FC Barcelona ese año. Todo el equipo, aún cuando nos reunimos, sabemos que, con Serge, las cosas habrían sido muy diferentes y seguramente podríamos haber sido campeones de España. ¡¡Supongo que no interesaba ver a un CB L’Hospitalet campeón (sonrisa irónica)!!

ZdB – Imaginamos que el premio al mejor jugador local en el Torneo de Hospitalet en la siguiente campaña fue un bonito recuerdo, ¿no?

JS – Siempre es bonito jugar el Torneo Junior. En mi caso, por suerte, ese era ya mi segundo año disputando el torneo. Más experiencia y, pese a no ser uno de mis mejores años en el club, en el torneo estuve a un gran nivel y tuve la suerte de llevarme el premio. Muy contento

ZdB – ¿Cómo era competir contra las mejores canteras del país?

JS – Pues es algo que ahora echas de menos. Soy un jugador competitivo y me gusta ser ambicioso. Por aquel entonces sabes que estás jugando a nivel top nacional y eso te satisface y motiva a ser mejor. He tenido la suerte de formar parte de un club como el CB L’Hospitalet, que desde pequeño juegas ya a un nivel competitivo y alto y es muy normal al menos de jugar con canteras como FC Barcelona y Joventut de Badalona muchas muchas veces. Me siento un afortunado.

ZdB – Luego pasas al Gavá de la Copa Cataluña, dónde vuelves a destacar, ¿un paso atrás no empezar en EBA, un impulso para ir a más? ¿Cómo fue aquel año?

JS – Pese a ser MVP local del Torneo Junior ese año fue algo irregular para mí. El club me ofrece continuar pero no veo que se confíe mucho en mí. Primer equipo en LEB Oro y el segundo había subido a Copa Cataluña. Entonces me llama Miguel Panadés desde el CB Gavá, también en Copa Cataluña. No me promete nada, de hecho, tenía claro que empezaría en el banquillo, pero vi que era un sitio donde podía crecer. Después de cinco años abandono el club de mi vida. Decisión acertada.

ZdB – Dejas Cataluña y das el salto al Ciutadella (EBA). Aunque la temporada no es buena, estabas vinculado al Menorca de ACB, ¿entrenabas con ellos?

JS – Correcto. Voy a Menorca pero llego después de Navidad. Era mi segundo año de sénior. El primero fue genial con el CB Gavá donde casi subimos a EBA y yo acabé siendo base titular y jugando a gran nivel. El segundo año empiezo igual, con mucha confianza y entonces me llega la llamada del CB Ciutadella de Menorca y vinculación con el Vive, que ese año estaba en LEB Oro y consigue ascenso a ACB. A nivel de resultados fue algo complicado. Mezcla de jugadores muy veteranos y 3 o 4 jóvenes. Llego ya que el equipo es último y en plazas del descenso. Fue media temporada lo que estuve allí y la definiría como irregular. Partidos donde jugaba mucho pero en el siguiente a lo mejor, de repente, no jugaba nada. Era una situación complicada y, a veces, en esas situaciones cuesta confiar en los jóvenes. Creo que eso me hizo crecer y madurar como jugador. Hacía cada martes y jueves entrenos individuales con jugadores del primer equipo y los “jóvenes del filial” (Iván Llull o Banimb Mbappe). Aún así no llego a entrenar en el 5×5.

ZdB – Vuelves de nuevo en la 10/11 a Cataluña para fichar por Castellbisbal, con el que haces tu mejor temporada en EBA en anotación.

JS – Sí, decido volver pese a tener oferta en Menorca. Fue difícil compaginar el baloncesto en Menorca con los estudios. Decido apostar por poder compaginar mejor las dos cosas y llego a Castellbisbal. Otra temporada de mezcla de jugadores muy jóvenes y muy veteranos. Me junto otra vez con mi inseparable Álex Reina, que ese año decidió dejar “Hospi”. Buena temporada a nivel individual que, siendo joven, me empieza a consolidar en una liga como EBA en Cataluña. Aún así otro descenso a final de año. También temporada rara donde cuesta confiar en los jóvenes cuando las cosas no van también. Aún así, guardo grandes recuerdos de Castellbisbal. Gente genial en un club humilde y en el cual hice amigos para toda la vida.

