Cuando en 1994 un grupo de amigos se juntó y decidió fundar el Araberri Basket Club, pocos podrían pensar que un futuro iban a estar su equipo sénior tan arriba y, sobre todo, tener una cantera llena de equipos disfrutando de este deporte llamado Baloncesto.

El pequeño club fue creciendo poco a poco y siempre con un lema: ser un club de salida para esos jugadores locales de Vitoria. Pero esto no es una labor fácil, y mucha gente en la sombra, como en muchos otros equipos, realiza una ardua labor. Un club que además de formar jugadores busca la formación íntegra del jugador, destacando el plano personal y que incluso publica en su web una carta de valores. Durante muchos años, el primer equipo buscó desmitificar un poco el concepto de jugador profesional y el club les ayudaba a que estudiasen o trabajasen mientras jugaban.

Ahora el equipo sénior compite en LEB Oro, tras una tardía inscripción con culebrón de verano que les dejó sin casi tiempo para la pretemporada, pero que se palió con una rápida reacción conformando una plantilla de garantías, poniéndola en manos de un técnico novel en estas lides como primer entrenador pero sobradamente preparado como Arturo Álvarez. Los resultados no podían ser mejores. Primero se proclamaban campeones de la Euskal Kopa (tras batir a uno de los favoritos al ascenso a ACB, GBC) y luego llegaba un espectacular inicio de Liga que les hizo sumar un importante colchón de victorias que ahora les permite mirar con tranquilidad a la zona de abajo. La marejada de movimientos, o partidos con 6-8 jugadores utilizados, no debe empañar la gran actuación de un club donde los niños de la cantera pueden tomar como ejemplo a “jugadores de la casa” como Lorenzo, López o Buesa; o a estrellas como Hearst, Cvetinović, o Johnny.

Pero desde el club son conscientes que sin niños que pueblen las gradas y sin los equipos de base no son nada; teniendo muy presente también que, en el futuro, el equipo pueda contar con jugadores vitorianos en él, como hasta ahora. Araberri fue más allá y así buscó involucrar a sus jugadores de LEB Oro en jornadas de tecnificación de la cantera cada semana. Los chavales realizan sesiones específicas de técnica de tiro, bote más pase y juego de espaldas al aro con sus ídolos, a los que ven de cerca cada 15 días en Mendi. También se realizan jornadas de convivencia (como la celebrada en Espejo con más de 150 personas), donde jugadores y entrenadores pueden disfrutar de entrenamientos, partidos mixtos de baloncesto entre niños y niñas y otras actividades diferentes que fomentan la integración de todos los jugadores.

La pasada primavera, la entidad vitoriana decidió dar un paso más e integró en su estructura una sección femenina que ha dado a luz en este curso 2016-17, con un total de 7 equipos (Primera Provincial, Segunda Provincial, Junior, dos cadetes y dos equipos infantiles). El objetivo, como ya han comentando desde el club, es “trabajar en la base las relaciones sociales y la cooperación. Araberri quiere ser un ejemplo de club teniendo igual niños que niñas en nuestra cantera de base, fomentando la igualdad, la normalidad y la convivencia y favorecer la integración de los valores del respeto e igualdad“. Con buenos ejemplos de equipos formadores en la región, como podían ser Iraurgi o Easo, Araberri se convierte así en el único equipo vasco, contando ACB y Oro, con cantera masculina y femenina, y queriendo crecer aún más en el futuro. Quién sabe si dentro de unos años, la cabezonería de su directiva hará realidad sus sueños con equipos masculinos y femeninos a un alto nivel como otros clubs como Palma, Valencia Basket o Estudiantes.

El lema que le gustaría oír a Araberri es que “ninguna niña ni ningún niño de la zona se quede sin jugar“. Habrá que esperar años para ver los frutos entre las ramas, pero quién sabe si alguno de sus jugadores de cantera de entre los 10 equipos masculinos, 7 femeninos más las escuelas convenidas, será en unos años el referente de ese equipo que empieza a sonar llamado Araberri.

Anuncios