Si a los aficionados Leb que nos leen les decimos Sandi Marcius, todos asentarán la cabeza y dirán ese nombre me suena y mucho. Jugador destacado en Leb Plata, seleccionado por ZonaOCB entre los doce jugadores a subir de escalón, y poseedor del record de valoración estrastoférico esta temporada.

Pero vamos a ponernos en antecedentes, y recordar cómo fue su llegada al Sammic ISB. Marcius llegó para cubrir el hueco de Tyler Olander, jugador sobre el que había unas expectativas muy buenas. Olander, doble campeón de la NCAA con Connecticut, debutaba en su año rookie en Lituania sin suerte, y buscaba en el equipo vasco un lugar donde crecer como jugador y desarrollar su potencial. Pero una lesión en el pie, donde ya había sufrido en su carrera universitaria, no le permitió ni debutar.

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Fotografía: The Hartford Courant

Cuando uno tiene una lesión que se le cronifica, y se le reproduce, para muchos deportistas supone el fin de su actividad profesional. Olander, sin decir nada a nadie, se puso en contacto con Andy Baylock, el entrenador de Connecticut pero de «béisbol». Le dijo a Baylock, no voy a poder volver a jugar al basket, ¿puedes ayudarme a ser pitcher?. Y así fue como Olander, sin que nadie se enterase, empezó los duros entrenamientos motivado por su constancia y su autoconfianza de ser capaz de todo.

Baylock vió su progresión y creyó que Olander podía tener su oportunidad tras ver como mejoraba. Tiró de contactos y llamó a Pete Walker, que se desplazó a ver de lo que Olander era capaz. Claramente quedó impresionado por su tamaño, pero le vió algo, y lo recomendó a los entrenadores de su equipo de desarrollo, los Toronto Blue Jays, que se lo decidieron traer.

Con mucho trabajo por delante, y sin prisas, su altura, no tener malos hábitos adquiridos, y ser zurdo, hacen de él un proyecto a pulir con futuro indeterminado aún como pítcher. Pero no se descarta que fiche por ligas menores, donde seguir trabajando. Recordamos que Tyler Olander, salvó una pequeña incursión en un equipo amateur en 2014, lleva sin jugar a béisbol desde octavo grado, pero su padre ya lo ha declarado: «el deporte favorito de Tyler siempre fue el béisbol».

Desconocemos como acabará esta historia, si tendrá final feliz, o será una anecdota más, pero ya sabemos que fue de Tyler Olander y que no se rinde.

Artículo original: http://www.courant.com/sports/baseball/hc-tyler-olander-uconn-0427-20160426-story.html