ZdB – Vuelves a casa, al Hospi, y eres pieza básica pese a que las lesiones no te dejan dar el 100%, ¿verdad?

JS – Vuelvo a casa y esta vez al primer equipo. De pequeño viendo a Thomas Terrel, por ejemplo, dominar en categorías LEB siempre era como un sueño llegar a jugar allí. Pese a que no estábamos en LEB y el club venía de pasar unos años difíciles, vuelvo a casa con mucha ilusión y con Álex Reina, otra vez. Boris Balibrea me brinda esa oportunidad y siempre le estaré agradecido. Empezamos el año con muchas derrotas e irregulares (esta vez con un equipo muy joven, excepto el veterano Nate Higgs), en zona de descenso. La primera parte de la temporada fue dura y yo sufro una fascitis plantar. Hay cambio en el banquillo y llega Miguel López Abril, cambia la dinámica y acabamos la liga en posiciones altas en la tabla y ganando los últimos 12 partidos.

ZdB – ¿Cómo es estar en un equipo puntero del Grupo C donde jugadores (con calidad, como Reina o Díaz-Morera) son una piña y permanecen años en él?

JS – Los tres pasamos en muy poco tiempo a ser jugadores consolidados en la liga a pesar de nuestra juventud. Creo que algo tiene que ver Miguel López Abril. Para mí un entrenador que me ha enseñado todo a nivel de baloncesto y que me hizo ser mejor jugador. Con Gabri y Álex todo un lujo poder jugar con ellos. Nos entendíamos perfectamente y la química era brutal. Aparte que fuera de la pista nos hicimos grande amigos. Creo que eso se reflejaba en la pista.

salto hospi
Saltó celebrando con la afición el ascenso a LEB Plata

ZdB – Y a la sexta, llega al fin el ansiado ascenso. Fase en casa, rivales muy duros y Hospitalet consigue el objetivo, ¿cómo son aquellos recuerdos?

JS – ¡Por fin! ¡Después de 6 años y cuando en el quinto nos quedamos a las puertas! Cada año íbamos sumando alguna pieza nueva. Fueron llegando Edgar San Epifanio, Michel Acosta, Xavi Guía, Jaume Solé… Fuimos creciendo poco a poco y creando un núcleo muy fuerte. Ya no éramos tan jóvenes y cada año incorporábamos una pieza que nos hacía falta para poder obtener ese posible ascenso. Aparte de los ya mencionados, llegaron también Oriol Bayó, Edu Arqué, Jose Cabrera, Xavi Moreno y el rookie Javi Balastegui. Fuera de pista éramos una auténtica familia. ¡Cómo se les echa de menos! Entrenados por Jorge Tarragona y Manel Fontana, y muy cuidado por Miki Silla y Eloy, temporada de ensueño donde solo perdemos un partido en todo el año. Eso significa que jugábamos el playoff en casa.

Unas de las mejores sensaciones que he vivido. Jugar en casa, delante de toda tu familia, amigos (y en mi caso también los niños del club, en el que durante estos 6 años fui haciendo de entrenador en categorías inferiores) y llevar al club en el que te has criado y aprendido a amar este deporte donde se merece. Sueño con final feliz.

ZdB – Llega el verano y en un equipo que da prioridad a renovar el bloque, un jugador de la calidad de Jordi Saltó no continua en Hospi y se va a Alemania. ¿Qué sucedió? ¿Espina clavada no poder estar con estos compañeros?

JS – Por supuesto que espina clavada. Recuerdo que solo acabar la final… me desplomé a llorar. ¡De felicidad, sí! Y en un momento muy emotivo para mí… pero también porque yo ya sabía que ese iba a ser mi último partido con ellos. Sabía que iba a echar de menos el club y, sobre todo, a mis compañeros. Y también que después de varios años intentando estar en categorías LEB, yo no iba a disfrutar de ese premio.

