El pasado miércoles se enfrentaban en Copa Principado los dos EBA asturianos, EL BVM de Guillermo Arenas, que afronta su tercera temporada en la categoría como uno de los favoritos a las primeras posiciones, y el debutante Gijón Basket de Chus Poves. Tras las crónicas de ayer, destacada la de Pepe Pérez Gimeno en La Nueva España, reposamos nuestras sensaciones postpartido y las plasmamos en nuestros apuntes:

En primer lugar hay que hacer mención a las ausencias: por parte del BVM Peterson y Hausman (que estaba en Oñón vestido de calle), mientras que en Gijón faltaban Borja Blanco, Lesmes y Armando (también presentes en el banquillo pero de largo) así como Evans que acababa de llegar a Asturias y estaba de corto pero ni jugó. Estas bajas tuvieron incidencia en varios aspectos fundamentales:

  • La ausencia de dos bases en Gijón Básket como Evans y Blanco se notó en la falta de un director que lleve la manija y que organice llevando el tiempo del partido (Zachow y Soto lo intentaron pero este punto se notó).
  • El estilo de juego de ataque de fluidez del BVM (muy bien Bretón este partido), buscando movilidad y extra pass hasta que el balón llegue al tirador, se queda coja si falta el llamado a ser el principal protagonista en ese aspecto, Hausman.
  • El juego interior de Gijón Básket estaba corto de efectivo y ello daba lugar a que en muchos momentos sufrieran cuando el balón superaba su primera línea de defensa e iba directo a los interiores de Mieres.

Duelo de LEB con Dani González y Dirkin, dos jugadores que por calidad y físico podrían estar más arriba; el primero tira de fuera, postea, ataca el aro y es un puntal imprescindible del Gijón Basket. Enfrente, Dirkin estuvo muchos minutos en pista y en ellos se mostró como un jugador eficaz de buen físico que siempre está donde debe, rebotea, tira, defiende, bloquea, da continuidad en ataque y es capaz de aportar intangibles en todo momento.

Duelo de pizarras con Arenas mostrando su habitual buen control para que no se le escape los partidos con el control de los tiempos muertos; y lo adecuado de su apuesta por las plantillas largas con las que hacer realidad un juego que requiere una alta rotación. Su homónimo en Gijón, Chus Poves, es plenamente consciente de los puntos fuertes de su equipo y dejó patente que sus jugadores están mentalizados para trabajar para sacar provecho a esas virtudes, además de imprimirles el carácter de no dejarles bajar la intensidad ni un segundo.

Entre estos puntos fuertes de Gijón Básket está su defensa de ajustes, de ayudas, con robos para salir al contraataque como sputniks. Este estilo de juego rápido tiene un inconveniente, que es la adaptación al mismo de Diego Sánchez. Por experiencia, calidad y saber estar, será un jguador clave en EBA, pero el ritmo rápido a veces le saca de su zona de confort, lo que requerirá que Poves encuentre el equilibrio de ambos ritmos, el colectivo y el individual de Diego.

En el BVM la defensa parte de los jugadores grandes que tapan huecos y hacen muy incómodo el ataque a partir de los cortes de la circulación, combinado con defensas presionantes a toda pista (su rotación hace que puedan mantener ese ritmo, Arenas en los primeros siete minutos ya había usado diez jugadores) que también hace mucho daño.

Moro y De la Calle. El del Gijón Básket es un jugador incisivo que en esta categoría va a ser importante gracias a sus 1×1 y a su intensidad en defensa con sus manos rápidas para robar. El salmantino parece que inicia su segundo año con sobriedad, muy bien físicamente, mostrándose como un líder que conecta con Arenas, que aúna triples y defensa asumiendo lo que se le pide desde el banquillo.

De los extranjeros de Mieres nos quedamos, además de con el mencionado Dirkin, con la capacidad de Bennet para mostrarse como un pivot móvil pese a ser un jugador fornido, lo que le hace ser capaz de atacar el arto y de tirar de 3-5 metros. Harris, más comedido, puso de manifiesto su capacidad para lanzar desde las esquinas.

Cid y las faltas: provocaron que vieramos con cuentagotas al jugador de buen físico y gran penetrador que ya conocíamos, pero que tiene que conseguir quitarse la etiqueta de que no tira desde el perímetro, no acomodarse en lo que ya hace bien, si quiere dar el salto a categorías superiores en temporadas venideras.

Ya hemos hablado del de Gijón Basket, toca hacerlo del juego interior de BVM, donde Parada, jugador luchador, necesitará dar un paso más, con Bennet por detrás, para hacer frente a rivales más duros. La movilidad de pivots como Escapa también le puede hacer daño, en ocasiones perdía el sitio, y es un jugador básico en el entramado mierense sobre todo cunado jueguen contra rivales con con pivots grandes (hay pocos pero los hay).

En definitiva, el miércoles vivimos una buena prueba de cara a una temporada que comenzará en dos semanas, aunque las bajas importantes en ambos lados de la pista hacen de este partido sólo una parada más en el trabajo de acoplamiento de dos equipos muy renovados.


Imagen de http://www.gijonbasket2015.com del partido que disputó dicho equipo frente a  Pas  Pielagos.

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