Cuenta la leyenda que siendo Araberri subcampeón de las justas de la LEB Plata y habiendo adquirido en consecuencia derecho a asentarse en las otrora fecundas tierras de la LEB Oro, a su todopoderoso vecino Baskonia le surgió el irrefrenable deseo de tener un vástago, denominado filial, que se estableciese en esa misma región. Araberri carecía del peculio exigido por el señor Feudal del Español Baloncesto (FEB) para morar aquellas tierras, por lo que hubo de quedarse fuera, no siendo merecedor de la magnanimidad que si hubo con Baskonia, al que por sus abundantes riquezas se le eximió de la necesaria legitimación para solicitar un sitio donde erigir su asentamiento…

Esta historia ya la conocemos: la FEB ha ampliado la LEB Oro a 18 equipos, condicionada a que se inscribiesen los dos que solicitaron ese incremento de plazas (Baskonia y Lleida) o cualquier otro club interesado. De esto hace ya mucho tiempo y nada más se ha sabido (la comunicación FEB no va más allá de glosar éxitos, no desgracias). Se supone que Lleida tendrá algún tipo de confirmación por parte de la Federación, pues los fichajes y renovaciones se han sucedido desde entonces en el Barris Nord.

el octavo pasajero
Le susurra su deseo de que se amplíe la LEB Oro

El problema surge cuando, tal y como informaba El Correo el pasado domingo, a Baskonia ya no le apetece lo del filial en LEB Oro, así que la ampliación a 18 quizás no haya sido tan buena idea. Si estaba condicionada a que se inscribieran dos equipos y Baskonia no va a ser uno de ellos… hay que cambiar de género cinematográfico, dejar las leyendas medievales y empezar a buscar al 18º pasajero. Siempre según El Correo, Araberri tiene de plazo hasta el viernes para buscar el dinero que le falta, y si no, al igual que hiciera la ACB con Palencia y Melilla, la FEB podría ofrecer la plaza a los equipos de Plata.

Si alguno aceptase subir a Oro, la LEB Plata se quedaría con un número de equipos impar. O no, porque como Navarra tampoco sabemos si está inscrito, quizás estaríamos hablando de una liga de 14 como la del año pasado. ¿Y si ninguno aceptase subir a Oro?, ¿se quedaría fuera Lleida?, ¿se le dejaría dentro para evitarle evidentes perjuicios?

Estamos en agosto y, en teoría, las ligas LEB empiezan el primer fin de semana de octubre y por supuesto no hay calendarios. ¿Cómo los va a haber si no se sabe el número de equipos y, por tanto, de jornadas? Imposible, claro, así que la mayor parte de clubes tampoco han puesto en marcha las campañas de abonados.

Es de suponer que en algún momento de la segunda quincena de agosto todos esos problemas estén resueltos. Quizás entonces haya tiempo para empezar a darle vueltas a una minucia de la que nadie parece acordarse: la posibilidad de que un ascenso en diferido a la ACB de Palencia y Melilla deje a la LEB Oro como una liga sin alicientes en su parte alta. Para entonces los equipos ya habrán terminado de configurar sus plantillas, algo que han hecho sin que se sepa, al menos de forma oficial, si van a competir o sólo a jugar. Demencial.

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