Con esto quiero decir que era una decisión que dependía de solo de mí. Fue un cúmulo de situaciones y al final la más importante para mí fue que, y ya no solo como jugador, sino que también como persona, me hacía falta un cambio. Es bastante difícil hoy en día tener un buen futuro, vivir bien y compaginar baloncesto en categoría LEB. Me parece un poco triste, así que decido probar mi aventura en Alemania donde sabía que, aparte de la experiencia, podría tener mejor calidad de vida a la vez que un mejor futuro.

ZdB – Desde la distancia, ¿cómo les ves? Hace unos días hablábamos con Jorge Tarragona y nos decía que dependían de sí mismos, ¿ves al equipo capaz de lograr la ansiada permanencia?

JS – Veo que, como dice Jorge, dependen de ellos mismos, cosa que es positiva. Creo que el calendario es complicado pero… ¿cómo no voy a creer en estos jugadores? Me han demostrado tantas veces la calidad que tienen. ¡Yo creo en ellos! Lo salvarán sí o sí. ¡Es raro que me pierda algún partido suyo si puedo verlos! Con ellos hasta el final.

ZdB – ¿Qué es lo que ocurre para que un jugador de la calidad de Jordi Saltó no salte a LEB, ya no solo este verano sino antes? ¿Motivos laborables, estudios, comodidad, no ofertas interesantes…?

JS – Como he dicho antes, desde hace unos años, compaginar categorías LEB y labrarte un buen futuro es muy complicado. Sueldos precarios y entrenos diarios de mañana y tarde donde se hace muy difícil trabajar o compaginar estudios. Creo que no hay nada más que decir. Y que cada vez hay más jugadores que emigran, ya sea a College americano o a otros países como he hecho yo.

ZdB – ¿Cómo te defines como jugador?

JS – Me defino como un jugador alegre e intenso. Como más disfruto es corriendo al contraataque y en transiciones rápidas. Me siento cómodo jugando 1×1 y pickandroll. En defensa podría decir que soy un jugador muy intenso también y al que le gusta defender a los mejores jugadores del otro equipo.

Las mejores jugadas de Jordi Saltó:

ZdB – Siempre ha habido como un estigma de que Jordi Saltó era un jugador de fantasía pero, sin embargo, no transmitía calma y era un jugador que abusaba del bote. Te vimos en varios partidos la temporada pasada y la verdad es que la impresión que teníamos era de base que dominaba los partidos y se beneficiaba de los focos de atención sobre Díaz-Morera y San Epifanio, además del plus que aportaba tu tren inferior en defensa.

JS – Supongo que vosotros mismos habéis respondido a la pregunta. Llegué muy joven a la Liga EBA y, como he dicho, me siento cómodo corriendo y siendo agresivo al aro. Cada año que paso me siento mejor jugador, más maduro y con más experiencia. Sobre todo desde hace un par de años, que me siento muy seguro tomando decisiones y controlando el tempo del partido. Y la verdad es que cuando juegas con jugadores de gran calidad, tú también eres mejor y dispones de mejores situaciones para anotar o asistir. No solo por Gabri o Edgar, yo creo que por todo el equipo (si hablamos del año pasado).

ZdB – Aunque esta temporada tus promedios son superiores a los de España, ¿podemos decir que, tal vez, el tiro exterior sea el punto más débil actual de Jordi Saltó?

JS – Sufrí una lesión haciendo pesas en mi hombro de tiro. Pasé un par de años un poco irregular y, sobre todo, flojo de confianza, pese a ser una lesión que no me impedía jugar. Creo además que en el tiro hay un aspecto mental y de confianza muy grande. Aún así, no creo que ningún equipo me dejara tirar. Recuperado ya y creo que eso se nota en mis porcentajes, no me conforme con ellos y quiero seguir mejorando.


La vida en Alemania y la visión externa de las Ligas FEB

ZdB – La 16/17 te vas a jugar a Alemania, al Speyer, equipo de la Regionalliga (la cuarta división, la EBA de allí). Pregunta obligada, ¿qué tal todo, cómo es la vida allí, mucho frío?

JS – La vida aquí es genial. Mucho mejor de lo que me esperaba. Speyer es una ciudad no muy grande (45.000 habitantes), pero muy bonita. Tienes de todo y, si no, tienes dos grandes ciudades como Mannheim y Heidelberg muy cerca. Respecto al frío, Speyer se encuentra en el sudoeste de Alemania, concretamente a una hora de la frontera con Francia. Hace un poco más frío, sí; con menos sol, sí… pero no está tan mal.

1salto

ZdB – En Speyer, junto al USA Khobi Williamson, eres una de las grandes estrellas del equipo, ¿contento con el equipo?

JS – El equipo bajó el año pasado de la PROB (tercera división). Pasaron una temporada muy dura en la que ganaron muy pocos partidos. Eso se vio reflejado en que perdieron muchos Sponsors. Solo somos tres jugador profesionales en el equipo (Khobi Williamson, Aaron Ellis -otro USA- y yo), el resto son jóvenes estudiantes o tres “veteranos” que compaginan trabajo y baloncesto. Hay como 4 o 5 equipos con mejor presupuesto que el nuestro. Eso significa que tienen un equipo más completo y mejores rotaciones. Hemos ido todo el año segundos, pero después de Navidad no hemos conseguido ser tan constantes. Ahora, a dos jornadas de acabar la liga, estamos quintos pero empatados con los terceros. Contento porque la temporada es aceptable si eres objetivo, pero con un poco de mal sabor de boca. Hemos ganado sólidamente los dos partidos al Schwenningen (primer clasificado y equipo que va a subir a PROB). Somos un equipo de gran potencial, pero con rotaciones muy limitadas. El día en que los jugadores que jugamos más no estamos tan finos, hemos sufrido. Todos los partidos que hemos perdido (excepto uno) han sido por menos de 3 puntos. Lo mínimo que he jugado este año son 37 minutos. Más de la mitad de ellos he jugado los 40.

ZdB – Has promediado 13.7 puntos, 6.8 rebotes y 5.9 asistencias, sinónimo de jugador completo, sin duda. ¿Contento con las cifras?

JS – La verdad es que no. Siempre quiero mejorar y ser mejor jugador. No me conformo. Pese a ser base, siempre me he sentido a gusto reboteando y ayudando al equipo en esa faceta. Sí que es verdad que con mi maduración como base, cada año me siento mejor pasando el balón y haciendo mejores a mis compañeros.

ZdB – El juego en Alemania a estos niveles de liga es muy dependiente del juego de los americanos y muy libre. ¿Intentas adaptar el juego de tu equipo a un nivel más organizado o te viene como anillo al dedo a tu estilo de juego este juego de transiciones rápidas?

JS – La verdad es que no es así. Aquí el juego es muy estructurado y de ritmo lento. Me pasa totalmente lo contrario. Sí que es verdad que al americano se le da más licencia para hacer lo que quiera, pero en general, con lo que me he encontrado es que, su lectura del juego (del jugador alemán o americano) no es tan buena como la que hay en España. Necesitan casi siempre de un guión y que mande jugada. Les cuesta mucho jugar por conceptos (desde que me entrenó Miguel López Abril, era a lo que yo estaba acostumbrado -juego alegre, agresivo unos contra uno, con transiciones rápidas y mucho pickandroll-). Un poco te tienes que adaptar a lo que te pide el entrenador, pero Karl MBassa me da mucha confianza y me deja liderar al equipo. Siempre que puedo intento subir un poco el ritmo del partido. Muchas veces nos ha ido muy bien, otras pocas no tanto, donde hemos pecado de perder demasiados balones. Intento leer el partido y ver cómo puedo ayudar al equipo. Es también una liga mucho más física. Jugadores mucho más fuertes, atléticos y grandes. Aparte que los árbitros permiten muchos contactos.

ZdB – ¿Algún jugador de la liga que te haya impresionado?

JS – El jugador de la liga que más me ha impresionado juega en mi equipo. Es Khobi Williamson. El mejor atleta de toda la liga, dominante como nadie. Aparte de tener un gran tiro de media distancia y ser un muy buen pasador. Tenemos una gran química jugando juntos.

Candidato a mejor jugador de la liga durante todo el año. Pero si tengo que escoger a otro jugador, ese sería Johannes Lischka del TV 1860 LICH. Jugador que está en la lucha con Khobi por ser el MVP, que jugó varios años en Bundesliga (primera división) y que, a causa de un tumor, tuvo que bajar el ritmo.

ZdB – Compartir equipo con otro español, Eduardo Albadalejo, que lleva varios años en Alemania ayuda, ¿verdad?

JS – Sin duda alguna. Es un gran apoyo para mí. En los entrenos lo hacemos todo juntos. Con él siempre todo es más fácil, dentro y fuera la pista. Una gran suerte de tenerle aquí conmigo.

ZdB – ¿Cuántos entrenamientos semanales haces? ¿Alguna sesión específica?

Mi planning de entrenos semanal se basaba en:

– Pesas/físico. Mañanas los lunes, martes, miércoles y viernes.

– Entreno con el equipo (5×5, etc). Miércoles, jueves y viernes.

– Específicos. Martes noche entreno individual (tecnificación), donde estamos los tres profesionales más los jugadores jóvenes.

– Jueves y viernes. Una hora de tiro al mediodía.

ZdB – ¿Qué tal es la vida en Espira (Speyer)? Aunque allí casi todo el mundo habla en inglés, ¿cómo llevas el alemán? ¿Lo estás estudiando pensando en presentarte a sacar alguno de los niveles?

JS – Estoy muy a gusto aquí. La gente es muy agradable, aparte que desde el club nos cuidan muchísimo. Aquí es raro que la gente no hable inglés. Tiene que ser alguien muy mayor o que no tenga muchos estudios (muy poca gente aquí). Incluso los niños de trece y catorce años ya hablan un inglés perfecto. Aún así, una de las razones por las que vine aquí obviamente era para aprender el idioma, cosa que creo que te hace integrarte en el lugar. Durante todo el año he estado haciendo una hora y media los lunes. Aprendiendo poco a poco, pero el alemán es un idioma muy complicado. Así que, desde la semana pasada, al ver que el tema del ascenso ya no es posible, el club me ha apuntado a un intensivo de alemán. Me desplazo hasta Mannheim cada día (de lunes a viernes) y hago 3 horas y media de alemán cada día. Aparte de enviarte deberes cada día, dormir muy poco e ir muy cansado, estoy muy contento. En solo dos semanas mi alemán ha mejorado muchísimo.

ZdB – Imaginamos que echarás mucho de menos España, ¿verdad?

JS – Por supuesto que se echa de menos. Yo vengo de Barcelona, sitio del que me siento muy privilegiado de vivir. Todo el mundo aquí que le digo que vengo de Barcelona exclama – “OH SEHR SCHÖN” (traducido “Oh que bonito”). La comida, el sol… pero, sobre todo, a mi familia y amigos. Eso es lo que más echo de menos, sin duda.

ZdB – ¿Cómo ves desde fuera la situación actual de las ligas FEB de España? Nosotros siempre opinamos que hay cierta invisibilidad y que, aunque haya pocos medios, siempre se podría dar más rendimiento.

Ya he ido contestando un poco antes a estas preguntas. Creo que todo deporte profesional necesita de dinero para tener una cierta estabilidad. Los clubs necesitan de SPONSORS si quieren estar en cierto nivel. Y la situación en España hoy en día no es la mejor para que esto suceda. Creo que siempre se pueden hacer las cosas mejor. Y ese el caso de la FEB. Tampoco les culpo, pero eso al final lo pagamos los jugadores. Cada vez más jugadores jóvenes emigran y, si la cosa no cambia, puede ser que el nivel de nuestro baloncesto lo note, cosa que yo creo que ya está pasando. El nivel de las categorías FEB va bajando poco a poco.

ZdB – Ya estamos cerca del final de temporada, quizás sea aún pronto, pero ¿alguna pista sobre dónde le gustaría jugar a Jordi saltó la 17/18?

JS – De momento no puedo decir nada. Creo que pronto podré decidir… Pero parece que, de momento, lejos de España.

ZdB – Muchas gracias por tu tiempo Jordi y ojalá el próximo año te veamos por alguna LEB, que es, para nosotros, donde deberías estar.

JS – Muchas gracias por la entrevista, un placer. ¡Hasta la próxima!


Nota. Fotos facilitadas por el jugador, o extraídas de su perfil de Twitter.

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